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martes, 31 de diciembre de 2019

Crónicas de California: 19 lecciones del 2019


No paro de decirlo: qué rápido se fue el año, casi ni lo pude saborear. Es increíble como, no bien llega Enero, ya se siente que los días pasan volando y de repente ya estamos en navidad otra vez. Sin embargo, lo que ocurrió en este año fueron momentos que llevaré conmigo como importantes lecciones de vida. No solo fue un año de logros muy importantes, también fue un año de mucho entendimiento personal y profesional.

Seguro muchos se habrán quejado del año, dirán que fue una galleta sin mano, y que se pasó de agresivo... pero este 2019 fue una moneda de doble cara para mí. Tuvo sus buenos momentos así como sus situaciones de crisis, pero lo más importante es que fue un constante aprendizaje. 

Lo fui apuntando durante todos sus meses y aquí les dejo mi recopilación final, las 19 lecciones de este 2019:

1. Un día libre a la semana es necesario
Algunos recordarán una publicación que hice hace unos meses sobre cómo me encanta estar ocupada todos los días, pero mi cerebro y cuerpo me han dicho desde hace varios meses que, a veces, hacer nada durante todo un día es necesario. Ya he hecho la prueba, y es verdad: a veces es necesario darse un respiro.

2. La regla de "escribir tres horas por día" es fundamental
No obstante a la lección #1, es necesario cultivar la creatividad, y ya que no estoy en la maestría ni debo entregarle páginas a ningún profesor, escribir 3 horas al día es necesario para mantener una buena rutina como guionista.

3. Hay que tener (por lo menos) un mentor
Digo uno, pero es necesario tres: uno a nivel profesional, otro a nivel espiritual, y un último que sea tu psicólogo/a.

4. No se puede seguir todas las series que todo el mundo sigue
Cometí este error varias veces durante el año, y se lo digo a todos: la serie que le gustará a la masa no siempre será la mejor para todas, mucho menos para esta persona completamente selectiva hasta para los calcetines que usa.

5. Cuidado con los crafties de los rodajes
Me encanta cuando la gente dice "yo nada más quiero ir a los rodajes a comer", y es verdad. Siempre hay comida (o por lo menos, siempre debe haber). Sin embargo, no siempre será saludable; por lo que mi mayor consejo es que no te comas la mesa... nadie está apostando que lo puedes hacer.

6. Aprende a delegar
A mí me resulta muy difícil delegar trabajo. Corrección: me resulta muy difícil confiar mis proyectos a otros. Por lo que, cuando finalmente delego es porque ya entiendo que esa persona lo va a hacer bien. Pero este año aprendí algo bien importante: él que está en esta industria es porque quiere, y aunque no todos son tan perfeccionistas como yo, harán su trabajo. Así que hay que aprender a cederlos (y no hacerlo uno mismo por falta de confianza).

7. Conoce bien a las personas antes de involucrarlos en tus proyectos
Pero lo anterior definitivamente va conectado con esto. Es verdad que muchas personas se están uniendo a la industria para ganarse un título en específico, pero el hecho de que ya tenga un par de créditos, no lo hace bueno en ese rol. Así que investiga antes de contratar.

8. No todos los guiones se limitan a su formato original
Esta enseñanza viene en una publicación más larga. Para mis amigos/as guionistas: se cuanto desean que ese guión se convierta en la película o serie de sus sueños, pero si no pasa, recuerden que también pueden hacer un comic, un libro, un juego de cartas o una serie web. No se estanquen porque no han obtenido la "gran oportunidad". 

9. Tu agenda es tu verdadera mejor amiga
Mucha gente me preguntó este año cómo llevaba tantos proyectos a la vez (en Julio estaba produciendo 5 rodajes al mismo tiempo), y esto es gracias a "la controladora" -así le llamo a mi agenda-. Una grande para llevar todo mi calendario de la semana y una de bolsillo para recordatorios importantes.

10. Algunas personas no nacieron para hacer algunos oficios.
Esto va para todo el mundo, desde actores que simplemente no se dejan llevar de sus directores hasta productores que simplemente no tienen la paciencia del papeleo. Por más que ames a lo que quieres dedicarte en esta vida, no significa que tienes que serlo sí o sí. Esto me costó entenderlo, pero ya lo superé. Aprende a superarlo tú también.

11. Un viaje al año es importante para la creatividad
Este año viaje a 5 lugares/ciudades que nunca había ido y me llevé cosas de gran valor: historias, personajes e ideas que definitivamente, algún día, estarán en algún formato. Sin embargo, además de la razón profesional, es necesario viajar y conocer el mundo. ¡No te estanques a una sola ciudad o país!

12. Se un alma libre, sin depender de las opiniones de los demás
Independientemente de las ideas de los demás o los consejos que te puedan llegar, al final del día tú conoces tu proyecto y tu vida mejor que nadie. Es verdad que a veces las opiniones de otros ayudan, pero no tienen que ser lo definitivo. Aprende a decidir por tí mismo.

13. La rutina es necesaria
Esto se lo explique a varias personas este año. No importa tu carrera u horario, debes de tener una rutina de vida. Sino y si solo vives de lo que llegue, pues siempre estarás dependiendo del futuro. Yo tendré las rutina más extraña, pero sé como son mis días y (más o menos) las horas de trabajo.

14. No todas las películas tienen que verse 
Este año hubo muy buenas películas, y muy malas películas. He aprendido a sacrificar las que no me dan buena espina, pero aún así, vi algunas que sentí que perdí horas valiosas de mi vida. 2020 no será igual... o así espero.

15. No es lo mismo trabajar para un productor que trabajar para una productora
Esto también merece una publicación a parte, pero en resumen: los productores se diferencian hasta en su género. Ninguno es mejor que el otro, pero es una rutina diferente, y hay que entenderla para saber con quién te ves mayormente trabajando.

16. Jugar es un derecho hasta de adultos
No solo es una forma de desconectarse del trabajo, sino también para llevar la vida más relajada. ¡Definitivamente el próximo año voy a establecer un game night por mes! Y cuidado...

17. No tengas miedo a arriesgarte a hacer las cosas porque nadie lo ha hecho aún
Alguien me dijo que hacer series en RD no es buena idea porque la ley no lo incluye... bueno, esto no es un impedimento real para mí. Así que "Exorcismo 101" va porque va. 

18. Suéltate más el cabello
Lo tenía que poner. Ruben Peralta me lo dijo, y ha tenido mucho efecto en las últimas semanas.

19. No se pueden tomar todos los proyectos que te llegan de frente
La lección más importante del año. En este 2019 produje alrededor de 15 cortometrajes, dos series web, y trabajé en la producción de 4 largometrajes. Sin embargo, no puedo decir que todos fueron increíbles. Algunos fueron verdaderas pesadillas, y esto se debe a que, antes de pensar en el guión o el concepto, pensaba en el crédito. Ya no será así. Ya me voy a cotizar. Porque, por más lindo que se vea ese crédito en mi IMDb, eso no es suficiente para mi salud mental.


Esas son mis lecciones del año (muy importantes, lo sé). ¿Cuáles son las tuyas?

domingo, 9 de diciembre de 2018

Crónicas de California: ¿Cómo conseguir un mentor?


No importa cual sea tu carrera, siempre es bueno tener un mentor; una figura paterna que será completamente sincero/a contigo sobre tu trabajo y te guiará por un buen camino. Tener un mentor es muy importante para un cineasta, sobretodo en los inicios de su carrera en el que lo único que quiere es hacer buenas piezas y destacarse en la industria. Pero encontrar un mentor no es tan fácil como decirlo. 

Yo he tenido varios mentores a lo largo del tiempo, y ninguno me ha decepcionado. Desde profesores de la universidad, hasta personas que han trabajado en la misma área a la que me dedico o incluso autores que parecería que me hablan directo a mi en sus libros. Pero todos fueron bajo un proceso de preguntas internas y de ciertas consideraciones que fueron guiando hacia esa primera reunión.

Hoy les comparto, en mi experiencia, cómo conseguir un mentor: 

1. Elige una persona con la carrera cinematográfica a la que aspiras: no tiene que ser sumamente conocido/a o haber obtenido galardones, pero sí debería estar cumpliendo los objetivos que tú te estás proponiendo a alcanzar. Puede ser alguien que ya esté produciendo películas, trabajando en series de televisión o tenga su propia productora. Normalmente estas personas pasaron por un largo camino antes de llegar a donde están, y pueden guiarte a seguir pasos similares.

2. Busca a una persona con gustos similares a los tuyos: esto es un paso sumamente importante, pues no puedes escoger a cualquier persona solo porque ha tenido una buena carrera. Siempre ten pendiente que sea alguien que escriba/produzca/dirija estilos y géneros que también te atraen y que te interesan seguir. Es muy difícil recibir consejos de una persona que no tiene tus mismos gustos, así que para poder lograr esa perfecta química entre tú y tu mentor, considera que sea alguien con intereses afines.

3. Tener claro lo que quieres de tu mentor: Una vez encuentras a alguien que cumple con los pasos 1 y 2, comienza a planificar para qué exactamente quieres a esa persona como tu mentor. Preséntale tu plan estratégico de trabajo, tus objetivos, una lista de las personas que ya conoces en la industria, y desde ese punto, pregúntale "¿qué crees que me haga falta?". Seguro podrá guiarte a conseguir uno de los tantos objetivos en tu lista, te aconsejará la mejor manera de acercarte a una persona en específico, o te ayudará a practicar tu pitch. Pero si tú no tienes claro lo que quieres de tu mentor, no pidas que él/ella lo sepa. 

4. No seas tímido/a: Cuando encuentres la persona que realmente cumpla con tus expectativas, acércate a el/ella. ¡No lo dejes ir porque no te atrevas a hablarle! Si de verdad necesitas o quieres tenerlo como tu mentor, debes expresarle tu interés a ellos. Sonará feo pero a los mentores les encanta que los busquen porque saben que tienen un conocimiento valioso. Así que deja la timidez a un lado, y háblales de tu interés por su guía y consejo. Si te dice que está ocupado o no puede servir de mentor en estos momentos (lo cual es algo que puede pasar), agradécele por su tiempo y sigue buscando, que seguro encontrarás al indicado.

5. Respetar sus especificaciones: La mayoría de los mentores siempre tendrán especificaciones, como horas a las que puedes comunicarte con ellos, lugares en específico para reunirse, o a veces te darán la libertad de tu elegir, pero únicamente cuando tengas algo que presentarles. Es importante comportarse de manera profesional con los mentores; míralos como si fuese un maestro al que le tienes confianza pero debes entregarle una tarea fija todas las semanas. Esto te ayudará a cumplir tus objetivos con mayor rapidez y a la vez respetar su trabajo y el acto voluntario que están haciendo contigo.

Una vez consigas a tu mentor, aprovecha el tiempo. Reúnete con él/ella. Preséntales tus avances. No le estés dando cantidades de materiales a leer a menos que ellos te digan que están interesados en ver/leer tus proyectos. Pero aún más importante: mantente activo, así ellos mismos verán que estás trabajando por alcanzar tus objetivos, y que realmente estás poniendo empeño en ellos.

En Los Angeles, yo no solo he encontrado un mentor, sino también alguien a la que he llegado a un nivel de confianza que puedo escribirle un correo electrónico y pedirle un consejo sobre cualquier tema, proyecto o situación. Lo ideal es poder llegar a ese nivel con tu mentor, mientras tanto sigue trabajando con él/

sábado, 12 de mayo de 2018

Crónicas de California: 7 claves para escribir un guión de largometraje


Si escribir guiones fuese tan fácil, todo el mundo se dedicara a eso... Pero no lo es. 

Día tras día, no dejo de sorprenderme con las películas que, a nivel mundial, llegan a la pantalla grande y que, a pesar del elenco, el director, la fotografía... simplemente la historia no funciona, no tiene sentido o no logra su objetivo. Y eso es culpa del guion.

En el cine dominicano, hacen falta guionistas de verdad. Sí los hay, pero hay una escasez descomunal frente a la cantidad de producciones que se realizan cada año (lo cual significa un wink wink para mi).

No es que me considero un ser especial ni la mejor guionista del mundo, pues a penas he escrito dos largometrajes. Pero para esto hay que tener vocación, hay que tener paciencia y, sobretodo, hay que conocer las reglas antes de romperlas.

Hoy les presento siete claves que a mí me han funcionado para poder escribir mis guiones. En este caso, me enfoco más en los guiones de películas, pues a pesar de que el mundo del entretenimiento está alineándose más hacia las series de televisión, el verdadero mercado dominicano se está centrando en películas.

1. Tener la idea -> Investigar
Yo no puedo salir de mi casa sin un cuaderno de anotaciones donde apunto todas las ideas que se me ocurren. Y son muchas las que se me ocurren a diario con todo lo que sucede a mi alrededor. Pero una vez tengo una idea, lo importante no es comenzar a escribirla, sino investigar sobre ella.

Un guión es casi lo mismo que hacer una tesis. Aunque sea de fantasía, hay informaciones que debes entender para saber si es posible o no. Y más aún si se tratan de historias de la vida real (inspiradas en la vida real, no basadas en esta), porque para que las personas se lo crean, debes conocer sus verdaderas condiciones. Las más fáciles de escribir son las de guerra y autobiográficas, porque la historia está en los libros y en internet. Las más difíciles son las de terrorismo, desapariciones y homofobia, porque para investigarlas, hay que hacerles preguntas a las personas involucradas, y en la mayoría de las ocasiones, el trauma de estas personas no les permite volver a recordar cómo sucedieron estos hechos.

2. Conocer el género para el que escribes
Cada género tiene sus tendencias y sus reglas. Si quieres escribir drama y comedia, sabes los tonos que debes tocar; pero cuando se trata de horror, thriller, acción o ciencia ficción, lo prudente es que entiendas cómo funciona cada género, para saber la estructura y el tipo de personajes que vas a escribir. 

En otro post les comparto las tendencias de cada género. 

3. Conocer a la perfección a tu protagonista y tu antagonista
Aquí es donde debes pasar todo tu tiempo, porque lo más importante de una película no es que entretenga, sino que la audiencia sienta empatía con tus personajes. 

Comenzando por el protagonista, debes darle debilidades, pasión y un objetivo. Las descripciones deben ir más allá de "es gracioso" o "es atractivo". Debes darle una descripción completa como si fuese una persona real, en base a su fisiología (no solo si es alto, flaco; ve más allá), su psicología (su actitud frente a la vida, cómo ve el mundo y las demás personas), su filosofía de vida (cómo piensa, que quiere) y sus complejos.

En cuanto al villano, una vez definido el tipo de género, sabrás el tipo de villano que quieres contar. Pero también, debes verlo como otro protagonista, pero con un punto de vista distinto al del personaje principal: por qué es un obstáculo, cuáles son sus debilidades, cuál es su objetivo, cuál es su plan durante la película, su pasado y su presente, su mentalidad y, sobretodo, cómo se ve. Porque conocemos todas estas cosas, Thanos es uno de los mejores villanos actualmente.

4. World building
World Building es la construcción del mundo o espacio donde se desarrollará la película. No solo se trata de describir cómo es, sino cuales son sus reglas, los tipos de habitantes, en qué tiempo (siglo, año) se desarrolla, entre otros aspectos. 

Si la historia es una comedia o un drama que se desarrolla en la vida real, la construcción del mundo es mucho más sencilla. Sin embargo, si es una película de terror, ciencia ficción o fantasía, este elemento es esencial de conocer y describir a detalle, antes de comenzar a escribir páginas.

Luego les compartiré más sobre cómo desarrollar el mundo de tu historia.

Escribir el final, antes del medio
Supuestamente, el segundo acto de una película es el más difícil de escribir, porque es el más largo, deben suceder sufientes eventualidades para que se sienta cómo una película y porque aquí es donde vemos el crecimiento del personaje y cómo se enfrenta a su nueva realidad. Para mi, este no es un punto difícil de escribir. Lo más complejo siempre será el final, porque nunca sabes si es suficiente o corto.

Una buena técnica es escribir el final (la última confrontación, batalla o decisión) antes de escribir el medio de la película, porque así sabes cómo va a terminar y cuáles son las eventualidades que deben ocurrir en el segundo acto para que llegue con credibilidad y coherencia al tercer acto.

El final debe ser tan interesante como el principio, pero después de pasarte meses escribiendo el medio, a veces llegar al final es depresivo y lo único que quieres es "salir de eso"; por eso, muchos finales no son lo suficientemente potentes. Es mejor escribirlo junto con el principio de la historia: si determinas cómo va a iniciar y cómo va a terminar la historia antes del resto, tu película fluirá mejor.

Una vez ya sabes el principio y el final, escribes el tratamiento. 

Escribir la historia por secuencias
Muchas personas escriben sus guiones con la estructura de tres actos, pero la mejor forma de escribirlo es con las 8 secuencias. 

Las secuencias son bloques de historias que van contando cada cambio en la vida del personaje. Cada secuencia debe tener una pregunta que cuestione el objetivo del protagonista en dicha secuencia y debe ser narrada en cinco principales escenas en el beat sheet. El beat sheet es una lista de las escenas más importantes de la película, que irán llevando la historia al final.

-La primera secuencia habla del mundo ordinario del protagonista. Al final de esta secuencia, hay un incidente que representa un cambio en la vida del personaje.
-La segunda secuencia representa la decisión del personaje frente a este incidente y cómo decide irse a una "aventura".
-La tercera secuencia representa cómo el personaje va conociendo la "aventura", aprendiendo las nuevas reglas, conociendo la mentalidad del villano.
-La cuarta secuencia es su primer enfrentamiento con el villano, donde al final de esta secuencia habrá un logro del personaje y tendrá un mejor conocimiento; pero también, sucederá un evento que le hace cambiar sus planes e irse por otro camino. El final de la cuarta secuencia es conocido cómo el punto medio del guion.
-La quinta secuencia te permite contar más sobre las subtramas de la historia: posibles romances, más planes del villano, crecimiento de las relaciones del protagonista, entre otras. OJO: las subtramas deben establecerse desde la tercera secuencia, pero aquí se conocen mejor.
-La sexta secuencia es un segundo enfrentamiento del protagonista contra el antagonista, pero también un avance del protagonista con su plan. Al final de la secuencia, el antagonista u otro evento en la vida del protagonista lo atacarán, dejándolo indefenso y sin planes. Popularmente, los guionistas le llamamos "todo está perdido".
-La septima secuencia es el cambio de planes definido. Ahora, con una mejor mentalidad y un crecimiento personal, el protagonista idea un nuevo plan para atacar y ganarle al villano. Termina con el confrontamiento final. A veces gana, a veces pierde.s
-La octava secuencia es el final definitivo. Se presenta cómo la vida y el mundo del protagonista ha cambiado.

Todas las películas narran su historias bajo esta estructura, aún aquellas que rompen algunas reglas de por medio.

Una vez conoces cada secuencia, tienes tu beat sheet listo y haces una lista de cada escena de la película, ya puedes comenzar a escribir el guion.

Reescribir
Esta es mi parte favorita. Una vez escribes el guion, vuelves al beat sheet, y comienzas a hacerle cambios a la historia. OJO: antes de comenzar a escribir el guion, debes hacerle, por lo menos, cuatro revisiones al beat sheet. 

El primer cambio de beat sheet (postguion) es un borrador; el segundo se le llama Blueprint revision, y debe tener cambios que clarifiquen las necesidades y objetivos de los personajes. En la tercera revisión del beat sheet, se debe demostrar que cada escena de la película y cada personaje están en la historia porque responden a un objetivo y necesidad del protagonista y el antagonista. Nada puede estar ahí en vano, o solo "porque se ve interesante". 

Una vez haces la última revisión al beat sheet, comienzas a reescribir el guión. 

Un guión puede tener tantas reescrituras como sea necesario. Algunos tienen tres o cuatro. Otros tienen 20 y 30 reescrituras. Todo va a depender de la complejidad de tu historia.

sábado, 27 de enero de 2018

Crónicas de California: Mi primer hijo


He escuchado a muchas personas decir que una madre siempre amará a sus hijos. Y ahora lo entiendo todo. El proceso fue un poco pesado, el parto se complicó casi al final; pero valió la pena. El resultado fue un maravilloso melodrama, que hoy puedo llamar mi primer guión de largometraje. 

Como siempre les he insistido, todas las historias del cine se inspiran en algo de la realidad, y esta es una de las historias más reales que he escrito. Es basada en una persona cercana a mi, quién me dio permiso a utilizar su historia, aplicándole cambios extremos a la trama. Los nombres son diferentes, las decisiones que ella tomó no son las que ocurrieron en la vida real, pero las situaciones que tuvo que pasar para demostrarse a sí misma que "no necesita obligatoriamente de un hombre para salir adelante por sí sola" son basadas en la mismita realidad. Lo increíble de esto es que todas las personas que leen el guion, me dicen que por esos detalles funciona la historia.

Pero el "éxito" de la realización de este guión no está en que si el personaje es real o ficticio; sino por toda la indiosincrasia dominicana que encuentran en mi opera prima. No solo se trata de una mujer que pasa por los momentos más difíciles de su vida (su esposo la abandonó sin explicación alguna, su hija sufre de una enfermedad crónica severa, tiene una deuda de millones de pesos y no tiene trabajo), sino de la cultura dominicana y cómo podemos encontrarla en la forma de comportarnos, de hablar, de comer, de caminar; en esto no puedo dejar de mencionar la cantidad de términos que se utilizan en nuestra cultura y cómo se utilizan, desde platos de comida hasta maldiciones. Gracias a estos aspectos, logré ese género que tanto deseaba: un humor no de ja ja ja, sino de "entiendo el sarcasmo". Un humor tan negro, que no se trata de color de piel, sino de que así son muchos dominicanos.

Fueron 94 páginas de parto natural, contadas a mi estilo, y con un sentimiento profundo de reinvindicación, apasionamiento y prosperidad. 

Mi hijo, a quién le puse de nombre "Desquite", es una historia de venganza, pero también de desahogo en respuesta a algo que le ha sucedido a muchas personas, que no se atreven a contarlo en voz alta. Fue concebido de una anécdota, y traído al mundo un 31 de diciembre. La gestación duró 4 meses, pero aún le falta mucho desarrollo, mucha revisión, y sobretodo, mucha lectura y borrón de oraciones. El está muy claro de eso, y yo como guionista, se que será así. Porque a pesar de que le di vida con intenciones de narrar esa historia, reconozco que muchas partes de él pueden ser mejoradas: que las intenciones de los personajes deben estar lo más claras posibles; que la estructura está bien intencionada, pero puede ser diferente; que el final demuestra totalmente el tema, pero el tema debe recordarse durante toda la trama y debo confirmar que está ahí. 

Antes de este guión, ya había escrito 10 guiones de cortometraje, dos corto-documentales, tres foto-documentales, innumerables artículos, críticas y crónicas. Casi todos los protagonistas que he creado son mujeres. Casi todas mis historias se relacionan a mi amada isla República Dominicana. Pero cuando inicié "Desquite", fue todo un proceso nuevo, como si fuese una madre primeriza: el principio fue doloroso; vivía atemorizada del desarrollo y del resultado, solo pensando si estará bien o saldrá con todos los problemas del mundo. 

Al final fue un amor incondicional de mamá pollito, con lágrimas de jipios. Mi amado hijo es una realidad que quiero mostrar al mundo.