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domingo, 16 de septiembre de 2018

Crónicas de California: ¿Qué pasa con los Dominicanos en el exterior?


Ayer me reencontré con una amiga dominicana que tenía más de tres años sin verla. De una vez nos pusimos al día y uno de los primeros temas que salió fue el de regresar a República Dominicana. Ella me comentó que regresar a nuestro país es uno de sus planes actualmente; me decía lo mucho que extraña su familia, su cultura, el sentirse que estás en tu verdadero hogar. Y por unos segundos yo sentí la misma nostalgia. Lo que es increíble sobre esto es que, cuando un dominicano se muda a otro país, le puede pasar una de estas dos situaciones: quieres volver o te quieres quedar.

Nunca he negado que me encantaría disfrutar de las oportunidades que Hollywood le ofrece a nuevos talentos, y sobretodo a mujeres hispanas. Es verdad que las cosas están cambiando, que hay más aceptación y que el pensamiento femenino es mucho mejor recibido que antes. Pero siempre he reconocido que, si hay un lugar donde quiero dedicar cada conocimiento y esfuerzo es en mi país.

No digo que todos deberían tener el mismo pensamiento porque desconozco la situación económica y/o social de cada persona y su país, pero ¿Cuál es la gracia de quedarse en Estados Unidos a una aventura? En serio, ¿para qué venir para acá sólo por decir que está aquí? Y esto no sólo aplica para E.U., sino para cualquier otro país donde el dominicano se va a estudiar o de visita. ¿Qué tanto mal te ha hecho tu país que quieres salir corriendo para el del otro?

Todo el que ha leído las historias que escribo se darán cuenta del común denominador entre todas: yo nada más escribo sobre mi cultura. Dirán "el dominicano tiene muchos cuentos", y es verdad (atención directores/guionistas dominicanos), pero lo hago principalmente porque es lo que mejor puedo ofrecer. Nadie aquí sabrá mejor que yo sobre mi cultura. Y hay historias sobre RD que pocas personas de aquí entenderán o recibirán con la misma aceptación. Por eso mejor contarlas allá.

Pero quizás este pensamiento sea solo mío y de un grupito más (sonará feo, pero...) que sí valoran su país como un hogar, trabajo y espacio de recreación -todo al mismo tiempo-. Quizás el otro grupo solo vea RD como un lugar de disfrute y no como su hogar. Y quizás será verdad que, después que pasas tiempo fuera de tu país, ya no te sientes igual cuando vuelves. Me ha pasado, lo entiendo. También entiendo que las oportunidades son calvas y que si se me da alguna, no pienso desaprovecharla. Pero a la vez entiendo que si en Estados Unidos podría conseguir una oportunidad, en RD consigo cinco. Las puertas tienden a abrirse con un poco más de facilidad en tu misma isla que en otros lugares, sobretodo cuando llegas con la experiencia, el conocimiento y un título que revela de donde vienes.

¿Cuál es el beneficio de quedarse fuera de tu país, ejerciendo y viviendo?
1) Quizás te vaya mejor económicamente.
2) Quizás puedas crecer un poco más como profesional.
3) Quizás la mezcla cultural te haga mejor.

Pero todo es con "quizás" como prefijo. Nada es seguro.

No escribo esto con ánimos de ofender a ninguno de mis amigos dominicanos que me han comentado que se quedarán aquí. Por lo menos ustedes sí lo hacen porque ya han hecho una vida aquí. Pero mi vida está verdaderamente dividida en dos y la medida aventaja a mi isla querida.

sábado, 24 de marzo de 2018

Crónicas de California: La eterna Scripty

Concentración pura cuando se es Scripty

He trabajado en muchos cortometrajes, tanto propios como ajenos. Y siempre me impresiona cómo el equipo de producción se toma tan en serio cada rol; hasta el más sencillo de los cortometrajes, tiene un equipazo de gaffers, grip, operador de sonido, encargado de colorización, más de un asistente de cámara, etc... pero nadie habla del supervisor de guión. "¿Qué es eso?" "¿Un oficio nuevo para el guionista?" dirán ustedes. Y suena poco usual, porque pocos cortometrajes lo emplean (considerando la verdadera utilidad de este rol), pero si se fijan en los créditos de las grandes producciones, siempre hay varios supervisores de guion: Wonder Woman tuvo 5 Scripties (todas mujeres, por cierto). 

Scripty, cariñosamente como le llaman los que trabajan en el cine, es una persona que se encarga de darle seguimiento a cada detalle que ocurre al grabar una escena: los tipos de ángulos, si se uso trípode u otro soporte, tipo de lente, tipo de iluminación, cuáles elementos estaban en escena y en qué posición, aspecto del actor o actriz, etc. Debe de saber casi todo sobre aspectos técnicos, para pasar reporte de cada cambio, lo cual servirá de apoyo para la elección de las tomas que pasarán a post-producción.

En los últimos proyectos me han buscado como Scripty, y honestamente no tengo ningún problema, incluso confieso que me gusta; no obstante, muchas personas lo evitan porque lo consideran "aburrido". Pero llámenlo comoquiera, es un rol tan importante como los demás en una producción, aquí les explico por qué:

Continuidad. En el primer cortometraje que trabajé como Scripty, la directora tenía un visión muy específica de cómo quería que se vieran ciertas cosas en escena. Como supervisora de guion, debía procurar que todo estuviese en el mismo orden cada vez que se repitiese la escena, ya sea haciendo fotos del área o marcando la posición que cada objeto. Así mismo, tenía que supervisar que los actores tuviesen la ropa en la misma posición y sin alteraciones, mismo maquillaje y peinado. El supervisor de guión debe de procurar que la línea de continuidad se mantenga, pues es lo que va a determinar si una toma puede continuar a la otra y verse coherente.

Cambios en la fotografía. Yo no sé NADA de lentes o luces. Para saber la diferencia, debo ver cómo se ve en pantalla. Pero no necesito saberme esto de memoria para ser funcional como supervisora. Aunque tenga que preguntarle 50 veces al asistente de cámara sobre el tipo de lente, ángulo o cantidad de luz, mi trabajo es llevar un reporte de cada cambio, en caso de que una toma no se parezca visualmente a otra, para evitar un "desorden" en postproducción.

Control de las escenas grabadas. A veces el director está tan concentrado en los sentimientos que quiere lograr obtener de un actor, que se olvida de hacer determinadas tomas que parecerán sencillas. Como supervisora de guion, mi trabajo es recordarle cuántas tomas faltan y cuáles se han logrado, así ninguna toma se deja de hacer.

Control del tiempo grabado. Así mismo, el Scripty lleva el control del "timing" o de cuántos segundos/minutos dura cada corte que graban, desde que dicen acción, hasta corte. Esto ayuda en postproducción para que el editor solo seleccione el tiempo de duración de un determinado corte, en vez de seleccionarlo todo.

Participación en el rodaje. No soy fanática de estar en rodajes, no obstante le he cogido mucho amor al oficio de supervisora de guion, pues a pesar de que estoy fija durante cada toma o cada corte, mi trabajo lo puedo hacer sentada en una esquina, solo levantando la mirada para procurar que todo esté en orden y dejar que el resto del crew se estrese con todo lo demás que no sabría manejar, como las luces o la cámara. Si quieres trabajar en rodaje, pero no sabes de fotografía o demás áreas técnicas, quizás podrías darle una oportunidad a la supervisión de guion.


No parecerá un rol importante si no sabes de que se trata, pero el Scripty es uno de los personajes más importantes de una producción. Participa en casi todas las demás áreas, asiste al director y al productor de diseño, es la "mano izquierda" del director de fotografía y trabaja bien de cerca con el editor de la película. En pocas palabras, está en todos lados y si hay algún error de continuidad, es el culpable.

Si por alguna razón no pudiese dedicarme inmediatamente a hacer guiones, este sería mi oficio alterno, pues me mantengo cerda de las producciones, trabajo en rodajes en áreas que me gustan (cómo la producción de diseño y la edición) y es un trabajo que casi nadie quiere hacer, pues requiere mucha atención, hacer un reporte después de cada día de rodaje y tomar notas de cada detalle.

Así que ya saben, mis demás colegas: llamenme la eterna scripty, aquí estoy a sus órdenes.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Crónicas de California: ¿"Cinéfila" o "Cinéfaga"?




Soy de las que va al cine todas las semanas. Ya sea por una asignación de la escuela, porque estoy esperando una película o porque me invitan, disfruto llegar a la sala, comerme media bolsa de palomitas antes de la película y analizar cada escena mientras pasa. Solo en el pasado mes de noviembre vi nueve películas en el cine. Llega un punto de que ya he visto todas las películas que hay en cartelera (como ahora) y voy porque están pasando un clásico, porque mi amiguito Ruben Peralta/Cocalecas me inscribe en screenings o porque hay un festival de cine de algún país en específico.

El hecho de ser fanático del cine te clasifica en una categoría y otra. Algunos son catalogados como cinéfilos, porque son aquellos que solo ven las "mejores películas de la temporada" y los clásicos de la historia del cine. Otros son los cinéfagos, aquellos que ven todo tipo de películas, sin importar el año, director, estilo o género.

Hace unos meses atrás, en un grupo de what's app, comenzaron una tremenda discusión porque una persona les había dicho que quería ver la nueva película de los Power Rangers. Algunos de ellos la catalogaron de disparate por el simple hecho de que parte de la crítica había acabado con ella ¡y algunas de esas personas ni siquiera la habían visto! Por lo que esa persona les explicó que quería verla de todas formas, ya que tenía que sacar su propio veredicto sin llevarse de los comentarios. Se armó el titingó por par de horas hasta que cambiaron el tema. Esa persona era yo, y por esa situación y otras múltiples situaciones en ese mismo grupo, me surgió una gran incógnita, ¿acaso soy cinéfila o cinéfaga? No sé si conocen la diferencia, así que aquí les explico que significan:

El cinéfilo ve más clásicos del cine que películas en cartelera.
El cinéfago va al cine, elige una de las tantas y luego llega a casa y ve otra que haya en netflix, hulu o popcorn time.

La cinéfila prefiere las películas de autor o independientes que las comerciales.
La cinéfaga ve DE TODO.

El cinéfilo aprecia más los aspectos idealistas y los mensajes de la trama.
El cinéfago analiza una película de pies a cabeza, incluyendo fotografía, montaje y música.

La cinéfila recomienda "antigüedades/clásicos".
La cinéfaga recomienda cualquier película que le llame la atención.

El cinéfilo critica en base a lo que ha visto y en base a críticas que ha leído.
El cinéfago critica despues de ver una película y saca su propio veredicto en base a lo que le gustó y no le gustó.

La cinéfila es una enciclopedia andante, que además de estudiar sobre cine, se educa sobre su historia y evolución.
La cinéfaga aprende sobre la historia del cine, pero se mantiene actualizándose con las modernidades del cine, las películas que están de moda y los blockbusters que son solo entretenimientos.

El cinéfilo está obsesionado con el cine.
El cinéfago lo disfruta.

La cinéfila se guía del rating de una película para saber si verla o no.
La cinéfaga le da su propio rating, aunque esté en contra del resto del mundo.

Me enamoré del cine con la primera película de Harry Potter. No sé si es algo extraño o si la gran mayoría de la gente comienza a interesarse por este arte cuando ve una película en específico, pero este acercamiento me motivó a curiosear en otras historias, géneros y estilos. Conocí grandes y pequeños cineastas, y supe diferenciar lo que se consideraba que estaba bien y lo que estaba mal... aunque eso es subjetivo. Y así es el cine, un arte subjetivo que le puede gustar a algunos como a otros les puede desagradar por completo.

No quiero considerarme cinéfila o cinéfaga; más bien creo que todos los días cambio de una categoría a otra. Y creo que así debería ser todo el mundo. En lo que va del año, ya he visto 145 películas: algunos son clásicos de los años 30, otras son comedias ridículas con el simple propósito de hacer dinero. ¿Pero cómo les puedo hablar de cine si solo veo un grupo de películas, y no todas?

Hay una frase que siempre me persigue y que considero el mejor consejo para todo amante del cine: "the first step to become a great movie maker is to be a great movie watcher". Es decir, para poder convertirse en un excelente cineasta, lo apropiado es convertirse en una esponja de películas: educarse con los clásicos, aprender que es lo que le gusta ver al público y a qué público le quieres contar historias. No se trata únicamente de ser el mejor cinéfilo de tu generación, sino de ser un amante de cine que lo aprecie como un entretenimiento pero también como una carrera.