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domingo, 21 de noviembre de 2021

Crónica Cinéfila: "Antología del Estado Natural" bajo mi pincel


Ya estoy casada con un estilo. Imagino que esto le pasa a todos los cineastas en algún momento de su vida. Spielberg está casado con la historia, Nolan con el tiempo, DuVernay con el racismo, y yo con el feminismo. Cuando comencé a escribir historias, siempre notaba cómo me inclinaba a contar historias de mujeres (y regularmente para mujeres). Sin embargo, con el pasar de los años, me he inclinado más a la lucha y el empoderamiento femenino, a demostrar lo que ocurre en el mundo, porque esto no es un problema exclusivo de RD. Así, más dentro de otras cotidianidades, nació Antología del Estado Natural.

Cabe destacar que su nacimiento fue todo un parto, aunque en menos de 9 meses. 2 meses, para ser más precisa. 

Su concepción inició un miércoles a las 10AM. Marthaloidys (mi querida amiga y casi hermana) y yo nos reuníamos todos los miércoles para darle calor a una historia que ella quería hacer sobre el empoderamiento femenino. Martha ya había investigado mucho sobre micromachismo y decidió pasarme un material que había recopilado con la intención de hacer unos sketches. Cuando me lo entregó, fue literal como que me habían sentado frente a un canva en forma de Final Draft y que mi pincel eran las teclas del computador. De repente, lo que Martha había pensado como sketches, yo lo había transformado en una serie antológica. El nombre no fue algo difícil de establecer.

Lo siguiente fue tal cual lo que debió ocurrir: scoutings, audiciones improvisadas, joceo de personal y planificación en rush para llegar a cuatro días de rodaje que se sintieron como un mes de trabajo completo. Pero fue un proceso muy emocional para mí. Mis experiencias y encontronazos con el machismo están todas plasmadas en estas historias, y tener la posibilidad de mostrárselo a través de episodios y conectar con personas que me dicen haber vivido lo mismo: es simplemente ratificante. 

Antología es el resultado de los piques que he cogido cuando alguien me insulta en la calle; cuando una “amiga” me ha dicho que deje de hacer algo porque eso no lo debería hacer una dama; cuando voy en pantalones cortos al super y la gente se queda mirándome de manera grotesca -hombres y mujeres-. Es una crítica a la generación anterior, pues de manera inconsciente continúan reproduciendo el machismo en la generación de ahora; es un llamado de atención a la permisividad y poca educación que le dan a los hombres y la victimización con la que castigan a las mujeres; es un grito de auxilio para que detengamos estas acciones, así cuando la siguiente generación suba no tenga que sufrir lo mismo que yo y muchas otras hemos sufrido.

Al final, Martha y yo somos dos madres de un mismo bebé, con los mismos anhelos de que crezca, salga de RD y cambie la sociedad. Es un sueño demasiado ambicioso, imposible si queremos ser más realistas; pero como todas las madres que aman a sus hijos, nosotras estamos entregadas en cuerpo y alma a mostrar nuestro bebé como una herramienta de conscientización. Y el próximo año, si Dios y el Universo nos lo permiten, nuestro bebé seguriá expandiéndose.

Para ver todos los capítulos de Antología, accedan a este link y compártanlo. Porque aunque el machismo esté presente, podemos continuar enseñando que lo que tenemos normalizado no siempre será bien intencionado.


sábado, 10 de julio de 2021

Crónica Cinéfila: Un año después

¿Se recuerdan hace un año cuando, en medio del inicio del COVID-19, mi regreso a Dominicana tuvo un retraso de cuatro meses hasta que finalmente pude entrar al país? Hoy es el aniversario del día que pisé territorio dominicano oficialmente.

Un año.

Muchas eventualidades ocurren en un año. Muchas emociones. Muchos cambios de planes, sobretodo debido a una pandemia/encierro mundial que nadie tenía contabilizada. Pero me atrevo a decir que regresé y he estado logrando lo que voy proponiéndome sin muchos obstáculos de por medio.

He estado muy ocupada (como siempre), lo cual nunca pensé que hubiese sido posible bajo estas circunstancias. Pero debo confesarles que el cambio de vida no fue tan radical; ustedes me conocen: yo me planteo algo y lo hago posible aun contra marea y viento.

¿Qué ha pasado en un año?

Comenzar diciendo que, gracias a Dios, no me ha dado el virus, y eso lo agradezco tanto pues no sé cómo mi cuerpo y mi mente obsesionada con el trabajo hubiesen reaccionado a este. 

Este año no he parado. 

No ha habido un día del año en el que mi cerebro no haya estado ocupado con algún proyecto, trabajo o concepto. Antes de volver ya tenía más de un año sin tomar vacaciones. Imaginen 12 meses adicionales en los que voluntariamente me he mantenido en mil tareas a la vez. Mi necesidad de mantenerme entretenida con algo ha sido cuestionada por muchos, mi nivel de organización ha sido solicitado para dar tutoriales de cómo lograrlo, y mi autoimpulso por hacer algo nuevo todas las semanas parece no coger descanso. 

Ha sido un buen año para reescribir guiones que pensaba estaban listos para concursos muy específicos. Una gran lección que continúa siendo un aprendizaje como guionista es que siempre hay que escuchar todas las opiniones posibles sobre lo que estás escribiendo, porque hasta el menos fanático de un género o estilo te dará un consejo que puede mejorar tu historia.

También fue un buen año para intentar nuevos proyectos, como una propuesta de Mockumentary sobre una leyenda dominicana, y rescatar algunos que estaban engabetados, como revivir mi serie Exorcismo 101 y convertirlo en revista Comic - disponible para todos en Noviembre de este año.

Este año no he parado.

He iniciado tres proyectos que me he comprometido como meta de este año, que no han surgido de mi creatividad pero que, a medida que avanzamos en los procesos de producción, más me encariño con la historia detrás, quienes están involucrados en ellos y los propósitos finales de por qué es tan importante verlos materializados. De ninguno puedo compartir más que la simple afirmación de que va dirigido a los grupos marginados de mi país.

Mi país... 

El simple hecho de poder completar esa afirmación y estar haciendo producciones aquí, en mi tierra, que con libertad y seguridad puedo decir es mía, es un sueño hecho realidad. Un anhelo que surgió a principios de la mestría y que finalmente puedo decirlo sin discutir el por qué es tan importante para mi.

A todo esto también estoy dando clases de cine en mi Alma Mater, donde le estoy pasando todo lo que sé a quienes en un futuro sé que se convertirán en mis colegas y compañeros de set. Me sorprendo constantemente con el interés y la dedicación de mis estudiantes, mientras también me intereso por seguir aprendiendo más sobre esta maravillosa carrera para mejorar el cine de mi país.

¡Mi país!

Volver físicamente fue lo más difícil, pero no porque mi cuerpo no aceptara estar de regreso sino porque regresar parecía la odisea de la película Papillon, donde intentaba absolutamente todo lo posible para montarme en un avión y los obstáculos aumentaban con el pasar de los días. Aunque me mantuve lo más serena posible, hubo momentos bien bajos para mi personaje ansioso, loco por gritar a todo pulmón que volví.

Muchos aún me preguntan por qué volví o me aseguran que nunca me veían regresando pues "me veían tan bien". La verdad es que solo en dos ocasiones me vi no regresando a mi país pero mi corazón siempre regresaba felizmente a RD. Hacer vida permanente en Estados Unidos o incluso de manera específica en California, nunca fue una opción. Parecía un entrenamiento constante del momento, pues el estilo de vida era demasiado agotador, y también parecía que estaba sobreviviendo y trabajando sin parar para poder pagar la renta y alimentarme. Mi corazón sabía que debía volver.

Volví porque sabía que aquí podía lograr más rápido lo que sea que me comprometiera. Que podía arrancar mis proyectos sola y que mi cultura y mi tierra me apoyarían. Por eso continuó Exorcismo 101, y así nació Camuy Films, el cual hoy finalmente se hace público para la disposición de todos. Una casa productora en crecimiento que se compromete a elevar la industria local trayendo propuestas diferentes, experimentales, específicas, pero sobretodo aprovechando el talento que aún no se ha explotado en el país, y que está tan latente y ansioso como yo por crear de manera continua.

Hace un año volví. 

Y lo digo con tanta felicidad. Es verdad que hubo muchos planes que cambiaron. Es verdad que para esta altura hubiese preferido ya estar 100% dedicada a mi compañía y no estar trabajando para otras personas, pero me alegra que haya sido a este ritmo. Estoy en paz porque ya estoy viendo frutos y porque sé que continuarán mientras más los impulse. Estoy tranquila porque vienen muchos cosas buenas que son mías de mi propiedad. Hace un año que llegué y espero que cuando llegue el próximo año les comente que los logros se multiplicaron. Ya lo he visualizado. 

Todo seguirá más que bien.

jueves, 21 de mayo de 2020

Crítica Cinéfila: The Assistant

Sigue un día en la vida de Jane (Julia Garner), asistente de un poderoso ejecutivo del entretenimiento, exponiéndose a los abusos y sacrificios que vienen con el cargo.



Todos los que se han graduado de la universidad, han pasado por esa posición de entrada: ser asistente. Y sin importar la carrera, los requerimientos y habilidades son las mismas. La única gran diferencia es el tipo de jefe que le toque a cada uno. 

Jane (Julia Garner), es una recién graduada universitaria y aspirante a productora de cine que consigue un trabajo aparentemente ideal como asistente de un poderoso ejecutivo de la industria del entretenimiento. Su día es muy similar al de cualquier otro asistente: preparar café, cambiar el papel en la fotocopiadora, ordenar el almuerzo, organizar viajes, recibir mensajes telefónicos, etc. Pero a medida que Jane sigue su rutina diaria, es cada vez más consciente del abuso que colorea insidiosamente cada aspecto de su jornada laboral, una acumulación de degradaciones contra las cuales Jane decide adoptar una posición, quizás solo para descubrir la verdadera profundidad del sistema en el que ella ha entrado.

Julia Garner es muy conocida por la facilidad en la que sus ojos expresan las emociones que todo su cuerpo quiere explotar; en tan solo segundos, delata las incomodidades de la situación, sin siquiera que una palabra salga de su boca y ya se le ha visto desde el lado completamente opuesto (Ruth Langmore -Ozark- quizás no sería una buena asistente). Aquí es donde se destaca la calidad actoral de Garner, con lo multifacética en su habilidad de desconectarse totalmente del resto de sus personajes y ponerse una piel casi completamente nueva. En el caso de Jane, ella es una joven igual de multifacética; capaz de llevar café, documentos y headshots a una sala de reuniones sin derramar una gota de desastre. Su silencio no quiere decir que sea tímida, pues siempre avanza con paso firme en cada una de las oficinas donde debe entrar a repartir informaciones y responde solicitudes claramente conociendo los detalles para evitar cometer errores, porque sabe que cualquier error le podría salir bien costoso. Entre tolerar los abusos de poder de parte de sus compañeros hasta contestar llamadas telefónicas de esposas reclamando donde están sus esposos que no contestan el celular, Jane está soldada con una armadura de paciencia y redacta correos electrónicos de disculpas por tan solo mantener una posición que en muy raras ocasiones llega a un nivel superior si se queda en esa misma empresa.


En un solo escenario, el ambiente se siente con los mismos ritmos y tensiones que mantiene una compañía de producción, y así también su población. Los personajes parecen estar divididos en grupos y Jane parece ser el punto medio, en una constante balanza de no pisar mal para no caer bajo los leones que la asechan ante cualquier fallo. Pero más que personajes, los que la acompañan parecen sus obstáculos secundarios, teniendo los ladridos de un jefe sin rostro como la confrontación más difícil de toda la trama.

La cineasta Kitty Green escribe este guión con una doble intención: la primera se enfoca en enseñar el día a día de quien trabaja en la posición de una asistente, que sin siquiera decir para que tipo de compañía trabaja es claro que hace exactamente lo que cualquier otra compañía le indicaría a una asistente hacer; la segunda es reflejando el acoso sexual en las oficinas y lo que debe sacrificar una asistente de este tipo para poder mantener su trabajo aún en acciones inmorales de sus superiores. Green, quién se ha destacado por su trabajo como documentarista, presenta su opera prima de ficción pero con una temática social de esas que les encanta narrar, pero con un enfoque en la visión femenina inferior dentro de la industria del entretenimiento.

Green vita caer en el conflicto de ver a la protagonista como la víctima principal y esta se convierte en los ojos de la audiencia, siendo la testigo principal de los abusos de poder y el acoso sexual por el que jóvenes talentos pasan para llegar a alguna posición cercana de lo que aspiran. La directora crea la empatía suficiente en Jane, incluso dándole momentos en el que la audiencia parece que cantará victoria, pero solo para aterrizarnos de que esto no es una película de finales felices sino de mostrar la realidad de estas situaciones.


Además del gran trabajo con la historia y los personajes, Green continúa su estrecha relación con el cinematógrafo Michael Latham, quien le da vida a cada uno de los oficios de Jane desde sus propios puntos de vista, con un juego de tomas y movimientos estáticos que claramente reflejan una de las subtemáticas de la historia: cómo esta posición no varía con el tiempo. Así mismo se mantiene constante la musicalización de Tamar-kali justo con los sónidos tradicionales de oficina y de la ciudad de Nueva York en medio de un inicio de invierno.

The Assistant es una película que refleja el poco cambio que ha habido dentro de las oficinas (sobretodo aquellas relacionadas al mundo del entretenimiento y producción), a pesar de todas las leyes y movimientos que se han lanzado a las calles para proteger a las mujeres en el ámbito laboral. Es un drama que llega para recordar las árduas tareas mentales por las que debe pasar una persona en este tipo de posición, quien será más afectada por su género e igualmente tratada a pesar de todo el conocimiento adjunto que pueda traer a su trabajo. Pero que quede la satisfacción de saber que nuestra protagonista no se dio por vencida, y que aunque parecería el final de su batalla, alguna guerra pudo ganar en tan solo un día.



miércoles, 4 de marzo de 2020

Crónicas de California: ¿Por qué me voy?


Hace unos meses le comentaba a una amiga que me regreso a República Dominicana muy pronto. Ya ahora es dentro de unas semanas, lo cual me llena de muchos sentimientos mezclados, pero a la vez un paso más hacia el inicio de grandes proyectos. Pero mi amiga no estaba tan emocionada como yo, porque ella dice (y la cito con todo el respeto y amor que le tengo), que "volver a República Dominicana sería un atraso". Me sentí bien mal cuando dijo esto por la sencilla razón de que, independientemente de los líos que hayan en el país, es MI país. Todo el que me conoce, aquí, allá y en cualquier parte del mundo, sabe que me desvivo hablando cursilerías de mi amada isla. Y mi gran sueño, antes de ser una gran artista en cualquier otro lugar, es poder darme grande allá, en mi propio patio. 

Lo que más me molesta de todo esto es que ella no es la única que me ha expresado su descontento por el país. Muchas personas me insisten en que no tengo que volver, que "¿para qué? Si la situación está malísima". O mi favorita: que al contrario, me irá mejor si me quedo en Los Angeles. Así que decidí hacerles esta bonita publicación a todos mis amados seguidores, que tanto les gusta que les hable de esta interesante ciudad. De nada.

Primero que todo quiero que sepan que, desde el primer momento en que llegué a Los Angeles sabía que me iba a enamorar de esta ciudad. Son muchas las razones por la que una persona de mi carrera, con mis pasiones y con mis habilidades (entiendo que las tengo), se quedaría aquí teniendo la posibilidad. Mi jefe, un productor ya establecido en esta ciudad, me insiste que con él siempre tendría trabajo si desearía quedarme o si decido volver. Y si a eso vamos, él mismo me ha dicho que podría ayudarme con el proceso de la visa de trabajo, si deseara hacerlo. Lo que más le sorprende es cada vez que le digo que, aunque le agradezco la oferta, necesito regresar a mi país, por lo menos por un tiempo. Pues así como hay muchas razones por las que me quedaría, así también hay muchas por las que decido irme.

Una de ellas es el costo de vida. Como le comenté a alguien justamente hoy: el que vive aquí, a menos que tenga un sueldo de por lo menos US$100,000 al año, está sobreviviendo, no viviendo. California es una minipotencia dentro de este país, al punto en que si decidiese convertirse en un país, sería una potencia mundial, ya teniendo establecida sus propias reglas y sus propias condiciones para poder vivir aquí. Pero así como tiene sus puntos maravillosos, Los Angeles es una de las ciudades más costosas de Estados Unidos. El salario a la hora es alto en comparación a otras ciudades, pero es porque la renta, la comida, el transporte y hasta el agua es mucho más costoso aquí. Entonces, como yo sé que no estoy ganando ese salario y que no lo ganaría por, por lo menos, 4 años más y quien sabe si más, decido irme a donde la renta no me va a costar más de US$500 y puedo comer lo que más me gusta.

La otra razón es relacionada a mi carrera. ¡Ya sé que dirán! "Pero si allá es que tu carrera se da mejor". Se da porque es la capital del cine, Hollywood. Pero ¿por cuántos años más debo estar aquí para finalmente tener mi propia serie de televisión, o mi propio estudio, o poder hacer una película como yo la quiera hacer? Señores, si no lo sabían a estas alturas, yo soy una persona ambiciosa y exigente, y aquí nada de eso es tan fácil de tener, a menos de que tengas los contactos. ¿Adivinen dónde sí los tengo?

Mi última razón, y esta es bien personal, es que quiero dar clases de cine. Vengo de una larga familia de profesores, comenzando por mis padres. Aunque educar no es mi prioridad principal para regresar, sí quiero convertirme en docente y enseñarle a los jóvenes talentos del cine lo que aprendí de Hollywood y los errores que esta industria comete a diario para que los eviten. No soy una experta, solo tengo algunas 20 producciones y 20 guiones escritos... (¿lloverán insultos por esto?), pero en mis pocos años dedicada al cine, he aprendido tanto que quiero compartirlo con más personas que le vayan a sacar provecho a esto. Si algo también puedo reconocer de mí misma, que no sé si es bueno o una condena para otros, es que me encanta hablar de lo que sé. Y que mejor manera de hacer esto que en mi propio país, donde el cine está creciendo bastante y que debe seguir haciéndolo, en todos los ámbitos de la industria.

Ay Los Angeles... Si te hubiesen dicho que no me iba a quedar para siempre, creo que nunca te lo hubieses imaginado. Pero la verdad es que lloraré más por el hecho de no estar con mis amigos -Andi evita el tema, por si se lo preguntaban-, que por el hecho de no estar aquí.

Y está no es mi carta de adiós (eso es una publicación separada con sentimentalismo y todo), porque Los Angeles ha sido más que un hogar por tres años. Se ha convertido en una de las experiencias más importantes de mi vida. Ha sido un honor ser parte de esta ciudad y esta comunidad, al punto de que dejo atrás una familia a la que puedo regresar en cualquier momento en que me necesiten, y ellos saben que se pueden tomar esto bien literal.

Pero ya es hora, ya le puse fecha de ida al calendario y no hay vuelta atrás... por ahora. Me esperan grandes proyectos en mi isla, así como muchos me esperan allá, o por lo menos eso es lo que yo quiero creer.

sábado, 29 de febrero de 2020

Crónicas de California: Trabajar para la TV, una rutina diferente


Para mí, no hay nada más emocionante que un día productivo. Levantarme temprano, tomarme una buena taza de café y ponerme la "ropa de trabajo". Pero cuando trabajas para una serie de televisión o un estudio de televisión, una vez comienza tu día de trabajo, el resto del mundo es invisible, te desconectas de la sociedad y te envuelves en las tareas del día a día, a pesar de que ese término de rutina casi ni existe.

En un día suave, el trabajo es de oficina: contactar clientes, agendar reuniones y los siguientes días de rodaje de la semana, arreglar los presupuestos de la semana, corregir los dailies de la semana anterior, y así se extiende hasta que mi jefe considere que voy a estar ocupada todo el día. No se asusten: me da tiempo para comer e ir al baño. No se asusten: salgo a las 6PM normalmente del trabajo. En un día intenso, los días de estudio... se me olvida que existen las horas de descansar.

Lo (in)conveniente de cuándo trabajas para la televisión es que, por más que realices un calendario de trabajo, la rutina cambia todos los días. Estoy tan acostumbrada al calendario de producción de una película que me costó por lo menos tres semanas para poder desconectarme el chip de producción de mi cerebro y aprenderme que nunca habría un calendario fijo para el mes completo.

Cuando empecé a trabajar para este estudio, estaban cerrando la temporada y preparándose para la siguiente, así que tuve la dicha de ver todos los procesos.

Preproducción es muy similar al proceso para una película: una vez se tienen todos los guiones de la temporada, el co-productor se reúne con los productores de línea, coordinadores y encargados de rodaje, y se desglosa el guión en conjunto. Primero se reconocen los episodios más costosos, y luego las escenas más costosas. Al ser una serie de ciencia ficción (ya se imaginarán mi emoción con sus discusiones sobre la historia...), hay un guionista encargado de la "ciencia de la historia", mientras que otros se encargan de personajes específicos y su historia, y un tercero que se encarga del episodio completo. El asistente de guión se encarga de hacer notas durante las reuniones y mandarlas a todos después de cada día de desarrollo (casi como un supervisor de guión). Esas notas, sí han sido aprobadas por los guionistas, pueden ser presentadas para el proceso de preproducción.

Una vez se hace el desgloce, todos los supervisores de departamentos se reúnen, y hablan de todos los guiones, pero antes, se determinan las locaciones dónde se grabarán, a menos que se utilicen las mismas de la temporada anterior. Cada episodio tiene un asistente de dirección diferente pues casi siempre hay escenas de diferentes episodios que se graban al mismo tiempo en diferentes locaciones. Y todos los departamentos tienen pequeños equipos encargados de subtramas dentro del guión. Así mismo, hay un cinematógrafo general para la serie, y diferentes operadores de cámara; esto se debe a que se tiene que mantener el mismo estilo para toda la serie, muy diferente a la colección de directores que una temporada puede tener. Pero en el caso de esta serie, se tiene un director para todo.

Atrás de mí, todos los guiones divididos en strips.
Todos los departamentos se reúnen todas las semanas para hablar de los avances, y cuando se aproxima la fecha de rodaje, las reuniones son con más frecuencia. Los departamentos comienzan a preparar la locación para rodaje una semana antes del primer día. Esto porque no se quiere perder tiempo en estos días, ya que la prioridad es que se graben los cortes necesarios.

En el caso de la postproducción de los episodios, cada departamento tiene una oficina y todos trabajan al mismo tiempo en escenas diferentes, mientras el jefe en edición supervisa todo. Ya una vez se tiene la imagen bloqueada, todos se reunen con el editor principal y los artistas de VFX, para asignar cuáles artistas harán qué cortes dependiendo de su experiencia, con un supervisor de VFX asegurándose de que se mantenga una simetría entre todos. Después de ahí sigue la corrección de color que normalmente es realizada por una única persona, y la edición de sonido, que tiene un corrector diferente dependiendo de la subtrama. Así mismo, existe una banda sonora para cada personaje principal o subtrama que se presenta (comenzarán a notarlo ahora con sus series favoritas).

Ya después de que todo esto ha sido superado, y que cada episodio está completo y asegurado, lo envían al departamento de revisión, para que los productores principales lo aprueben, y luego ser aprobado por el estudio para que se envíe al canal correspondiente.

No todas las series tienen esta misma rutina. No creo que todas graben todos los episodios al mismo tiempo, pues todo dependerá del tipo de serie, la cantidad de personajes, de miembros de departamentos participando por rodaje, y de la extensión de los episodios. Sin embargo, la postproducción es la misma para todos, inclusive si son para una página de streaming, y no para un canal de televisión.

Con estos pocos meses de aprendizaje en un estudio de TV, ya si puedo confirmar que todos los medios tienen casi el mismo ritmo de producción. Algunos son más intensos que otros, pero en definitiva es un trabajo de "comunidad", sobretodo en la televisión que, como no tiene el mismo tiempo de producción que una película (una película puede tardarse hasta 5 años en el proceso completo, mientras que una serie no puede tardar más de año y medio entre temporadas), se requiere más personal para que todos los episodios puedan ser completados a tiempo.

Creo que me quedo más trabajando en la parte creativa y la preproducción cuando se trata de series, pues todo lo demás ya requiere personal bien específico. Ya para el resto de los proyectos, me pueden poner donde sea.


sábado, 22 de febrero de 2020

Crónicas de California: ¿Qué no hacer cuando eres productor?


Si hace 6 años me hubiesen dicho que la mayoría de mis créditos serían como productora, nunca se lo hubiese creído a nadie. Aunque es una posición que trae muchos méritos y que le da mucho control a quién lo maneja, es a la vez la posición que muchos odian, no solo por las funciones, sino por la persona en que te conviertes.

Los deseos de muerte que muchas personas dentro de un rodaje sienten hacia el productor se deben a muchas razones; la principal es que, por ser una posición que requiere tanta atención y cuidado, su trato hacia otros termina siendo... indeseable. Y no es mentira que nos pasa a todos: a ley de días de rodaje, y tantas personas dependiendo de ti, lo importante no es ser amigable, sino que todo quede como ha sido planeado. Sin embargo, hay una gran diferencia entre perfeccionista diablito andante. Por eso, en base a mis experiencias y lo que he notado de los productores en Hollywood para los que he trabajado, he aquí 5 lecciones de qué no hacer cuando eres productor.

1. No delegar. Mientras producía el teaser de Exorcism 101, habían pasos que me los sabía tan de memoria o los había hecho tantas veces en otras ocasiones, que cuando lo hacía, mi propio equipo me decía: "pero... eso le corresponde a fulanito". Y era verdad, me molestaba delegarle algo a alguien porque entendía que yo lo podía hacer mejor o porque no se lo quería confiar a nadie. Entiende que el productor toma el rumbo del asunto, pero al final del día ningún bote anda en solitario. Además, si le estás pagando a un equipo, usa de él.

2. Abusar del rol. Ahora viene la contraparte de lo anterior. Uno de mis antiguos jefes trabajaba como encargado de producción del proyecto para una serie web. Trabajamos tantas horas de corrido juntos que llegó a un punto en que me contrató como su asistente porque le gustaba cómo manejaba la agenda y la lista de trabajos. Sin embargo, comenzó a incluir tareas que no correspondían, como limpiar el reguero de su oficina o devolver paquetes personales a tiendas; me sentía como la chacha. Recuerda que tus "empleados" tienen cargos específicos, e independientemente que sean tus asistentes, tienes que recordar que no son tus chachas(os).

3. Creerse el centro del universo. Hace un año me contrataron como asistente de producción para una productora mayor de 70 años. La mujer casi nunca me hablaba de trabajo, siempre quería hablar de su vida personal, cosas que quería que le ayudara a hacer o, peor, adivinar lo siguiente que iba a pensar para así hacer lo que ella quería tal y cómo lo quería. Como productora, puedes requerir ciertas necesidades de parte de tu equipo, pero aunque eres Dios en la producción, no lo eres en la vida real. Respeta a tus empleados y trátalos con dignidad, recuerda que ellos también son humanos y que aunque estén trabajando para ti, no quiere decir que son psíquicos y que sabrán lo que estás pensando.

4. Pensar que eres el único que sabe o que tiene buenas ideas. Este es un error constante de una persona muy cercana a mi (y seguro si lo lee, me escribirá): aunque eres la cabeza de la producción, ya por eso no te convertiste en la única persona que procesa y ejecuta dentro de una producción. Esa persona de la que hablo hasta le molesta cuando otros dan sugerencias. Entiendo perfectamente que cuando la agenda va apretada, es difícil aventurarse a ideas de todos, sin embargo (y lo repito como una guagua de frutas andante), una producción se hace con un equipo de personas, y a la hora de resolver problemas, a veces es bueno tener varias ideas de cómo hacerlo.

5. Tratar todas las producciones de la misma manera. Mi jefe actual tiene 40 años trabajando para la industria de cine. Ha estado en más de 25 producciones, incluyendo Total Recall, Pulp Fiction y Speed. Sin embargo, constantemente me dice de resolver situaciones de producción de maneras que ya no son efectivas, y se molesta cuando le explico que eso no aplica para el formato en que trabajamos ahora, pues dice que "a estas alturas, él no está para estar aprendiendo cosas nuevas dentro de producciones que ya ha hecho anteriormente". Les informo que el cine es un arte y cambia dependiendo de lo que vayas a hacer; cada producción tiene una estructura diferente. No quieras aplicar lo mismo que hizo el ganador al Oscar con sus películas, porque esa fórmula no le va a funcionar ni siquiera a él en todas sus historias. Aprende a comenzar de cero en cada etapa.

Finalmente, recuerda que nadie trabaja para ti día completo a menos que pagues ese precio. Nadie es tu esclavo ni mucho menos están supuestos a cumplir tus "necesidades personales". Me molesta cuando escucho productores discutiendo sin ninguna razón o riéndose de su equipo poor decisiones que tomen durante el rodaje. Recuerda que, así como tú no recomiendas a personal que no hizo su trabajo, así el personal habla de ti cuando otros aplican a trabajar contigo.

No te quieras convertir en el indeseable de gratis: no vale la pena. Ni aunque te ganes con eso 25 créditos en producción. 


domingo, 19 de enero de 2020

Temporada de Premios: 2020 Producers Guild Awards



The Producers Guild dio a conocer las mejores producciones de cine y televisión del año el sábado en la 31a entrega anual de los Premios PGA en el Hollywood Palladium. 

1917 se llevó el primer premio cinematográfico. Mantiene el impulso fuerte con la epopeya de la Primera Guerra Mundial de Sam Mendes, que es producida y financiada por Amblin Partners y New Republic, después de que recogió el Globo de Oro a la Mejor Película - Drama a principios de este mes.

El PGA ha elegido el Oscar a la Mejor Película 21 veces en sus 30 años de historia, incluyendo Green Book, otra película de Universal, el año pasado, y The Shape of Water de Fox Searchlight en 2018.

Esta es la lista completa de los ganadores: 

1917 (Universal)
Producers: Sam Mendes, Pippa Harris, Jayne‐Ann Tenggren, Callum McDougall

Outstanding Producer of Animated Theatrical Motion Pictures
Toy Story 4 (Disney/Pixar)
Producers: Mark Nielsen, Jonas Rivera

Outstanding Producer of Documentary Motion Picture
Apollo 11 (Neon)

Norman Felton Award for Outstanding Producer of Episodic Television – Drama
Succession (Season 2)
Producers: Jesse Armstrong, Adam McKay, Frank Rich, Kevin Messick, Mark Mylod, Jane Tranter, Tony Roche, Scott Ferguson, Jon Brown, Georgia Pritchett, Will Tracy, Jonathan Glatzer, Dara Schnapper, Gabrielle Mahon

Danny Thomas Award for Outstanding Producer of Episodic Television – Comedy
Fleabag (Season 2)
Producers: Phoebe Waller‐Bridge, Harry Bradbeer, Lydia Hampson, Harry Williams, Jack Williams, Joe Lewis, Sarah Hammond

David L. Wolper Award for Outstanding Producer of Limited Series Television
Chernobyl (HBO)
Producers: Craig Mazin, Carolyn Strauss, Jane Featherstone, Johan Renck, Chris Fry, Sanne Wohlenberg

Outstanding Producer of Televised or Streamed Motion Pictures
Apollo: Missions to the Moon (National Geographic)

Outstanding Producer of Non-Fiction Television
Leaving Neverland (HBO)
Producer: Dan Reed

Outstanding Producer of Live Entertainment & Talk Television
Last Week Tonight with John Oliver (Season 6; HBO)

Outstanding Producer of Game & Competition Television
RuPaul’s Drag Race (Season 11; VH1)
Producers: Fenton Bailey, Randy Barbato, Tom Campbell, Mandy Salangsang, RuPaul Charles, Steven Corfe, Bruce McCoy, Michele Mills, Jacqueline Wilson, Thairin Smothers, John Polly, Michelle Visage, Jen Passovoy

Outstanding Sports Program
What’s My Name: Muhammad Ali

Outstanding Children’s Program
Sesame Street (Season 49)

Outstanding Short-Form Program
Comedians In Cars Getting Coffee (Season 11)

The PGA Innovation Award
Vader Immortal: A Star Wars VR Series – Episode I

HONORARY AWARDS

Milestone Award
Ted Sarandos

Norman Lear Achievement Award in Television
Marta Kauffman

Visionary Award
Octavia Spencer

Stanley Kramer Award
Bombshell

David O. Selznick Award
Plan B (Jeremy Kleiner, Dede Gardner, Brad Pitt)

Charles FitzSimons Award
Mari Jo Winkler


martes, 31 de diciembre de 2019

Crónicas de California: 19 lecciones del 2019


No paro de decirlo: qué rápido se fue el año, casi ni lo pude saborear. Es increíble como, no bien llega Enero, ya se siente que los días pasan volando y de repente ya estamos en navidad otra vez. Sin embargo, lo que ocurrió en este año fueron momentos que llevaré conmigo como importantes lecciones de vida. No solo fue un año de logros muy importantes, también fue un año de mucho entendimiento personal y profesional.

Seguro muchos se habrán quejado del año, dirán que fue una galleta sin mano, y que se pasó de agresivo... pero este 2019 fue una moneda de doble cara para mí. Tuvo sus buenos momentos así como sus situaciones de crisis, pero lo más importante es que fue un constante aprendizaje. 

Lo fui apuntando durante todos sus meses y aquí les dejo mi recopilación final, las 19 lecciones de este 2019:

1. Un día libre a la semana es necesario
Algunos recordarán una publicación que hice hace unos meses sobre cómo me encanta estar ocupada todos los días, pero mi cerebro y cuerpo me han dicho desde hace varios meses que, a veces, hacer nada durante todo un día es necesario. Ya he hecho la prueba, y es verdad: a veces es necesario darse un respiro.

2. La regla de "escribir tres horas por día" es fundamental
No obstante a la lección #1, es necesario cultivar la creatividad, y ya que no estoy en la maestría ni debo entregarle páginas a ningún profesor, escribir 3 horas al día es necesario para mantener una buena rutina como guionista.

3. Hay que tener (por lo menos) un mentor
Digo uno, pero es necesario tres: uno a nivel profesional, otro a nivel espiritual, y un último que sea tu psicólogo/a.

4. No se puede seguir todas las series que todo el mundo sigue
Cometí este error varias veces durante el año, y se lo digo a todos: la serie que le gustará a la masa no siempre será la mejor para todas, mucho menos para esta persona completamente selectiva hasta para los calcetines que usa.

5. Cuidado con los crafties de los rodajes
Me encanta cuando la gente dice "yo nada más quiero ir a los rodajes a comer", y es verdad. Siempre hay comida (o por lo menos, siempre debe haber). Sin embargo, no siempre será saludable; por lo que mi mayor consejo es que no te comas la mesa... nadie está apostando que lo puedes hacer.

6. Aprende a delegar
A mí me resulta muy difícil delegar trabajo. Corrección: me resulta muy difícil confiar mis proyectos a otros. Por lo que, cuando finalmente delego es porque ya entiendo que esa persona lo va a hacer bien. Pero este año aprendí algo bien importante: él que está en esta industria es porque quiere, y aunque no todos son tan perfeccionistas como yo, harán su trabajo. Así que hay que aprender a cederlos (y no hacerlo uno mismo por falta de confianza).

7. Conoce bien a las personas antes de involucrarlos en tus proyectos
Pero lo anterior definitivamente va conectado con esto. Es verdad que muchas personas se están uniendo a la industria para ganarse un título en específico, pero el hecho de que ya tenga un par de créditos, no lo hace bueno en ese rol. Así que investiga antes de contratar.

8. No todos los guiones se limitan a su formato original
Esta enseñanza viene en una publicación más larga. Para mis amigos/as guionistas: se cuanto desean que ese guión se convierta en la película o serie de sus sueños, pero si no pasa, recuerden que también pueden hacer un comic, un libro, un juego de cartas o una serie web. No se estanquen porque no han obtenido la "gran oportunidad". 

9. Tu agenda es tu verdadera mejor amiga
Mucha gente me preguntó este año cómo llevaba tantos proyectos a la vez (en Julio estaba produciendo 5 rodajes al mismo tiempo), y esto es gracias a "la controladora" -así le llamo a mi agenda-. Una grande para llevar todo mi calendario de la semana y una de bolsillo para recordatorios importantes.

10. Algunas personas no nacieron para hacer algunos oficios.
Esto va para todo el mundo, desde actores que simplemente no se dejan llevar de sus directores hasta productores que simplemente no tienen la paciencia del papeleo. Por más que ames a lo que quieres dedicarte en esta vida, no significa que tienes que serlo sí o sí. Esto me costó entenderlo, pero ya lo superé. Aprende a superarlo tú también.

11. Un viaje al año es importante para la creatividad
Este año viaje a 5 lugares/ciudades que nunca había ido y me llevé cosas de gran valor: historias, personajes e ideas que definitivamente, algún día, estarán en algún formato. Sin embargo, además de la razón profesional, es necesario viajar y conocer el mundo. ¡No te estanques a una sola ciudad o país!

12. Se un alma libre, sin depender de las opiniones de los demás
Independientemente de las ideas de los demás o los consejos que te puedan llegar, al final del día tú conoces tu proyecto y tu vida mejor que nadie. Es verdad que a veces las opiniones de otros ayudan, pero no tienen que ser lo definitivo. Aprende a decidir por tí mismo.

13. La rutina es necesaria
Esto se lo explique a varias personas este año. No importa tu carrera u horario, debes de tener una rutina de vida. Sino y si solo vives de lo que llegue, pues siempre estarás dependiendo del futuro. Yo tendré las rutina más extraña, pero sé como son mis días y (más o menos) las horas de trabajo.

14. No todas las películas tienen que verse 
Este año hubo muy buenas películas, y muy malas películas. He aprendido a sacrificar las que no me dan buena espina, pero aún así, vi algunas que sentí que perdí horas valiosas de mi vida. 2020 no será igual... o así espero.

15. No es lo mismo trabajar para un productor que trabajar para una productora
Esto también merece una publicación a parte, pero en resumen: los productores se diferencian hasta en su género. Ninguno es mejor que el otro, pero es una rutina diferente, y hay que entenderla para saber con quién te ves mayormente trabajando.

16. Jugar es un derecho hasta de adultos
No solo es una forma de desconectarse del trabajo, sino también para llevar la vida más relajada. ¡Definitivamente el próximo año voy a establecer un game night por mes! Y cuidado...

17. No tengas miedo a arriesgarte a hacer las cosas porque nadie lo ha hecho aún
Alguien me dijo que hacer series en RD no es buena idea porque la ley no lo incluye... bueno, esto no es un impedimento real para mí. Así que "Exorcismo 101" va porque va. 

18. Suéltate más el cabello
Lo tenía que poner. Ruben Peralta me lo dijo, y ha tenido mucho efecto en las últimas semanas.

19. No se pueden tomar todos los proyectos que te llegan de frente
La lección más importante del año. En este 2019 produje alrededor de 15 cortometrajes, dos series web, y trabajé en la producción de 4 largometrajes. Sin embargo, no puedo decir que todos fueron increíbles. Algunos fueron verdaderas pesadillas, y esto se debe a que, antes de pensar en el guión o el concepto, pensaba en el crédito. Ya no será así. Ya me voy a cotizar. Porque, por más lindo que se vea ese crédito en mi IMDb, eso no es suficiente para mi salud mental.


Esas son mis lecciones del año (muy importantes, lo sé). ¿Cuáles son las tuyas?

jueves, 31 de octubre de 2019

Crónicas de California: Crew solo de mujeres



Hay cierta satisfacción de trabajar solo con mujeres. Muchos dirán que es donde hay más drama, pero hay que aclarar algo: entre mujeres, no hay que levantar tanto la voz para poder hacerse escuchar, ni mucho menos para respetar los roles.

Yo he tenido muchas mentoras a lo largo de los años, algunas que sin conocerlas han servido de modelo a seguir para convertirme en lo que soy y lo que quiero llegar a ser. Mientras que otras son unas luchadoras que me enseñaron en diferentes etapas de mi vida, que lo importante no es solo llegar a la meta, sino todo el proceso de por medio. Y aunque no todas están relacionadas a mi vida en el cine, sus consejos siempre me servirán en mi vida profesional.

Cuando escogí estudiar cine, esta era todavía una industria de "machos". Ser mujer en el cine significaba tres tipos de roles: maquillista, encargada de vestuario o supervisora de guión. El simple hecho de acercarse a la cámara requería pasar por encima de un tumulto de hombres que se hacían llamar los mejores a costa de hacer enemigos entre rodajes. Yo misma sufrí esto en mis inicios dentro de rodajes. Escuchaba las eternas discusiones entre director y director de fotografía, y cuando alguno de los dos era mujer, no importaba si ella era la directora, al final del día, el hombre creía siempre tener la razón.

No estoy tratando de crucificar a todos los hombres, pues siempre hay sus buenos samaritanos que respetan, pero, como le explicaba a una personas hace unos días, atento a que los hombres fundaron esta industria, ellos creen que son los únicos "mejores". Y lamentablemente para ellos, ya no es así.

El día en que decidí comenzar la preproducción de Exorcism 101, me prometí que mi rodaje no iba a pasar por el mismo machismo que ya he visto desde hace mucho tiempo: el crew tenía que ser mayoritariamente mujeres, y sino completamente mujeres. Algunas personas lo creían poco creíble. Roles como electricista, iluminista y grip son mayoritariamente masculinos por requerir "cierta fuerza bruta que algunos creen imposibles para las mujeres", pero yo quería callarle la boca a muchos, así que me encontré con mujeres maravillosas que demostraron ser tan capaces de levantar un dolly con sus propias manos. 

La preproducción pasó tal cual esperaba, pero mi mayor sorpresa fue el rodaje: no había competencía de quién sabe más, no había drama, no había egocentrismo. Cada quién hacía lo que tenía que hacer, respetando los roles de los demás. Los únicos dos hombres del crew estaban por debajo de dos mujeres increíbles, y nunca hubo un mal gesto ni incomodidad, muy por el contrario hacían todo tal cual se les pedía.

Hicimos cada shot que tenía en mente, hasta fotografías para los posters, y esto no fue impedimento para que al final del día termináramos temprano, a tiempo de limpiar y dejar esa iglesia tal como la entregaron. Y así también fluyó el día de devolver los equipos, los cuales se imaginarán volvieron a tocarme a mí, más mi mano derecha Anna Vialova quien siempre estuvo conmigo desde aquel agosto que le contaba sobre mi plan de traer a la vida esta idea que se ha convertido en mi hija.

Quisiera aprovechar este momento para agradecer a mi crew completo de mujeres: Andi Mendez, Anna Vialova, Rebekah Shuniak, Jade Yusi, Megan Ressa, Farren Bordon, Duygu Gunesli, Isabella Hawthorn, Dinda Febriqa, Lethabo Mokgatle, Maria García, Tori Wada, Natália Sabino, Kaylie Moore, Cesia Cano, Houry Magarian, Federica Carlino y Lotta Lemetti, por cada segundo de dedicación y haber hecho posible este rodaje. Gracias a ustedes, este fue el mejor rodaje que he tenido en el año. Y no puedo dejar de mencionar a Gabriele Fabbro y João Vítor Rosas, quienes se comportaron como dos caballeros y se envolvieron en el rodaje sin mucho pensarlo; son los mejores.

Después de una experiencia como esta, de ahora en adelante prefiero siempre trabajar con mujeres. Hay que seguir demostrando que ya no hay nadie mejor que nadie, sino que somos tan (y a veces hasta más) capaces de hacer magia en el cine.

sábado, 19 de octubre de 2019

Crónicas de California: 8 meses después


Muchas personas me han escrito en estos últimos días. Me han dicho que me he distanciado, y que ya no les hablo con tanta frecuencia. Que extrañan nuestros "cotilleos", que necesitan más tiempo de mi y que me tome un descanso. Que trabajo mucho y que descanso poco. En fin, me han dicho que me coja un break.

Cuando me lo dijeron solo pensé, "estoy mal". Es verdad que estoy ocupada, pero no hay que llegar a extremos. Y después le seguí dando mente y por eso decidí hacer esta publicación. Creo que no muchos lo entenderán, porque solo el que ha trabajado o trabaja en esta industria podría ponerse en mis zapatos, pero aquí viene mi desahogo.

Hace ocho meses me gradué de la maestría, lo cual ha sido uno de mis mayores logros. Obtuve no solo lo que mis padres me motivaban a concluir, sino lo que soñaba desde que vi Harry Potter por primera vez. El cine ya no era un hobby, era mi profesión. Y cuando me gradué, obtuve la oportunidad de alargar mi estadía y trabajar en pasantías y oportunidades de rodaje. Pero cuando me dieron ese título, también me dieron consejos y mensajes que nunca se me olvidarán: esta carrera es solo para sus verdaderos amantes, él que no pueda con la presión artística y los meses pasivos, no la aguantará nunca. Y estos últimos ocho meses, han sido el mayor reto de mi vida.

Justo antes de graduarme, ya tenía opciones de pasantía, trabajos en rodaje, y muchas otras actividades que con seguridad sabía que me mantendrían distraída, pues siéndoles honesta, no sé descansar (no me gusta descansar), y cuando digo que quiero descansar, a las pocas horas mi mente comienza a torturarme. 

Pues marzo fue un mes de mucho ajetreo. Estuve en cinco sets diferentes, dos de ellos producidos por mí, y en el resto trabajaba como Supervisora de Guión. Ya cuando abril se asomó, vino uno mayor: una película. No, no fue un rodaje en un set de Warner Bros o cualquiera de esos estudios grandes, pero era una película, de la cual estaba muy emocionada de participar, porque una película es una película y punto. Trabajaría como supervisora de guión que significaba un crédito significativo. Y de repente no solo tenía esa película, sino también otra película (que por razones que no están en mi control, todavía no ha podido rodarse, pero tengo fe de que ese rodaje viene y pronto).

Les explico cómo eran mis días de semana: de lunes a miércoles trabajaba de asistente para la productora, revisando páginas de guión y manejando el calendario de producción, mientras que de jueves a domingo estaba en sets de rodajes, a veces de día completo, y otras veces de media noche.  Y mientras esto pasaba, era parte del staff de una serie web, escribiendo guiones y teniendo reuniones de producción cada vez que tenía una noche libre. Me la pasé así hasta junio, donde se acababa ese rodaje y comenzaban otros más pequeños pero casi igual de intensos. No supe lo que era tomarme un fin de semana libre hasta mediados de junio, cuando la temporada de rodajes se apagó, y algunos se dejaron para después de la temporada de verano.

Luego pasó algo que no esperaba: gané un premio con uno de mis guiones, y no cualquier guión, sino mi último hijo y al que amo con una intensidad que nadie entenderá hasta que escriba un guión así de apasionado. "Exorcism 101", el cual fue mi proyecto de tesis de la maestría, ganó Mejor Guión en el Etheria Film Festival, otorgándole un premio monetario que me daría la oportunidad de grabar un teaser del guión. 

Tuve mis primeras vacaciones del 2019 entre junio y julio, y fueron esporádicas: me fui a Las Vegas y aproveché a hacer un pequeño turismo interno con mi amiga Anastasia, luego fui a Puerto Rico con Andi y después visité RD por unos días para celebrar la graduación de mi hermana. Pero como se imaginarán, me fui mentalizada de que cuando regresara a Los Angeles, iba a tener el doble de trabajo. No bien pisé tierra gringa, ya tenía un rodaje ese fin de semana, y un corto en producción para grabar en agosto. De ese rodaje, salieron dos oportunidades de trabajo adicionales para agosto. 

Septiembre fue un mes interesante: pues además de trabajar en dos sets grandes, también trabajé en una obra teatral, en una presentación de baile como productora de piso, y comencé a tomar riendas del teaser de Exorcism 101. Y así octubre llegó el doble de complicado, con más trabajos, proyectos, una tercera película, un guión en proceso, y con muchas fechas límites. Mi calendario de trabajo no da para una agenda, y mis horarios son tan locos que solo yo puedo entenderlos. 

No ha llegado noviembre y ya tengo tres rodajes. ¿Qué estoy hablando...? No ha llegado el próximo año, y ya tengo tres rodajes pendientes.

En ocho meses he vivido mucho. He crecido como profesional y he aprendido lecciones importantes de vida. He sabido manejarme económicamente, y entender qué son gustos y qué son necesidades. Me he hecho amiga de personas increíbles con quienes he creado proyectos bien interesantes. He presentado cinco cortometrajes en Warner Bros en los que trabajé como productora o guionista. Y he conocido personalidades del mundo de la televisión y el cine, con los que algún día me gustaría trabajar.

Me he distanciado, pero no porque lo haya provocado, sino porque mi profesión me lo exige. No es excusa, lo sé. Intentaré escribirles más a menudo, pero también entiendan que esto no es solo mi profesión, es uno de mis grandes amores, a los que le he dedicado mi corazón y mi alma para llegar a metas importantes. Y seguro vendrán meses pasivos o bien problemáticos a nivel financiero, en los que yo tendré que crear proyectos para que no sean tan desesperantes, y buscármela por otras tres vías para tener una vida decente, pero no importa nada. Esta es la vida que elegí.

¡Estamos bien!


sábado, 9 de febrero de 2019

Crónicas de California: Creando una franquicia (Parte 1)


Todas mis historias parten de cosas que conozco. Ya sea de algo personal, mi familia, mis amigos, aquellos innombrables, y sobretodo mi país. Y para cada clase de la universidad, mientras muchos solo querían hacer cosas de fantasía, o thrillers, o incluso acción, yo me la pasaba haciendo dramas de comedia, porque era lo que mejor entendía para escribir. Así que, cuando llegué a la clase de Transmedia, elegir una historia fue mucho más difícil, porque ya no era algo en específico, sino crear una franquicia.

Para los que no lo saben, una franquicia es una propiedad intelectual (mejor conocido como IP) en la que personajes de diferentes historias están en un mismo universo, lo cual significa que eventualmente harán un crossover. Muchas de las más conocidas son Harry Potter, Buffy the Vampire Slayer, Transformers, Star Wars, y muchas más. No solo significa crear películas y series con este IP, también crear una marca de juegos, comics, libros, y cualquier mercancia que pueda ser presentada a la audiencia y le interese a su grupo de fans. Las franquicias crecen gracias a la audiencia que los sigue, y mientras más fanáticos detrás de esta, más lanzamientos de material realizan.

Cuando me tocó, la pasé difícil, porque tenía que encontrar un tema o idea que fuese lo suficientemente interesante para llamar la atención, pero a la vez, que pudiese hacer diferentes materiales audiovisuales con este. 

Pero pasó algo interesante en una de mis clases de tesis: yo tenía que presentar tres ideas al comité de tesis, y una de ellas era sobre un hombre que había tenido 100 hijos alrededor de Estados Unidos. La historia está inspirada en mi abuelo (¡no! él no tuvo 100... solo la mitad). El trabajó alrededor de la República Dominicana como camionero (me parece...) y en cada ciudad que iba, o por lo menos donde conocía a alguien, dejaba su marca embarazando a alguien. Se casó varias veces, y siguió procreando hasta después que yo nací. La más joven es quizás un año menor que yo. Actualmente tiene 94 años y está "vivito y coleando" en Navarrete.

Cuando conté esta historia en el comité de tesis, la profesora que me enseñaba franquicia me miró y me dijo que esa debía ser mi historia para la franquicia. Al principio me cuadraba más para una serie de televisión o para una película... pero con el tiempo, me di cuenta que la idea era lo suficientemente interesante y amplia para una franquicia. 

Y así cree Route 100. El IP es este hombre que tiene 100 hijos alrededor de Estados Unidos, y en base a esto cree una serie web, un comic, un juego de cartas, una propuesta de videojuegos y propuesta de documental. Cree personajes, y encontré lugares donde las diferentes historias podrían tomar lugar. Encontré los puntos donde se haría el crossover, los spinoffs y hasta precuelas de la historia. Sería un viaje en el tiempo durante 40 años de la vida de este hombre, desde su primer romance, la razón por la que tuvo tantos hijos y lo que hace luego cuando decide reencontrarse con ellos. 

¿Y entonces que creé primero en mi franquicia? Les contaré en la siguiente crónica.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Crónicas de California: ¿Cómo conseguir un mentor?


No importa cual sea tu carrera, siempre es bueno tener un mentor; una figura paterna que será completamente sincero/a contigo sobre tu trabajo y te guiará por un buen camino. Tener un mentor es muy importante para un cineasta, sobretodo en los inicios de su carrera en el que lo único que quiere es hacer buenas piezas y destacarse en la industria. Pero encontrar un mentor no es tan fácil como decirlo. 

Yo he tenido varios mentores a lo largo del tiempo, y ninguno me ha decepcionado. Desde profesores de la universidad, hasta personas que han trabajado en la misma área a la que me dedico o incluso autores que parecería que me hablan directo a mi en sus libros. Pero todos fueron bajo un proceso de preguntas internas y de ciertas consideraciones que fueron guiando hacia esa primera reunión.

Hoy les comparto, en mi experiencia, cómo conseguir un mentor: 

1. Elige una persona con la carrera cinematográfica a la que aspiras: no tiene que ser sumamente conocido/a o haber obtenido galardones, pero sí debería estar cumpliendo los objetivos que tú te estás proponiendo a alcanzar. Puede ser alguien que ya esté produciendo películas, trabajando en series de televisión o tenga su propia productora. Normalmente estas personas pasaron por un largo camino antes de llegar a donde están, y pueden guiarte a seguir pasos similares.

2. Busca a una persona con gustos similares a los tuyos: esto es un paso sumamente importante, pues no puedes escoger a cualquier persona solo porque ha tenido una buena carrera. Siempre ten pendiente que sea alguien que escriba/produzca/dirija estilos y géneros que también te atraen y que te interesan seguir. Es muy difícil recibir consejos de una persona que no tiene tus mismos gustos, así que para poder lograr esa perfecta química entre tú y tu mentor, considera que sea alguien con intereses afines.

3. Tener claro lo que quieres de tu mentor: Una vez encuentras a alguien que cumple con los pasos 1 y 2, comienza a planificar para qué exactamente quieres a esa persona como tu mentor. Preséntale tu plan estratégico de trabajo, tus objetivos, una lista de las personas que ya conoces en la industria, y desde ese punto, pregúntale "¿qué crees que me haga falta?". Seguro podrá guiarte a conseguir uno de los tantos objetivos en tu lista, te aconsejará la mejor manera de acercarte a una persona en específico, o te ayudará a practicar tu pitch. Pero si tú no tienes claro lo que quieres de tu mentor, no pidas que él/ella lo sepa. 

4. No seas tímido/a: Cuando encuentres la persona que realmente cumpla con tus expectativas, acércate a el/ella. ¡No lo dejes ir porque no te atrevas a hablarle! Si de verdad necesitas o quieres tenerlo como tu mentor, debes expresarle tu interés a ellos. Sonará feo pero a los mentores les encanta que los busquen porque saben que tienen un conocimiento valioso. Así que deja la timidez a un lado, y háblales de tu interés por su guía y consejo. Si te dice que está ocupado o no puede servir de mentor en estos momentos (lo cual es algo que puede pasar), agradécele por su tiempo y sigue buscando, que seguro encontrarás al indicado.

5. Respetar sus especificaciones: La mayoría de los mentores siempre tendrán especificaciones, como horas a las que puedes comunicarte con ellos, lugares en específico para reunirse, o a veces te darán la libertad de tu elegir, pero únicamente cuando tengas algo que presentarles. Es importante comportarse de manera profesional con los mentores; míralos como si fuese un maestro al que le tienes confianza pero debes entregarle una tarea fija todas las semanas. Esto te ayudará a cumplir tus objetivos con mayor rapidez y a la vez respetar su trabajo y el acto voluntario que están haciendo contigo.

Una vez consigas a tu mentor, aprovecha el tiempo. Reúnete con él/ella. Preséntales tus avances. No le estés dando cantidades de materiales a leer a menos que ellos te digan que están interesados en ver/leer tus proyectos. Pero aún más importante: mantente activo, así ellos mismos verán que estás trabajando por alcanzar tus objetivos, y que realmente estás poniendo empeño en ellos.

En Los Angeles, yo no solo he encontrado un mentor, sino también alguien a la que he llegado a un nivel de confianza que puedo escribirle un correo electrónico y pedirle un consejo sobre cualquier tema, proyecto o situación. Lo ideal es poder llegar a ese nivel con tu mentor, mientras tanto sigue trabajando con él/

sábado, 20 de octubre de 2018

Crónicas de California: 5 cosas que nunca deberías hacer en una audición


Hacer una audición no es fácil. Imagino las horas que se pasan los actores y actrices practicando y memorizando líneas, sin poder saber qué es exactamente lo que un director o director de casting está esperando. Pero tener que producir una audición es aún más difícil.

Muchos dirán "pero Inés, tú eres guionista, tú no sabes de eso". Dejenme decirles que sí. He estado ahí. Quizás nunca he tenido que hacer una audición (y me refiero a tener que llegar a audicionar por un papel), pero he sido parte de muchas, ya sea desde la silla del director, como lectora de líneas o cómo productora. Y desde estos tres puntos de vista, se siente mucha presión. Sobretodo porque nunca sabes que esperar de un casting. Puede ser super exitoso y tener tu elenco completo, pero también un total desastre y tener que repetirlo otra vez hasta que encuentres lo que buscas.

Pero a veces la culpa no la tienen los actores por no saber exactamente lo que buscas, sino tú como director, productor y hasta guionista, por no saber cómo desarrollar una audición. En base a mi experiencia y lo que he visto de otros cineastas, estas son cinco cosas que nunca deberías hacer en una audición desde la silla de un director o un productor:

1) Ir "directo al grano": Por más años de experiencia que tenga un actor, siempre estará nervioso durante una audición. Y no vás a encontrar el mejor talento bajo una masa de nervios. Así que nunca comiences un casting en seguida. Dale tiempo al actor a socializar contigo para que se relaje. Pregúntale cosas como "¿encontraste bien el lugar?", "¿qué tal tu día?", "¿qué películas has visto ultimamente?", y cero modo interrogatorio. Recuerda que es para ayudarle a relajarse, no para que crea que vas a medir su inteligencia.

2) Olvidar preguntarle sobre su accesibilidad: Se supone que toda persona que está audicionando es porque está interesado/a en el papel que ofreces. Se supone también que cuando publicas el casting, estás mencionando las fechas de rodaje. Pero nunca confíes en que, por el hecho de que aplicaron, están completamente disponibles para ti, porque una producción es mucho más que el día de rodaje. Siempre pregúntales su accesibilidad para la fecha del rodaje, segundas audiciones, ensayos y test scouting. También recuerda preguntarles cosas como si tienen vehículo para transportarse y si pertenecen a la unión de actores, porque son papeleos adicionales que deberás hacer.

3) Olvidar que es una audición: Este error lo he visto en muchos directores. Cuando llega el día del casting, pretenden no solo obtener emociones de una escena sino de otras que ni siquiera estában en plan para la audición. A veces un actor es exactamente lo que quieres para tu película/corto/serie, pero los "call back" o segundas audiciones son exactamente para ver más allá de las páginas de la audición. Apégate a hacer la audición con los sides indicados, y dales notas de lo que quieres de esa escena y del personaje, pero no elabores una audición de 20 minutos con una sola persona, solo porque quieres darle 30 notas como si estuvieran en el rodaje.

4) Organizar una audición sin un tiempo para cada actor/actriz: Una audición no debería tomar más de 10 minutos por persona, sobretodo si estás esperando más de 15 personas en un día. Infórmale a cada actriz o actor de la hora exacta en que deben llegar. La última audición que hice como productora, recibí más de 20 chicas en menos de 6 horas. Cada una sabía que si llegaba unos minutos más tarde, estaba perdiendo su tiempo de audición. Pero esto parte de tu organización como director/a de casting y/o productor/a.
Nota: Si una actriz o actor llega tarde, toma eso en cuenta porque quiere decir que es impuntual (yo personalmente no perdono las tardanzas).

5) Preferir no grabar la audición: ¿Por qué te harías eso a ti mismo? Nunca confíes tanto en tu memoria, ¡SOBRETODO SI ESTAS ESPERANDO MAS DE 15 PERSONAS EN UN DIA! Además, es muy diferente como luce una persona en pantalla que en escenario. Los videos son para evaluar si la persona verdaderamente luce y/o suena como te imaginas a tu personaje.


Mi consejo final es que no le des cumplidos a los actores que le aseguren un trabajo o papel. Tú nunca sabes que esperar de una audición, y por tanto, tú nunca deberías decirle a un actor "el papel es definitavemente tuyo", porque cuando haces esto le estás vendiendo un sueño a ese actor o actriz. ¿Qué pasa si, después que le dijiste a uno que el papel era suyo, llega otro mejor? Y los actores y actrices no olvidan. Así que no te busques enemigos innecesarios. Concluye con "buen trabajo, muchas gracias por venir", aunque no te haya gustado, y dile que se le estaría informando del call back o si fue seleccionada en los siguientes días/semanas.

Y tú, ¿cuáles otras cosas crees que nunca se deberían hacer en una audición?

viernes, 31 de agosto de 2018

Crónicas de California: Pequeños Grandes Oficios de una Producción


Cuando se trata de hacer cine y las personas preguntan "¿a qué te quieres dedicar?", ellos normalmente esperan escuchar que querrás ser actor/actriz, director/a o cinematógrafo, pues son las áreas que normalmente todo el mundo quiere ejercer. Rara vez escucharás personas que quieren ser guionistas o editores. Y en ocasiones muy específicas encontrarás personas que se quieren dedicar a dirección de casting, dirección de arte o producción. 

Pero ¿a dónde dejan los "pequeños oficios"? ¿Será que nadie quiere ejercerlos en serio? Aunque no lo crean, esos llamados pequeños roles en una producción son tan importantes como el de un productor, director o incluso un actor. Los defiendo porque 1) los he ejercido todos y 2) un rodaje podría estar completamente perdido sin ellos. Estos son cinco pequeños grandes roles que toda productora debe tener entre su crew (porque sino fracasan):

1. Asistente de Producción: Ya les he hablado de TODO el trabajo que tiene un productor a la hora de hacer una película. ¿Se imaginan tener que cumplir con tantas tareas y sin ayuda? Yo no podría, por más multitasking que sea. Como su nombre lo indica, el asistente de producción se encarga de asistir al productor con todo lo que conlleva realizar una película, desde la preparación del plan del rodaje, contactar los integrantes de la producción, asegurarse que los parlamentos y escenarios estén listos y a tiempo para el rodaje, encontrar opciones de reparto, entre otras cosas.

2. Asistente de Dirección: Si creían que el director debía tener una excelente comunicación con todo el crew, el verdadero intermediario de esa comunicación es el asistente de dirección. Es quien organiza el desglose de rodaje, convoca a los actores al set y mantiene el rodaje en el presupuesto y horario previamente planeado. Normalmente es incluído en la pre-producción cuando el equipo se está preparando para rodaje. 

3. Asistente de Cámara: Este es la mano derecha del director de fotografía. Se encarga de mantener en foco la escena pese a los movimientos de los actores y de la cámara misma. También es el responsable de los lentes, filtros, del montaje de la cámara y de sus accesorios para las diferentes tomas a realizar. Al igual, es el que normalmente maneja la claqueta. Normalmente es contratado para el rodaje exclusivamente, pero su trabajo es tan específico que hay personas que se profesionalizan únicamente en el manejo de enfoque y/o balance de la cámara.

4. Supervisor de Guión: Ya hemos hablado (muchas veces) de este rol, pero lo vuelvo a repetir porque me he encontrado con personas que dicen que no es tan importante. Corrección... es tan importante que ha salvado muchas producciones. También conocido como el continuista, se encarga de supervisar que las secuencias y planos que conforman el guion mantengan una continuidad en todos sus aspectos. Desde en el aspecto narrativo, hasta en el manejo de ángulos, tomas y cortes. Lleva un registro de todo lo que acontece durante el rodaje, incluyendo cambios de lentes, filtros y luces. Una vez termina el día de rodaje, debe pasar el registro al director y editor de la película, para que mantenga continuidad en cada una de las escenas.

5. Extra: Sonará extraño... pero los extras son sumamente importantes, sobretodo por el hecho de que le agrenga el valor de realismo a las películas. Los extras son personas sin categoría de actor que solo aparecen de fondo y no pronuncian ningún diálogo. Muchos famosos actores comenzaron como extras en la industria, y es porque es uno de los trabajos más ofrecidos. Los extras son necesarios para todo tipo de rodajes, sin importar el género o estilo de película. 

¿Qué otro pequeño gran oficio en una producción es extremadamente importante?

sábado, 21 de julio de 2018

Crónicas de California: Colaborando con un Productor Creativo


En la industria a nivel general, antes de escribir el guion, se debe hacer un tratamiento. Allí se debe describir todo lo que ayudará a que el guion tenga toda la lógica y desarrollo posible para que funcione. 

No se como trabajarán en RD, si los guionistas trabajan con tratamientos y beat sheets antes de entrar en estructura, o si solo van directo a escribir el guion; pero en Estados Unidos, antes de que a ti te autoricen un guion, tienen que leer tu tratamiento. Y este pasará por muchos borradores... no les mentiré, he leído tratamientos que están en su borrador #9, no han llegado a formato de guion, y todavía están en reescritura. De modo que no es un proceso rápido ni debería ser acelerado por temas de producción. Recuerden que, si un guión es malo, la película es insalvable. 

Pero se preguntarán, ¿quién se encarga de todas esas revisiones? Algunos guionistas hacen sus  propias revisiones por temas de autoría y estilo, pero lo adecuado es que sean ojos externos al proyecto que juzguen que funciona o no. Por suerte, existe una persona encargada exclusivamente de las revisiones de borradores: el Productor Creativo. 

Este productor trabaja con las sinopsis, tratamientos y beat sheets de una historia, antes y durante es desarrollado en la estructura de guion. Se encarga de que cada punto de la historia tenga lógica, sea útil en la historia y tenga continuación a lo largo de la trama. En pocas palabras, es una de las personas más importantes durante el proceso de preproducción, y sobretodo es quien lleva la culpa si algo en la historia falla, una vez llega a su rodaje. 

Actualmente estoy colaborando con un Development Production Company (honestamente, no sé cómo se traduce, pero es la compañía de producción del Productor Creativo, donde se trabaja únicamente con desarrollo y escritura de historias y guiones); su productor creativo es John Fogel, quien ha trabajado han sido para DreamWorks, FOX, MGM, United Artists, Revolution Studios y Sony. Mi oficio es leer y dar notas. 

Colaborando con este productor creativo he aprendido varias cosas sobre mis propias historias:

1. A veces lo que a uno más le gusta de la historia que está escribiendo, no funcionaría con la audiencia a la que va dirigido.
2. Cada acción, sentimiento y decisión de un personaje debe tener total sentido con la historia.
3. No importa que sea el climax, a veces algunas cosas se ven exageradas y muy aceleradas.
4. Antes de desarrollar mucho una historia, debes reconocer cuál es el tema que va a tratar. Así no se introducen puntos que serían innecesarios o que no sirven a la historia.
5. Si la historia se desarrolla en un mundo fantástico, futurístico o exótico, hay que explicar este lugar en el tratamiento.
6. Hay que evitar los personajes que no le sirven a la trama.
7. Siempre se debe cuidar de que las acciones o los personajes no caigan en clichés o estereotipos.
8. Mientras más explícito es el tratamiento, mejor será el guión (los tratamientos podrían llegar hasta a 25 páginas de longitud).
9. Escribir el tratamiento por secuencias es la mejor opción.
10. Se pueden escribir algunos diálogos importantes en el tratamiento, pero estos no son primordiales para este proceso.

Hasta ahora he leído 7 tratamientos, y es verdad que cada quien tiene su propio estilo para escribir tratamientos, pero la mejor opción es escribirlo por secuencias (ya después les explico qué es esto, si no lo saben). Porque así se entiende mejor cuál es el objetivo del protagonista, y cómo va cambiando a lo largo de la historia. Esto por lo menos es lo que más revisa Fogel a la hora de decirme por qué algo funciona o no en una historia.

Es fascinante cómo un productor creativo trabaja incansablemente con todas las historias, las cuales pueden ser: creadas por él y asignadas a un escritor, o simplemente provenientes de un escritor y revisadas por él. Fogel trabaja con ambos proyectos (propios y externos) y es increíble cómo ambos reciben la misma dedicación e interés de su parte. Además, los productores creativos siempre están buscando escritores que estén interesados en desarrollar algunas de las historias que estos productores tienen en su carpeta de ideas en espera de ser desarrolladas, lo cual significa una oportunidad a futuro para mi.

Quien sabe, ahorita estoy escribiendo una historia para esta compañía.