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domingo, 11 de septiembre de 2022

Guión de Cinéfila: 10 ejercicios de escritura súper efectivos contra el estancamiento creativo

Erasé una vez, yo tenía una idea chulísima. Pero eso fue todo. Por más que intentaba lanzarme a su historia, nunca sabía cómo avanzarla. Y llegué a pensar que tendría que abandonarla, deprimiéndome porque (en mi mente) se sentía como si estuviese abandonando a mi propio hijo y sin ánimos de volver a buscarlo...



Pueden estar seguros de que si eligen escribir un guión, se encontrarán con uno o dos momentos en los que se estancarán, con pocas posibilidades de avanzar la historia, e incluso con grandes posibilidades de que abandonen el guión por completo. Todo el mundo experimenta el famoso “bloqueo creativo”. Abordar ese tipo de obstáculos es importante, pero no siempre es fácil hacer una escritura convencional. Es por eso que hay ejercicios de escritura que pueden usar para superar esos obstáculos. Estos me han funcionado y me ayudaron a terminar mi idea chulísima; seguro también les ayudará a ustedes.

1. Escribir una escena usando solo diálogo
A veces, las personas se atascan en los detalles de sus acciones y dejan que el diálogo se convierta en una ocurrencia tardía. Por lo tanto, comienza a sentirse forzado y poco interesante. En otros casos, los escritores no piensan lo suficiente en las acciones que suceden durante una escena. Al hacer un ejercicio de solo diálogo, puede comenzar a abordar cualquiera de estos problemas.

Escribe con la intención de mantener el diálogo natural, pero ten en cuenta lo que los personajes están haciendo todo el tiempo. Tal vez el diálogo cambie para mencionar la acción de forma natural y que posiblemente los elimines más tarde, pero no escribirás la acción directamente. Concéntrese en que la conversación haga todo el trabajo y vea si tiene sentido después. Al leerlo, ¿puede ver que se transmitieron todos los detalles necesarios?

2. Contar la misma escena usando solo acción
De la misma manera que algunas personas pueden escribir escenas de solo diálogo para dejar de dejar que su diálogo o acción sufran, también puedes hacerlo con escenas de solo acción.

Elige una escena que hayas planeado escribir con diálogo. Luego, en su lugar, omita todos los diálogos e intente transmitir las ideas correctas con solo acción de todos los personajes involucrados. ¿Qué falta? En la mayoría de los casos, la comunicación no verbal entre tus personajes puede revelar mucho. Entonces, si siente que falta algo en su escritura, tal vez solo necesite concentrarse en cómo la acción envía su mensaje. Para cuando utilices esto como una escena real con diálogo, tu acción se adaptará bien a las necesidades de la escena.

3. Desarrolla tus escenas en fichas
Un enfoque comprobado por los escritores de la industria es el tablero de ritmo. Al escribir cada escena en una ficha y colocarlas en columnas secuenciales para el principio, el medio y el final de su historia, puede ver de un vistazo lo que tiene su historia en cada acto. Mejor que eso, esto te ayuda a asegurarte de que cada escena tenga una dinámica emocional.

Abordar una historia incluye escribir lo que sucede en cada escena, quién está en la escena y en qué dirección se mueve emocionalmente la escena. Es decir, ¿las cosas mejoran o empeoran en esta escena? Al realizar un seguimiento de esta dinámica emocional, puede asegurarse de que su historia realmente atrape a la audiencia cuando lo desee.

4. Haz los perfiles de personajes
¡Escribe sobre tus personajes! Todo el mundo ha hecho esto en la escuela primaria una o dos veces, pero ahora debes hacerlo con tus propios personajes. 

Escribe sobre las necesidades, los deseos y las cosas que aman y odian cada personaje. Si tiene elementos de la historia de fondo para incluir, compártelo en unas pocas oraciones. Haz que sus perfiles sean fáciles de leer y detallados, pero no dedique demasiado tiempo a un personaje si tiene muchos. Si tu historia tiene un amplio elenco de personajes principales, querrás asegurarte de que cada uno tenga motivaciones, antecedentes y relaciones importantes registradas en papel, que los diferencien entre ellos y que representen su importante necesidad de existencia en la trama. 

Este es un ejercicio que lo insisto en todos mis estudiantes y que me obliga y me ayuda como escritora a explicar cómo piensan mis personajes y por qué reaccionan o accionan de maneras particulares. Pero ojo... no es que se va a colocar la historia de vida de los personajes dentro del guión, solo los detalles que ayudarán a entenderlos en la trama.

5. Crea un esquema narrativo
Comienza con una oración que describa cada acto de la historia. Una oración con una acción clave por acto idealmente le dará 3 o 5 oraciones para comenzar a escribir las escenas. Luego, divide esa oración principal: si una oración dice "el equipo lleva a cabo un atraco a un banco", puedes dividirla en escenas individuales que impliquen el atraco. En primer lugar, el equipo llegaría al banco. Otra escena sería cuando casi los atrapan. Por muchas escenas que haya, cada una recibe una oración completa, y de paso se identifican cuáles no serán necesarias. A medida que expanda cada acto, la dirección de la historia se volverá más clara para usted, al igual que sus próximos pasos.

6. Traza las líneas dramáticas
Cada historia tiene la oportunidad de construir más de un hilo conductor. De hecho, es mejor si tienes subtramas. Sin ese elemento, su historia se convierte en una narrativa básica y, por lo general, no mantiene el interés de la audiencia. A la hora de incluir subtramas, hay que saber cómo se desarrolla cada una. Ahí es donde puede usar una escaleta.

Comience con la narrativa principal, luego comience a mostrar cada evento que sucede dentro de la trama principal de principio a fin. Luego, considere lo que sucede para crear cada subtrama. Escríbelos como en líneas de tiempo paralelas a la principal. Al seguir esto, puede comenzar a trazar cada relación de causa y efecto en la historia. 

7. Empezar con el final
¿Dónde ves que termina tu historia ? Si no lo sabe, tal vez debería comenzar allí primero. Escribir el final ayuda a garantizar que entiendas a dónde irá tu historia. Al comenzar con el final y luego volver a comenzar el guión en la página 1, ya tienes un marco que te guía a través de los elementos más importantes de la trama. Allí podrás comenzar a conectar los puntos con eventos entre el principio y el final. 

8. Presenta la premisa
Describe tu historia en una oración, también conocida como la premisa. Cuando hayas hecho eso, deberías empezar a presentársela a la gente. Cuando les cuentes a tus amigos, familiares, colegas o incluso extraños de qué se tratará tu historia, es posible que tengan preguntas. 

Toma nota de esas preguntas y verifica si necesitas pensar en las respuestas. Si no tuviste que pensar en esas respuestas cuando estabas hablándoles de la historia, concéntrate en cómo puedes escribir esas respuestas en tu historia. Las preguntas de las personas revelarán cuánto de tu historia realmente sabes, y dónde podrías necesitar dedicar más tiempo a pensar.

9. Dibujar una escena importante
Este no es un ejercicio de escritura  per sé, pero es de gran ayuda. Cuando pienses en una escena importante en tu guión, podrías considerar dibujarla. No es necesario ser un gran artista.

Si tiene las imágenes dibujadas de manera que puedes saber lo que está sucediendo (y cómo se supone que sucederá en la pantalla), puedes tener una mejor idea de cómo escribir esa escena. Si estás frustrado con la descripción y la escritura de acción, especialmente de una escena realmente complicada, esta es una excelente manera de relajarte y sacudirte las telarañas en tu mente.

10. Escritura libre de una escena varias veces
La escritura libre puede proporcionar muchos resultados interesantes. Cuando escribes libremente, simplemente escribes sin pensar, escribiendo palabras en lugar de elaborar estrategias mientras escribes. Prueba esto con una escena que tengas en mente. Comienza a escribir libremente, sin dejar espacio para el pensamiento o la retroalimentación.

Una vez que hayas escrito la escena, continúa y hazlo de nuevo, desde cero. Ya sea que lo hagas dos o cinco veces, eventualmente tendrás algunas versiones muy diferentes de la escena escrita. Ahora, siéntete libre de editar y combinar tus funciones favoritas de cada versión para crear algo que te guste usar. Tu cerebro hará lo que quiera con tu escena de manera subconsciente, pero debido a que simplemente estás escribiendo sin realmente mirar o pensar en los resultados, la escritura libre ayuda cuando no estás seguro de qué dirección tomar una escena.


En conclusión...

No siempre es fácil superar los obstáculos al escribir, pero puedes hacerlo con la ayuda de herramientas como las anteriores o muchas más que existen. Ya sea un esquema, unas fichas o incluso un dibujo, estás utilizando técnicas para hacer fluir la creatividad. Y honestamente, ¡esa es la mejor manera de sacar más provecho de tu proceso creativo!



domingo, 21 de noviembre de 2021

Crónica Cinéfila: "Antología del Estado Natural" bajo mi pincel


Ya estoy casada con un estilo. Imagino que esto le pasa a todos los cineastas en algún momento de su vida. Spielberg está casado con la historia, Nolan con el tiempo, DuVernay con el racismo, y yo con el feminismo. Cuando comencé a escribir historias, siempre notaba cómo me inclinaba a contar historias de mujeres (y regularmente para mujeres). Sin embargo, con el pasar de los años, me he inclinado más a la lucha y el empoderamiento femenino, a demostrar lo que ocurre en el mundo, porque esto no es un problema exclusivo de RD. Así, más dentro de otras cotidianidades, nació Antología del Estado Natural.

Cabe destacar que su nacimiento fue todo un parto, aunque en menos de 9 meses. 2 meses, para ser más precisa. 

Su concepción inició un miércoles a las 10AM. Marthaloidys (mi querida amiga y casi hermana) y yo nos reuníamos todos los miércoles para darle calor a una historia que ella quería hacer sobre el empoderamiento femenino. Martha ya había investigado mucho sobre micromachismo y decidió pasarme un material que había recopilado con la intención de hacer unos sketches. Cuando me lo entregó, fue literal como que me habían sentado frente a un canva en forma de Final Draft y que mi pincel eran las teclas del computador. De repente, lo que Martha había pensado como sketches, yo lo había transformado en una serie antológica. El nombre no fue algo difícil de establecer.

Lo siguiente fue tal cual lo que debió ocurrir: scoutings, audiciones improvisadas, joceo de personal y planificación en rush para llegar a cuatro días de rodaje que se sintieron como un mes de trabajo completo. Pero fue un proceso muy emocional para mí. Mis experiencias y encontronazos con el machismo están todas plasmadas en estas historias, y tener la posibilidad de mostrárselo a través de episodios y conectar con personas que me dicen haber vivido lo mismo: es simplemente ratificante. 

Antología es el resultado de los piques que he cogido cuando alguien me insulta en la calle; cuando una “amiga” me ha dicho que deje de hacer algo porque eso no lo debería hacer una dama; cuando voy en pantalones cortos al super y la gente se queda mirándome de manera grotesca -hombres y mujeres-. Es una crítica a la generación anterior, pues de manera inconsciente continúan reproduciendo el machismo en la generación de ahora; es un llamado de atención a la permisividad y poca educación que le dan a los hombres y la victimización con la que castigan a las mujeres; es un grito de auxilio para que detengamos estas acciones, así cuando la siguiente generación suba no tenga que sufrir lo mismo que yo y muchas otras hemos sufrido.

Al final, Martha y yo somos dos madres de un mismo bebé, con los mismos anhelos de que crezca, salga de RD y cambie la sociedad. Es un sueño demasiado ambicioso, imposible si queremos ser más realistas; pero como todas las madres que aman a sus hijos, nosotras estamos entregadas en cuerpo y alma a mostrar nuestro bebé como una herramienta de conscientización. Y el próximo año, si Dios y el Universo nos lo permiten, nuestro bebé seguriá expandiéndose.

Para ver todos los capítulos de Antología, accedan a este link y compártanlo. Porque aunque el machismo esté presente, podemos continuar enseñando que lo que tenemos normalizado no siempre será bien intencionado.


sábado, 21 de agosto de 2021

Guión de Cinéfila: 4 indicaciones de que no tienes idea de quién es tu personaje

¿Qué tan bien conoces realmente a tus personajes?



No hay una sola historia que pueda existir sin personajes. Los personajes son los agentes del cambio, los actores que hacen posible la “acción” en una trama, los que impulsan la historia. Pero en muchas historias, hay una desconexión: un escritor se apega tanto a la trama o a su concepto, que se olvidan de familiarizarse con sus personajes.

Los personajes están destinados a existir como extensiones reales e identificables de nosotros como audiencia. Es lo que hace que valga la pena ver cualquier historia por la empatía que uno crea con su personalidad o necesidades en la trama. Pero hay indicios de cuando un escritor no conoce a sus personajes:

Descripciones vagas o poco útiles
Si bien algunos personajes no necesitan descripciones visuales sólidas para causar una impresión de inmediato, generalmente es mejor que los escritores den una idea de cómo se ve o parece el personaje, en lugar de rehuirlo con vaguedad.

Un buen ejemplo de esto es cuando un escritor describe a su protagonista como "que tiene estilo". “Tener estilo” definitivamente no significa nada; sin embargo, si desea indicar que su protagonista siempre está “vestido de manera extravagante”, hágalo siendo específico con los detalles que marcan la diferencia.

Del mismo modo, a menos que sea importante para la historia, es exagerado escribir detalles que no importan, como escribir que un personaje tiene cabello castaño y ojos verdes o describir los diferentes abrigos deportivos que usa a lo largo del guión. No proporciones detalles inútiles, solo concéntrate en lo que hace que el personaje se destaque o informa la historia en sí.

Una voz como todas las demás
El diálogo es duro, de eso no hay duda. Es difícil reducir las palabras de cada personaje en una voz única e identificable.

Para lograr esto, debes pensar en la forma en que interactúan tus personajes: quién tiene acento, quién tiene miedo de decir algo incorrecto, quién es el listo, quién es el idiota y quién tiene un ego descomunal. Deben sentirse como personas reales, lo que significa que sus conversaciones reflejarán los matices que existen y en lo que escuchan a su alrededor. La escena de apertura de Reservoir Dogs es un excelente ejemplo de cómo hacer que las voces de tus personajes se distingan, incluso cuando hay muchas.

Sin embargo, si tu personaje suena como todos los demás, faltará individualidad, y tendrás que construirla desde cero.

Sin motivación para las acciones
Los personajes de una historia necesitan motivación para actuar, al igual que nosotros en la vida real. Sin embargo, no todas las historias tienen esto en cuenta. En el peor de los casos, los personajes no actúan en absoluto (protagonistas pasivos) o actúan sin motivación, y el escritor omite los preparativos para las elecciones específicas que hacen los personajes, o incluso deja de lado las consecuencias de sus acciones para el mismo efecto.

Para que un protagonista ataque a su amigo con ira, debe haber un detonante, y si no hay uno visible, déjelo en claro. De manera similar, para que un protagonista emprenda un gran viaje, necesita una razón personal, no solo la de “salvar el mundo”.

Prueba faltante o contradictoria
Una de las pistas más obvias que indican la falta de conocimiento del personaje es cuando escribes sobre el rasgo de un personaje, pero no pruebas que lo tiene.

Llamas inteligente a tu personaje, pero nunca dice nada inteligente ni demuestra que tiene el rasgo en cuestión. Lo mismo para un personaje al que le dicen que es demasiado coqueto, pero todo lo que vemos es su vida laboral, sin nada parecido al coqueteo que se muestra en la historia.

Peor aún, es posible que incluso muestres que tu personaje contradice los rasgos que has establecido. Si bien actuar en contra de las creencias es un gran indicador de un personaje bajo estrés, tener un personaje que constantemente toma decisiones que no se ajustan a las calificaciones que le has dado es una prueba de que estás escribiendo un personaje mal definido.

Conclusión

Es importante comprender quiénes son tus personajes cuando escribes, porque, sin eso no hay forma de mantener la coherencia y hacer que tus personajes sean lo más reales y fáciles de relacionar con tu audiencia.

Tenga en cuenta las pistas anteriores: ciertamente lo ayudarán a entregar un guión que tenga personajes creíbles y activos que atraigan el interés y la empatía de su audiencia. Si descubre que sus rasgos se prueban constantemente, sus personajes tienen motivación y descripciones útiles, y que su voz se siente única, ¡sabrá que está en el camino correcto con el desarrollo de sus personajes!

jueves, 8 de julio de 2021

Guión de Cinéfila: 10 preguntas que debes hacerte a la hora de revisar tu guión

Escribir es revisar... Revisar es escribir... Y así sucesivamente hasta el final de los tiempos.  


Es fácil quedarse atascado en el círculo vicioso de las revisiones interminables, trabajando constantemente en el siguiente borrador en lugar del final. Pero si tienes un plan sólido para revisar tu guión, el proceso será mucho más sencillo y manejable. 

Y si no tienes una escaleta en mano o una revisión de ideas puntuales, intenta realizar pases de revisión con una o dos de las siguientes preguntas en mente. Una vez que haya completado la lista, probablemente sea seguro colocar esa aterradora palabra "final" delante de "borrador" en su página de título.  

1. ¿Tiene sentido la historia?
Esta pregunta es un poco más vaga que algunas de las otras, pero podría decirse que es la más importante. Después de tomarse un tiempo lejos de su guión, intente leerlo con ojos nuevos. ¿Tendrá sentido la historia general para alguien que no la haya escrito? ¿Hay grandes saltos en la trama? ¿Algo faltante o sin sentido? Marque cualquier cosa problemática. 

2. ¿Cada escena hace avanzar la historia?
Las escenas son uno de los componentes básicos de la escritura de guiones, y todas y cada una de las escenas de tu guión deben hacer avanzar la historia de alguna manera. Si bien algunas escenas tendrán grandes cambios, otras solo serán pasos más pequeños, pero todos deben ser cruciales para el arco de la historia. 

Entonces, mira cada escena en tu guión con una lupa. ¿Qué información se transmite? ¿Cuál es el arco emocional de la escena (positivo a negativo, negativo a positivo, etc.)? ¿Qué cambio ocurre y cómo impacta ese cambio en la historia más amplia? Si una escena no transmite información, aprovecha el arco emocional o provoca algún tipo de cambio en la trama, elimínala. 

3. ¿Está funcionando su detonante?
El "incidente incitante" es un momento, evento o decisión que impulsa a tu personaje principal a la acción de una historia. Es un elemento crítico en el arco general de tu historia. Primero, identifique cuál es su detonante. Luego, póngase en el lugar de su personaje principal y pregunte si la historia de tu personaje podría seguir sin el detonante que la provocó. Si la respuesta es no, su detonante funcionó bien. 

4. ¿Está claro el objetivo del personaje principal?
Ya sea terminar su novela, ingresar a la escuela de sus sueños, encontrar el amor verdadero o salvar el 50 por ciento del universo que se convirtió en polvo en el Blip: todos los personajes principales quieren algo. Ya sea un vaso de agua o el elixir de la vida, tu personaje principal debe tener un objetivo. Entonces, ¿qué quiere tu personaje principal? Lea su guión, haga esta pregunta y asegúrese de que la respuesta sea clara para la audiencia (¡incluso si cambia a lo largo del camino!). 

5. ¿Es el conflicto primario lo más fuerte posible?
Los guiones dependen del conflicto. Sin conflicto, las historias colapsan, por lo que el personaje principal debe enfrentarse a algo o alguien para impulsar el arco de la historia. Al revisar su guión, asegúrese de identificar y cuestionar su conflicto principal. ¿Podría ser más fuerte? ¿Se podrían aumentar las apuestas de alguna manera para realzar el drama? Si la respuesta a cualquiera de las preguntas es sí, tiene que hacer algunos cambios. 

6. ¿Realmente necesitas todo ese diálogo?
El diálogo es difícil dec escribir. Todos sabemos eso. Puede parecer imposible encontrar el equilibrio perfecto entre el discurso coloquial y las palabras escritas. Pero una vez que haya encontrado el punto medio feliz y haya conseguido ese diálogo en la página, asegúrese de que cada línea sea absolutamente necesaria.  

Interroga cada escena preguntándote si hay algún diálogo gratuito. ¿Los personajes siempre dicen "hola" y "adiós" al principio y al final de cada escena? ¿Repiten innecesariamente información que la audiencia ya conoce? Sea despiadado con su diálogo, cortando todo lo que no sea absolutamente esencial. 

7. ¿Estás contando en lugar de mostrar?
¿Conoces ese antiguo adagio de la narración de cuentos que dice "mostrar, no contar"? Por supuesto que sí... si lo hablamos unas semanas atrás. Es una frase que afecta a los escritores tanto en el proceso de escritura como en el de reescritura. Pero es importante tener en cuenta que no importa lo cliché que pueda parecer. Repasa tu guión, observa lo que se revela sobre tus personajes a través de sus acciones y mantén un ojo atento a los diálogos expositivos. 

8. ¿Qué no está en la página?
De lo que estoy hablando aquí es del subtexto y el tema, los cuales deberían ser mucho más sutiles en su guión de lo que está demostrando ser esta oración. El subtexto y el tema son el significado de tu historia. De eso se trata al final del día: la lección, la emoción o el sentimiento que el público se llevará a casa cuando salgan del cine. 

Pero sus páginas no deberían estar cargadas de explicaciones torpes sobre cuál es la moraleja de la historia. En su lugar, apunte al subtexto y los temas que viven en el espacio en blanco, por así decirlo. ¿Qué están diciendo realmente tus personajes? ¿Qué motivaciones hay detrás de sus acciones? ¿Qué comprenderá implícitamente la audiencia sobre la experiencia humana de la película? Si no estás seguro, es hora de reescribirlo. 

9. ¿Qué hay en la pantalla?
Leer un guión debería ser como ver una película. Repase cada escena, prestando especial atención a las imágenes que evoca su escritura. Si no está seguro de lo que la audiencia verá en la pantalla, sabe que tiene un problema.

10. ¿Su guión está libre de errores ortográficos y gramaticales?
En comparación con las otras preguntas centradas en historias de esta lista, una sobre ortografía y gramática puede parecer trivial, pero les aseguro que no lo es. Se sorprendería de los errores que el corrector ortográfico no detecta, y lo último que desea es que un simple error de escritura sea la razón por la que su guión no se vende. Asegúrate de revisar tres veces su ortografía y gramática antes de celebrar y/o comenzar otro guión.


El proceso de revisión puede ser doloroso, frustrante y, a veces, incluso desgarrador. Diseñar un guión para que esté en plena forma y listo para compartir con el mundo no es fácil, pero es un mal necesario. Y todos sabemos que no hay mejor sensación que escribir "borrador final" y presionar guardar en su último guión completo. Así que... you better work!

sábado, 19 de junio de 2021

Guión de Cinéfila: "Show me, don't tell me"

De los productores de "escribe lo que sabes" y "escribir es reescribir", ya viene "mostrar, no contar".



Ese es uno de los adagios de escritura más conocidos y citados. También por una buena razón. Este es especialmente importante para los guionistas cuyo trabajo se completa primero en la página pero, en última instancia, se pretende que se vea en una pantalla. Pero, ¿qué significa realmente "muéstrame, no me digas"? 

En pocas palabras, significa que debes mostrar la información, la emoción y el subtexto de su audiencia en las acciones de los personajes en lugar de contárselo a través de una exposición de diálogo; resulta demasiado fácil decirlo que hacerlo. 

Diálogo expositivo
Le ha pasado a todo el mundo. Has estado completamente absorto en lo que sea que estés viendo cuando uno de los personajes dice algo tan descaradamente expositivo sobre algo que acabamos de ver o que vendrá proximamente, tan obviamente escrito, que inmediatamente arruina la magia de la escena. 

Sabes las líneas de las que estoy hablando. Piense en la escena en  Inception  donde Cobb (Leonardo DiCaprio) le explica cómo construir sueños a Ariadne (Elliot Page); ese es un vertedero de exposición verbal.

El problema con los diálogos expositivos como este es que en lugar de  mostrar  el sentimiento o la información en una escena, un personaje se lo dice a la audiencia para que la historia avance más rápido. Es el equivalente cinematográfico del mansplaining. 

Mostrar a través de la acción
La mayoría de las veces, "muéstrame, no me digas" se aplica a la acción. El cine es un medio visual, después de todo; se trata de lo que está en la pantalla. 

Los guiones se componen de dos elementos principales: párrafos de acción y diálogo de personajes. Así que... ¡utilice esos párrafos de acción! En lugar de que un personaje explique algo por el bien de la audiencia, muéstralo mediante la acción. El público preferiría deducir que un personaje odia a su jefe al verla escupir en su café. 

En cualquier historia, el escritor tiene una cantidad infinita de información para transmitir a la audiencia: historias de fondo, personalidades, situaciones de la vida y detalles relevantes para la trama. Y mucha de esa información se puede revelar a través de pequeños detalles visuales en lugar de diálogos o acciones. 

Piensa en Juno MacGuff, interpretada por Elliot Page. ¿Nos enteramos de que era peculiar, ruda e ingeniosa a través de otros personajes que decían: "¡Wow Juno! Eres tan peculiar, rudo e ingenioso"? No. Aprendemos esto a través del diálogo y la acción, claro, pero quizás el método más genial que usó el director Jason Reitman fue el diseño del escenario de la habitación de Juno, como las paredes, las chucherías que se comía y ese teléfono de hamburguesa.

Piense en lo que alguien podría descifrar sobre sulapersonalidad y experiencia de vida de su personajes con tan solo mirar su apartamento o su oficina. Hay un inmenso poder en los pequeños detalles, especialmente cuando se trata de mostrarte y no contarte. 

Ponlo en practica
¿Se pregunta cómo probar su guión para "muéstrame, no me digas"? 

Bueno, ni siquiera se preocupe por mostrar y no contar en su primer borrador. Todos escribimos esas repugnantes líneas expositivas cuando solo estamos tratando de sacar la historia a la página. Es una necesidad para escribir guiones. 

Pero cuando llegues a la etapa de revisión, haz dos pasadas a través de tu guión con mostrar y no contar en mente. 

Primero mire cada línea de diálogo y pregúntese: "¿Esto dice lo obvio? ¿Estoy comunicando algo que se presentaría mejor de otra manera?" Luego, repasa cada escena para ver si tus personajes transmiten la emoción, la información y el subtexto de tu historia a través de sus acciones. 

Tu guión y tu audiencia te lo agradecerán.

sábado, 12 de junio de 2021

Guión de Cinéfila: 5 Guiones que todo guionista debería leer

Además de escribir, leer guiones es una de las formas más rápidas en que un guionista puede mejorar su oficio.


Un gran ejercicio para mejorar la redacción de guiones es conseguir buenos guiones y luego mirar las películas para tener una idea de cómo escribir y cómo se traduce a la pantalla. (¡A veces, ver la película solo puede ser demasiado inmersivo para analizar!)

The Script Lab reunió una lista de 5 guiones que es más probable que le enseñen más sobre en qué consisten los grandes guiones, como una historia sólida y atractiva, un diálogo natural y personajes multidimensionales.

**Haz click en cada título de la película para obtener el guión**

Vincent Vega (John Travolta) y Jules Winnfield (Samuel L. Jackson) son sicarios con una inclinación por las discusiones filosóficas. En esta película policiaca ultramoderna y de múltiples hilos, su historia está entretejida con la de su jefe, el gángster Marsellus Wallace (Ving Rhames); la actriz, Mia (Uma Thurman); el luchador boxeador Butch Coolidge (Bruce Willis); el maestro reparador Winston Wolfe (Harvey Keitel) y una nerviosa pareja de ladrones armados, "Pumpkin" (Tim Roth) y "Honey Bunny" (Amanda Plummer).

Fortalezas del guión:
Grandes personajes.
Buen diálogo.
Estructura única.
Multi-narrativa con lógica.
Gran contraste y mezcla de géneros.

La secuela de "El Padrino", que contrasta la vida de padre e hijo de Corleone. Traza los problemas de Michael Corleone (Al Pacino) en 1958 y el de un joven inmigrante Vito Corleone (Robert De Niro) en Hell's Kitchen de 1917. Michael sobrevive a muchas desgracias y Vito se introduce en una vida de delincuencia.

Fortalezas del guión:
Gran escenario.
Temas fuertes.
Personajes fuertes.
Historia imponente.

Un operador de televentas se desilusiona de su existencia y comienza a tener hambre de nuevas emociones en su vida. A medida que experimenta un nuevo despertar de los sentidos, su esposa e hija también experimentan cambios que afectan seriamente a su familia. Aclamada por la crítica, esta película ganó premios Oscar a Mejor Guión, Mejor Director, Mejor Actor y Mejor Película.

Fortalezas del guión:
Protagonista principal bien desarrollado.
Tema fuerte.
Gran contraste de humor y tragedia.

Andrew Neiman (Miles Teller) es un joven baterista de jazz ambicioso que busca llegar a la cima de su conservatorio de música de élite. Terence Fletcher (JK Simmons), un instructor conocido por sus aterradores métodos de enseñanza, descubre a Andrew y transfiere al aspirante a baterista al mejor conjunto de jazz, cambiando para siempre la vida del joven. Pero la pasión de Andrew por alcanzar la perfección rápidamente se convierte en obsesión, mientras su despiadado maestro lo empuja al borde de su habilidad y su cordura.

Fortalezas del guión:
Fuerte deseo de carácter.
Buen uso de la narración visual (diálogo mínimo).
Gran contraste y mezcla de géneros.

Cuando Evelyn Mulwray contrata al detective privado de Los Ángeles JJ "Jake" Gittes (Jack Nicholson) para investigar las actividades de su esposo, él cree que es un caso de infidelidad de rutina. La investigación de Jake pronto se convierte en cualquier cosa menos en una rutina cuando conoce a la verdadera Sra. Mulwray (Faye Dunaway) y se da cuenta de que fue contratado por un impostor. La repentina muerte de Mulwray coloca a Gittes en un enredado camino de corrupción, engaño y siniestros secretos familiares mientras el padre de Evelyn (John Huston) se convierte en sospechoso en el caso.

Fortalezas del guión:
Gran historia.
Buen diálogo.
Momentos narrativos bien elaborados.


A qué prestar atención al leer guiones

Hay muchas facetas de un gran guión que los guionistas siempre deben tener en cuenta al leer. La mayoría de las veces, los grandes guiones tienen muchas características en común que pueden diferenciarlos de los demás, siendo los más notables: personajes, deseos y necesidades, historia, tema, diálogo, conflicto y la fuerza antagónica.

Aplicando este conocimiento en sus guiones

Después de analizar otros guiones, es importante implementar ciertos rasgos en nuestros propios guiones. Y no me refiero a copiar estilos (cuidado con esto), la estructura y las técnicas se han solidificado en la historia y se han utilizado desde que Aristóteles escribió Poética.

Aquí hay algunas preguntas que puede hacerse después de leer estos guiones:

  1. ¿Cómo puedo escribir un gran protagonista como los de esta historia? ¿Qué rasgos tenían? ¿Qué los hizo únicos?
  2. ¿Qué dice esta película? ¿Mi historia tiene un mensaje? ¿Hay un tema en mi historia ? ¿Está educando o arrojando luz sobre un tema? ¿Qué se llevará la audiencia al final de la película?
  3. ¿Cómo puedo desarrollar una historia tridimensional? ¿Cómo puedo hacer que mi historia resuene en la gente? ¿Cómo puedo hacer que la audiencia se preocupe?
  4. ¿Cómo hablan mis personajes? ¿Es único? ¿Cómo puedo mejorar mi diálogo? ¿Puedo agregar más conflicto?

sábado, 27 de junio de 2020

Crónica Cinéfila: De largometraje a...


En estos tiempos en los que el mundo está tan ocupado atendiendo la crisis del Coronavirus, hacer una película no es nada fácil. 

Así como muchos resaltan los retos financieros que viven muchas áreas laborales, la industria del cine ha sido una de las más afectadas. Las producciones cinematográficas se han detenido, los estrenos se han pospuesto y las salas de cine se mantienen cerradas con la esperanza de abrir con nuevas restricciones que cambiarán definitivamente la experiencia de ver películas en la pantalla grande. 

Pero detengámonos un momento en cómo afecta esto a quienes trabajamos en el "Development Department". Digamos que unos meses antes de que se desatara la pandemia, mi guión de largometraje había sido presentado a una productora que estaba en disposición de comenzar el proceso de pre-producción. Los contratos comenzaron a trabajarse y la euforia de ver mi guión en el cine se elevaba poco a poco. 

Cut to: COVID-19. 

La productora pospone todos los procesos con la promesa de volver a comenzar una vez todo se reestablezca. Pero la gran interrogante es: ¿cuándo todo volverá a la normalidad? Muchos expertos dicen que no hay garantía de que eso ocurra por un largo tiempo. Por lo que esto no significa que la película se ha pospuesto, sino que quizás nunca ocurra. Como guionista eso desanima bastante, pues uno no puede vivir de la promesa. Incluso nos recomiendan siempre que nos mantengamos escribiendo. Pero... ¿nos convertiremos en la biblioteca del WGA, acumulando guiones a la espera de que la industria se reestablezca?

No.

Definitivamente debemos seguir escribiendo porque la creatividad debe cultivarse con dedicación, pero que tu largometraje no se puede producir ahora mismo no quiere decir que no se pueda convertir en algo más.

Aquí les traigo cinco ideas de otras plataformas creativas que se pueden utilizar para traer a la vida tus guiones de películas:

  • Una serie de cortometrajes
Si nos vamos por el librito, un guión debe tener 8 secuencias de 10 a 15 páginas (dependiendo el largo del guión), y cada secuencia tiene al protagonista tratando de alcanzar una meta específica que tiene como resultado el inicio de la siguiente secuencia. Si lo observamos desde ese punto de vista, usualmente un cortometraje es la 7ma secuencia de un largometraje, pues su confrontación final ocupa la mayor parte de la trama. Desde el punto de vista financiero, la producción de un cortometraje es más funcional y su resultado se traduce a mayores oportunidades de ser expuesto en la plataforma de festivales, pues estos son algunos eventos que no han dejado de ocurrir aún en la cuarentena. Por lo que, si tienes algún guión que quisieras producir ya, pero no tienes el presupuesto para hacerlo completo, haz uno o dos cortometrajes inspirados en este. De seguro que si es bueno y llega a festivales, atraerá algunos ojos de adquisición. Y ahí vendrá el largo.
  • Una Serie Web
Si tu película tiene una estructura episódica, quizás la mejor opción sería crear una serie web. Usualmente es similar a una serie de TV, pero son más cortos (entre 10 a 15 minutos por episodio), y su transmisión es a través de plataformas digitales. El presupuesto será obviamente por episodios, pero si tienes un talento dispuesto, tendrás la oportunidad de crear algo que vaya a largo plazo mientras tengas contenido para seguir produciendo episodios. La mejor parte es que hay muchas plataformas gratis que te permitirán transmitirlo, como YouTube, Vimeo, Facebook e Instragram (IGTV), y con cada una puedes lograr ganancias dependiendo del crecimiento de tu serie web. Pronto hablaremos sobre cómo crear una serie web. Mientras tanto, puedes ir considerándolo.
  • Una revista Comic
De pronto me dirán, "pero aún con un bajo presupuesto, no puedo hacer un buen cortometraje o serie web con el tipo de historia que tengo". La siguiente opción es convertirla en una serie de revistas comics. Actualmente existen comics de todo tipo de géneros y estilos por lo que, no importa la historia que tengas, te aseguro que si consigues un ilustrador o un artista gráfico, y lo adaptas a la estructura de un comic, lo podrías tener listo para publicación como una novela gráfica o como una saga de comics.

Algo interesante que debes saber si decides hacer un comic: puedes comenzar la distribución a través de Amazon Publishing. Solo debes enviarles el comic con su portada y contraportada, y dar las especificaciones que debe tener para impresión. Ellos lo publican en su página y una vez comience a venderse, recibes una comisión por venta. Lo sé... tentativo.
  • Una novela escrita
Si tienes el tratamiento de tu guión a la mano, lo puedes publicar como un libro. Así como muchas películas salen de libros, podrías hacer lo mismo con tu guión; en esta ocasión, funciona a la inversa. Solo tienes que diagramar el texto en formato de libro, o simplemente dejarlo en un documento de Word y trabajar la diagramación con Amazon Publishing sin la necesidad de ir a una casa editora. Y es aún más fácil que publicar un comic pues el diseño no es tan complejo en términos de ilustración.
  • Una radio novela
Concluyo con esta porque es para utilizarse en el último de los casos. Entiendo que escribiste un guión para verlo en la pantalla grande, pero a veces tenemos historias que no necesitan de la imagen para contarse sola a través de diálogos poderosos, por lo que una radio novela o un podcast episódico puede ser una buena opción para tu historia. El único presupuesto lo necesitarás en el talento que narre la trama, pues con las modernidades tecnológicas que tenemos a la mano, no es necesario ir a un estudio para hacerlo posible. 



Mi consejo final es que saques de la gaveta ese guión que querías producir o dirigir este año, y consideres realizarlo en otro formato. No abandones la historia porque no la pudiste llevar a la pantalla grande. Quizás el próximo año lo puedas hacer, pero mientras tanto, sácale provecho por otra vía.

viernes, 29 de mayo de 2020

Crónica Cinéfila: 8 consejos para escribir una película de terror


Escribir guiones es un proceso creativo bien extenso. No solo depende del tipo de historia que quieres contar o el estilo que quieres utilizar, sino también el género que vas a emplear, pues aunque todas las películas tienen una estructura madre, hay reglas muy particulares en cada género. En lo particular, el cine de terror lo considero uno de los más difíciles. Es fácil de confundirse con otros géneros si no hay suficientes elementos que lo justifiquen, pero a su vez debe de tener un terror lo suficientemente inteligente y creíble para verdaderamente asustar. 

Por suerte, para los que aspiramos a escribir sobre este género, siempre tendremos guionistas que sepan guiar. Los siguientes ocho consejos son una recopilación de sugerencias que algunos guionistas del cine de terror consideran necesarias de profundizar para poder crear tramas originales y escalofriantes.

1. Si quieres asustar, cuida de los personajes.
Los personajes son la parte más importante de la historia. Si nos preocupamos por ellos, nos asustaremos por ellos. Escribe personajes interesantes y agradables; preferiblemente ambos. La clave para escribir horror es la empatía que uno siente hacia los protagonistas. Cuanto más nos preocupemos y nos gusten, más asustados estaremos tanto por ellos como por nosotros mismos. Cuanto más nos desagrada un personaje, más hipnotizante se sentirá el horror, como si fuese el mismo karma cayéndoles encima. Stephen King es un genio al tratarse de crear empatía con sus personajes, desde las injusticias que sufre Carrie hasta lo tolerante que se ha convertido el equipo de los perdedores.

2. Escribe lo que te asusta.
Si los payasos te asustan, escribe payasos. Si perder un ser querido te asusta, escriba sobre eso. Lo que te asusta, asusta a los demás, porque siempre mostrarás la razón del susto. Su miedo auténtico se siente genuino para una audiencia. A Eli Roth, el director de Hostel (2005-2011) y Last Exorcism (2010) le aterran los fanatismos políticos, religiosos y de cualquier tipo.

3. Asegúrese de que ocurra algo aterrador cada diez páginas más o menos.
Si lo haces en menos páginas, ya no tendrá mucho impacto a la siguiente vez. Y si duras mucho tiempo en presentarlo, el público olvida que están en una película de terror. Cada latido de miedo necesita sentirse genuino. Un "susto de salto" es sorprendente y solo es efectivo en la primera vista, por lo que el verdadero horror debe ser auténtico y memorable, y no simplemente susto de salto. Cargill, el escritor de Sinister (2012) y Sinister 2 (2015) da margen de maniobra al primer acto mientras establece los personajes, pues si una película de terror no tiene sensaciones terroríficas en cada secuencia, la audiencia se aburre.

4. Sé divertido si y cuando puedas.
No es tanto que sea una comedia, sino que se usa como un desahogo de tensión, el público se reiniciará y estará listo para volver a asustarse. El humor del personaje a menudo funciona mejor en momentos bien específicos y en categorías de terror bien específicas. La comedia no significa necesariamente burlona, a menos que se haga realmente bien, como en Evil Dead II (1987). El horror y la comedia son primos cercanos. Ambos tienen que ver con la fórmula y el desenlace. Es simplemente la recompensa lo que es diferente.

5. Tu protagonista debe evolucionar.
Si los protagonistas no cambian por su exposición al terror, ese debería ser el punto central del personaje. Se nos dice que los personajes están destinados a cambiar, sin importar el género. Y las películas de terror introducen un elemento mortal o sobrenatural a los personajes, por lo que su supervivencia depende de que cambien su status quo. Pero, ¿qué sucede cuando un personaje NO cambia a la fuerza horrible? Es muy posible que mueran... como ocurre en The Strangers (2008) de Bryan Bertino.

6. Conoce las expectativas de tu audiencia.
Si se trata de horror mezclado con ciencia ficción, el público esperará que todo tenga sentido lógico. Si el horror es de origen fantasioso o sobrenatural, te darán mucho más margen de maniobra. El público es más exigente cuando se trata de películas como Alien (1979) porque sus horrores se basan en la ciencia ficción. El elemento de la ciencia nos hace desear una explicación lógica, a veces artificial, de las criaturas que nos persiguen. Sin embargo, los horrores de fantasía tienen poderes impenetrables. La magia podría significar muchos elementos incontrolables como fantasmas, criaturas cósmicas o los poderes del infierno. Solo mira cuántas cosas han sido poseídas a lo largo de la historia del cine: personas, muñecas, vehículos, cintas de video, camas, la mano de Ash. El mundo de la magia es inexplicable y no está basado en la ciencia, lo que significa que el escritor puede salirse con una explicación más abierta. 

7. Las elecciones del personaje deben tener sentido.
Imagina todas las formas posibles en que tu personaje podría escapar de cualquier situación mortal, porque el público seguramente lo hará. Los personajes deberían tomar la decisión más lógica, porque sino serán insultados por la misma audiencia. Esto tiene mucho que ver con hacer que tu protagonista sea interesante. Nos gustan las personas inteligentes. Nos gustan los sobrevivientes. Entonces nuestros sobrevivientes deben tomar decisiones inteligentes. Es uno de los mayores errores que se ven en Jeepers Creepers (2001) de Victor Salva.

8. El horror tiende a ser breve.
A menos que sea necesaria una construcción profunda de personajes, una buena película de terror no debe ser más de 100 páginas. La regla de "una página es un minuto de tiempo de pantalla" no se aplica realmente en terror porque la acción de suspenso tiende a tomar más tiempo en la narrativa. Y si eres Ari Aster (Hereditary - 2018, Midsommar - 2019), probablemente no te importe el recuento de páginas de todos modos. Pero si quieres entrar en la industria con un guión de terror, debe ser breve. Pero esto no es solo porque la audiencia moderna no espera ver dos horas siendo aterrorizados. También se trata porque menos páginas significa un presupuesto más bajo. Y un presupuesto más bajo es más atractivo para las productoras.

También es importante considerar que lo que hace a una película terrorífica no es cuanta sangre se derrame en escena, sino cuánta tensión sepa generar en la audiencia, y cuanto terror psicológico sabe sembrar. A veces, lo más intenso puede llegar a hacer la expectativa de lo que puede ser, aun cuando no nos deja ver nada. Un buen ejemplo es The Blair Witch Project (1999).

jueves, 30 de abril de 2020

Crónica Cinéfila: Los puntos de vista de un guión


Se dice que el que estudia cine, independientemente de la mención, es obligado "contra su voluntad e interés" a escribir un guión. He escuchado anécdotas de amigos/as de actuación, producción y cinematografía, insistiendo cómo pasaban la asignatura a rastros porque nunca se vieron teniendo que entrarle a Final Draft y dando teclazos para no quemarse, porque al final del día, es importante aprender a escribir guiones. Nunca sabes cuando te tocará.

Independientemente de todos los roles que he llegado a hacer dentro de una producción, mi favorito siempre será el de guionista. No hay mayor paz (y privacidad) que la que me da envolverme entre las fichas y el computador para finalmente dar ese borrador que irá a un siguiente borrador o, en el más extremo/extraño/alarmante de los casos, un guión técnico.

Pero sin importar que tu corazón y tu mente trabajen en ese preciso momento como guionista, o si cumples o no dos posiciones dentro de una misma película, determinar cuál es tu estilo narrativo va a depender de tu pasión cinematográfica de origen, porque aunque el guión tiene una estructura y reglas narrativas muy específicas, cada quien escribe como la historia con sus sazones particulares, al punto de poderse reconocer que voz ha hecho un determinado guión dependiendo de los puntos de vista de la historia:

-POV de Guionista: Tu prioridad no tiene nombre ni apellido. Te preocupa que cada detalle, desde las subtramas hasta los personajes de fondo, tengan una razón de existir. Pero algo que secretamente te importa más que el resto es el tema de la historia: quieres que ese mensaje secreto sea captado y quien analice o lea tu guión se sienta identificado y motivado por este. Ejemplo: Darren Aronofsky.

-POV de Productor/a: "Todo" es prioridad también, pero lo que más visualizas a la hora de escribir es cómo será ese presupuesto, si la historia podrá llegar a la mayor audiencia posible, y quienes serían los rostros perfectos para pantalla. Ejemplo: Diablo Cody.

-POV de Director/a: La historia es lo más importante. Cada elemento, desde el mundo ordinario hasta el climax deben ser lo más explícito posible o lo más analógico posible. A veces le das un poquito de libertad a la audiencia y les dejas un final abierto para que ellos puedan determinar cuál ha sido el camino final de una historia. Secretamente, solo tú lo sabes. Ejemplo: Christopher Nolan.

-POV de Actor/Actriz: Para ti, los personajes son los que requieren mayor atención. A veces, es mejor darle prioridad a sus conflictos internos que a los externos, y tienes razón, son mucho más interesantes así. A su vez, siempre hay algún personaje que se parece o suena a ti. No lo interpretas, pero te importa mucho lo que le ocurra a este. Ejemplo: Greta Gerwig.

-POV de Cinematógrafo/a: Pocos lo sabrán, pero te apasiona las acciones de los personajes. Mientras más narrativamente coreografiado, mejor se visualiza. A su vez, las escenas de acción y conflicto son muy relevantes para ti. Tratas de que todo haya quedado lo suficientemente establecido para llegar allí, pero cuando lo haces, explotas en detalles. Ejemplo: Alfonso Cuarón.

-POV de Compositor/a: Mientras menos diálogos, mejor explorada será la historia. Le das mayor libertad a los personajes para transmitir sus emociones en acciones que en conversaciones con otros. Las escenas de montajes son tus favoritas, y le sacas buen provecho temático hasta a las caminatas largas de reflexión. Ejemplo: Damien Chazelle.

-POV de Editor/a: Escribes el guión sabiendo que mucho va a cambiar más tarde, y no en cuanto a la trama, sino al orden de los sucesos. Te encanta jugar a "Set up/Pay Off" en todas tus historias, estableciendo puntos importante para luego explicar cómo es relevante para la trama. Ejemplo: Quentin Tarantino.

-POV de Productor/a de Diseño: Tienes un buen ojo narrativo para el detalle. Desde una mesa en la esquina de la habitación hasta el vestuario y maquillaje de los personajes. Sientes que esto también le agrega valor al tema y la historia. Te preocupas por cómo se visualiza y que esté lo más claro posible. Ejemplo: Guillermo del Toro.

¿Que otro POV me faltó?

martes, 31 de diciembre de 2019

Crónicas de California: 19 lecciones del 2019


No paro de decirlo: qué rápido se fue el año, casi ni lo pude saborear. Es increíble como, no bien llega Enero, ya se siente que los días pasan volando y de repente ya estamos en navidad otra vez. Sin embargo, lo que ocurrió en este año fueron momentos que llevaré conmigo como importantes lecciones de vida. No solo fue un año de logros muy importantes, también fue un año de mucho entendimiento personal y profesional.

Seguro muchos se habrán quejado del año, dirán que fue una galleta sin mano, y que se pasó de agresivo... pero este 2019 fue una moneda de doble cara para mí. Tuvo sus buenos momentos así como sus situaciones de crisis, pero lo más importante es que fue un constante aprendizaje. 

Lo fui apuntando durante todos sus meses y aquí les dejo mi recopilación final, las 19 lecciones de este 2019:

1. Un día libre a la semana es necesario
Algunos recordarán una publicación que hice hace unos meses sobre cómo me encanta estar ocupada todos los días, pero mi cerebro y cuerpo me han dicho desde hace varios meses que, a veces, hacer nada durante todo un día es necesario. Ya he hecho la prueba, y es verdad: a veces es necesario darse un respiro.

2. La regla de "escribir tres horas por día" es fundamental
No obstante a la lección #1, es necesario cultivar la creatividad, y ya que no estoy en la maestría ni debo entregarle páginas a ningún profesor, escribir 3 horas al día es necesario para mantener una buena rutina como guionista.

3. Hay que tener (por lo menos) un mentor
Digo uno, pero es necesario tres: uno a nivel profesional, otro a nivel espiritual, y un último que sea tu psicólogo/a.

4. No se puede seguir todas las series que todo el mundo sigue
Cometí este error varias veces durante el año, y se lo digo a todos: la serie que le gustará a la masa no siempre será la mejor para todas, mucho menos para esta persona completamente selectiva hasta para los calcetines que usa.

5. Cuidado con los crafties de los rodajes
Me encanta cuando la gente dice "yo nada más quiero ir a los rodajes a comer", y es verdad. Siempre hay comida (o por lo menos, siempre debe haber). Sin embargo, no siempre será saludable; por lo que mi mayor consejo es que no te comas la mesa... nadie está apostando que lo puedes hacer.

6. Aprende a delegar
A mí me resulta muy difícil delegar trabajo. Corrección: me resulta muy difícil confiar mis proyectos a otros. Por lo que, cuando finalmente delego es porque ya entiendo que esa persona lo va a hacer bien. Pero este año aprendí algo bien importante: él que está en esta industria es porque quiere, y aunque no todos son tan perfeccionistas como yo, harán su trabajo. Así que hay que aprender a cederlos (y no hacerlo uno mismo por falta de confianza).

7. Conoce bien a las personas antes de involucrarlos en tus proyectos
Pero lo anterior definitivamente va conectado con esto. Es verdad que muchas personas se están uniendo a la industria para ganarse un título en específico, pero el hecho de que ya tenga un par de créditos, no lo hace bueno en ese rol. Así que investiga antes de contratar.

8. No todos los guiones se limitan a su formato original
Esta enseñanza viene en una publicación más larga. Para mis amigos/as guionistas: se cuanto desean que ese guión se convierta en la película o serie de sus sueños, pero si no pasa, recuerden que también pueden hacer un comic, un libro, un juego de cartas o una serie web. No se estanquen porque no han obtenido la "gran oportunidad". 

9. Tu agenda es tu verdadera mejor amiga
Mucha gente me preguntó este año cómo llevaba tantos proyectos a la vez (en Julio estaba produciendo 5 rodajes al mismo tiempo), y esto es gracias a "la controladora" -así le llamo a mi agenda-. Una grande para llevar todo mi calendario de la semana y una de bolsillo para recordatorios importantes.

10. Algunas personas no nacieron para hacer algunos oficios.
Esto va para todo el mundo, desde actores que simplemente no se dejan llevar de sus directores hasta productores que simplemente no tienen la paciencia del papeleo. Por más que ames a lo que quieres dedicarte en esta vida, no significa que tienes que serlo sí o sí. Esto me costó entenderlo, pero ya lo superé. Aprende a superarlo tú también.

11. Un viaje al año es importante para la creatividad
Este año viaje a 5 lugares/ciudades que nunca había ido y me llevé cosas de gran valor: historias, personajes e ideas que definitivamente, algún día, estarán en algún formato. Sin embargo, además de la razón profesional, es necesario viajar y conocer el mundo. ¡No te estanques a una sola ciudad o país!

12. Se un alma libre, sin depender de las opiniones de los demás
Independientemente de las ideas de los demás o los consejos que te puedan llegar, al final del día tú conoces tu proyecto y tu vida mejor que nadie. Es verdad que a veces las opiniones de otros ayudan, pero no tienen que ser lo definitivo. Aprende a decidir por tí mismo.

13. La rutina es necesaria
Esto se lo explique a varias personas este año. No importa tu carrera u horario, debes de tener una rutina de vida. Sino y si solo vives de lo que llegue, pues siempre estarás dependiendo del futuro. Yo tendré las rutina más extraña, pero sé como son mis días y (más o menos) las horas de trabajo.

14. No todas las películas tienen que verse 
Este año hubo muy buenas películas, y muy malas películas. He aprendido a sacrificar las que no me dan buena espina, pero aún así, vi algunas que sentí que perdí horas valiosas de mi vida. 2020 no será igual... o así espero.

15. No es lo mismo trabajar para un productor que trabajar para una productora
Esto también merece una publicación a parte, pero en resumen: los productores se diferencian hasta en su género. Ninguno es mejor que el otro, pero es una rutina diferente, y hay que entenderla para saber con quién te ves mayormente trabajando.

16. Jugar es un derecho hasta de adultos
No solo es una forma de desconectarse del trabajo, sino también para llevar la vida más relajada. ¡Definitivamente el próximo año voy a establecer un game night por mes! Y cuidado...

17. No tengas miedo a arriesgarte a hacer las cosas porque nadie lo ha hecho aún
Alguien me dijo que hacer series en RD no es buena idea porque la ley no lo incluye... bueno, esto no es un impedimento real para mí. Así que "Exorcismo 101" va porque va. 

18. Suéltate más el cabello
Lo tenía que poner. Ruben Peralta me lo dijo, y ha tenido mucho efecto en las últimas semanas.

19. No se pueden tomar todos los proyectos que te llegan de frente
La lección más importante del año. En este 2019 produje alrededor de 15 cortometrajes, dos series web, y trabajé en la producción de 4 largometrajes. Sin embargo, no puedo decir que todos fueron increíbles. Algunos fueron verdaderas pesadillas, y esto se debe a que, antes de pensar en el guión o el concepto, pensaba en el crédito. Ya no será así. Ya me voy a cotizar. Porque, por más lindo que se vea ese crédito en mi IMDb, eso no es suficiente para mi salud mental.


Esas son mis lecciones del año (muy importantes, lo sé). ¿Cuáles son las tuyas?

jueves, 31 de octubre de 2019

Crónicas de California: Crew solo de mujeres



Hay cierta satisfacción de trabajar solo con mujeres. Muchos dirán que es donde hay más drama, pero hay que aclarar algo: entre mujeres, no hay que levantar tanto la voz para poder hacerse escuchar, ni mucho menos para respetar los roles.

Yo he tenido muchas mentoras a lo largo de los años, algunas que sin conocerlas han servido de modelo a seguir para convertirme en lo que soy y lo que quiero llegar a ser. Mientras que otras son unas luchadoras que me enseñaron en diferentes etapas de mi vida, que lo importante no es solo llegar a la meta, sino todo el proceso de por medio. Y aunque no todas están relacionadas a mi vida en el cine, sus consejos siempre me servirán en mi vida profesional.

Cuando escogí estudiar cine, esta era todavía una industria de "machos". Ser mujer en el cine significaba tres tipos de roles: maquillista, encargada de vestuario o supervisora de guión. El simple hecho de acercarse a la cámara requería pasar por encima de un tumulto de hombres que se hacían llamar los mejores a costa de hacer enemigos entre rodajes. Yo misma sufrí esto en mis inicios dentro de rodajes. Escuchaba las eternas discusiones entre director y director de fotografía, y cuando alguno de los dos era mujer, no importaba si ella era la directora, al final del día, el hombre creía siempre tener la razón.

No estoy tratando de crucificar a todos los hombres, pues siempre hay sus buenos samaritanos que respetan, pero, como le explicaba a una personas hace unos días, atento a que los hombres fundaron esta industria, ellos creen que son los únicos "mejores". Y lamentablemente para ellos, ya no es así.

El día en que decidí comenzar la preproducción de Exorcism 101, me prometí que mi rodaje no iba a pasar por el mismo machismo que ya he visto desde hace mucho tiempo: el crew tenía que ser mayoritariamente mujeres, y sino completamente mujeres. Algunas personas lo creían poco creíble. Roles como electricista, iluminista y grip son mayoritariamente masculinos por requerir "cierta fuerza bruta que algunos creen imposibles para las mujeres", pero yo quería callarle la boca a muchos, así que me encontré con mujeres maravillosas que demostraron ser tan capaces de levantar un dolly con sus propias manos. 

La preproducción pasó tal cual esperaba, pero mi mayor sorpresa fue el rodaje: no había competencía de quién sabe más, no había drama, no había egocentrismo. Cada quién hacía lo que tenía que hacer, respetando los roles de los demás. Los únicos dos hombres del crew estaban por debajo de dos mujeres increíbles, y nunca hubo un mal gesto ni incomodidad, muy por el contrario hacían todo tal cual se les pedía.

Hicimos cada shot que tenía en mente, hasta fotografías para los posters, y esto no fue impedimento para que al final del día termináramos temprano, a tiempo de limpiar y dejar esa iglesia tal como la entregaron. Y así también fluyó el día de devolver los equipos, los cuales se imaginarán volvieron a tocarme a mí, más mi mano derecha Anna Vialova quien siempre estuvo conmigo desde aquel agosto que le contaba sobre mi plan de traer a la vida esta idea que se ha convertido en mi hija.

Quisiera aprovechar este momento para agradecer a mi crew completo de mujeres: Andi Mendez, Anna Vialova, Rebekah Shuniak, Jade Yusi, Megan Ressa, Farren Bordon, Duygu Gunesli, Isabella Hawthorn, Dinda Febriqa, Lethabo Mokgatle, Maria García, Tori Wada, Natália Sabino, Kaylie Moore, Cesia Cano, Houry Magarian, Federica Carlino y Lotta Lemetti, por cada segundo de dedicación y haber hecho posible este rodaje. Gracias a ustedes, este fue el mejor rodaje que he tenido en el año. Y no puedo dejar de mencionar a Gabriele Fabbro y João Vítor Rosas, quienes se comportaron como dos caballeros y se envolvieron en el rodaje sin mucho pensarlo; son los mejores.

Después de una experiencia como esta, de ahora en adelante prefiero siempre trabajar con mujeres. Hay que seguir demostrando que ya no hay nadie mejor que nadie, sino que somos tan (y a veces hasta más) capaces de hacer magia en el cine.

sábado, 19 de octubre de 2019

Crónicas de California: 8 meses después


Muchas personas me han escrito en estos últimos días. Me han dicho que me he distanciado, y que ya no les hablo con tanta frecuencia. Que extrañan nuestros "cotilleos", que necesitan más tiempo de mi y que me tome un descanso. Que trabajo mucho y que descanso poco. En fin, me han dicho que me coja un break.

Cuando me lo dijeron solo pensé, "estoy mal". Es verdad que estoy ocupada, pero no hay que llegar a extremos. Y después le seguí dando mente y por eso decidí hacer esta publicación. Creo que no muchos lo entenderán, porque solo el que ha trabajado o trabaja en esta industria podría ponerse en mis zapatos, pero aquí viene mi desahogo.

Hace ocho meses me gradué de la maestría, lo cual ha sido uno de mis mayores logros. Obtuve no solo lo que mis padres me motivaban a concluir, sino lo que soñaba desde que vi Harry Potter por primera vez. El cine ya no era un hobby, era mi profesión. Y cuando me gradué, obtuve la oportunidad de alargar mi estadía y trabajar en pasantías y oportunidades de rodaje. Pero cuando me dieron ese título, también me dieron consejos y mensajes que nunca se me olvidarán: esta carrera es solo para sus verdaderos amantes, él que no pueda con la presión artística y los meses pasivos, no la aguantará nunca. Y estos últimos ocho meses, han sido el mayor reto de mi vida.

Justo antes de graduarme, ya tenía opciones de pasantía, trabajos en rodaje, y muchas otras actividades que con seguridad sabía que me mantendrían distraída, pues siéndoles honesta, no sé descansar (no me gusta descansar), y cuando digo que quiero descansar, a las pocas horas mi mente comienza a torturarme. 

Pues marzo fue un mes de mucho ajetreo. Estuve en cinco sets diferentes, dos de ellos producidos por mí, y en el resto trabajaba como Supervisora de Guión. Ya cuando abril se asomó, vino uno mayor: una película. No, no fue un rodaje en un set de Warner Bros o cualquiera de esos estudios grandes, pero era una película, de la cual estaba muy emocionada de participar, porque una película es una película y punto. Trabajaría como supervisora de guión que significaba un crédito significativo. Y de repente no solo tenía esa película, sino también otra película (que por razones que no están en mi control, todavía no ha podido rodarse, pero tengo fe de que ese rodaje viene y pronto).

Les explico cómo eran mis días de semana: de lunes a miércoles trabajaba de asistente para la productora, revisando páginas de guión y manejando el calendario de producción, mientras que de jueves a domingo estaba en sets de rodajes, a veces de día completo, y otras veces de media noche.  Y mientras esto pasaba, era parte del staff de una serie web, escribiendo guiones y teniendo reuniones de producción cada vez que tenía una noche libre. Me la pasé así hasta junio, donde se acababa ese rodaje y comenzaban otros más pequeños pero casi igual de intensos. No supe lo que era tomarme un fin de semana libre hasta mediados de junio, cuando la temporada de rodajes se apagó, y algunos se dejaron para después de la temporada de verano.

Luego pasó algo que no esperaba: gané un premio con uno de mis guiones, y no cualquier guión, sino mi último hijo y al que amo con una intensidad que nadie entenderá hasta que escriba un guión así de apasionado. "Exorcism 101", el cual fue mi proyecto de tesis de la maestría, ganó Mejor Guión en el Etheria Film Festival, otorgándole un premio monetario que me daría la oportunidad de grabar un teaser del guión. 

Tuve mis primeras vacaciones del 2019 entre junio y julio, y fueron esporádicas: me fui a Las Vegas y aproveché a hacer un pequeño turismo interno con mi amiga Anastasia, luego fui a Puerto Rico con Andi y después visité RD por unos días para celebrar la graduación de mi hermana. Pero como se imaginarán, me fui mentalizada de que cuando regresara a Los Angeles, iba a tener el doble de trabajo. No bien pisé tierra gringa, ya tenía un rodaje ese fin de semana, y un corto en producción para grabar en agosto. De ese rodaje, salieron dos oportunidades de trabajo adicionales para agosto. 

Septiembre fue un mes interesante: pues además de trabajar en dos sets grandes, también trabajé en una obra teatral, en una presentación de baile como productora de piso, y comencé a tomar riendas del teaser de Exorcism 101. Y así octubre llegó el doble de complicado, con más trabajos, proyectos, una tercera película, un guión en proceso, y con muchas fechas límites. Mi calendario de trabajo no da para una agenda, y mis horarios son tan locos que solo yo puedo entenderlos. 

No ha llegado noviembre y ya tengo tres rodajes. ¿Qué estoy hablando...? No ha llegado el próximo año, y ya tengo tres rodajes pendientes.

En ocho meses he vivido mucho. He crecido como profesional y he aprendido lecciones importantes de vida. He sabido manejarme económicamente, y entender qué son gustos y qué son necesidades. Me he hecho amiga de personas increíbles con quienes he creado proyectos bien interesantes. He presentado cinco cortometrajes en Warner Bros en los que trabajé como productora o guionista. Y he conocido personalidades del mundo de la televisión y el cine, con los que algún día me gustaría trabajar.

Me he distanciado, pero no porque lo haya provocado, sino porque mi profesión me lo exige. No es excusa, lo sé. Intentaré escribirles más a menudo, pero también entiendan que esto no es solo mi profesión, es uno de mis grandes amores, a los que le he dedicado mi corazón y mi alma para llegar a metas importantes. Y seguro vendrán meses pasivos o bien problemáticos a nivel financiero, en los que yo tendré que crear proyectos para que no sean tan desesperantes, y buscármela por otras tres vías para tener una vida decente, pero no importa nada. Esta es la vida que elegí.

¡Estamos bien!


sábado, 24 de agosto de 2019

Crónicas de California: La poca costumbre de escribir en español

Si creciste en República Dominicana, escribir en cursiva fue un requerimiento de tu escuela/colegio. Pero seguro a muchos les pasó, al igual que a mi, que después de pasar esos primeros grados de primaria, ya no había exigencia de escribir de una cierta forma y cada quien encontró su propio estilo; en mi caso, ahora solo escribir a molde, literal se me olvidó como escribir en cursiva. Y así mismo, muchas otras cosas variaron, como hacer matemáticas de la cabeza después de tener acceso a calculadoras, o saberse de memoria las direcciones sin necesidad de Google Maps. Pero... ¿escribir un guión en español después de dos años escribiéndolos en ingles? Señoras y señores, eso ha sido lo más difícil que he tenido que hacer en las últimas semanas.

Hace unos meses atrás, mi primis Yami me llamó para consultarme si conocía a alguien que le pudiese escribir el guión de su tesis. Obviamente, típica guionista, le dije que estaba dispuesta a hacerlo; ya tengo experiencia escribiendo largometrajes en poco tiempo y la idea suena muy interesante, a parte que sería mi primer crédito oficial de película en RD si nos animamos a producirlo. 

Después de eso, comencé a investigar sobre todo los aspectos que tendría el guión: la temática de la historia gira en torno al Gagá dominicano, las tradiciones de heredar el oficio familiar y los bateyes en el sureste del país. Les contaría más pero por temas de privacidad, solo diré que es una historia ambiciosa y con mucho potencial, y no lo digo porque yo la estoy escribiendo sino porque en sí, recoge detalles que siempre he recalcado que las películas dominicanas deberían tener: lenguaje coloquial, un vistazo de áreas del país que en muy pocas ocasiones son exploradas, y costumbres reales del dominicano promedio. 

Sin embargo, esto no significa que el guión me dio, y todavía me sigue dando problemas (apenas voy por el primer borrador, faltan cuchucientos). Y no es por la distancia, o el hecho de que escribo sobre lugares que nunca he visto en persona... sino por estar escribiéndolo en español.

Muchos leerán esto y dirán "óyela ahora, criada toda una vida en RD y ahora viene a decir que no puede escribir en español". Cuando escribo mis críticas o crónicas, nunca he tenido problemas porque siempre lo he hecho en español, mi voz no ha variado ni he tenido un choque de spanglish como muchos hacen, incluyendo los que ni siquiera viven en países anglosajones. Sin embargo, hacía mucho no escribía un guión en mi propio idioma. Y el último que escribí fue de menos de 15 páginas; es muy diferente tener que escribir más de 50 páginas de un pecozón. 

Hablé con un par de colegas internacionales por aquí que ya han comenzado a escribir en su propio idioma otra vez, y según ellos es algo común. Les pasa a todos, incluso a los que no son guionistas pero tratan de hacer sus propias historias. Pero desde mi propio punto de vista, es un poco embarazoso. Cuando me mudé a LA, me sentía incómoda escribiendo en inglés. No era que traducía mis ideas, pues como aprendí inglés desde muy joven, tenía ya la capacidad de "pensar en inglés" y escribir tal cual, pero eso no significaba que mi inglés era perfecto, pues no es mi primer idioma, ni mucho menos es uno que entiendo en su totalidad. El idioma inglés tiene reglas complejas, en el sentido de que no tienen sentido: aplican para algunos y para otros es de otra manera. 

Pero el español, no. Es uno de los idiomas más complicados y más completos, con un sinnúmero de conjugaciones verbales y un vocabulario tan amplio que muchos desean tener bajo su control, y ni siquiera los que manejan este idioma a su perfección se saben todas las palabras existentes; es un privilegio que solo lo tienen los lingüistas. 

Pero volviendo al tema del guión: se me hizo difícil. Fue frustrante el hecho de tratar de decir algo y solo recordarme cómo decirlo en inglés. ¿Cómo es posible que tuve que chequear en google cómo se decía "shocked", "suddenly" o pequeñas palabras que en inglés son comúnmente utilizadas en guiones? Como las aprendí a utilizar con más frecuencia en estos últimos dos años, ahora suenan extrañas en mi propio idioma, lo cual es ridículo. 

Al final lo logré. Ya lo "terminé", pero por supuesto; después de pasarme toda una semana haciendo un vocabulario de palabras que sabía iba a necesitar, viendo videos de dominicanos hablando y leyendo algunos guiones en español, todo es posible.

Finalmente puedo decir: ya toca escribir en español.

domingo, 21 de abril de 2019

Crónicas de California: Director vs. Cinematógrafo


¿Quién es la persona más importante de un rodaje? Si me preguntas, siempre diré que la Supervisora de Guión porque es el rol que normalmente me toca, y para mi, es muy importante porque vela por que la continuidad de la película se logre a la perfección. Pero si me preguntan desde aspectos de pre-producción, diré que la Guionista, porque es la razón principal por la que hay un rodaje, en primer lugar, y también es un rol que cumplo... muy oportuna, ¿verdad?

Pero ya siendo bien honestos, en realidad la persona más importante es el Director, pues es quien toma las decisiones de qué se va a grabar y cómo se va a grabar. Ahora... el Director normalmente le da órdenes a los "líderes" de departamentos, por lo que el segundo más importante de una producción es el jefe de cámara: el Cinematógrafo. Este es jefe de los operadores de cámara, gaffers (encargados de iluminación), grips, electricistas, entre otros. Y a pesar de que el director tiene una visión, el cinematógrafo es quien decide si es posible y qué hacer si no lo es. Y preguntarán "¿quién tiene más poder de estos dos?". Obviamente el Director, pero 50% de su oficio durante el rodaje está en manos del Cinematógrafo, por lo que en la mayoría de las producciones, estos dos tendrán algunos encontronazos.

En mis inicios haciendo cortometrajes, este era mi rol favorito, hasta que me tocaban Directores que siempre querían tocar la cámara (lo cual es considerado "una falta de respeto" para algunos cinematógrafos, incluyéndome) y ahí fue que me dije que no podía cumplir con ese rol. Y aún en Los Angeles, también he visto esos momentos de tensión, la gran diferencia es que nadie se atreve a levantarle la voz al Director aquí. Pero esto no es solo porque ambos tienen el título de Director en su crédito, sino porque deben de tener las mismas cualidades profesionales. ¿Saben cuáles son?

- Liderazgo: el Director de Fotografía debe saber liderar a todo su equipo de cámara; el Director debe liderar a todo el ser vivo que esté en el set.

- Conocimiento: el Director obviamente debe de saber que está haciendo en el set con cada departamento; el Cinematógrafo debe de tener conocimiento de cada aspecto que vaya a afectar la imagen en la cámara.

- Visión: tanto el Director como el Cinematógrafo deben de tener un estilo o por lo menos una idea de cómo buscan desarrollar las escenas, desde cada uno de sus roles.

- Pasión: lamentablemente, sin pasión, no hay forma de cómo cumplir con estos roles. Para ser Cinematógrafo, te debe apasionar trabajar detrás de la cámara y manejando todo lo relacionado a ella; para ser Director, te debe gustar estar indicando a los actores que hacer y llevar un guión a la pantalla.

- Tolerancia: no solo para poder llevarse bien en el set, sino también para aceptar críticas y comentarios de otras personas que siguen sus proyectos.

Y sí se puede cumplir ambos roles (tanto en un mismo set, como rotando de rol en otros proyectos), pero hay que saber cómo manejarse y saber inclinarse a un rol cuando se debe cumplir ese rol en específico: si hoy serás Director, cumple con las funciones únicas y exclusivas del Director; si eres Cinematógrafo para el proyecto de mañana, sabes que tu tarea es exclusivamente cámara y luces.

En Los Angeles, ya soy fija siendo Supervisora de Guión de los proyectos de un chico que conocí en mi primer semestre. Su visión como Director es bien interesante, y tiene muchos conocimientos como Director de Fotografía, por lo que no me sorprendí cuando vi que lo contrataron para un proyecto donde también iba a trabajar como Supervisora de Guión, y él como Cinematógrafo. Todo iba bien hasta que él no se podía poner de acuerdo con la Directora. Además del hecho que no le gustaba la actitud de ella hacia los demás (lo cual él tiene toda la razón), tampoco quería estar sujeto a la lista de tomas de la directora (lo cual está muy mal de parte de él). Lo que pasó aquí fue que ambos roles se le subieron a la cabeza y quería estar mandando en ambas direcciones, y terminó convirtiéndose en un set tenso pues ninguno quería seguir trabajando con el otro.

Mi consejo es que sepan su lugar. Un set es un tipo de trabajo en el que todos trabajan entre sí, por más de 12 horas al día, y si no se llevan bien con los demás, serán las 12 horas más largas y tediosas de sus vidas. Esto aplica fundamentalmente para Directores y Cinematógrafos: son roles casi igual de importantes pero que al final del día, solo uno tiene la última palabra, y eso debe siempre ser respetado. Por más que quise mandar a callar a los directores que me tocaron cuando era Cinematógrafa, siempre supe mi lugar y me tragué el pique del momento. Y todo el mundo debería hacer lo mismo.

Y si me dan a elegir cuál de los dos cumplir, elijo al Director, quien no debe por qué tocar la cámara pero sabe cómo quiere que se vea todo.