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jueves, 15 de febrero de 2018

Fifty Shades Freed

Creyendo que han dejado atrás las sombras del pasado, los recién casados Christian y Anastasia disfrutan de su relación y de su vida llena de lujos. Pero justo cuando Ana empieza a relajarse, aparecen nuevas amenazas que ponen en riesgo su felicidad. Adaptación de la última novela de la saga "50 sombras de Grey". (FILMAFFINITY)



Anastasia ha llegado "lejos" en menos de un año: se casa con uno de los hombres más ricos de Estados Unidos, es asignada editora en jefe después de que Jack es despedido, vive una vida totalmente lujosa, con guardespaldas incluidos y una chef que tiene menús personalizados. Se puede decir que es una historia que funciona totalmente en un mundo fantasioso, agregándole la atracción de la ninfomanía de Anastasia y el deseo sexual y de control que tiene Christian sobre ella... Sin embargo, y en una sociedad donde hay noticias diarias sobre acusaciones de abusos sexuales en contra de personalidades, esta película parece quedar muy por debajo de las expectativas que el libro generó, a pesar de la gran venta de taquillas que dejó la trilogía, sobrepasando el billón de dolares en la taquillería a nivel mundial.

La muy inocente Anastasia está tratando de adaptarse a su nueva vida llena de lujos, a pesar de que su obsesivo esposo no la deja hacer nada sin su aprobación, que un sinnúmero de mujeres está detrás de su esposo, que su exjefe quiere venganza no solo contra ella sino también contra su esposo. En pocas palabras, todo gira alrededor de Christian. Y a medida que los pequeños conflictos vayan surgiendo y ella los vaya resolviendo, la montaña de problemas se irá acumulando hasta ser casi irreparable.


Anastasia, quien comenzó como el tipo de personaje extremadamente inocente y tímida, se convierte en una persona totalmente segura de sí misma, del control que tiene sobre Christian y capaz de atacar con palabras a cualquier persona que se le cruce en su camino. Sabe resolver sus problemas por si misma y de paso salirse con las suyas en lo que su esposo no apoya. Mientras que Christian, quien comienza como un hombre totalmente controlador y dominante, se convierte en una persona amorosa, liberal en algunos sentidos y tolerante de las decisiones de su esposa y de otros que le rodean.

Como lectora de esta trilogía, lo más decepcionante de esta historia no es el hecho de que no llevaron cada detalle del libro a la pantalla grande, sino que los principales puntos no se supieron desarrollar en ninguna de las películas adaptadas, y con esta tercera entrega se reconfirma los problemas básicos de Fifty Shades: los actores nunca encajaron con los personajes y parecían, no lo contrario, una idea erronea de lo que se plantea en la novela. Anastasia se presenta extremadamente ingenua frente a Christian y, a pesar de que físicamente se acerca al retrato que ilustraron los libros, tiene una actitud superficial en la mayoría de las principales escenas (sin incluir las escenas de sexo, que son las que más se acercan a la trilogía). Mientras que Christian no es ese retrato del dios sexual perfecto que prometió cada libro; los aspectos físicos no encajan, por lo que es muy difícil creerse el personaje y sus intenciones, y parece ser alguien de una mala película pornográfica.


Además, la idea es que hablarían de las sombras de Christian, y el hecho de que lo hayan alineado más hacia Anastasia, parece que los problemas son de ellas y no de su pareja. Es importante recalcar que este es una información muy relevante para las películas; sin embargo, no supieron como recalarlo y prefirieron desviar la atención hacia la que se supone debería ser la segunda protagonista de esta trama.

Por otro lado, y a pesar de que las escenas hicieron su mayor intento por acercarse a la realidad que pintó la trilogía en sus páginas, el único aspecto interesante de las películas parece ser la habitación roja, que es solo relevante en el primer libro, y que no debería ser el fuerte de los siguientes, pero en esta última adaptación es lo único entretenido en toda la escenografía y secuencia de escenas que se pueden considerar irrelevantes y, en muchas ocasiones, aburridas.


El único punto fuerte de la trama parece concentrarse en la banda sonora, junto con una cinematografía que siempre buscó mostrar las exageraciones de la vida que Christian le estaba dando a Anastasia, y la presentación de la sexualidad obsesiva que ya para esta última entrega se presenta bien intensa en ambos personajes.

Fifty Shades Freed es otra novela adaptada que quedará recordada como una decepción para su fanaticada y el resto del mundo. Es necesario recalcar que así se estableció desde el principio, y que a pesar de sus muchos intentos por mejorar el estilo, el arco de los personajes y el desarrollo dramático, terminó siendo un ejemplo de "por qué todos los libros no deben ser llevados a la pantalla grande" o "hay que saber escoger el actor correcto para el personaje de una novela icónica".


viernes, 10 de febrero de 2017

Cincuenta Sombras Más Oscuras (Fifty Shades Darker)

Segunda entrega de la trilogía que describe la relación entre la recién graduada universitaria Anastasia Steele (Dakota Johnson) y el joven magnate de los negocios Christian Grey (Jamie Dornan), y que continúa justo después del desenlace de la primera, cuando Anastasia se encuentra abrumada y desolada ante el poder que ejerce sobre ella el misterioso Christian. Su inicial magnetismo se ha transformado en un peligroso juego de dominación sexual, y por eso la joven decide alejarse de él lo máximo posible y empezar desde cero una nueva vida.
Tras su ruptura con Christian, aceptará un trabajo en una editorial de Seattle. Allí conocerá a Jack Hyde (Eric Johnson), su jefe, que poco a poco se irá encaprichando con ella e intentará seducirla a toda costa, para disgusto de Christian. Mientras lucha contra sus propios demonios del pasado, el joven no dejará de pensar en Ana. Y ella, por su parte deberá enfrentarse a la ira y la envidia que le provocan las mujeres que la precedieron como amante de Grey. ¿Será capaz Anastasia de escapar de la influencia y del recuerdo del tacto de Christian? Nueva historia. Nuevas reglas. (SENSACINE)


Advertencia: si usted no ha leído los libros de la saga Fifty Shades of Grey y va a llamar la película un clavo porque no entendió algunas cosas, le pido de la manera más humilde que no opine. Gracias 😊


A pesar de los gritos, las patadas a mi asiento y las exigencias de todo tipo que las chicas hicieron en medio de la película (en serio, yo no puedo ver películas con tanta bulla alrededor), debo admitir que esta sí me entretuvo. Obviamente, tiene sus puntos fuertes y sus resistentes puntos débiles.

Punto fuerte: El trabajo de dirección, a nivel general, estuvo muchísimo mejor. Es evidente que quien tomó las riendas de esta entrega no es la misma persona que dirigió la película anterior, y esto lo podemos notar en las escenas sexuales, que por cierto -y para mi sorpresa- fueron muchas más de las que tuvo la primera (seis para ser más exacta)... pero siguiendo con el tema, hubo un mejor desenvolvimiento de los personajes en las escenas más esperadas: el reencuentro, el ascensor, la ducha, las bolas de plata. Otro punto a su favor fue el guion, que es lo más cercano al libro tanto estructural como narrativamente. Es verdad que cortaron algunas escenas por asunto de producción, pero no se aleja de la realidad que el libro nos contó.

Punto débil: Los actores no me convencen todavía... Quien leyó el libro entiende a lo que me refiero. El Christian Grey del libro es un ser idolatrado, físicamente envidiable, que la riqueza material (aunque sea mucha) es algo secundario frente a su físico y psicología. El Grey de la película (Jamie Dornan) no es ni la mitad de lo que leí. Se ve torpe y forzado, con la gran excepción de las escenas sexuales donde hubo un mejoramiento notorio. Igual le pasa a Anastasia (Dakota Johnson), que aunque en esta película se supone que era una evolución, la actriz no es la ideal para el personaje. Por otro lado, hubo muchos errores torpes entre los demás actores, a nivel de continuidad e hilo conductor. Aún espero que la señora Grey le pase el té a Anastasia. 

El resto es otra historia: la entonación de la película, en cuanto a su musicalización y su fotografía, estuvo acorde a lo que el libro planteó, y la trama mejoró muchísimo en comparación a lo que vimos en la primera entrega.

En fin... cumplió con algunas de mis espectativas, pero los actores aún no se ganan mi aprobación.

#ElTéParaCuando