sábado, 16 de junio de 2018

Crónicas de California: Grabando en el lote de Universal Studios


Las dos partes más difíciles de un cortometraje es la escritura del guión y el rodaje. El guión, porque debes escribir una historia con principio, medio y final en pocas páginas (si es posible, en menos de 10 páginas) y el rodaje, porque a menos que sea una producción de alto presupuesto, lo cual casi nunca es cuando se trata de un cortometraje, tienes mucho menos tiempo para grabar, por lo que debes aprovechar el tiempo y el ambiente.

En el cuatrimestre pasado tuve la oportunidad de volver a producir un cortometraje: en esta ocasión era el proyecto final para una asignatura de la maestría y había más libertad en la temática y la duración, pero aún así quería estar sujeta a poco tiempo y una temática social.

El tema que escogí fue la torpeza social (mejor conocido como Socially Awkward), que es cuando una persona no es capaz de socializar con otras personas de manera libre, ya sea por timidez, o su actitud ante la vida y la sociedad. La historia es retratada desde el punto de vista de una chica que se enamora de la repartidora del correo. A pesar de que no deja de mirarla, la chica nunca dice nada, y un día encuentra la manera perfecta de acercársele: a través de una carta. Pero, ¿la repartidora del correo le responderá de la misma manera? ¿o será aún más socialmente torpe que nuestra protagonista?


Ahora... ¿dónde iba a rodar este cortometraje, que solo requería una puerta y un porche? ¡Que mejor lugar que los Estudios Universal! Oh no... no bromeo.

La universidad tiene un acuerdo con Universal para que todos los semestres los estudiantes vayan y tengan la experiencia de trabajar por unas horas en un lote de cine real. Para los que no saben lo que es un lote o backlot, es la parte del estudio donde hay edificaciones de exterior de distintos estilos. El backlot de Universal está ambientado en cuatro estilos: New York, Europa, Western y Colonial. Para mi buena suerte nos tocó el europeo, así que encontré el porche perfecto para mis escenas.

La experiencia fue buenísima (durante mi rodaje, particularmente). Como no tenía diálogos, no estaba estresada por la bulla alrededor, y solo me concentré en mis actores y lo que hacían. En tan solo 1 hora y media, pude lograr lo que mi guión de 2 páginas prometía: un cortometraje completo.

Ya después tuve que trabajar como DP (Directora de fotografía) de otros cortos, y tuve mis problemitas, pero nada que no se pueda resolver con un buen boche :)

Hay tres cosas que me llevo de esta experiencia:

1. A estos lugares hay que ir organizado. Siempre saber que vas a filmar, en qué momento del tiempo asignado y con que ángulos de cámara, y tener un guión técnico/shotlist en el orden que se va a filmar.
2. Es más fácil grabar si se escriben escenas que no requieran muchos cambios de escenografía, porque eso es menos tiempo invertido para el equipo de cámara, y para los actores.
3. Hay que respetar los otros rodajes que ocurran en ese momento. Como dije, no tenía diálogos en mis escenas, pero habían otros rodajes que sí tenían diálogos y era muy molesto cuando todos gritaban o hablaban al mismo tiempo, porque es un ruido que tu micrófono no va a evitar. Habían más de 20 grupos de la universidad grabando ese día; sería una locura mezclarnos con personas de la industría o del estudio grabando series o películas.

Ahora... si alguna vez vuelvo al backlot, espero que sea con más tiempo y con más privacidad, porque no se los voy a negar: ¡fue una locura!

Aquí les dejo mi cortometraje: Socially Awkward.

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