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martes, 8 de abril de 2025

Crítica Cinéfila: Books and Drinks

David es el bohemio dueño de una librería de Brooklyn en bancarrota. Tras una visita inesperada de su madre, descubre que su padre ha muerto de un infarto, dejándole en herencia su casa en el Caribe. Raquel, su novia, insiste a David en que vuele a República Dominicana para vender la casa y así poder saldar las deudas y convertir su librería en el lugar que siempre ha soñado. María, una apasionada agente inmobiliaria, le ayudará en la gestión de la venta. 



"Libros y bebidas"; suena a la combinación perfecta para los que somos amantes literarios. Me lleva a verme en una playa con una buena Piña Colada acompañada de una novela relajada. En definitiva, una forma agradable pero sin complicaciones de pasar el rato. Que pena que la combinación se cae totalmente en la película de Geoffrey Cowpar. Esta trama, que es una co-producción de Caribbean Films, abandona las emociones de su título a su totalidad cuando nos da un personaje que no toma y que excluye en su lista de lectura cualquier Bestseller.

David (Jackson Rathbone) está estancado. Es dueño de una librería en decadencia en Brooklyn y vive a la sombra de su exitosa y exigente prometida, Rachel (Clara Lago). Su vida da un vuelco cuando su madre le revela que el padre que ella le dijo que llevaba muchos años muerto, en realidad estaba vivo, pero finalmente ha fallecido. Ahora David debe viajar a la República Dominicana para vender la mansión de su difunto padre y obtener su herencia. En el camino, se encuentra en una encrucijada "amorosa". Descubrirá qué atrajo a su padre a la isla: la gente, la cultura y la posibilidad del amor verdadero.

Cuando el público conoce a David y su librería, seguro les vendra a la mente "Alta Fidelidad". Al igual que Rob y su tienda de discos en esa película, el negocio de David apenas sobrevive, en parte debido a su actitud ligeramente esnob hacia la literatura (se niega a encargarle un ejemplar de "Fifty Shades of Grey" a alguien), y tiene que pasarse los días escuchando a su ruidoso y descarado empleado Michael (David Maler), quien quiere diversificar la oferta de la librería con "fiestas literarias". En esencia, fiestas literarias con temática de libros y bebidas que son "literarias" en el lenguaje moderno de nuestros tiempos.

La repentina revelación del fallecimiento de su padre, a quien se creía fallecido, envía a David a República Dominicana durante unos días para vender la mansión que ha heredado y así poder salvar su propio negocio. Lo que sigue es una clásica historia de pez fuera del agua: David lucha por congraciarse con los lugareños, especialmente con los empleados de su padre en la casa. Muchos lo ven como el hombre blanco que viene a perturbar la comunidad con la venta.

Pero su actitud ante su propia estancia temporal cambia cuando conoce a María (Nashla Bogaert), la agente inmobiliaria que vende esta propiedad. El resultado es el inevitable triángulo amoroso que comienza a gestarse. Uno que implica un malentendido obvio y artificial, que incluye un chapuzón "accidental" en la piscina y alguien que entra en el momento menos indicado. El problema de esta subtrama es: ¿de qué lado debemos ponernos? Del lado de David y sus crecientes sentimientos hacia María (quien de por sí tiene novio) o del lado de Rachel (quien de por sí es la novia de años de David). No lo ponen tan difícil en la medida que van mostrando aún más el comportamiento obsesivo/posesivo/narcisista de Rachel. Por lo que la audiencia naturalmente se inclinará por apoyar "el amor orgánico".

Es esta falta de conflicto la que da como resultado un plato bastante insípido, carente del sabor y el picante que caracterizan la gastronomía de nuestro país. No solo decide evitar el drama de la relación que se está deteriorando creando otras relaciones alternativas, sino que David evita congraciarse con la comunidad y el conflicto que allí surge con relación a su fin. Al ser vegano, no prueba su comida. Se niega a conducir el clásico descapotable de su padre debido al calentamiento global. Y, salvo alguna partida de dominó con los lugareños, pasa la mayor parte del tiempo sentado en casa leyendo un libro (sin una copa de vino, por cierto).

Al centrarse en el tema central de la relación, la película pierde la oportunidad de explorar el aspecto más interesante de su viaje: intentar asimilar la pérdida de este hombre al que nunca conoció. Un descubrimiento emocional que no se puede lograr simplemente tocando las teclas del viejo piano de su padre. Jackson Rathbone, famoso por interpretar a Jasper en la saga "Twilight", es un protagonista simpático. Sin embargo, el guion no le da suficiente para engancharle, a diferencia de las películas de vampiros. Sus diálogos son extremadamente superficiales y sus saltos de personalidad, dependiendo de con quien esté conversando, lo hacen aún más confuso.

El resultado final es como una novela que ya has leído muchas veces. No hay nada sorprendente en la trama, el romance no es creíble, y los personajes son olvidables. Como las bebidas que disfrutan con un buen libro, no tiene la intensidad ni la profundidad de sabor necesarias para dejar una impresión duradera.


miércoles, 24 de mayo de 2023

Crítica Cinéfila: Pies en la arena

Una dominicana y un cubano, ambos inmigrantes ilegales, intentan rehacer sus vidas en Puerto Rico.



Desde el inicio de la historia dominicana como país soberano e independiente, la sociedad dominicana ha inmigrado. Y Puerto Rico, a pesar de ser una isla con tantas o más dificultades que nuestro país, se mantiene como uno de los principales destinos de inmigración para el dominicano. Pero las razones ya no se limitan a la búsqueda del sueño americano o de una mejor economía. Ahora, "Pies en la arena" trae otras visiones a nuestra ideología, donde los caminos de dos inmigrantes ilegales se cruzan en un momento crítico para ambos.

Toña es una mujer dominicana que escapa de su país y de una relación de maltrato. Al llegar a Puerto Rico indocumentada, inicia una nueva vida, encaminándose a un inicio de "borrón y cuenta nueva". Un día decide salir a celebrar su aproximidad a la tarjeta verde y allí conoce a Gregorio, un médico cubano exiliado que se queda atrapado en Puerto Rico sin opciones legales para regular su status migratorio. Un accidente provocará una relación de la que ambos dependen mutuamente para salir adelante.

Cada inmigrante tiene su propia versión de salida de su país, pero "Pies en la arena" toca una muy cercana a la modernidad. Se aleja de los estereotipos de críticas negativas hacia los países de orígenes de inmigrantes, incluso reiterando que los países a los que se llegan también tienen sus fallas. Un momento muy irónico en la trama de los dos personajes ocurre justo en medio del conflicto cuando ambos visitan una casa de playa y la luz se va; ambos sacan en cara que así son sus países solo recordándose mutuamente que los problemas supuestamente particulares de cada país tercermundista tiene una gran probabilidad de ser un común denominador entre todos. A pesar de algunos huecos narrativos muy convenientes para la historia, el guión de Xenia Rivery se enfoca en las grandes dificultades de ser inmigrante, y va dejando huellas de las razones que motivaron a nuestros protagonistas a abandonar sus países, explotándolas en el momento exacto donde ambos estaban listos para sacarlo a la luz.

Sin embargo, más allá de la trama con una temática presente, las actuaciones y la química de Judith Rodríguez y Eduardo Martínez como Toña y Gregorio son el gran punto a favor de esta historia, que la empujan con un sufrimiento necesario que casi protege y justifica sus decisiones a lo largo de esta corta pero puntual película. Judith nunca decepciona en sus representaciones, siempre personalizándolas de acuerdo a la carga dramática que lleva su Toña, pero su acompañamiento con el Gregorio de Eduardo hace un balance perfecto de dos situaciones diferentes pero que se conectan con sentimientos muy específicos.

Otra riqueza para la historia fue su escenografía. Las calles de Puerto Rico facilmente se confunden con las de Santo Domingo por barrios claves, con sus cableados enredados, paredes con restros de humedad por el clima y el formato de organización de sus calles. Esto es un aspecto que, más allá de dar un establecimiento de dónde ocurre, también se mantiene junto al mensaje de su historia sobre el gran parecido existente tropical entre los países del Caribe, desde en su idiosincrasia como en su estructura. Asimismo, los decorados del apartamento de Toña mantienen esa esencia dominicana, recordando que, sea aquí o en cualquier parte del mundo, uno siempre tendrá ese detallito que le recordará la media isla.

El sonido de los coquís entonándose con la música salsera que resuena en el fondo de las calles boricuas de esta película hacen un eco de lamento con los caminos abandonados y los sueños tronchados de Toña y Gregorio, posiblemente ocultándonos más verdades dejadas atrás que no queremos saber. Por más apegado al sueño americano que uno esté, siempre habrán otras realidades por la cual uno decide irse, y a su vez se preservará el constante recuerdo de que uno siempre será inmigrante de los problemas, no de su cultura.

miércoles, 11 de enero de 2023

Cinéfila en festivales: Se oficializa la 15ta entrega del Festival de Cine Global de Santo Domingo

El Festival de Cine Global de Santo Domingo celebra su 15vo aniversario. La actriz Paz Vega recibirá un reconocimiento a su trayectoria.

 
 

El Festival de Cine Global de Santo Domingo (FCGSD) celebrará su 15vo aniversario con una dedicatoria especial a la memoria del maestro del cine dominicano Claudio Chea y al Cine Andaluz. El encuentro cinematográfico será inaugurado el 22 de enero de 2023 en la sala Carlos Piantini, del Teatro Nacional con la proyección de “Modelo 77”, de Alberto Rodríguez, la película andaluza más aclamada del año y candidata a 16 premios Goya, incluyendo mejor película y director.

El encuentro cinematográfico más importante del país será inaugurado la noche del 22 de enero en el Teatro Nacional, en honor al fenecido maestro del cine dominicano, Claudio Chea; la gala inaugural será producida por el reconocido y galardonado Waddys Jaquez. Este año tendrá lugar una dedicatoria especial al cine andaluz y proyectará 110 producciones en una edición que apunta a ser memorable.
 
El FCGSD otorgará durante la ceremonia de apertura el reconocimiento “ARTURO RODRIGUEZ”, por ser orgullo iberoamericano en el séptimo arte y a su trayectoria, a la actriz Paz Vega. La estrella, nacida en Sevilla, saltó a la fama con su rol protagónico en “Lucía y el sexo” (2001), de Julio Medem y luego continuó su exitosa escalada junto a Pedro Almodóvar en “Hable con ella” (2002). Para las audiencias norteamericanas, su carta de presentación fue la película “Spanglish” (2004), de James L. Brooks, junto a Adam Sandler. A lo largo de los años, ha participado en destacadas producciones en su país y sobre todo en los Estados Unidos, dando inicio al 2023 con la serie “Kaledioscope”, de Netflix.
 
Entre las estrellas internacionales que han confirmado su presencia se encuentran los jóvenes actores Cameron Douglas, Ella Bleu Travolta y Edouard Philipponat, que tendrán la presentación especial de su nueva película “El corredor” (The runner), un impactante thriller dirigido por Michelle Danner.
 
Las salas del Palacio del Cine, en Blue Mall, acogerán las proyecciones oficiales hasta el Domingo 29 de los corrientes. Luego, se extenderán las exhibiciones por una semana adicional para dar la oportunidad a los cinéfilos de apreciar la gran variedad de filmes que componen su cartelera.
 
Como parte de su dedicatoria al cine andaluz, el FCGSD contará con doce producciones andaluzas entre las que se destacan “Las gentiles”, de Santi Amodeo, “La consagración de la primavera”, de Fernando Franco, los documentales “A las mujeres de España: María Lerrajaga”, nominada a los Premios Goya y “Controverso”, nominada a los Premios Carmen, del Cine Andaluz.
 
En homenaje a Claudio Chea se exhibirá “Estoy todo lo iguana que se puede”, su último trabajo como director de fotografía, realizado en México.
 
El FCGSD,  reconocido por la International Federation of Associations of Film Producers (FIAPF) y especializado en Óperas Primas tendrá en sus secciones competitivas un total de 53 producciones, que incluyen la competencia de Ópera Prima Ficción “Jimmy Sierra” y Ópera Prima Documental “Fernando Báez”. También el Concurso de Cortometrajes “Corto Global” y la nueva Sección de Ópera Prima Cortometraje “Claudio Chea”.
 
Para la selección competitiva del festival, fueron evaluados más de seiscientos trabajos, de los cuales serán premiados los más destacados en cada categoría la noche de clausura del festival.
 
Además  de las secciones competitivas se contará con una amplia selección de obras cinematográficas en las secciones “Homenaje al cine andaluz”, “Pulso Global”, “Miradas Hispanas”, “Hecho en Erredé”, “Miradas caribeñas”, “Mirada Documental”, “Cine y gastronomía”, “Cine y Moda”, “Cine y Medio Ambiente”, “Cine y Deporte”, “Presentación Especial” y “Cine infantil”.
 
Para la clausura del evento, se exhibirá el documental, distribuido por Disney+, “The Dominican Dream”, de Jonathan Hock, un nostálgico retrato sobre la emigración y la búsqueda del sueño americano que cuenta la historia de Felipe López, destacado profesional del baloncesto. Esta proyección es una cortesía de ESPN.
 
Omar de la Cruz, director del festival, dió a conocer detalles del evento  y los filmes participantes e invitó a descargar la aplicación #TAMOENCINE, desde Google Play y App Store, para conocer las informaciones sobre las proyecciones y actividades paralelas y formativas que ofrecerá la nueva edición y visitar la página web del festival www.tamoencine.org.
 
El FCGSD es una iniciativa de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), concebido por su presidente-fundador, Leonel Fernández, gran impulsor de la industria del cine en la República Dominicana. La ley de incentivos al audiovisual vigente que ha desarrollado la industria cinematográfica local y que ha atraído importantes inversiones extranjeras fue uno de los grandes aportes de su último período como presidente dominicano.

En esta edición se reconoce la participación de la mujer en la industria cinematográfica, con una programación con alta proporción de las obras dirigidas por directoras o con un amplio equipo artístico y de producción de género femenino. El pasado año las mujeres sobresalen nuevamente en el séptimo arte, obteniendo los más importantes reconocimientos en festivales de cine internacionales como Berlín, Venecia y San Sebastián. La mirada femenina promete una particular sensibilidad en las propuestas a ser presentadas, abordando temas diversos, tanto personales como globales. El festival apuesta a la equidad de géneros y se compromete a tener una programación igualmente equilibrada en futuras ediciones.


Ópera Prima Ficción “Jimmy Sierra”.

Participan: 1976, de Manuela Martelli, de Chile; Cinco Lobitos, de Alauda Ruiz, A diente de perro, de José Luis Estañ y Celeste Soledad, de Alex Arguelles, de España; La jauría, de Andrés Ramírez y Un varón, de Fabián Hernández, de Colombia; La hija de todas las rabias, de Laura Baumeister, de Nicaragua; Tengo sueños eléctricos, de Valentina Mauel, de Costa Rica; Utama, de Alejandro Loayza, de Bolivia; Estoy todo lo iguana que se puede, de Julián Robles y Edén, de Estefanía Cortés, de México; Sublime, de Mariano Biasin, de Argentina, Upon entry, de Alejandro Rojas y Juan Sebastián Vásquez, de España y Venezuela,  y por República Dominicana, El vendedor de Arte, de Marcel Fondeur y Danny 45, de Gilbert de la Rosa.

 Ópera Prima Documental “Fernando Báez”

1982: La gesta, de Nicolás Canale, de Argentina; Anhell 69, de Theo Montoya, de Colombia; A cero.5, de Gonzalo Suárez Garayo y Viaje a alguna parte,  de Helena de Llanos, de España; Mama, de Xun Zero, de México; Pakucha, de Tito Catacora, de Perú; Nuestra película, de Diana Bustamante, de Colombia; Niños de las Brisas, de Marianela Maldonado, de Venezuela;  Por eso vengo al río, de Fernando Blanco, de República Dominicana, y Ernesto, gracias, de Laura Angel Córdoba, de Costa Rica.

Competencia Corto Global

Burros, Estados Unidos; Chhaya, India; Dev Null, Singapur; Red day, Kosovo; El aniversario, Cuba; La promesa, Costa Rica; Made in, España; Don’t breathe, Irán; Nothing’s Left, Italia; A lost astronaut and a city of footprints, Vietnam; Queen de tu corazón, España; Repeated Memories, Corea del Sur; The flight of Banog , Filipinas; North Pole, Macedonia; Red Pen, Marruecos; A world free of crisis, Francia; Yama, Grecia; When the world comes to an end, I will have loved you, Austria y Zaffa, de Egipto.

Competencia Cortometraje Ópera Prima “Claudio Chea”

Cuando las nubes empezaron a moverse, Colombia; Elles, Canadá; Entre muros, Brasil;  Fantasmática, Uruguay; La visita, Argentina; Let’s do this again sometime, Sudáfrica; Los mismos zapatos, Cuba; Modou Lighthouse, Senegal; Mothers, Lituania; Shadows, Reino Unido- Rusia y  Hair tie, egg, homework books, de China.


Secciones no competitivas:

Homenaje al Cine Andaluz

Se exhibirán los siguientes largometrajes de ficción: Modelo 77, de Alberto Rodríguez (Apertura); Las gentiles, de Santi Amodeo, La consagración de la primavera, de Fernando Franco; La  maniobra de la tortuga, de Juan Manuel Castillo; La piedad, de Eduardo Casanova y Solitude, de Margarita Morales. También en cine infantil se presentarán El Universo de Oliver, de Alexis Morante y Heroes de barrio, de Angles Reiné y los documentales A las mujeres de España: María Lejarraga, de Laura Hojman, Controverso, de Nuria Vargas Rivas, El paraje, de David Plata, El rastro firme, de Fernando Gómez, Queen of hearts, de Chema Ramos, y Velazquez: El poder y el arte, de José Manuel Gómez Vidal.

Hecho en Erredé

En esta sección podremos apreciar en presentación especial, el mediometraje Nubarrones Malva, de Marissabel Marte y el corto ambientalista Bajo las olas, de Jensson Cruz.

Sección Pulso Global

Esta sección incluye títulos de cine internacional que representan una importante selección de lo más aclamado en el panorama mundial. Entre estas serán exhibidas  la inglesa Ali & Aba, de Clio Barnard, Corsage, de Marie Kreutzer, ganadora de mejor actriz en los Premios del Cine Europeo y en la lista corta de Mejor Película Internacional del Oscar,  junto a Holy Spider, de Ali Abbasi,  No bears, de Jafar Panahi premiada en la Mostra de Venecia, Crímenes del futuro, del canadiense David Cronenberg que formó parte de la Sección Oficial en Cannes, Memoria, de Apichatpong Weerasethakul, ganadora del Premio del Jurado en Cannes, Mónica, de Andrea Pallaoro selección oficial a concurso en Venecia y Mis hermanos y yo, selección Un certain regard en Cannes.

Miradas hispanas

El cine hispanoamericano se sigue fortaleciendo y la edición de este año incluye  varias de las películas más sobresalientes de la región. Entre ellas Alcarrás, de Carla Simón, ganadora del Oso de Oro en la Berlinale y candidata de España al Oscar; As Bestas, de Rodrigo Sorogoyen, selección oficial en Cannes  y nominada al Goya; Argentina 1985, de Santiago Mitre, Premio FIPRESCI en Venecia y candidata de Argentina al Oscar, Bardo, de Alejandro G. Iñarritu, seleccionada por México para el Oscar, El Castigo, del chileno Matias Bize; Los reyes del mundo, de Laura Mora, ganadora de la Concha de Plata en San Sebastián y presentada por Colombia al Oscar; las españolas Manticora, de Carlos Vermut, Sinjar, de Anna Bofarull, Girasoles Silvestres, de Jaime Rosales, No mires a los ojos, de Félix Viscarret y La voluntaria, de Nelly Reguera, presentadas con éxito en diversos eventos internacionales.

Mirada documental

Esta sección presentará un selecto grupo de documentales entre ellos All the beauty and the bloodshed, de Laura Poitras, León de Oro en la Mostra de Venecia e incluida en la lista corta para el Oscar al Mejor documental, Beba, de la directora de origen dominicano Rebeca Huntt, Las Paredes Hablan, del maestro español Carlos Saura, Mi pais imaginario, del chileno Patricio Guzmán,  estrenado en Cannes  y El viaje de Julieta,  sobre la vida y obra de la actriz popularizada por Almodóvar , Julieta Serrano.

Otras secciones

Adicionalmente, se incluyen otras secciones como Cine y Gastronomía con títulos como Delicieux, La brigada de cocina y Two many chefs; Cine y Moda con Haute couture; Cine y medio ambiente con The Crusade y Cine y Deporte con 42 segundos, que contarán con sesiones especiales.

Invitados internacionales

Como cada año, el festival será un punto de encuentro entre la industria local e internacional, con la presencia de importantes productores, directores, intérpretes y personalidades ligadas al oficio. Entre los invitados confirmados se incluyen representantes de plataformas como Netflix, Amazon, Mubi y Vix, considerando los cambios que han tenido lugar en los últimos años en la explotación cinematográfica, además directores de los  principales festivales de cine andaluces como Sevilla, Huelva y Málaga y figuras que sobresalen en la industria internacional.

Actividades formativas y paralelas

En la sede del Hotel Intercontinental se realizarán paneles, conversatorios, conferencias y seminarios que cubrirán importantes temas de la industria cinematográfica. Las entradas estarán sujetas al aforo para los acreditados y en algunos casos por invitación.

Las actividades del Festival serán libres de costo y abiertas al público en general en su gran mayoría con prioridad para los acreditados y sujetas siempre al aforo de las salas. El Festival se enorgullece de llegar a su quinceavo aniversario y lo celebra en grande dando la bienvenida  especial a todo el público amante del cine y la cultura que nos brinda su apoyo cada año.

domingo, 8 de mayo de 2022

Crítica Cinéfila: The Lost City

Durante una gira para promocionar su nuevo libro junto a Alan (Channing Tatum), la escritora Loretta Sage (Sandra Bullock) es raptada por un excéntrico multimillonario (Daniel Radcliffe), con la intención de que la autora le guíe hasta el tesoro de la antigua ciudad perdida sobre el que gira su último relato. Deseoso de demostrar que puede ser un héroe en la vida real, y no simplemente en las páginas de sus obras de ficción, Alan se lanza al rescate de la novelista. 



Hollywood parece que nunca estará completamente saciado de películas con personajes fuera de su elemento, escenarios que ya no hayan sido quemados en la gran pantalla, y tratamientos con toques cómicos casi satíricos. The Lost City , dirigida por Aaron y Adam Nee y escrita por Oren Uziel, Dana Fox y Adam Nee, llega con una comedia física que solo funciona con las películas de aventura extrema y con dos protagonistas atractivos como Sandra Bullock y Channing Tatum, hacen que la película sea una merecida adición al arquetipos de búsqueda de tesoros.

Loretta Sage (Bullock) es una autora de novelas románticas que acaba de terminar una nueva historia. Habla de aventuras, tesoros enterrados y ciudades antiguas perdidas en sus libros mientras descifra lenguas muertas. Desde que murió su esposo, vive como una reclusa mientras insiste en el pasado. Su publicista Beth (Da'Vine Joy Randolph) organiza una gira de libros con el modelo masculino que representa a Dash, un personaje de la saga literaria de Loretta. Su verdadero nombre es Alan (Tatum) y él no le cae bien a ella.

Vestida en un enterizo purpura de lentejuelas, la primera parada de la gira de Loretta es un desastre. No hay nadie interesado en ella. Quieren ver a Dash romperse la camisa. Después de estar molesta por la terrible experiencia, abandona el evento y posteriormente es secuestrada y enfrentada cara a cara con la multimillonaria Abigail Fairfax (Daniel Radcliffe). Ha estado buscando la ciudad perdida de D para encontrar la corona de fuego; ambas son cosas sobre las que ella ha escrito en sus libros inspirada en sus viajes con su esposo y por lo tanto no las cree reales. Sin embargo, por alguna razón Fairfax logró localizar la ciudad pero necesita que ella traduzca con precisión dónde se encuentra la corona; él cree que Loretta es la única que puede traducir el mapa de su ubicación. Alan es la única persona que vio cómo hombres extraños se llevaban a Loretta y planea rescatarla por cualquier medio necesario.

The Lost City toma muchos conceptos de películas como Indiana Jones, Romancing the Stone y cualquiera de las más recientes de Jumanji. No logra sostenerse por sí sola con tantos momentos narrativos tomados de otros, pero eso no es necesariamente malo, solo la hace menos original. La Ciudad Perdida es divertida, y la química entre los actores principales le da adrenalina a esta película. Individualmente, Bullock y Tatum son increíblemente carismáticos como individuos, pero como dúo, crean un ritmo de movimiento y sonido que hace que su química explosiva salte fuera de la pantalla y te golpee en la cara. 

Tampoco le temen a las payasadas ni a la comedia física. Con The Lost City, Bullock demuestra que todavía tiene la capacidad de caer y parecer tonta para reírse. Tatum también tiene un currículum repleto de papeles principalmente cómicos, que ha perfeccionado y en los que sobresale. Se enorgullece de usar su apariencia y encanto, actuando como un payaso de clase. La gran sorpresa de este tipo de roles es Daniel Radcliffe, quien cae en lo ridículo con un Fairfax obsesionado por un tesoro que él quiere obtener por una razón que solo él conoce. Hay rostros conocidos, como Héctor Aníbal en un personaje secundario de secuaz a Fairfax pero solo es recordable por su trascendencia en el cine local; su talento es desaprovechado aquí en un rol que pasa totalmente desapercibido y los diálogos obtenidos se sienten fuera de lugar. Mientras tanto, el Jack Trainer de Brad Pitt fue un personaje que se robó cada segundo en pantalla con una actitud nivel John Wick pero en un vestuario robado seguramente del closet de la Roca.

Aunque The Lost City se parece narrativamente a muchas historias ya visitadas por el género de aventura, lo que no repite es la escenografía paradisíaca de República Dominicana, con espacios que incluyen Samaná, Santo Domingo, Casa de Campo, Monte Plata y el Estudio de Pinewood en Juan Dolio. Desde la humedad de los bosques naturales que claramente utilizaron hasta las costas de playa, se sienten como una perspectiva casi turística para los que no conocen la media isla. El Departamento de arte se lo luce con momentos que parecen sacados de momentos de The Mummy (1999) o la más reciente The Jungle Cruise (2021). Pero estos son cumplidos para el trabajo de escenografía, solo indica la poca originalidad del guión, algo que se va notando aún más en el curso que la película avanza.

Sin embargo, aunque el trabajo de los directores no es notable de ninguna manera, ciertamente es fácil decir que aman lo que hacen. Bullock y Tatum son el pegamento que mantiene unida esta película y son infinitamente más interesantes que lo que sucede a su alrededor. Sin ellos, The Lost City no se habría sostenido a través de su tiempo de ejecución de casi dos horas. El dúo es naturalmente divertido y sabe cómo agregar niveles de vulnerabilidad a cualquier rol que aborde. Sobre todo, saben cómo pasar un buen rato y la energía que emiten es contagiosa.


viernes, 6 de mayo de 2022

Temporada de Premios: Ganadores a la III Edición de los Premios ADOPRESCI

La Opera Prima "Candela" de Andres Farías triunfa como la gran ganadora de la noche tras llevarse el premio mayor a Mejor Película en la III entrega de los Premios ADOPRESCI.



La Asociación Dominicana de Prensa y Crítica Cinematográfica (ADOPRESCI) hizo entrega del Premio de la Crítica Cinematográfica en la gala de la III edición realizada el pasado jueves 5 de mayo en el Centro Cultural Banreservas en la que también se rindió un reconocimiento al crítico de cine e investigador el padre jesuita José Luis Sáez, con el apoyo de Banreservas, el Centro Cultural Banreservas, Logomarca, EGEDA Dominicana y la Dirección General de Cine (DGCINE).

En el acto, la producción dominicana “Candela” dirigida por Andrés Farías y producida por Pablo Lozano, fue galardonada como la Mejor Película del año 2021, dicho galardón fue entregado por Marianna Vargas, Directora General de Cine (DGCINE) junto a Dahiana Acosta, Presidente de ADOPRESCI. También esta producción alcanzó los premios al Mejor Sonido para Marco Salaverría y Mejor Edición para Juanjo Cid.

Sarah Jorge León, galardonada Mejor Actriz por "Candela" 

En la categoría de Mejor Actor el premio fue para Vicente Santos por su trabajo en “Liborio” y para Mejor Actriz lo obtuvo Sarah Jorge León por “Candela”, mientras que en la categoría al Mejor Guion fue para Alejandro Andújar por “El Blanco”.

En cuanto a las demás categorías los miembros de Adopresci otorgaron los premios a la Mejor Fotografía para Israel Cárdenas por “La Fiera y la Fiesta”, Mejor Musicalización para “Liborio” realizada por Federico Chalas y Fermín Quintana, y otorgando el premio a la Mejor Dirección para los realizadores Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas por “La Fiera y la Fiesta”.

La gala de esta III edición del Premio de la Crítica Cinematográfica también sirvió de un emotivo reconocimiento especial del Personaje de la Industria Cinematográfica para el crítico, historiador, catedrático universitario y sacerdote de la Compañía de Jesús, José Luis Sáez Ramo autor del ensayo “Historia de un sueño importado”, obra elogiada por muchos críticos e investigadores cuyos datos han servido para seguir profundizando en el estudio de la cinematografía local. A través de un emotivo video el padre jesuita narró, algunos de los aspectos de su vida como amante del cine y como investigador histórico.

El rango tomado por ADOPRESCI para la selección de las películas que participaron en esta tercera edición fueron las producciones fílmicas exhibidas entre el 1ero de enero del 2021 hasta el 31 de diciembre de ese mismo año y distribuidas de manera comercial a través de una sala de cine establecida en el territorio nacional.

Dahiana Acosta (Presidenta de ADOPRESCI), Pablo Lozano (Productor de "Candela") y Marianna Vargas (Directora de DGCINE)


















A continuación la lista completa de ganadores:

Mejor Película
"Candela" dirigida por Andrés Farías, producción de Pablo Lozano. 

Mejor Dirección
Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas por "La Fiera y la Fiesta".

Mejor Guion
"El Blanco" escrita por Alejandro Andújar.

Mejor Actor
Vicente Santos por "Liborio".

Mejor Actriz
Sarah Jorge León por "Candela".

Mejor Fotografía
"La Fiera y la Fiesta" de Israel Cárdenas

Mejor Sonido
"Candela" de Marco Salaverría

Mejor Musicalización
"Liborio" de Federico Chalas y Fermín Quintana

Mejor Edición
"Candela" de Juanjo Cid

sábado, 19 de febrero de 2022

Crítica Cinéfila: Una película sobre parejas

Cuando una pareja de directores deciden hacer un documental sobre parejas enamoradas, los problemas y tensiones entre los dos les obligan a cuestionar su propia relación y el significado del cine.



En el momento en que comienzan a desarrollar la historia hablando encima del otro, interrumpiéndose mutuamente en el hilo de sus propias oraciones... ya pensé que habría una firma de divorcio al final de la historia. Natalia Cabral y Oriol Estrada siempre han sido una pareja de cineastas muy peculiares, porque más que hacer películas para las taquillas, lo hacen para un público muy específico. El más negociante de las distribuciones no lo verá como algo rentable; sin embargo, lo es para los que seguimos su estilo poco tradicional de narrar una historia.

Una Película sobre Parejas es un drama mocumental protagonizado, dirigido y escrito por Natalia Cabral y Oriol Estrada (o también Oriol Estrada y Natalia Cabral), salteada con unos aspectos cómicos y drámaticos mientras abordan detalles de su vida como pareja/compañeros de trabajo. No solo se trata de dos cineastas tratando de hacer una película que ni ellos mismos saben de qué trata (más por complacer a un inversionista que quiere otorgarles fondos a un proyecto, que por querer hacer una película en primera instancia), sino también en su búsqueda de separar su vida laboral de su vida íntima, y cuestionando constantemente si trabajar juntos es una alternativa rentable para una pareja, independientemente del oficio o los años de matrimonio.

La historia inicia con una proyección de la última película de Natalia y Oriol, en la que su público son tres gatos y probablemente dos estudiantes de cine a quienes su profesor les dará puntos por asistencia. Enfrentarse a la pequeña audiencia es lo de menos para ellos, aunque esto no evita que se cuestionen si deberían seguir haciendo películas o tomarse unas vacaciones. En ese momento les llega una propuesta de su productor diciéndoles que una persona está interesada en invertir en su próxima película, asumiendo que esta estará siendo producida ahora mismo. Pero al salir con fondos para su película aún sin esclarecer y con su propia ansiedad compartida, ellos descubren una pareja de ciegos en el parque acompañados por su hijo. En ese momento y a pesar de algunas lagunas de por medio, encuentran su historia y comienzan a trabajar en ella. Pero lo que parecía haber sido la resolución del problema realmente significó la evolución de este.

Aunque el género mocumental (o falso documental) ha ganado una estabilidad en la sátira y el terror, Natalia y Oriol son muy inteligentes al mostrar las situaciones que a toda pareja le pudiese ocurrir en su camino a compartir un posible éxito, y lo hacen manifestando el estilo que usaron cuando los conocimos por primera vez, acercándonos a algunas posibles verdades de sus rutinas como pareja (entre ellas, su adorable Lia) y presentándose vulnerables ante la cámara. 

Pero este último aspecto es lo que hace que uno se cuestione cuál verdaderamente es el género que ellos quieren utilizar, pues a pesar de mantener aspectos de falso documental, le laten venas de found footage con líneas melodramáticas que se sienten reales e intencionadas. Sus discusiones que van desde la pregunta que harán al entrevistado hasta el orden en cómo irán sus nombres en los créditos no están muy lejos de las consideradas tradicionales en una pareja fuera de la industria como "qué hay para cenar" y "quién lleva a los niños a la escuela". Los gestos no se sienten falsos ni mucho menos las acciones en cada momento que los acompañan mientras recorren la ciudad filmando otras parejas.

La historia también nos permite conocer a esta pareja como individuos, sus personalidades y la gran razón de por qué funcionan como pareja laboral igualmente. Oriol es más creativo e impulsado, mientras que Natalia es más cuadrada y pensativa. En su centro laboral, tienen una carga familiar que no pretenden abandonar a pesar de arriesgarse con un proyecto que no tenían pensado en ese momento. Y a medida que avanza el rodaje de su proyecto, ambos se ven aún más expuestos a estos roces de su relación y a la misma posibilidad de que eventualmente sus carreras deberán separarse para evitar que esto igualmente afecte su matrimonio.

A pesar del ritmo tan particular que posee la trama, a esta no le hace falta ningún detalle narrativo de su columna literaria y por tanto se comporta como una película tradicional; sin embargo, su sencillez y frescura cinematográfica la hacen sentir novedosa al punto de llegar a ser única en su especie. Los silencios se sienten más peligrosos que una película de found footage porque se perciben con una ansiedad individual de sus personajes realistas, mientras que los momentos de cómedia mantienen esa ironía y tono sarcástico de la sociedad dominicana. Lo más seguro es que existen algunas otras historias que pasan por un tratamiento muy similar, pero Una Película sobre Parejas se destaca por sí sola. Se siente como una buena referencia del cine nacional y como una terapia melancólica para apreciar con alguien que, no necesariamente comparte el mismo oficio que uno pero que sí es un compañero de vida y quien acompaña en el estrés del día a día.


domingo, 21 de noviembre de 2021

Crónica Cinéfila: "Antología del Estado Natural" bajo mi pincel


Ya estoy casada con un estilo. Imagino que esto le pasa a todos los cineastas en algún momento de su vida. Spielberg está casado con la historia, Nolan con el tiempo, DuVernay con el racismo, y yo con el feminismo. Cuando comencé a escribir historias, siempre notaba cómo me inclinaba a contar historias de mujeres (y regularmente para mujeres). Sin embargo, con el pasar de los años, me he inclinado más a la lucha y el empoderamiento femenino, a demostrar lo que ocurre en el mundo, porque esto no es un problema exclusivo de RD. Así, más dentro de otras cotidianidades, nació Antología del Estado Natural.

Cabe destacar que su nacimiento fue todo un parto, aunque en menos de 9 meses. 2 meses, para ser más precisa. 

Su concepción inició un miércoles a las 10AM. Marthaloidys (mi querida amiga y casi hermana) y yo nos reuníamos todos los miércoles para darle calor a una historia que ella quería hacer sobre el empoderamiento femenino. Martha ya había investigado mucho sobre micromachismo y decidió pasarme un material que había recopilado con la intención de hacer unos sketches. Cuando me lo entregó, fue literal como que me habían sentado frente a un canva en forma de Final Draft y que mi pincel eran las teclas del computador. De repente, lo que Martha había pensado como sketches, yo lo había transformado en una serie antológica. El nombre no fue algo difícil de establecer.

Lo siguiente fue tal cual lo que debió ocurrir: scoutings, audiciones improvisadas, joceo de personal y planificación en rush para llegar a cuatro días de rodaje que se sintieron como un mes de trabajo completo. Pero fue un proceso muy emocional para mí. Mis experiencias y encontronazos con el machismo están todas plasmadas en estas historias, y tener la posibilidad de mostrárselo a través de episodios y conectar con personas que me dicen haber vivido lo mismo: es simplemente ratificante. 

Antología es el resultado de los piques que he cogido cuando alguien me insulta en la calle; cuando una “amiga” me ha dicho que deje de hacer algo porque eso no lo debería hacer una dama; cuando voy en pantalones cortos al super y la gente se queda mirándome de manera grotesca -hombres y mujeres-. Es una crítica a la generación anterior, pues de manera inconsciente continúan reproduciendo el machismo en la generación de ahora; es un llamado de atención a la permisividad y poca educación que le dan a los hombres y la victimización con la que castigan a las mujeres; es un grito de auxilio para que detengamos estas acciones, así cuando la siguiente generación suba no tenga que sufrir lo mismo que yo y muchas otras hemos sufrido.

Al final, Martha y yo somos dos madres de un mismo bebé, con los mismos anhelos de que crezca, salga de RD y cambie la sociedad. Es un sueño demasiado ambicioso, imposible si queremos ser más realistas; pero como todas las madres que aman a sus hijos, nosotras estamos entregadas en cuerpo y alma a mostrar nuestro bebé como una herramienta de conscientización. Y el próximo año, si Dios y el Universo nos lo permiten, nuestro bebé seguriá expandiéndose.

Para ver todos los capítulos de Antología, accedan a este link y compártanlo. Porque aunque el machismo esté presente, podemos continuar enseñando que lo que tenemos normalizado no siempre será bien intencionado.


domingo, 8 de agosto de 2021

Crítica Cinéfila: Old

Durante unas vacaciones en un paraíso tropical, una familia empieza a percibir que en la recóndita playa elegida para relajarse unas horas suceden algunas anomalías temporales...



M. Night Shyamalan es un cineasta con un estilo muy marcado. Es reconocido por sus tipos de personajes y sus universos tan adentrados en problemáticas sociales (o de la psicología de la sociedad); pero también es muy fácil de identificar por los errores que constantemente comete con sus historias, y tristemente Old no ha sido la excepción. Si bien contiene algunos momentos fantásticos dirigidos por sus personajes, no compensan la ejecución confusa del thriller.

La película tiene una premisa asesina: un grupo de turistas desprevenidos viajan a una playa aislada donde comienzan a envejecer rápidamente, sin forma de escapar. Aunque la película se inspiró en la novela gráfica Sandcastle de 2013 de Pierre Oscar Levy y Frederik Peeters, su configuración al estilo Twilight Zone se siente como el tipo de concepto espeluznante que su director concebiría.

Lamentablemente, a diferencia de Levy y Peeters, Shyamalan no parece reconocer que la belleza de esta premisa radica en su simplicidad. En cambio, su guión no solo se dedica a explicar la mecánica de cómo funciona el escenario fantástico de la historia (sin darle la oportunidad a la audiencia de ir entendiendo poco a poco con las acciones de los personajes), sino también por qué estos extraños en particular terminaron en esta situación aterradora. Convierte lo que podría haber sido una meditación espeluznante pero conmovedora sobre la inevitabilidad de la muerte en una frustrante mezcla de un thriller con una ejecución confusa y exposición innecesaria.

Old sigue a la pareja Guy (Gael García Bernal) y Prisca (Vicky Krieps), junto con sus hijos Trent y Maddox (interpretados por Nolan River y Alexa Swinton cuando eran niños), a un lujoso resort tropical (que a pesar de haber sido grabado en República Dominicana lo decidieron desarrollar en otro país tropical). Un día, durante el desayuno, el gerente del resort (Gustaf Hammarsten) les habla de una hermosa y aislada playa que se mantiene en secreto para todos, excepto para los huéspedes selectos. Intrigados, los cuatro deciden visitar la playa acompañados por otros turistas como un cirujano adinerado llamado Charles (Rufus Sewell) y su familia, incluida su esposa Chrystal (Abbie Lee), quién es mucho más joven que él; y Jarin (Ken Leung), un enfermero, y su compañera Patricia (Nikki Amuka-Bird), una terapeuta con una afección neurológica que le provoca convulsiones esporádicas.

Shyamalan, reuniéndose con el director de fotografía Mike Gioulakis por cuarta vez después de Split, Glass y la serie Servant, presagia precisamente los horrores que esperan a los invitados en la playa a través de su uso de panorámicas lentas y deliberadas y ángulos de cámara siniestros, convirtiéndose este detalle en una confusión técnica con la capacidad de marear demasiado a la audiencia de los errores más visibles, pero haciendo que uno no pueda evitar detestar el constante movimiento de la cámara. El compositor Trevor Gureckis, otro que trabajó en Servant, crea una interesante tensión con su insidiosa partitura, que Shyamalan usa escasamente, combinado con el ritmo mesurado de la edición de Brett M. Reed, pero esto no siendo suficiente para dejar a nadie nervioso antes de que los personajes encuentren un cadáver en la playa, con Mid-Sized Sedan (Aaron Pierre), un melancólico y sangriento rapero que ya estaba ahí cuando llegaron, siendo la única persona que sabe lo que pasó.

Aquí es donde Old se mete en problemas. El diálogo de la película se vuelve cada vez más incómodo a medida que los vacacionistas se dan cuenta de que han comenzado a envejecer un año cada media hora y tratan de averiguar por qué no pueden salir de la playa. Sin embargo, al establecer las reglas de cómo funciona el lugar, Shyamalan solo hace que las cosas sean más confusas. Él complica aún más la trama al presentar un misterio que gira en torno al complejo y sus motivos ocultos para condenar a los personajes a su sombrío destino.

Desafortunadamente, aunque la recompensa resultante no niega los temas de la película sobre la mortalidad y la condición humana, tampoco mejora ni enriquece su impacto emocional. En cambio, al aspirar a darle un sentido lógico a su entorno sobrenatural, la película solo plantea más preguntas innecesarias.

Además, la película ve a Shyamalan repitiendo algunos de sus peores hábitos como narrador, como usar a sus personajes como una tribuna para una moralización dudosa y regresiva. La óptica es igualmente mala cuando se trata del manejo involuntariamente insensible de Old de la raza, la violencia y la enfermedad mental dentro de una subtrama clave.

Al mismo tiempo, Shyamalan saca a relucir actuaciones genuinamente conmovedoras de Krieps y Bernal, mientras Guy y Prisca luchan con el arrepentimiento ante lo que parece ser su inevitable desaparición. Alex Wolff y Thomasin McKenzie son igualmente convincentes como los adolescentes Trent y Maddox, cuyas mentes son más lentas para mantenerse al día con sus cuerpos que maduran rápidamente. Por otro lado, la destacada Eliza Scanlen está completamente desperdiciada como la versión adolescente de Kara, la hija de Charles y Chrystal, al igual que gran parte del elenco.

A pesar de sus errores, Old cuenta con una excelente realización del departamento de arte, una explotación de la localización y varias secuencias de terror corporal fabulosas. Siguiendo los pasos de otros thrillers de bajo presupuesto que Shyamalan ha dirigido desde que se alejó del mundo de las franquicias, Old es claramente de su director en su mezcla de rareza, terror y filosofía. Por supuesto, dado el mayor control creativo que el cineasta ejerce sobre sus proyectos idiosincrásicos hoy en día, esto también convierte a Shyamalan en su peor enemigo.

Por otro lado... como fanática del cine y egresada de la academia, me sentí personalmente atacada por no permitirme la oportunidad de asimilar lo que iba ocurriendo por mi propia cuenta. Nadie debería explicar tanto en una historia provocando que al final uno se sienta idiotizado en lo que pudo haber sido un análisis profundo de la cercanía con la muerte y el descontrol del tiempo.


sábado, 10 de julio de 2021

Crónica Cinéfila: Un año después

¿Se recuerdan hace un año cuando, en medio del inicio del COVID-19, mi regreso a Dominicana tuvo un retraso de cuatro meses hasta que finalmente pude entrar al país? Hoy es el aniversario del día que pisé territorio dominicano oficialmente.

Un año.

Muchas eventualidades ocurren en un año. Muchas emociones. Muchos cambios de planes, sobretodo debido a una pandemia/encierro mundial que nadie tenía contabilizada. Pero me atrevo a decir que regresé y he estado logrando lo que voy proponiéndome sin muchos obstáculos de por medio.

He estado muy ocupada (como siempre), lo cual nunca pensé que hubiese sido posible bajo estas circunstancias. Pero debo confesarles que el cambio de vida no fue tan radical; ustedes me conocen: yo me planteo algo y lo hago posible aun contra marea y viento.

¿Qué ha pasado en un año?

Comenzar diciendo que, gracias a Dios, no me ha dado el virus, y eso lo agradezco tanto pues no sé cómo mi cuerpo y mi mente obsesionada con el trabajo hubiesen reaccionado a este. 

Este año no he parado. 

No ha habido un día del año en el que mi cerebro no haya estado ocupado con algún proyecto, trabajo o concepto. Antes de volver ya tenía más de un año sin tomar vacaciones. Imaginen 12 meses adicionales en los que voluntariamente me he mantenido en mil tareas a la vez. Mi necesidad de mantenerme entretenida con algo ha sido cuestionada por muchos, mi nivel de organización ha sido solicitado para dar tutoriales de cómo lograrlo, y mi autoimpulso por hacer algo nuevo todas las semanas parece no coger descanso. 

Ha sido un buen año para reescribir guiones que pensaba estaban listos para concursos muy específicos. Una gran lección que continúa siendo un aprendizaje como guionista es que siempre hay que escuchar todas las opiniones posibles sobre lo que estás escribiendo, porque hasta el menos fanático de un género o estilo te dará un consejo que puede mejorar tu historia.

También fue un buen año para intentar nuevos proyectos, como una propuesta de Mockumentary sobre una leyenda dominicana, y rescatar algunos que estaban engabetados, como revivir mi serie Exorcismo 101 y convertirlo en revista Comic - disponible para todos en Noviembre de este año.

Este año no he parado.

He iniciado tres proyectos que me he comprometido como meta de este año, que no han surgido de mi creatividad pero que, a medida que avanzamos en los procesos de producción, más me encariño con la historia detrás, quienes están involucrados en ellos y los propósitos finales de por qué es tan importante verlos materializados. De ninguno puedo compartir más que la simple afirmación de que va dirigido a los grupos marginados de mi país.

Mi país... 

El simple hecho de poder completar esa afirmación y estar haciendo producciones aquí, en mi tierra, que con libertad y seguridad puedo decir es mía, es un sueño hecho realidad. Un anhelo que surgió a principios de la mestría y que finalmente puedo decirlo sin discutir el por qué es tan importante para mi.

A todo esto también estoy dando clases de cine en mi Alma Mater, donde le estoy pasando todo lo que sé a quienes en un futuro sé que se convertirán en mis colegas y compañeros de set. Me sorprendo constantemente con el interés y la dedicación de mis estudiantes, mientras también me intereso por seguir aprendiendo más sobre esta maravillosa carrera para mejorar el cine de mi país.

¡Mi país!

Volver físicamente fue lo más difícil, pero no porque mi cuerpo no aceptara estar de regreso sino porque regresar parecía la odisea de la película Papillon, donde intentaba absolutamente todo lo posible para montarme en un avión y los obstáculos aumentaban con el pasar de los días. Aunque me mantuve lo más serena posible, hubo momentos bien bajos para mi personaje ansioso, loco por gritar a todo pulmón que volví.

Muchos aún me preguntan por qué volví o me aseguran que nunca me veían regresando pues "me veían tan bien". La verdad es que solo en dos ocasiones me vi no regresando a mi país pero mi corazón siempre regresaba felizmente a RD. Hacer vida permanente en Estados Unidos o incluso de manera específica en California, nunca fue una opción. Parecía un entrenamiento constante del momento, pues el estilo de vida era demasiado agotador, y también parecía que estaba sobreviviendo y trabajando sin parar para poder pagar la renta y alimentarme. Mi corazón sabía que debía volver.

Volví porque sabía que aquí podía lograr más rápido lo que sea que me comprometiera. Que podía arrancar mis proyectos sola y que mi cultura y mi tierra me apoyarían. Por eso continuó Exorcismo 101, y así nació Camuy Films, el cual hoy finalmente se hace público para la disposición de todos. Una casa productora en crecimiento que se compromete a elevar la industria local trayendo propuestas diferentes, experimentales, específicas, pero sobretodo aprovechando el talento que aún no se ha explotado en el país, y que está tan latente y ansioso como yo por crear de manera continua.

Hace un año volví. 

Y lo digo con tanta felicidad. Es verdad que hubo muchos planes que cambiaron. Es verdad que para esta altura hubiese preferido ya estar 100% dedicada a mi compañía y no estar trabajando para otras personas, pero me alegra que haya sido a este ritmo. Estoy en paz porque ya estoy viendo frutos y porque sé que continuarán mientras más los impulse. Estoy tranquila porque vienen muchos cosas buenas que son mías de mi propiedad. Hace un año que llegué y espero que cuando llegue el próximo año les comente que los logros se multiplicaron. Ya lo he visualizado. 

Todo seguirá más que bien.

viernes, 11 de diciembre de 2020

Crítica Cinéfila: Papi

Sonia, una niña de nueve años espera a su padre, un mafioso dominicano que le ha prometido llevarla a la playa. Papi la deja esperando, porque el tráfico de carros, dólares, mercancías y novias entre el Miami y el Santo Domingo de los años 80 lo mantienen muy ocupado.



Papi se sintió como una versión local de The Florida Project. Una hermosa sorpresa de final de año sobre nuestro cine nacional presentando propuestas de autor. Por distintas razones se convierte en una de mis favoritas en lo que va del año: la primera es que la historia es tan atractiva e interesante que uno no puede dejar de pensar en la creatividad narrativa detrás de cada escena, y la segunda es porque demuestra que el talento dramático va más allá de lo que la sinopsis nos vende.

Papi sigue dos puntos de vista. El más importante es el de Sonia (Avril Alcantara), una niña de nueve años que espera de manera ansiosa a que su padre la recoja para ir a la playa. Mientras hace esto debe distraerse de alguna manera, desde jugar Yas y con sus barbies, imaginarse como la host de un programa de charadas para TV, hasta recordar cuando Papi la ha visitado en años anteriores y ella tenía la oportunidad de pasar todo el tiempo a su lado, sin importar los delincuentes, armerías, mujeres con supuestos hijos y malos negocios que hubiesen de por medio. Al final del día, no tratan de vender a Papi como un santo, sino como lo que es, y cómo su hija lo ama incondicionalmente sabiendo muchas de estas cosas.

El segundo es el punto de vista de Cili (Olga Bucarelli), la mamá de Papi y una mujer muy supersticiosa que tiene la sensación de que algo le ha ocurrido a su hijo. Al igual que su nieta, espera ansiosamente por que él le devuelva las llamadas mientras le hecha agua bendita y santos a su casa, con la esperanza de escuchar buenas noticias.

Si han visto The Florida Project entenderán que Papi sigue mucho la visión de Sonia, incluso en momentos cuando está con su abuela Cili, y esto es importante para la historia pues se enfoca más que todo en la inocencia e ingenuidad de la niña frente a situaciones delicadas e incluso peligrosas donde su padre la expone; pero a pesar de todo esto, más fácil ve el agotamiento y repetidas pastillas de migrañas constantes de su madre como algo malo que todo lo que su padre hace frente a ella, lo cual en la mayoría son hasta ilegales.

Después de 12 años de la última vez que vimos algún audiovisual de su autoría, Noelia Quintero regresa como directora y guionista de su primer largometraje de ficción, basado en la novela del 2005 de Rita Indiana. No es de dudar que la novela debe ser una obra maestra por tratarse de una de las artistas más ambiciosas y dedicadas de la República Dominicana; pero Noelia hace una ardua labor con ese sumergimiento constante en la mentalidad de una niña observando la mafiosidad y malicia de su padre. Por momentos se siente como si estuviésemos en un videojuego creado por su imaginación, donde ella trata de resolver acertijos de adultos que para su corta edad quizás sean muy complejos, y en otras ocasiones resultan mini videclips, con la musicalización creativa de Rita Indiana y Luis Amed Irizarry. 

The Florida Project tenía una tonalidad mucho más natural en su cinematografía, pero la cámara y juego de iluminación de Pedro Juan López le hace honor al juego mental en el que nos teletransporta con cada momento narrativo. Cada salto de escena se sentía como un viaje intergaláctico dentro de la imaginación de Sonia, quien claramente entendía aspectos de la vida de su familia y sobretodo de su padre, con un adherido infantil a cada detalle; uno de los mejores debe ser la fila eterna de mujeres con niños pendientes a ser chequeados por Cili para que confirme la autenticidad del gen de Papi o el closet mafioso en tamaño reducido para un niño de 10 años. La mayoría de estos momentos se resumen en la simple idea de que Sonia no tiene mentalidad de una niña; socializar con niños parece ser una tarea mucho más compleja y por ende prefiere estar rodeada de adultos que le dicen que todavía es muy joven para ciertas cosas.

Papi le hace honor a una vida dominicana que todavía sigue muy latente: la exposición temprana al sexo, las drogas y el alcohol, la vida del inmigrante, la constante preocupación sobre la delincuencia y la devoción hacia la familia y la religión. Con esta historia, Rita Indiana aprecia de manera positiva y negativa aspectos culturales del dominicano; pero más importante Noelia en compañía de su cast nos dan la oportunidad de apreciar el cine local con otra visión y otro corazón. Es simplemente un viaje agridulce a recordar por un buen tiempo.


jueves, 12 de noviembre de 2020

Crítica Cinéfila: Mis 500 Locos

Después de que un grupo de pacientes mentales escapan del Hospital Psiquiátrico de Nigüa, el Dr. Antonio Zaglul es nombrado nuevo director de la institución con el propósito de calmar la prensa negativa que la falta de control del lugar estaba generando. Una vez allí será difícil distinguir si la locura vive dentro o fuera de las paredes del hospital.



En 1955, a la edad de 35 años, Antonio Zaglul fue nombrado como el primer director del Hospital Psiquiátrico Padre Billini, cargo que desempeñó hasta 1960, debido a su desacuerdo con el régimen Trujillista. A raíz de la muerte del doctor Manuel Tejada Florentino y de las hermanas Mirabal, se exilió en Puerto Rico. Y seguro mientras estuvo por ahí, escribió Mis 500 Locos, obra que Leticia Tonos junto a Lenin Compres y Waddys Jaquez traen a la gran pantalla como la primera película dominicana que se estrena después del cierre masivo de los cines por la pandemia. Pero a diferencia de muchas otras historias dominicanas que tienen como ambientación la tiranía Trujillista, esta es la que menos aborda el tema enfocándose en un universo muy particular, y aún así, el guión no funciona.

La historia inicia con Antonio (Luis José Germán) llegando al manicomio guíado por Gonzáles (Pavel Marcano), un oficial del gobierno quien lo introduce a los demás empleados. Es recibido con un regalo de bienvenida en su oficina: el cuerpo de uno de los locos siendo velado mientras esperan el padre para darle una última bendición, diciéndole de entrada al doctor que su trabajo en este hospital no será fácil. Pero no es tanto por los locos que se agrupan entre las esquinas del reducido espacio, sino por los mismos empleados renuentes a atender a los residentes.

Dentro del hospital, Antonio se encuentra con una serie de situaciones que debe confrontar, como un mercado de los domingos que corrompe la privacidad de los enfermos; la misteriosa violación y embarazo de la muda (Camila Santana); la posible relación entre el Tuerto (Ico Abreu), quien había recién salido de la 40, y Aurora, a quien no se le conoce ningún familiar; la insistencia del Venezolano (Rick Montero) de que puede ayudar a Trujillo a vencer a los comunistas; y la falta de respeto que tienen los doctores y enfermeros hacia los internos. 

Pero al mezclar estos y más conflictos en una película hace que la historia se vuelva episódica, y en vez de lidiar con una trama principal para todo el filme, da la sensación de estar viendo una serie de televisión sobre el manicomio. Es un problema muy común en el cine dominicano, pero es muy extraño que Leticia Tonos lo haya dejado pasar cuando previamente hemos visto cómo en su filmografía ella ha cuidado de la estética de sus guiones. Esto quizás haya tenido que ver porque aquí cede la responsabilidad narrativa a Compres y Jaquez quienes no tenían una experiencia previa en largometrajes, y que al parecer les hizo falta cierta asesoría a la hora de escribir un guión de película.

A pesar del aplausible talento del departamento de arte, sobretodo el trabajo de ambientar las escenografías a la época dominicana de los 50 y vestir a los talentos con una particularidad de esos años, esto no hace que se ignoren los aspectos de cada personaje y cómo algunos de ellos parecen completamente innecesarios para la historia. Los más cuerdos tienen una actitud de profesores o estudiantes de secundaria, mientras que los locos caen en el estereotipo de su locura (la que es muda, es únicamente muda; el transexual solo habla sobre la transexualidad; la coja solo cojea); la mayor inquietud dentro de estos personajes es que en vez de mostrar una razón coherente por la que han caído ahí simplemente lo justifican a esta característica particular o al hecho de que sobrevivieron a la 40 y por eso están ahí.

Ni siquiera la cinematografía de Luis Carrión (Juanita, María Montez) se salva, con un estilo de balanceo que crea una confusión visual hacia donde uno debe prestarle atención y que si no fuese por la misma longitud de la historia, parecería más un video musical que una película. Así mismo la música no hace una reflexión a la época en cuestión; no traslada a su audiencia y por lo tanto no refleja la inquietud, que por momentos parece ser una total oposición a los sentimientos que una determinada escena quiere presentar. 

Los altos esfuerzos de Luis José Germán por mantener su compostura como Antonio Zaglul son quizás el elemento más resaltable de la historia, pero esto no le quita la pobreza y el inequilibrado ritmo de crecimiento del personaje al que es sometido. Los demás actores, muchos de ellos tan talentosos como Germán pasan por el mismo suplicio, arrastrándose de un lado a otro en líneas clichés y momentos completamente eliminables.

Esta será la primera película dominicana que se estrena durante la pandemia, pero no es un fuerte regreso a los cines. La mediocridad de la historia solo nos recuerda constantemente que mientras sí se intenta hacer drama u otros géneros para salir un poco de lo que ya se ha establecido como lo tradicional, aún así le falta mucho a la narrativa para que coja suficiente fuerza y así ser tomada en serio. Mientras tanto, seguirá siendo un manicomio visual.



miércoles, 4 de marzo de 2020

Crónicas de California: ¿Por qué me voy?


Hace unos meses le comentaba a una amiga que me regreso a República Dominicana muy pronto. Ya ahora es dentro de unas semanas, lo cual me llena de muchos sentimientos mezclados, pero a la vez un paso más hacia el inicio de grandes proyectos. Pero mi amiga no estaba tan emocionada como yo, porque ella dice (y la cito con todo el respeto y amor que le tengo), que "volver a República Dominicana sería un atraso". Me sentí bien mal cuando dijo esto por la sencilla razón de que, independientemente de los líos que hayan en el país, es MI país. Todo el que me conoce, aquí, allá y en cualquier parte del mundo, sabe que me desvivo hablando cursilerías de mi amada isla. Y mi gran sueño, antes de ser una gran artista en cualquier otro lugar, es poder darme grande allá, en mi propio patio. 

Lo que más me molesta de todo esto es que ella no es la única que me ha expresado su descontento por el país. Muchas personas me insisten en que no tengo que volver, que "¿para qué? Si la situación está malísima". O mi favorita: que al contrario, me irá mejor si me quedo en Los Angeles. Así que decidí hacerles esta bonita publicación a todos mis amados seguidores, que tanto les gusta que les hable de esta interesante ciudad. De nada.

Primero que todo quiero que sepan que, desde el primer momento en que llegué a Los Angeles sabía que me iba a enamorar de esta ciudad. Son muchas las razones por la que una persona de mi carrera, con mis pasiones y con mis habilidades (entiendo que las tengo), se quedaría aquí teniendo la posibilidad. Mi jefe, un productor ya establecido en esta ciudad, me insiste que con él siempre tendría trabajo si desearía quedarme o si decido volver. Y si a eso vamos, él mismo me ha dicho que podría ayudarme con el proceso de la visa de trabajo, si deseara hacerlo. Lo que más le sorprende es cada vez que le digo que, aunque le agradezco la oferta, necesito regresar a mi país, por lo menos por un tiempo. Pues así como hay muchas razones por las que me quedaría, así también hay muchas por las que decido irme.

Una de ellas es el costo de vida. Como le comenté a alguien justamente hoy: el que vive aquí, a menos que tenga un sueldo de por lo menos US$100,000 al año, está sobreviviendo, no viviendo. California es una minipotencia dentro de este país, al punto en que si decidiese convertirse en un país, sería una potencia mundial, ya teniendo establecida sus propias reglas y sus propias condiciones para poder vivir aquí. Pero así como tiene sus puntos maravillosos, Los Angeles es una de las ciudades más costosas de Estados Unidos. El salario a la hora es alto en comparación a otras ciudades, pero es porque la renta, la comida, el transporte y hasta el agua es mucho más costoso aquí. Entonces, como yo sé que no estoy ganando ese salario y que no lo ganaría por, por lo menos, 4 años más y quien sabe si más, decido irme a donde la renta no me va a costar más de US$500 y puedo comer lo que más me gusta.

La otra razón es relacionada a mi carrera. ¡Ya sé que dirán! "Pero si allá es que tu carrera se da mejor". Se da porque es la capital del cine, Hollywood. Pero ¿por cuántos años más debo estar aquí para finalmente tener mi propia serie de televisión, o mi propio estudio, o poder hacer una película como yo la quiera hacer? Señores, si no lo sabían a estas alturas, yo soy una persona ambiciosa y exigente, y aquí nada de eso es tan fácil de tener, a menos de que tengas los contactos. ¿Adivinen dónde sí los tengo?

Mi última razón, y esta es bien personal, es que quiero dar clases de cine. Vengo de una larga familia de profesores, comenzando por mis padres. Aunque educar no es mi prioridad principal para regresar, sí quiero convertirme en docente y enseñarle a los jóvenes talentos del cine lo que aprendí de Hollywood y los errores que esta industria comete a diario para que los eviten. No soy una experta, solo tengo algunas 20 producciones y 20 guiones escritos... (¿lloverán insultos por esto?), pero en mis pocos años dedicada al cine, he aprendido tanto que quiero compartirlo con más personas que le vayan a sacar provecho a esto. Si algo también puedo reconocer de mí misma, que no sé si es bueno o una condena para otros, es que me encanta hablar de lo que sé. Y que mejor manera de hacer esto que en mi propio país, donde el cine está creciendo bastante y que debe seguir haciéndolo, en todos los ámbitos de la industria.

Ay Los Angeles... Si te hubiesen dicho que no me iba a quedar para siempre, creo que nunca te lo hubieses imaginado. Pero la verdad es que lloraré más por el hecho de no estar con mis amigos -Andi evita el tema, por si se lo preguntaban-, que por el hecho de no estar aquí.

Y está no es mi carta de adiós (eso es una publicación separada con sentimentalismo y todo), porque Los Angeles ha sido más que un hogar por tres años. Se ha convertido en una de las experiencias más importantes de mi vida. Ha sido un honor ser parte de esta ciudad y esta comunidad, al punto de que dejo atrás una familia a la que puedo regresar en cualquier momento en que me necesiten, y ellos saben que se pueden tomar esto bien literal.

Pero ya es hora, ya le puse fecha de ida al calendario y no hay vuelta atrás... por ahora. Me esperan grandes proyectos en mi isla, así como muchos me esperan allá, o por lo menos eso es lo que yo quiero creer.

viernes, 9 de agosto de 2019

LALIFF 2019: De Lo Mio

Dos hermanas criadas en Nueva York se reúnen con su hermano en la República Dominicana para limpiar la casa de la infancia de su difunto padre. Los hermanos se ríen, se pelean y se enfrentan a sus demonios cuando aceptan abandonar su última conexión con su patria.



Pocas personas realmente conocen con sinceridad la paz que transmite el campo. La ausencia de los ruidos digitales hace que cada pequeño movimiento, desde el galope de un caballo hasta el baile de los árboles, se disfrute aún más. Es algo tan simple que pasa desapercibido ante los ojos de muchos. Pero es un detalle que la cineasta Diana Peralta ha sabido capturar en su opera prima De lo Mio.

En esta película, el rol protagónico se divide en tres: Rita (Sasha Merci) y Carolina (Darlene Demorizi) son dos hermanas de padres dominicanos que se han críado en New York, pero desde muy pequeñas visitaban a su familia en Santiago, y ahora regresan pero no con planes de vacacionar; esta vez llegan con planes de limpiar la casa de sus abuelos que será vendida en los siguientes días, y para eso deben reencontrarse con su hermano Dante (Héctor Aníbal), quien ha vivido toda su vida en esta casa, y al momento en que ambos abuelos fallecieron, se ha aislado del resto del mundo, incluyendo del hijo que tuvo con su expareja y al cual lleva más de dos meses que no ve. Una vez la limpieza de cinco días inicia, la nostalgia y las culpas de hace años invade a cada uno de estos hermanos, quienes deben aprender que, sin importar la vida que han llevado hasta el momento, el lazo familiar que comparten los unen para el bien y para el mal.

Diana Peralta se inspira en su niñez y la de sus hermanas para presentarle a la audiencia una realidad que muchas otras personas seguro igualmente vivieron o viven, independientemente si se mudaron ya adultos a los Estados Unidos o si viveron toda su vida allí, pero con padres que los enviaban todos los veranos a la tierra materna. Pero al final del día, es también una historia sobre duelo y superación, en la que enfrentar esos dolores internos es importante para poder dejar los malos sentimientos atrás.


A pesar de que los personajes tienen metas externas en común, sus verdaderos conflictos son muy internos: para Rita, volver a la casa de sus abuelos significa un reto, pues el dolor de no haber estado con su abuela cuando falleció aún la persigue; para Dante, no es solo el hecho de tener que lidiar con su relación sentimental y tratar de reconectar con dos hermanas que quizás no crecieron con las mismas limitantes que él, pero más importante el hecho de tener un hijo al cual la distancia lo están haciendo asemejarse al padre que lo rechazó y lo abandonó por irse a los Estados Unidos. Carolina es realmente la que sostiene la balanza, y la que le demuestra a sus hermanos que, independientemente de los problemas que los acosan y los conflictos familiares, lo propio es disfrutarse cada segundo y simplemente recordar con cariño cada uno de esos detalles de la niñez, desde subirse al techo de sus abuelos aunque los fueran a reprimir al rato, hasta comerse un plato de chicharrón con víveres de desayuno.

Las actuaciones y la química de Sasha, Darlene y Héctor es impresionante, llevando un método simplista que a la vez lograba una naturalidad en sus acciones y conversaciones, y creando una atmósfera de familiaridad y cercanía, no solo entre ellos sino también con la audiencia. Estas dinámicas entre ellos se destacan en la intimidad forzada de su reconexión sobre la casa. Dante podría estar celoso de la cercanía de sus hermanas, mientras que ellas desaprueban su vida. Después del largo alejamiento estallan las peleas, pero también lazos y risas. Esta película analiza detenidamente lo que significa ser familia, en qué medida y cuál es el contexto.

Además de enfocarse en los conflictos de estos hermanos, la historia se enfoca en la vida de campo, la paz que se siente en cada uno de sus rincones, bosques y lagos, y las fiestas que se arman en cada colmadón. Aunque las escenografías se inspiran en espacios reales, la fotografía es lo que realmente transfiere cada toma en un vuelo automático hasta lo más profundo del Cibao central, en algún municipio de Santiago, donde andar en motor es la caminata moderna. Hay anhelo en las tomas prolongadas que recorren el paisaje mientras la directora pinta la belleza del país con un cuidado amoroso tan vivo que casi se puede oler el mar y la cálida brisa de las palmeras.

El afecto que Diana Peralta tiene por la isla y por su gente es muy claro. El vehículo familiar de la película traslada a la audiencia tan lejos de su propia experiencia tal cual, pero a la vez lo acerca demasiado a la presencia cruda de República, con sus sabores, colores y dolores.