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lunes, 12 de febrero de 2024

Crítica Cinéfila: Mean Girls

La nueva estudiante Cady Heron (Angourie Rice) es bienvenida a la cima de la cadena social por el elitista grupo de chicas populares llamado "Las Plásticas", gobernado por la intrigante abeja reina Regina George (Reneé Rapp) y sus secuaces Gretchen (Bebe Wood) y Karen (Avantika). Sin embargo, cuando Cady comete el grave error de enamorarse del ex novio de Regina, Aaron Samuels (Christopher Briney), se encuentra en el punto de mira de Regina. Con la ayuda de sus amigos marginados Janis (Auli'i Cravalho) y Damian (Jaquel Spivey), Cady se propone acabar con la depredadora del grupo y aprender a ser fiel a sí misma en la jungla más despiadada de todas: el instituto. 



A primera vista, rehacer con éxito "Mean Girls" parecía improbable. Pero afortunadamente, la nueva versión, con un guión nuevo de Tina Fey (basado en el libro de Broadway y su guión de su película de 2004), logra hacer que la vida con los Plásticos sea bastante fantástica.

La historia es igual que la exitosa película de 2004, y sigue a Cady Heron (Angourie Rice) mientras intenta adaptarse a la vida en una escuela secundaria del Medio Oeste en medio de grupos, chismes y novios robados. Con sus nuevos amigos, Janis (Auli'i Cravalho) y Damian (Jaquel Spivey), Cady trama un plan para arruinar la vida de Regina George (Reneé Rapp) y sus compañeras plásticas, Gretchen (Bebe Wood) y Karen (Avantika). Pero las cosas se descarrilan cuando la propia Cady cae presa en la dinámica del poder rosa fuerte, particularmente cuando ella y Regina compiten por la atención del chico popular Aaron Samuels (Christopher Briney).

Aunque la historia central sigue siendo la misma, Fey actualiza sabiamente el guión para una nueva generación de adolescentes. Muchas de las frases más citadas del guión original (“Mi padre fue el inventor del strudel tostado” y “Entra, perdedor, vamos de compras”) se eliminan y se integra una lírica moderna, adaptada a números musicales, o tocados deliberadamente para evitar llamar la atención sobre ellos. Los esfuerzos combinados de Fey, los directores Samantha Jayne y Arturo Pérez Jr. y el elenco brindan la debida deferencia a la película original, al mismo tiempo que se esfuerzan por hacer una película que exista completamente en sus propios términos. De hecho, muchos de los chistes aquí parecen haber sido líneas alternativas que Fey archivó hace 20 años y reelaboró ​​ahora con un toque GenZ.

La cultura adolescente ha cambiado drásticamente desde 2004 (en gran medida, para mejor), ya que la Generación Z ha trabajado para hacer de los “dolores de crecimiento” una época marcada por mucha más inclusión y aceptación que las generaciones anteriores. Como tal, se han eliminado algunos de los aspectos más problemáticos de la trama. Muchos cambios son bienvenidos. Pero hasta cierto punto, esto le quita los dientes a Mean Girls. Las plásticas y sus tácticas deben ser tan salvajes como las llanuras africanas. Pero cosas como las famosas páginas de Burn Book que llaman a Regina “vaca” en lugar de “puta” son falsas. Parte de la genialidad del "Mean Girls" original fue cómo capturó la franca crueldad de las adolescentes, y parte de esa mordedura depredadora ha sido amordazada aquí.

Otros cambios sociales, en particular el dominio absoluto que las redes sociales tienen sobre la cultura pop y las vidas de los adolescentes, se integran perfectamente en la trama. Jayne y Perez dirigen con mano firme, entrelazando impecablemente secuencias de videos de reacción de TikTok, comentarios de Instagram y más para ayudar a crear el mundo de North Shore High School alrededor de 2024. De hecho, desde los momentos iniciales de la película, que enmarcan los estilos musicales de la historia. A través de la lente de una grabación de iPhone, Jayne y Perez se encargan de establecer esto como un musical con un punto de vista claramente moderno.

A pesar de los esfuerzos de la campaña de marketing por ocultar el hecho de que esta adaptación es un musical, en gran medida lo es. Su partitura, con música del esposo de Fey, Jeff Richmond, y letra de Nell Benjamin ("Legally Blonde: The Musical"), es en gran medida corriente (como gran parte del teatro musical contemporáneo). Pero hay números destacados, en particular el tema principal de la película, “Revenge Party”, que se presenta como un montaje expositivo lleno de brillo y con los colores del arcoíris en el que Janis y Damian le explican su trama a Cady.

Ahora, aunque la musicalización no es tan sorprendente, los números musicales en sí son una delicia. Jayne y Perez crean un lenguaje visual claro para el mundo, con una sesión improvisada en el garaje que se expande a un mundo más amplio y brinda a la audiencia una lente útil para comprender el contexto de por qué los personajes empiezan a cantar. Desde Rob Marshall y "Chicago", ningún debut cinematográfico había mostrado una comprensión tan segura e innata del género musical y de cómo hacerlo visualmente apto de la pantalla grande para una audiencia moderna.

Si las barras Calteen son el arma secreta de Cady, entonces en "Mean Girls" es parte de su elenco. Eso fue el punto fuera de la versión de 2004 y lo sigue siendo ahora, aunque no necesariamente para los mismos personajes. El papel de Cady Heron marcó la transición de Lindsay Lohan de estrella infantil a actriz más adulta como muestra de su amplio poder de estrella. Por el contrario, Rice está ganando, aunque sea demasiado apacible, para vender de manera creíble el descenso de Cady a la chica popular maliciosa (y en un nivel quisquilloso, su voz es muy aflautada para ser una protagonista musical). Aunque es un gran agradecimiento al equipo de casting por las parejas épicas de parecido entre madre e hija en Rice y Jenna Fischer, así como a Busy Philipps y Rapp.

Si bien Mean Girls impulsó la carrera de Amanda Seyfried e hizo que Lacey Chabert fuera infinitamente memeable antes de que eso existiera, es poco probable que haga lo mismo con Karen y Gretchen. Wood es completamente olvidable como Gretchen, despojada de muchas de las mejores líneas del personaje y marginada como la ocurrencia tardía que Gretchen tan desesperadamente teme que sea. Como Karen, Seyfried canalizó su energía etérea en oro cómico, pero eso no es algo natural para Avantika y, en cambio, su actuación está terriblemente sobreactuada. Hacerse la "retardada" es casi tan difícil como hacerse el borracho, y Avantika no tiene las habilidades para ello, y su expresión parpadeante de ciervo ante los faros se desvanece en sus primeros momentos en la pantalla.

La verdadera estrella de la película es Rapp, quien transforma a la abeja reina Regina en una monstruosa de proporciones épicas. Ella lo canta a todo pulmón, la voz de Rapp no ​​toma prisioneros como su personaje. Pero es su decisión de adoptar un tono entrecortado e hipersexualizado que recuerda a Marilyn Monroe lo que muestra la brillantez de su interpretación irónica. Si Regina de Rachel McAdams tenía una precisión fría y letal, Regina de Rapp es mucho más atrevida. Ella es una carnívora lista para comerse a todas las chicas de North Shore High en el desayuno en un mundo que ella considera hecho para la "supervivencia del más apto". Su Regina es una chica que es dueña de su sexualidad y su poder y al mismo tiempo se niega a ceder ni un ápice de control. Es una actuación atrevida, un retrato de un maestro manipulador que no está dispuesto a liberarse de la prisión de su propia popularidad.

Su contraste no es Cady, sino Janis de Cravalho, quien actúa como narradora de facto de la historia junto a Damian de Spivey. Los dos intérpretes elevan estos roles con una gran energía del personaje principal: mientras Cravalho matiza a Janis más allá de la outsider gótica, convirtiéndola en una artista herida y empática; Spivey es una delicia como su compañero con una mirada magistral, una reina del drama que vive para derramar el té. Si bien Spivey infunde en Damian un perverso sentido del humor, también le otorga una gentileza que subraya el corazón de la sátira del pop ácido.

Cravalho ofrece una actuación poderosa y canta como Janis, particularmente en su número de las 11 en punto, "I'd Rather Be Me". Ella aporta alegría y dinamismo al papel que se alinea con esta versión más amable y menos extravagante de la historia. Cada vez que la estrella de Moana está en la pantalla, es imposible apartar los ojos de ella. Tiene una potente cualidad de estrella que finalmente brilla en un proyecto de acción real digno de su talento. Esperemos que su Janis sea sólo el detonante de hasta dónde llegará.

Como lo hizo en 2004, "Mean Girls" es un patio de recreo para una mezcla de talentos nuevos y frescos para quienes esperamos que no exista el límite. ¿Realmente necesitábamos otra versión cinematográfica? No. Pero es genial que la que hemos obtenido sea tan divertida como su original.


viernes, 9 de diciembre de 2022

Cinéfila aconseja: 10 películas de navidad para los no tan fanáticos de películas de navidad

No es sorpresa para los que me conocen muy de cerca que esta cinéfila no es amante de la temporada navideña. 



Al igual que muchas personas rechazan el Halloween, yo omito tanto el ceremonial de la época como las películas navideñas como tal. Sin embargo... de vez en cuando me encuentro con algunas que no son las películas más navideñas, pero que por momentos evocan ese "momento mágico" y son las que considero mis favoritas para estos tiempos (lo sé... pobre de mis hijos). Estas son 10 películas que entran dentro de esta categoría especial.


1. Die Hard (1988)


Después del open-ending de Inception, este es uno de los grandes debates de los amantes del cine: ¿"Die Hard" es una película navideña o simplemente acción? La historia se desarrolla en vísperas de navidad, en una torre de la ciudad de Los Ángeles, cuando un grupo terrorista se apodera del edificio tomando a un grupo de personas como rehenes. Sólo un hombre, el policía John McClane (Bruce Willis), ha conseguido escapar; y aunque está solo y fuera de servicio, McClane se enfrentará a los secuestradores.

2. Edward Scissorhands (1990)


Todo inicia con una dulce abuela y su nieta la noche antes de navidad. La nieta le insiste que le cuente un cuento antes de dormir, y allí ella le narra la historia de Eduardo Manostijeras (Johnny Depp), un joven creado por un extravagante inventor (Vincent Price) que no pudo acabar su obra, dejando al joven con cuchillas en lugar de dedos. 

3. The Nightmare Before Christmas (1993)


Un clásico de navidad que también hace alusión a otra época del año. Cuando Jack Skellington, el Señor de Halloween, descubre el reino de la Navidad, se queda fascinado y decide mejorarla a su estilo. Sin embargo, su visión de la festividad es totalmente contraria al espíritu navideño, cuando en sus planes se añade el secuestro de Santa Claus y la introducción de cambios a los regalos bastante macabros. Sólo su novia Sally es consciente del error que está cometiendo y lo orientará a lo que verdaderamente significa la navidad.

4. The Grinch (2000)


Mientras esta película aviva la llamita del amor por la navidad en algunos, en mi caso me ayudó a encontrar a mi arquetipo navideño particular (pues siempre me llamo a mí misma un Grinch). En esta película de Ron Howard, el Grinch es una especie de ogro verde que siempre ha vivido aislado en la cima de una montaña, en las afueras de Villa Quién. Habituado a la soledad, lo que le destroza los nervios son los villancicos que la gente del pueblo canta en Navidad; decide vengarse robándole los regalos que Santa Claus les deja.

5. American Psycho (2000)


No su tradicional película de navidad... pero comienza en una fiesta de navidad, así que cuenta para mí. En un mundo moralmente plano en el que la ropa tiene más sentido que la piel, Patrick Bateman es un espécimen soberbiamente elaborado que cumple todos los requisitos de Master del Universo, desde el diseño de su vestuario hasta el de sus productos químicos. Es prácticamente perfecto, como casi todos en su mundo, pero intenta desesperadamente encajar en este universo. Cuanto más intenta ser como cualquier otro hombre adinerado de Wall Street, más anónimo se vuelve y menos control tiene sobre sus terribles instintos y su insaciable sed de sangre, que lo arrastra a una vorágine en la que los objetos valen más que el cuerpo y el alma de una persona.

6. Mean Girls (2004)


Otra que no es en su totalidad sobre navidad, pero es muy icónica por un acto en particular. Una joven adolescente, acostumbrada a vivir en África con sus padres zoólogos, se encuentra una nueva jungla cuando se muda a Illinois. Allí acude a la escuela pública, donde se enamorará del ex-novio de la chica más popular del colegio. Las chicas comenzarán a hacer la vida imposible a Cady, y ésta no tendrá otro remedio que usar sus mismas tácticas para mantenerse a flote. 

7. Carol (2015)


Esta película de época newyorquina es un clásico de invierno romántico, haciendo gran referencia a las celebraciones navideñas. Therese Belivet, una joven dependienta de una tienda de Manhattan que sueña con una vida mejor, conoce un día a Carol Aird, una mujer elegante y sofisticada que se encuentra atrapada en un matrimonio infeliz. Entre ellas surge una atracción inmediata, cada vez más intensa y profunda, que cambiará sus vidas para siempre. 

8. Krampus (2015)


Si bien la temporada navideña representa la época más mágica del año, el folclore europeo antiguo advierte sobre Krampus, una bestia con cuernos que castiga a los niños traviesos en Navidad. Cuando las disputas familiares disfuncionales hacen que el joven Max pierda su espíritu festivo, se desata la ira del temible demonio. Mientras Krampus asedia la casa de Engel, mamá, papá, hermana y hermano deben unirse para salvarse mutuamente de un destino monstruoso.

9. Klaus (2019)


Otra nueva discusión existencial. ¿Es Klaus una película de navidad? Poniendo a un lado el tema de que explica el surgimiento de Santa Claus, en realidad no evoca más nada navideño. A Jesper, el peor estudiante de la academia postal, le destinan a Smeerensburg, una gélida isla más allá del Círculo Polar Ártico, donde sus conflictivos habitantes apenas intercambian palabras y, mucho menos, cartas. Jesper está a punto de rendirse cuando encuentra una aliada, Alva, la profesora del pueblo. También descubre a Klaus, un misterioso carpintero que vive aislado en una cabaña repleta de juguetes hechos a mano. Estas improbables amistades traerán la alegría de nuevo a Smeerensburg, y crearán un nuevo legado de vecinos generosos, leyendas mágicas y calcetines colgados con cariño en las chimeneas.

10. Last Christmas (2019)


No es genial... pero me encanta el sentimiento que evoca al final: todos venimos a este mundo por alguna razón, aún sea después de la muerte.  Kate es una mujer joven que suele tomar siempre la decisión menos acertada. ¿Su último error? Haber aceptado un trabajo como elfo de Santa Claus en un centro comercial. Sin embargo, el destino la lleva a conocer a Tom, circunstancia que cambia por completo su vida. Pero hasta la misma Kate sabe que no debe confiarse mucho, porque todo es demasiado bueno para ser cierto.


¿Qué otra película recomendarías a un NO amante de películas de navidad?