Mostrando las entradas con la etiqueta Chloë Grace Moretz. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Chloë Grace Moretz. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de octubre de 2019

Crítica Cinéfila: The Addams Family

La historia seguirá a la familia Addams en su enfrentamiento contra una astuta y retorcida presentadora de un reality show después de que su hija se haga muy amiga de Wednesday y ambas compartan ideas y gustos. 



Vuelve la peculiar familia Addams. Un clan liderado por Morticia, diabólicamente devota de su esposo e hijos, y Gómez, un elegante y siniestro padre, apasionadamente enamorado de su esposa. Sus hijos son Wednesday, una brillante y siniestra adolescente con mucho ingenio, y Pugsley, un amenazador niño de 10 años al que le encanta cualquier tipo de maldad que pueda encontrar. Además, la familia se completa con el alegre y caótico tío Fétido y la abuela Addams, a la que le encanta que sus nietos disfrutan de sus galletas en forma de murciélagos y calaveras.

Los Addams son, sin duda, la familia más especial de la zona en la que viven. Su casa está en la cima de una colina cubierta por la niebla y viven felizmente infelices acomodados en su peculiar rutina.

Detalles levemente divertidos se encuentran dispersos por todas partes, por ejemplo la urna llena de cremaines que la futura Sra. Morticia Addams (Charlize Theron) usa como sombra de ojos, o la codificación de color Barbie del villano de la película, la presentadora de programas de remodelación de televisión Margaux Needler (Allison Janney). Sin embargo, no hay suficientes para hacer que la película sea animada. Tampoco tienen el impacto suficiente para sostener al espectador a través del tedioso negocio de crear conflictos e impartir lecciones. Al menos la historia de origen, que ve a Gómez Addams (Oscar Isaac) y su nueva novia expulsada del "viejo país" por los aldeanos que empuñan antorchas el día de su boda, solo dura hasta los créditos iniciales.


A partir de ahí, se avanza rápidamente 13 años hasta que Gómez prepara a su hijo mayor, Pugsley (Finn Wolfhard), para su "mazurca", la ceremonia de baile de la espada que sirve como el equivalente específico de Addams de un bar mitzvah. Toda la familia extendida se escabulle de sus guaridas para asistir a las festividades, lo que pone a los Addams en conflicto directo con Needler y su equipo mientras se preparan para presentar su nuevo desarrollo de viviendas, la mencionada Asimilación, en el futuro. Para complicar aún más el plan de fiesta de Gómez y Morticia está su hija menor, Wednesday (Chloë Grace Moretz), cuya curiosidad por la vida fuera de la decrépita mansión de la familia ya no puede ser contenida. Incluso va tan lejos como para ir al centro comercial y comprar una pinza de pelo de unicornio rosa, que le otorga una conexión a tierra indefinida tan pronto como llega a casa.

La moraleja de esta historia: ¿Qué es normal, de todos modos? Se hace evidente al principio, y recuerda las de las películas de la familia Addams producidas a principios de los 90. (También recuerda a esas películas el rap temático de la familia Addams sobre los créditos finales, este realizado por Migos, Karol G, Rock Mafia y Snoop Dogg).

Las personalidades de los miembros de la familia también han permanecido consistentes con los dibujos originales de Charles Addams a través de sus diversas adaptaciones televisivas y cinematográficas, con una pasión ardiente entre Gómez y Morticia, frases descabelladas del Wednesday y algunas bromas un poco nerviosas sobre cómo el tío Fester (Nick Kroll) es probablemente un delincuente sexual. Sin embargo, no terminan de aterrizar, pues al ser una película animada, se concentra más en lo que respetará a la audiencia, y no en lo que realmente se veía en el live-action. Ahora, el jefe de la casa parece ser Morticia, quien su personaje se tambalea entre su familia actual y la que dejó hace unos años por ir tras de Gomez. Mientras que Wednesday se muestra con su par de muestras de afecto, lo cual está bien para el personaje, pero lo hace de una manera totalmente inesperada. Lo más maquiavelo y acorde a la temática de la historia es la antagonista, quien no solo irrespeta a los Addams, también a todos los que viven en el pueblo.


La película animada sirve para revivir unos viejos chistes que los jóvenes de ahora no entienden, así como para volver a reencontrarnos con personajes clásicos de los Addams y algunos nuevos. También para explorar habitaciones nunca antes vista de la mansión, en momentos casi salidas de los límites físicos del planeta. El diseño animado se mantiene para apreciarse desde la visión de los Addams, por lo que las formas desproporcionadas y los gestos exagerados le dan un gran añadido a las locuras de hasta los más cuerdos.

El guión tiene sus momentos agradables, crueles, moraléjicos y hasta morbosos. Pero por cada momento morboso, hay un número igual de juegos de palabras que solo un niño de 6 años podría amar, como la "bodega de quejas" en el sótano. Mientras que el final parece simple y sencillamente complaciente, dándole una lección a medias a la antagonista para al final que encontrase amor, mientras que Wednesday parece no haber aprendido ninguna lección y vuelve a ser la niña cruel del principio.

Tiene sentido que The Addams Family se cierra con la versión animada del tema original. Pero a quien si recordaremos será al Mayordomo Frankenstein, con sus distintas interacciones para romper el hielo en medio de la película. Mientras tanto, The Addams Family tiene muy poca energía para ser una película animada, y tiene mucha fantasía que la hace completamente incomparable a las versiones reales. Quizás está muy cercana al punto de vista de estos locos.



viernes, 15 de marzo de 2019

Crítica Cinéfila: Greta

La joven Frances atraviesa una mala época: su madre acaba de fallecer y ella se acaba de mudar a Manhattan. Cuando devuelve el bolso a una anciana viuda llamada Greta, ambas congenian bastante bien. Pero las intenciones de la nueva amiga de Frances pronto se vuelven oscuras y la joven, con ayuda de su amiga Erica, lucha por escapar de ella. 



Los mejores villanos no son seres sobrenaturales, sino seres humanos con una personalidad o desorden mental que aterrorizan con tan solo darle razón a sus motivos de atacar y/o matar. Por eso Hannibal y el Joker siempre estarán en los top de villanos. Pero aún más inesperado es cuando se trata de una viuda, con aparente problema de soledad en el que su aspecto físico no intimida hasta que demuestra su capacidad de acoso.

Frances es una joven que está pasando por las etapas de duelo mientras trata de llevar una vida rutinaria en New York. Y entre sus muchas rutinas, está tomar el tren camino a casa. Pero cuando encuentra el bolso de Greta y decide llevárselo a su casa, su vida toma otro giro. Ella se da cuenta de la soledad de Greta y decide iniciar una inocente amistad con ella, no es hasta que descubre los demás bolsos y se aterroriza de cuál sería el plan de esta anciana. Lo que menos se imagina Frances es que Greta no se dará por vencida, al punto de acosarla a ella y todo el que se ponga en su camino para que nueva vez estén juntas.


Isabelle Huppert regresa a la pantalla grande interpretando a Greta, y lo hace trayendo una sonrisa sarcástica que ya se le conocía. Lo hace con una naturalidad que resulta terrorífica, sobretodo aquellas escenas de acoso donde solo tenía que pararse frente a una ventana por horas hasta que anocheciese o seguir a alguien mientras le hacía fotos y se las mandaba a otra persona. Es el tipo de personaje que demuestra que no se necesitan monstruos ni fantasmas para enseñarle a la audiencia a quien deberían tenerle aún más miedo. Por supuesto, es el tipo de actriz que sabe sonreir y bailar en la pantalla, pero que con un par de líneas bien elaboradas se transforma en un demonio de carne y hueso. 

Y las diabluras de Greta hacen contraste con la inocencia de Frances. Por supuesto, Chlöe Moretz no decepciona con su actuación, la cual también hemos visto en muchos tipos de géneros pero siempre tiene buena conexión con el terror y thriller. Aquí se transforma en una combinación de sus personajes en Carrie y Suspiria, y tiene la misma reacción que muchas otras personas tendrían, logrando una empatía y creando esa sensación de ansiedad y claustrofobia por entrar a la pantalla y ayudar al personaje.

A pesar de algunas decisiones que tomaron los guionistas Ray Wright y Neil Jordan al final de la historia, concentraron su mejor energía en aspectos de la trama que resultan bien elaborados, como la tensión desarrollada para demostrar la psicosis de Greta y dejar a un lado querer explicar el por qué de su psicosis, dato que resulta completamente innecesario cuando ya se ha visto hasta donde puede llegar el personaje. Y apesar de que Frances no resulta ser protagonista principal en sus últimos minutos de confrontación, sí sabe mantener sus propios ideales, demostrando que quien tiene que cambiar para llegar a la meta no es protagonista, sino el sistema.


Las situaciones estuvieron complementadas por ese juego de violines que sabían los momentos ideales para crear ansiedad y una fotografía que se la jugó entre la realidad y los sueños de Frances, sin dejar a un lado esos momentos con puntos de vista bien específicos para establecer el miedo, terror y angustia de los personajes.

La temática de la película se enfocó en la maternidad y las cicatrices de esta cuando los hijos dejan el nido por razones inesperadas. Sin ánimos de defender las locuras de la antagonista, resulta aún más interesante su necesidad por dar amor y cuidar de alguien, haciendo evidentemente un interesante contraste con la necesidad de la protagonista por recuperar a su madre o tener una figura maternal que le ayude a superar su duelo. Al final, lo que resulta es un mensaje de que nadie podrá reemplazar a una madre o a un hijo, y que este amor es solo congeniable entre dos personas específicas.

Greta resulta un thriller sencillo e inquietante a la vez, sin temor a enseñar los verdaderos problemas que acorralan a las personas en duelo, pero con una tensión que solo le hacen desear a cualquiera no pasar por lo mismo.