Tercera entrega de la saga "Avatar". Presenta al Pueblo de las Cenizas, un clan Na'vi no tan pacífico que utilizará la violencia si lo necesita para conseguir sus objetivos, aunque sea contra otros clanes.
Necesitamos a James Cameron. Necesitamos al gigante de Hollywood capaz de liderar el progreso tecnológico sin traicionar sus principios creativos. Necesitamos a alguien que rechace la IA generativa, que preserve la experiencia cinematográfica y que respete el talento de sus profesionales de efectos visuales. Algunos se burlaron de Damien Chazelle por incluir el Avatar original de 2009 en su montaje de la historia del cine al final de Babylon (2022). Fueron unos insensatos al hacerlo.
Sin embargo, también puede ser cierto que, con sus 197 minutos de duración, la tercera película de la serie Avatar te haga sentir como un niño inquieto obligado a escuchar un sermón de Pascua. Los asientos más cómodos del cine empiezan a resultar un poco incómodos cuando el grupo de niños Na'vi (más un humano) liderados por Jake Sully (Sam Worthington) se dan palmadas en la espalda con un "Bro!" y discuten como monitores de campamento sobre cómo salvar su preciado planeta Pandora.
El salto en la tecnología de captura de movimiento entre "Fire and Ash" y su predecesora, "The Way of Water", no es tan impresionante; sin embargo, a estas alturas, la capacidad de captar las microexpresiones de un actor empiezan a sentirse como que las personas reales han sido cubiertas con prótesis. Y, ya sea en el combate cuerpo a cuerpo, las banshees con aspecto de dragón o el regreso del tulkun tatuado con aspecto de ballena, hay una infinidad de dinámicas de cámara: tomas en picado, tomas giratorias, primeros planos ajustados.
No obstante, lo que resulta ineludible de "Fire and Ash" es la sensación de estancamiento emocional narrativo. El destino vacacional extraterrestre y bioluminiscente de Pandora conserva una gracia meditativa gracias al uso que hace el compositor Simon Franglen de los temas originales de James Horner. Pero ¿existe una historia que lo impulse? ¿O es simplemente un mundo en el que nos gusta pasar el rato?
Supuestamente, "Fire and Ash" trata sobre los límites de la fe: Jake y Neytiri (Zoe Saldaña) lidian con la pérdida de su hijo mayor, Neteyam, quien fue asesinado en la película anterior. Neytiri se aferra a su compromiso con Eywa, la Gran Madre, al igual que su hija adoptiva, Kiri (Sigourney Weaver), quien nació milagrosamente gracias al avatar Na'vi de una científica humana, Grace Augustine (también Weaver).
Kiri encuentra bloqueado su camino hacia Eywa. Lo mismo le ocurre a la nueva antagonista de "Fire and Ash", Varang (Oona Chaplin), líder chamánica del clan Mangkwan, cuyo hogar fue devastado por una erupción volcánica. Ella cree que Eywa abandonó a su pueblo, por lo que ha jurado lealtad a un poder diferente y más oscuro: las armas de fuego de la fuerza invasora humana colonialista, entre ellos el coronel Miles Quaritch (Stephen Lang), transformado en Na'vi.
Chaplin es tan escurridiza y extraña en el papel, una seductora con una cerbatana llena de drogas alucinógenas y deseos prometeicos, que inmediatamente emerge como la estrella de la película. Pero es todo un logro cuando el guion de Cameron, coescrito con Rick Jaffa y Amanda Silver, sigue siendo tan frustrante por lo poco que ofrece a sus actores. Lo que debería ser un apasionado choque de ideales entre Jake y Neytiri —lealtad a la familia versus lealtad a la gente— se ve enturbiado por la decisión de intercambiar perspectivas simplemente para avanzar la acción; los personajes adolescentes se desgarran y se unen hasta la saciedad; y la secuencia de acción culminante es en gran medida una repetición de la película anterior.
La propia actitud fetichista de Varang hacia las armas se vuelve irrelevante cuando los héroes también empiezan a disparar; el comportamiento profético de Kiri se ve socavado por el impulso de darle a Weaver un guiño a Aliens. "Fire and Ash" encontrará su lugar en el canon, sobretodo al ver como la audiencia está asistiendo al cine a verla. Pero eso no excusa sus defectos.
Título en español: Avatar: fuego y cenizas
Ficha técnica
Dirección: James Cameron
Producción: James Cameron, Jon Landau
Guion: James Cameron, Rick Jaffa y Amanda Silver
Música: Simon Franglen
Cinematografía: Russell Carpenter
Montaje: James Cameron, Stephen Rivkin, David Brenner y John Refoua
Reparto: Sam Worthington, Zoe Saldaña, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Oona Chaplin, Kate Winslet, Giovanni Ribisi, Joel David Moore, C. C. H. Pounder, Wes Studi, Laz Alonso


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