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sábado, 10 de julio de 2021

Crónica Cinéfila: Un año después

¿Se recuerdan hace un año cuando, en medio del inicio del COVID-19, mi regreso a Dominicana tuvo un retraso de cuatro meses hasta que finalmente pude entrar al país? Hoy es el aniversario del día que pisé territorio dominicano oficialmente.

Un año.

Muchas eventualidades ocurren en un año. Muchas emociones. Muchos cambios de planes, sobretodo debido a una pandemia/encierro mundial que nadie tenía contabilizada. Pero me atrevo a decir que regresé y he estado logrando lo que voy proponiéndome sin muchos obstáculos de por medio.

He estado muy ocupada (como siempre), lo cual nunca pensé que hubiese sido posible bajo estas circunstancias. Pero debo confesarles que el cambio de vida no fue tan radical; ustedes me conocen: yo me planteo algo y lo hago posible aun contra marea y viento.

¿Qué ha pasado en un año?

Comenzar diciendo que, gracias a Dios, no me ha dado el virus, y eso lo agradezco tanto pues no sé cómo mi cuerpo y mi mente obsesionada con el trabajo hubiesen reaccionado a este. 

Este año no he parado. 

No ha habido un día del año en el que mi cerebro no haya estado ocupado con algún proyecto, trabajo o concepto. Antes de volver ya tenía más de un año sin tomar vacaciones. Imaginen 12 meses adicionales en los que voluntariamente me he mantenido en mil tareas a la vez. Mi necesidad de mantenerme entretenida con algo ha sido cuestionada por muchos, mi nivel de organización ha sido solicitado para dar tutoriales de cómo lograrlo, y mi autoimpulso por hacer algo nuevo todas las semanas parece no coger descanso. 

Ha sido un buen año para reescribir guiones que pensaba estaban listos para concursos muy específicos. Una gran lección que continúa siendo un aprendizaje como guionista es que siempre hay que escuchar todas las opiniones posibles sobre lo que estás escribiendo, porque hasta el menos fanático de un género o estilo te dará un consejo que puede mejorar tu historia.

También fue un buen año para intentar nuevos proyectos, como una propuesta de Mockumentary sobre una leyenda dominicana, y rescatar algunos que estaban engabetados, como revivir mi serie Exorcismo 101 y convertirlo en revista Comic - disponible para todos en Noviembre de este año.

Este año no he parado.

He iniciado tres proyectos que me he comprometido como meta de este año, que no han surgido de mi creatividad pero que, a medida que avanzamos en los procesos de producción, más me encariño con la historia detrás, quienes están involucrados en ellos y los propósitos finales de por qué es tan importante verlos materializados. De ninguno puedo compartir más que la simple afirmación de que va dirigido a los grupos marginados de mi país.

Mi país... 

El simple hecho de poder completar esa afirmación y estar haciendo producciones aquí, en mi tierra, que con libertad y seguridad puedo decir es mía, es un sueño hecho realidad. Un anhelo que surgió a principios de la mestría y que finalmente puedo decirlo sin discutir el por qué es tan importante para mi.

A todo esto también estoy dando clases de cine en mi Alma Mater, donde le estoy pasando todo lo que sé a quienes en un futuro sé que se convertirán en mis colegas y compañeros de set. Me sorprendo constantemente con el interés y la dedicación de mis estudiantes, mientras también me intereso por seguir aprendiendo más sobre esta maravillosa carrera para mejorar el cine de mi país.

¡Mi país!

Volver físicamente fue lo más difícil, pero no porque mi cuerpo no aceptara estar de regreso sino porque regresar parecía la odisea de la película Papillon, donde intentaba absolutamente todo lo posible para montarme en un avión y los obstáculos aumentaban con el pasar de los días. Aunque me mantuve lo más serena posible, hubo momentos bien bajos para mi personaje ansioso, loco por gritar a todo pulmón que volví.

Muchos aún me preguntan por qué volví o me aseguran que nunca me veían regresando pues "me veían tan bien". La verdad es que solo en dos ocasiones me vi no regresando a mi país pero mi corazón siempre regresaba felizmente a RD. Hacer vida permanente en Estados Unidos o incluso de manera específica en California, nunca fue una opción. Parecía un entrenamiento constante del momento, pues el estilo de vida era demasiado agotador, y también parecía que estaba sobreviviendo y trabajando sin parar para poder pagar la renta y alimentarme. Mi corazón sabía que debía volver.

Volví porque sabía que aquí podía lograr más rápido lo que sea que me comprometiera. Que podía arrancar mis proyectos sola y que mi cultura y mi tierra me apoyarían. Por eso continuó Exorcismo 101, y así nació Camuy Films, el cual hoy finalmente se hace público para la disposición de todos. Una casa productora en crecimiento que se compromete a elevar la industria local trayendo propuestas diferentes, experimentales, específicas, pero sobretodo aprovechando el talento que aún no se ha explotado en el país, y que está tan latente y ansioso como yo por crear de manera continua.

Hace un año volví. 

Y lo digo con tanta felicidad. Es verdad que hubo muchos planes que cambiaron. Es verdad que para esta altura hubiese preferido ya estar 100% dedicada a mi compañía y no estar trabajando para otras personas, pero me alegra que haya sido a este ritmo. Estoy en paz porque ya estoy viendo frutos y porque sé que continuarán mientras más los impulse. Estoy tranquila porque vienen muchos cosas buenas que son mías de mi propiedad. Hace un año que llegué y espero que cuando llegue el próximo año les comente que los logros se multiplicaron. Ya lo he visualizado. 

Todo seguirá más que bien.

viernes, 10 de julio de 2020

Crónica Cinéfila: La visión narrativa de Sakura Card Captor


Año 2000. Estaba tan obsesionada (como ahora) con series anime como Digimon, Dragon Ball Z y Sailor Moon. Pero una se robó mi atención por su honestidad y sencillez: Sakura Cardcaptor. Yo agradezco no haberla tenido en Netflix u otra plataforma de streaming en aquellos tiempos, porque creo que no hubiese parado de verla aún si eso significase volver a iniciarla después de ver los 70 episodios. Como dice el buen dominicano: la serie da seguidilla. 

Sakura es una niña de cuarto grado que descubre que tiene poderes mágicos cuando accidentalmente libera un set de cartas que pertenecían a un poderoso mago llamado Clow Reed y que habían sido selladas hace muchos años. Con ayuda de Kero, el guardian protector de las cartas Clow, y su amiga Tomoyo, Sakura comienza a recolectar las cartas mientras se desatan poco a poco en su ciudad. En su aventura conoce a Syaoran Li, un niño chino que llega de intercambio para recolectar las cartas Clow ya que es descendente del mago; aunque al principio se comporta como un rival pues tiene la misma meta de Sakura, con el tiempo se desarrolla una amistad entre ellos, convirtiéndose en un romance. Así también, la historia se mezcla con la familia de Sakura, sus amigos, profesores y demás personas que viven en la ciudad.

Esta es una serie enfocada a una audiencia relativamente joven, con un discurso aclarativo constante, recordándonos aspectos de la historia, de los personajes, los cambios en su vida y el lugar dónde se encuentran. Desde un punto de vista crítico, las aclaraciones llegan a ser innecesarias en algunas ocasiones, pero reconociendo que la serie está dirigida para niños y niñas menores de 10 años, tiene sentido que a veces quiera recordarnos por qué están ocurriendo ciertas situaciones. Ahora... para ser de ese tipo de audiencia, hay subtramas, relaciones e incluso temáticas que se sienten como pensamientos muy modernos para la época y el lugar donde surge esta serie. 

Han existido múltiples críticas hacia el anime, sobretodo en las características principales de la protagonista Sakura, al punto de eliminar ciertos aspectos de la historia cuando esta fue presentada a la audiencia occidental. La serie comenzó como un manga y fue adaptada en una serie de televisión de anime de 70 episodios por Madhouse, transmitida en Japón desde 1998 hasta 2000. Durante este período, la animación japonesa estaba comenzando a entrar en el mercado estadounidense y la serie de aventuras dirigida a los niños era más popular.

En lugar de ajustarse al estereotipo en muchos espectáculos contemporáneos que requieren que las heroínas adopten rasgos masculinos para lograr sus objetivos, Sakura mantiene una personalidad convencionalmente femenina. Su poder proviene del amor y la pureza de corazón, complementado siempre por los atuendos llamativos que le realiza su amiga Tomoyo. Aunque muchos de los vestuarios podrían caer en el exhibicionismo, si se comparan a los típicos trajes de superhéroes y superheroínas que existen hoy en día, estos tienen un mensaje más cercano a la seguridad y cualidad del personaje de Sakura, siempre recordando que, al final del día, sigue siendo una niña de 4to grado. Así mismo, al llegar al doblaje inglés, las cortesías de los personajes fueron eliminadas para darles un lenguaje más plano y similar al occidental, algo que también hace un choque de culturas por cómo actúan y son los japoneses.

El anime también explora las complejidades del amor, tanto platónico como romántico, algo que, para aquel entonces, no era tan común en las series para jóvenes. Sakura tuvo un amor platónico durante toda la serie por Yukito, el mejor amigo de su hermano Toya; más adelante en la segunda temporada, cuando ella le revela sus sentimientos hacia él, se da cuenta de que este amor que siente es más un amor paternal. Sin embargo, en el caso de Syaoran, el amor que Sakura siente hacia él no se desarrolla verdaderamente a lo romántico hasta el último episodio de la 2da temporada y la secuela de Clear Cards, dejando que su relación fuese más de amistad y cariño relativamente infantil para las edades de los personajes. 

El tema del amor platónico y romanticismo se amplia cuando toca áreas "inimaginables" para ese momento, como las relaciones profesor-estudiante (como es el caso de Toya y Miss Mitzuki), el bromance (Toya y Yukito), el matrimonio en la adolescencia (como es el caso de los padres de Sakura, sobretodo resaltando las diferencias de edades y otra vez relación de profesor-estudiante), y los enamoramientos entre amigos (como Tomoyo hacia Sakura, que aunque no cayese en el romanticismo, siempre resaltaba el amor fraternal que sentía hacia su amiga). Así mismo, se tocan las atracciones hacia el mismo sexo, la pansexualidad y los romances triangulares, que en las producciones manga no es algo sorprendente, pero para la comunidad asiática es aún parte de los "temas delicados".

De modo que, a pesar del discurso aclaratorio del anime, Sakura Cardcaptor siempre estuvo moderno para la época. Estaba abierto a temas diferentes y considerados complicados, lo cual para algún niño o niña que lo veía en el inicio de los 2000, quizás no tenía el mismo significado, pero le permitían reconocer la diversificación de las relaciones interpersonales y amorosas, así como la apreciación hacia las familias distintas (sin el considerado típico nucleo familiar). 

Sakura abre los ojos a un universo emocional distinto. Ser testigo una vez más del anime me recordó momentos de mi niñez que pensé nunca podría volver a experimentar. Me hizo volver a valorar las historias que, aún teniendo fantasía de por medio, se sienten reales, vivas y cercanas a mi corazón. Es increíble cómo uno puede seguir disfrutando los recuerdos animados de nuestra infancia.

P.s.: ¿sabían de la secuela de Clear Cards? ¿Cómo es posible que me acabo de enterar?


sábado, 27 de junio de 2020

Crónica Cinéfila: De largometraje a...


En estos tiempos en los que el mundo está tan ocupado atendiendo la crisis del Coronavirus, hacer una película no es nada fácil. 

Así como muchos resaltan los retos financieros que viven muchas áreas laborales, la industria del cine ha sido una de las más afectadas. Las producciones cinematográficas se han detenido, los estrenos se han pospuesto y las salas de cine se mantienen cerradas con la esperanza de abrir con nuevas restricciones que cambiarán definitivamente la experiencia de ver películas en la pantalla grande. 

Pero detengámonos un momento en cómo afecta esto a quienes trabajamos en el "Development Department". Digamos que unos meses antes de que se desatara la pandemia, mi guión de largometraje había sido presentado a una productora que estaba en disposición de comenzar el proceso de pre-producción. Los contratos comenzaron a trabajarse y la euforia de ver mi guión en el cine se elevaba poco a poco. 

Cut to: COVID-19. 

La productora pospone todos los procesos con la promesa de volver a comenzar una vez todo se reestablezca. Pero la gran interrogante es: ¿cuándo todo volverá a la normalidad? Muchos expertos dicen que no hay garantía de que eso ocurra por un largo tiempo. Por lo que esto no significa que la película se ha pospuesto, sino que quizás nunca ocurra. Como guionista eso desanima bastante, pues uno no puede vivir de la promesa. Incluso nos recomiendan siempre que nos mantengamos escribiendo. Pero... ¿nos convertiremos en la biblioteca del WGA, acumulando guiones a la espera de que la industria se reestablezca?

No.

Definitivamente debemos seguir escribiendo porque la creatividad debe cultivarse con dedicación, pero que tu largometraje no se puede producir ahora mismo no quiere decir que no se pueda convertir en algo más.

Aquí les traigo cinco ideas de otras plataformas creativas que se pueden utilizar para traer a la vida tus guiones de películas:

  • Una serie de cortometrajes
Si nos vamos por el librito, un guión debe tener 8 secuencias de 10 a 15 páginas (dependiendo el largo del guión), y cada secuencia tiene al protagonista tratando de alcanzar una meta específica que tiene como resultado el inicio de la siguiente secuencia. Si lo observamos desde ese punto de vista, usualmente un cortometraje es la 7ma secuencia de un largometraje, pues su confrontación final ocupa la mayor parte de la trama. Desde el punto de vista financiero, la producción de un cortometraje es más funcional y su resultado se traduce a mayores oportunidades de ser expuesto en la plataforma de festivales, pues estos son algunos eventos que no han dejado de ocurrir aún en la cuarentena. Por lo que, si tienes algún guión que quisieras producir ya, pero no tienes el presupuesto para hacerlo completo, haz uno o dos cortometrajes inspirados en este. De seguro que si es bueno y llega a festivales, atraerá algunos ojos de adquisición. Y ahí vendrá el largo.
  • Una Serie Web
Si tu película tiene una estructura episódica, quizás la mejor opción sería crear una serie web. Usualmente es similar a una serie de TV, pero son más cortos (entre 10 a 15 minutos por episodio), y su transmisión es a través de plataformas digitales. El presupuesto será obviamente por episodios, pero si tienes un talento dispuesto, tendrás la oportunidad de crear algo que vaya a largo plazo mientras tengas contenido para seguir produciendo episodios. La mejor parte es que hay muchas plataformas gratis que te permitirán transmitirlo, como YouTube, Vimeo, Facebook e Instragram (IGTV), y con cada una puedes lograr ganancias dependiendo del crecimiento de tu serie web. Pronto hablaremos sobre cómo crear una serie web. Mientras tanto, puedes ir considerándolo.
  • Una revista Comic
De pronto me dirán, "pero aún con un bajo presupuesto, no puedo hacer un buen cortometraje o serie web con el tipo de historia que tengo". La siguiente opción es convertirla en una serie de revistas comics. Actualmente existen comics de todo tipo de géneros y estilos por lo que, no importa la historia que tengas, te aseguro que si consigues un ilustrador o un artista gráfico, y lo adaptas a la estructura de un comic, lo podrías tener listo para publicación como una novela gráfica o como una saga de comics.

Algo interesante que debes saber si decides hacer un comic: puedes comenzar la distribución a través de Amazon Publishing. Solo debes enviarles el comic con su portada y contraportada, y dar las especificaciones que debe tener para impresión. Ellos lo publican en su página y una vez comience a venderse, recibes una comisión por venta. Lo sé... tentativo.
  • Una novela escrita
Si tienes el tratamiento de tu guión a la mano, lo puedes publicar como un libro. Así como muchas películas salen de libros, podrías hacer lo mismo con tu guión; en esta ocasión, funciona a la inversa. Solo tienes que diagramar el texto en formato de libro, o simplemente dejarlo en un documento de Word y trabajar la diagramación con Amazon Publishing sin la necesidad de ir a una casa editora. Y es aún más fácil que publicar un comic pues el diseño no es tan complejo en términos de ilustración.
  • Una radio novela
Concluyo con esta porque es para utilizarse en el último de los casos. Entiendo que escribiste un guión para verlo en la pantalla grande, pero a veces tenemos historias que no necesitan de la imagen para contarse sola a través de diálogos poderosos, por lo que una radio novela o un podcast episódico puede ser una buena opción para tu historia. El único presupuesto lo necesitarás en el talento que narre la trama, pues con las modernidades tecnológicas que tenemos a la mano, no es necesario ir a un estudio para hacerlo posible. 



Mi consejo final es que saques de la gaveta ese guión que querías producir o dirigir este año, y consideres realizarlo en otro formato. No abandones la historia porque no la pudiste llevar a la pantalla grande. Quizás el próximo año lo puedas hacer, pero mientras tanto, sácale provecho por otra vía.

miércoles, 3 de junio de 2020

Crónica Cinéfila: La programación de Cannes 2020


El mensaje del Festival de Cine de Cannes es: Coronavirus o no, el espectáculo debe continuar. El icónico festival francés, que estaba programado para realizarse del 12 al 23 de mayo, pero se vio obligado a cancelar su evento físico debido a la pandemia del coronavirus, presentó hoy su programación para Cannes 2020, una selección de películas que llevarán la marca de Cannes a la pantalla en otros eventos alrededor del mundo.

El programa Cannes 2020 incluye muchos de los títulos indie y art house más anticipados del año, entre ellos "The French Dispatch" de Wes Anderson, "True Mothers" de Naomi Kawase , "Summer of '85" de François Ozon, "ADN aka DNA" dirigida y protagonizada por el cineasta francés Maïwenn y "Another Round" de Thomas Vinterberg.

"Soul", el largometraje animado del director de Inside Out, Pete Docter, que fue ampliamente recomendado para tener su estreno mundial en Cannes, también logró el corte para la selección de Cannes 2020. Jamie Foxx, Tina Fey y Quest Love se encuentran entre los talentos de voz en la imagen, cuyo lanzamiento Disney ha retrasado hasta noviembre de este año.

El director británico Steve McQueen, que comenzó su carrera cinematográfica en Cannes ganando el primer premio al mejor largometraje por su debut en 2008, Hunger, regresa con dos películas: "Lover's Rock" y "Mangrove".

"Falling", el debut como director de Viggo Mortensen, que se estrenó en el festival Sundance de este año, también obtuvo un lugar en Cannes 2020. El director de God's Own Country, Francis Lee, hará su debut en Cannes con su nueva película, Ammonite , un drama de época protagonizado por Kate Winslet, Saoirse Ronan y Fiona Shaw.

Las películas seleccionadas también llevarán la marca Cannes 2020, que pueden usar con fines de marketing y promoción a medida que se estrenan en los cines. El Festival del año pasado reafirmó la fuerza de la marca Cannes. Parasite de Bong Joon Ho usó su victoria en la Palma de Oro para saltar al Oscar a la mejor película y a una taquilla mundial de más de US$250 millones, mientras que la programación de 2019 también entregó títulos cruzados como "The Portrait of a Lady on Fire" de Celine Sciamma y "Dolor y Gloria" de Pedro Almodóvar.

Cannes también publicó estadísticas que mostraban que 16 (28.5%) de las películas en la Selección Oficial fueron dirigidas por mujeres, en comparación con 14 títulos (23.7%) del año pasado. Un total de 532 directoras presentaron su película a la Selección Oficial, el 25.7% en total, en comparación con 575 directoras registradas en 2019.

Las películas francesas y en francés están particularmente bien representadas en la programación, con 21 títulos franceses en Cannes 2020, en comparación con 13 el año pasado.

Desde el principio, Frémaux rechazó la opción de tomar Cannes en línea, como lo han hecho algunos festivales de cine, incluido SXSW. Frémaux es un firme defensor de la primacía del estreno teatral. Cannes prohibió las películas de Netflix de su línea de competencia. También se negó a cancelar Cannes. "La cancelación nunca ha sido una opción", dijo Frémaux en su discurso de presentación de la programación. "Como probablemente sepan, el Festival se canceló solo una vez, en 1939. Y otra edición no se completó, que fue en 1968".



A continuación, la programación completa del festival:

Wes Anderson — The French Dispatch

Pete Docter — Soul

Francois Ozon — Summer Of 85

Naomi Kawase — True Mothers

Steve McQueen — Lover’s Rock

Steve McQueen — Mangrove

Thomas Vinterberg — Another Round

Maïwenn – ADN

Viggo Mortensen— Falling

Francis Lee – Ammonite

Magnus von Horn — Sweat

Pascal Plante — Nadia, Butterfly

Jonathan Nossiter — Last Words

Im Sang-Soo — Heaven: To The Land of Happiness

Fernando Trueba — Forgotten We'll Be

Yeon Sang-Ho — Peninsula

Sharunas Bartas — In the Dusk

Lucas Belvaux — Home Front

Koji Fukada — The Real Thing

Marie Castille Mention-Schaar — A Good Man

Danielle Arbid — Passion Simple

Emmanuel Mouret — Les Choses Qu'on Dit, Les Choses Qu'on Fait

Ayten Amin — Souad

Ben Sharrock — Limbo

Farid Bentoumi — Red Soil

Ludovic and Zoran Boukherma — Teddy

Kamen Kalev — February

Elie Wajeman — Un Medecin du Nuit

Oskar Roehler — Enfant Terrible

Nir Bergman — Here We Are

Ninja Thyberg — Pleasure

Charlène Favier — Slalom

Joao Paulo Miranda Maria — Memory House

Jimmy Keyrouz — Broken Keys

Samir Guesmi — Ibrahim

Déa Kulumbegashvili — Beginning

Fanny Liatard, Jérémy Trouilh — Gagarine

Suzanne Lindon — 16 Printemps

Peter Dourountzis — Vaurien

Nicolas Maury — Garcon Chiffon

Nora Martirosyan — Should the Wind Fall

Pascual Sisto —John and the Hole

Wei Shujun — Striding Into The Wind

Dani Rosenberg —The Death of Cinema and My Father Too

Dieudo Hamadi— The Billion Road

Michael Dweck and Gregory Kershaw — The Truffle Hunters

Xavier de Lauzanne —9 Jours a Raqqa

Ann Hui, Johnnie To, Tsui Hark, Sammo Hung, Yuen Woo-Ping and Patrick Tam — Septet: The Story of Hong Kong

Caroline Vignal — Antoinette Dans Les Cévenènnes

Bruno Podalydès — Les Deux Alfred

Emmanuel Courcol — The Big Hit

Laurent Lafitte — L'Origine du Monde

Laurent Lafitte — Le Discours

Goro Miyazaki — Earwig and the Witch

Jonas Poher Rasmussen — Flee

Aurel — Josep

sábado, 28 de marzo de 2020

Crónicas de California: Carta de amor a Los Angeles


Hay una ciudad en un punto de California, protegida por montañas y billboards, donde las playas son frías y el desierto es seco y ventoso; donde cada colina está repleta de casas y condominios, las comunidades tienen más salas de cine que supermercados, y conoces más artistas que personas con oficios tradicionales.

Los Angeles es como el territorio de "Boardwalk" cuando juegas Monopoly: todos pasan cerca pero muy pocos llegan a aterrizar ahí, y los que sí llegan lo hacen con ansías de posesión, sin saber que se convertirá en una pelea de quién tiene más. Pero este no es territorio para todos los que se quieren dedicar al mundo del entretenimiento, pues no todos serán aceptados o entenderán las reglas de juego. Es un mini-universo que se siente más como un club exclusivo al que debes pagarle una membresía anual para poder pertenecer, porque la competitividad se siente en cada avenida y todos están lanzando su carrera de manera particular.

Todo esto sonará como un desaliento, pero al final del día debo admitir algo que no lo digo todo el tiempo: estoy enamorada de esta ciudad. Me enamora su constante impulso por ser mejor en lo que sea que hagas; me apasiona ese acelere cuando entras a las salas de los festivales independientes y sueñas con ver tus proyectos allí; y me enorgullece como no solo se destaca el talento que nace aquí sino también el que florece en y desde cualquier parte del mundo.

Me abrió sus puertas, tanto al nivel personal como profesional. Aquí no solo practiqué el reconocimiento de cuáles son las películas que hacen que Hollywood sea lo que es hoy en día, sino también reconocí cuáles son aquellas que, sin ser de esta industria, llegan a ser tan amadas como las películas originarias de la famosa ciudad. Pero también me enseño a apreciar más el cine como un arte y no solo como un negocio.

Sin embargo, y dejando a un lado todo el amor por el cine que se respira, ninguna experiencia laboral se comparará con el hecho de haber tenido la oportunidad de caminar sus calles, memorizarlas a un punto que, sin importar dónde esté, no necesito Google Maps para ubicarme. Sonaré como una guía turística, pero así como podría dar talleres de mi propio país, así puedo pasear esta ciudad con confianza y decirte que autopistas llevan a donde. Si te ubicas en el mismo centro de La Cienega Boulevard con Wilshire avenue, tienes una vista de 360º de Los Angeles: hacia el Este encontrándote con Downtown LA, y hacia el Oeste tropezando con Beverly Hills, mientras que al Sur está el famoso sector de Santa Monica y hacia el norte te encuentras con el codiciado letrero de Hollywood. Si caminas el Gower St hacia la colina tendrás la foto con el gran letrero de fondo, y si quieres caminar el paseo de las Estrellas, se extiende desde La Brea avenue hasta Gower St, y desde Hollywood Blvd hasta Sunset Blvd. Si quieres encontrarte con famosos, todo dependerá del sector donde los quieres encontrar, mientras que si quieres apreciar el arte de la ciudad, debes dirigirte a West Hollywood, La Brea y Vermont.

Tanto que me querían convencer de dejar de utilizar el transporte público, cuando siento que descubrí lugares gracias a que nunca dependí de un carro propio. Hoy puedo decirles a muchos que andar a pie ha sido un lujo y no un sacrificio, y que aunque nunca dejaba de preocuparme por mi seguridad, no dejaba de explorar zonas que muchos temían por no salirse del mapa turístico. Gracias a esto, puedo decir con confianza que Santa Monica no es solo el Pier y que Downtown no es solo el Staples Center; que hay muchos más mercados que el Central Market, pero que el de The Grove siempre será mi preferido; que ya no me da vergüenza montarme en un scooter ni en una bicicleta, y que ya me pueden dejar en un parque el día entero con dos libros y lo disfruto con tranquilidad.

Pero que nada de esto se confunda con obsesión ni costumbre. Te aseguro que te pasaría lo mismo si vinieses de visita, pues a pesar de ser una de las ciudades más grandes del país, hay algo muy particular en sus calles que hacen que cualquiera se sienta cómodo, como si andase en tierras conocidas.

Hay tantos lugares que voy a extrañar que me resulta difícil no hacerlo sin sacar mi librito y comenzar a hacer una lista. Pero si debo sacar mis favoritos rápidamente, extrañaré andar en la ciudad y siempre encontrarme con valles; ir a Universal City Walk porque voy al cine pero quedarme hasta la noche cuando el parque está vacío; ir a festivales, screenings o eventos a nivel general, y poder conversar con sus artistas; trotar alrededor de Burbank y solo toparme con los lotes de los estudios; o ir de pasadía al Griffith Observatory y admirar la vista Los Angeles.

Hace tres años me abrió sus puertas sin mucho esfuerzo y me dejó conocer aspectos que solo los que exploran con mayor cuidado logran entender de esta ciudad. Se convirtió en una escuela sin necesitar un salón de clases, y un libro de lecciones y experiencias diarias sin ser esperadas; se convirtió en un espacio, donde el trabajo era lo primordial y los rodajes eran casi todos los fines de semana, pero se sacaba tiempo de vez en cuando para visitar un museo o simplemente irnos de brunch hasta que cerraran el buffet.

Son tres años aquí, pero ya me puedo ir con lágrimas de nostalgia y felicidad a la vez. Pues sé que siempre puedo volver por razones de trabajo, de visita y hasta de turista, aunque ya no me sienta así.

Gracias Los Angeles. Me diste una familia, amigos, colegas de por vida, independencia y un lugar al que siempre podré llamar hogar.


miércoles, 4 de marzo de 2020

Crónicas de California: ¿Por qué me voy?


Hace unos meses le comentaba a una amiga que me regreso a República Dominicana muy pronto. Ya ahora es dentro de unas semanas, lo cual me llena de muchos sentimientos mezclados, pero a la vez un paso más hacia el inicio de grandes proyectos. Pero mi amiga no estaba tan emocionada como yo, porque ella dice (y la cito con todo el respeto y amor que le tengo), que "volver a República Dominicana sería un atraso". Me sentí bien mal cuando dijo esto por la sencilla razón de que, independientemente de los líos que hayan en el país, es MI país. Todo el que me conoce, aquí, allá y en cualquier parte del mundo, sabe que me desvivo hablando cursilerías de mi amada isla. Y mi gran sueño, antes de ser una gran artista en cualquier otro lugar, es poder darme grande allá, en mi propio patio. 

Lo que más me molesta de todo esto es que ella no es la única que me ha expresado su descontento por el país. Muchas personas me insisten en que no tengo que volver, que "¿para qué? Si la situación está malísima". O mi favorita: que al contrario, me irá mejor si me quedo en Los Angeles. Así que decidí hacerles esta bonita publicación a todos mis amados seguidores, que tanto les gusta que les hable de esta interesante ciudad. De nada.

Primero que todo quiero que sepan que, desde el primer momento en que llegué a Los Angeles sabía que me iba a enamorar de esta ciudad. Son muchas las razones por la que una persona de mi carrera, con mis pasiones y con mis habilidades (entiendo que las tengo), se quedaría aquí teniendo la posibilidad. Mi jefe, un productor ya establecido en esta ciudad, me insiste que con él siempre tendría trabajo si desearía quedarme o si decido volver. Y si a eso vamos, él mismo me ha dicho que podría ayudarme con el proceso de la visa de trabajo, si deseara hacerlo. Lo que más le sorprende es cada vez que le digo que, aunque le agradezco la oferta, necesito regresar a mi país, por lo menos por un tiempo. Pues así como hay muchas razones por las que me quedaría, así también hay muchas por las que decido irme.

Una de ellas es el costo de vida. Como le comenté a alguien justamente hoy: el que vive aquí, a menos que tenga un sueldo de por lo menos US$100,000 al año, está sobreviviendo, no viviendo. California es una minipotencia dentro de este país, al punto en que si decidiese convertirse en un país, sería una potencia mundial, ya teniendo establecida sus propias reglas y sus propias condiciones para poder vivir aquí. Pero así como tiene sus puntos maravillosos, Los Angeles es una de las ciudades más costosas de Estados Unidos. El salario a la hora es alto en comparación a otras ciudades, pero es porque la renta, la comida, el transporte y hasta el agua es mucho más costoso aquí. Entonces, como yo sé que no estoy ganando ese salario y que no lo ganaría por, por lo menos, 4 años más y quien sabe si más, decido irme a donde la renta no me va a costar más de US$500 y puedo comer lo que más me gusta.

La otra razón es relacionada a mi carrera. ¡Ya sé que dirán! "Pero si allá es que tu carrera se da mejor". Se da porque es la capital del cine, Hollywood. Pero ¿por cuántos años más debo estar aquí para finalmente tener mi propia serie de televisión, o mi propio estudio, o poder hacer una película como yo la quiera hacer? Señores, si no lo sabían a estas alturas, yo soy una persona ambiciosa y exigente, y aquí nada de eso es tan fácil de tener, a menos de que tengas los contactos. ¿Adivinen dónde sí los tengo?

Mi última razón, y esta es bien personal, es que quiero dar clases de cine. Vengo de una larga familia de profesores, comenzando por mis padres. Aunque educar no es mi prioridad principal para regresar, sí quiero convertirme en docente y enseñarle a los jóvenes talentos del cine lo que aprendí de Hollywood y los errores que esta industria comete a diario para que los eviten. No soy una experta, solo tengo algunas 20 producciones y 20 guiones escritos... (¿lloverán insultos por esto?), pero en mis pocos años dedicada al cine, he aprendido tanto que quiero compartirlo con más personas que le vayan a sacar provecho a esto. Si algo también puedo reconocer de mí misma, que no sé si es bueno o una condena para otros, es que me encanta hablar de lo que sé. Y que mejor manera de hacer esto que en mi propio país, donde el cine está creciendo bastante y que debe seguir haciéndolo, en todos los ámbitos de la industria.

Ay Los Angeles... Si te hubiesen dicho que no me iba a quedar para siempre, creo que nunca te lo hubieses imaginado. Pero la verdad es que lloraré más por el hecho de no estar con mis amigos -Andi evita el tema, por si se lo preguntaban-, que por el hecho de no estar aquí.

Y está no es mi carta de adiós (eso es una publicación separada con sentimentalismo y todo), porque Los Angeles ha sido más que un hogar por tres años. Se ha convertido en una de las experiencias más importantes de mi vida. Ha sido un honor ser parte de esta ciudad y esta comunidad, al punto de que dejo atrás una familia a la que puedo regresar en cualquier momento en que me necesiten, y ellos saben que se pueden tomar esto bien literal.

Pero ya es hora, ya le puse fecha de ida al calendario y no hay vuelta atrás... por ahora. Me esperan grandes proyectos en mi isla, así como muchos me esperan allá, o por lo menos eso es lo que yo quiero creer.

sábado, 29 de febrero de 2020

Crónicas de California: Trabajar para la TV, una rutina diferente


Para mí, no hay nada más emocionante que un día productivo. Levantarme temprano, tomarme una buena taza de café y ponerme la "ropa de trabajo". Pero cuando trabajas para una serie de televisión o un estudio de televisión, una vez comienza tu día de trabajo, el resto del mundo es invisible, te desconectas de la sociedad y te envuelves en las tareas del día a día, a pesar de que ese término de rutina casi ni existe.

En un día suave, el trabajo es de oficina: contactar clientes, agendar reuniones y los siguientes días de rodaje de la semana, arreglar los presupuestos de la semana, corregir los dailies de la semana anterior, y así se extiende hasta que mi jefe considere que voy a estar ocupada todo el día. No se asusten: me da tiempo para comer e ir al baño. No se asusten: salgo a las 6PM normalmente del trabajo. En un día intenso, los días de estudio... se me olvida que existen las horas de descansar.

Lo (in)conveniente de cuándo trabajas para la televisión es que, por más que realices un calendario de trabajo, la rutina cambia todos los días. Estoy tan acostumbrada al calendario de producción de una película que me costó por lo menos tres semanas para poder desconectarme el chip de producción de mi cerebro y aprenderme que nunca habría un calendario fijo para el mes completo.

Cuando empecé a trabajar para este estudio, estaban cerrando la temporada y preparándose para la siguiente, así que tuve la dicha de ver todos los procesos.

Preproducción es muy similar al proceso para una película: una vez se tienen todos los guiones de la temporada, el co-productor se reúne con los productores de línea, coordinadores y encargados de rodaje, y se desglosa el guión en conjunto. Primero se reconocen los episodios más costosos, y luego las escenas más costosas. Al ser una serie de ciencia ficción (ya se imaginarán mi emoción con sus discusiones sobre la historia...), hay un guionista encargado de la "ciencia de la historia", mientras que otros se encargan de personajes específicos y su historia, y un tercero que se encarga del episodio completo. El asistente de guión se encarga de hacer notas durante las reuniones y mandarlas a todos después de cada día de desarrollo (casi como un supervisor de guión). Esas notas, sí han sido aprobadas por los guionistas, pueden ser presentadas para el proceso de preproducción.

Una vez se hace el desgloce, todos los supervisores de departamentos se reúnen, y hablan de todos los guiones, pero antes, se determinan las locaciones dónde se grabarán, a menos que se utilicen las mismas de la temporada anterior. Cada episodio tiene un asistente de dirección diferente pues casi siempre hay escenas de diferentes episodios que se graban al mismo tiempo en diferentes locaciones. Y todos los departamentos tienen pequeños equipos encargados de subtramas dentro del guión. Así mismo, hay un cinematógrafo general para la serie, y diferentes operadores de cámara; esto se debe a que se tiene que mantener el mismo estilo para toda la serie, muy diferente a la colección de directores que una temporada puede tener. Pero en el caso de esta serie, se tiene un director para todo.

Atrás de mí, todos los guiones divididos en strips.
Todos los departamentos se reúnen todas las semanas para hablar de los avances, y cuando se aproxima la fecha de rodaje, las reuniones son con más frecuencia. Los departamentos comienzan a preparar la locación para rodaje una semana antes del primer día. Esto porque no se quiere perder tiempo en estos días, ya que la prioridad es que se graben los cortes necesarios.

En el caso de la postproducción de los episodios, cada departamento tiene una oficina y todos trabajan al mismo tiempo en escenas diferentes, mientras el jefe en edición supervisa todo. Ya una vez se tiene la imagen bloqueada, todos se reunen con el editor principal y los artistas de VFX, para asignar cuáles artistas harán qué cortes dependiendo de su experiencia, con un supervisor de VFX asegurándose de que se mantenga una simetría entre todos. Después de ahí sigue la corrección de color que normalmente es realizada por una única persona, y la edición de sonido, que tiene un corrector diferente dependiendo de la subtrama. Así mismo, existe una banda sonora para cada personaje principal o subtrama que se presenta (comenzarán a notarlo ahora con sus series favoritas).

Ya después de que todo esto ha sido superado, y que cada episodio está completo y asegurado, lo envían al departamento de revisión, para que los productores principales lo aprueben, y luego ser aprobado por el estudio para que se envíe al canal correspondiente.

No todas las series tienen esta misma rutina. No creo que todas graben todos los episodios al mismo tiempo, pues todo dependerá del tipo de serie, la cantidad de personajes, de miembros de departamentos participando por rodaje, y de la extensión de los episodios. Sin embargo, la postproducción es la misma para todos, inclusive si son para una página de streaming, y no para un canal de televisión.

Con estos pocos meses de aprendizaje en un estudio de TV, ya si puedo confirmar que todos los medios tienen casi el mismo ritmo de producción. Algunos son más intensos que otros, pero en definitiva es un trabajo de "comunidad", sobretodo en la televisión que, como no tiene el mismo tiempo de producción que una película (una película puede tardarse hasta 5 años en el proceso completo, mientras que una serie no puede tardar más de año y medio entre temporadas), se requiere más personal para que todos los episodios puedan ser completados a tiempo.

Creo que me quedo más trabajando en la parte creativa y la preproducción cuando se trata de series, pues todo lo demás ya requiere personal bien específico. Ya para el resto de los proyectos, me pueden poner donde sea.


sábado, 22 de febrero de 2020

Crónicas de California: ¿Qué no hacer cuando eres productor?


Si hace 6 años me hubiesen dicho que la mayoría de mis créditos serían como productora, nunca se lo hubiese creído a nadie. Aunque es una posición que trae muchos méritos y que le da mucho control a quién lo maneja, es a la vez la posición que muchos odian, no solo por las funciones, sino por la persona en que te conviertes.

Los deseos de muerte que muchas personas dentro de un rodaje sienten hacia el productor se deben a muchas razones; la principal es que, por ser una posición que requiere tanta atención y cuidado, su trato hacia otros termina siendo... indeseable. Y no es mentira que nos pasa a todos: a ley de días de rodaje, y tantas personas dependiendo de ti, lo importante no es ser amigable, sino que todo quede como ha sido planeado. Sin embargo, hay una gran diferencia entre perfeccionista diablito andante. Por eso, en base a mis experiencias y lo que he notado de los productores en Hollywood para los que he trabajado, he aquí 5 lecciones de qué no hacer cuando eres productor.

1. No delegar. Mientras producía el teaser de Exorcism 101, habían pasos que me los sabía tan de memoria o los había hecho tantas veces en otras ocasiones, que cuando lo hacía, mi propio equipo me decía: "pero... eso le corresponde a fulanito". Y era verdad, me molestaba delegarle algo a alguien porque entendía que yo lo podía hacer mejor o porque no se lo quería confiar a nadie. Entiende que el productor toma el rumbo del asunto, pero al final del día ningún bote anda en solitario. Además, si le estás pagando a un equipo, usa de él.

2. Abusar del rol. Ahora viene la contraparte de lo anterior. Uno de mis antiguos jefes trabajaba como encargado de producción del proyecto para una serie web. Trabajamos tantas horas de corrido juntos que llegó a un punto en que me contrató como su asistente porque le gustaba cómo manejaba la agenda y la lista de trabajos. Sin embargo, comenzó a incluir tareas que no correspondían, como limpiar el reguero de su oficina o devolver paquetes personales a tiendas; me sentía como la chacha. Recuerda que tus "empleados" tienen cargos específicos, e independientemente que sean tus asistentes, tienes que recordar que no son tus chachas(os).

3. Creerse el centro del universo. Hace un año me contrataron como asistente de producción para una productora mayor de 70 años. La mujer casi nunca me hablaba de trabajo, siempre quería hablar de su vida personal, cosas que quería que le ayudara a hacer o, peor, adivinar lo siguiente que iba a pensar para así hacer lo que ella quería tal y cómo lo quería. Como productora, puedes requerir ciertas necesidades de parte de tu equipo, pero aunque eres Dios en la producción, no lo eres en la vida real. Respeta a tus empleados y trátalos con dignidad, recuerda que ellos también son humanos y que aunque estén trabajando para ti, no quiere decir que son psíquicos y que sabrán lo que estás pensando.

4. Pensar que eres el único que sabe o que tiene buenas ideas. Este es un error constante de una persona muy cercana a mi (y seguro si lo lee, me escribirá): aunque eres la cabeza de la producción, ya por eso no te convertiste en la única persona que procesa y ejecuta dentro de una producción. Esa persona de la que hablo hasta le molesta cuando otros dan sugerencias. Entiendo perfectamente que cuando la agenda va apretada, es difícil aventurarse a ideas de todos, sin embargo (y lo repito como una guagua de frutas andante), una producción se hace con un equipo de personas, y a la hora de resolver problemas, a veces es bueno tener varias ideas de cómo hacerlo.

5. Tratar todas las producciones de la misma manera. Mi jefe actual tiene 40 años trabajando para la industria de cine. Ha estado en más de 25 producciones, incluyendo Total Recall, Pulp Fiction y Speed. Sin embargo, constantemente me dice de resolver situaciones de producción de maneras que ya no son efectivas, y se molesta cuando le explico que eso no aplica para el formato en que trabajamos ahora, pues dice que "a estas alturas, él no está para estar aprendiendo cosas nuevas dentro de producciones que ya ha hecho anteriormente". Les informo que el cine es un arte y cambia dependiendo de lo que vayas a hacer; cada producción tiene una estructura diferente. No quieras aplicar lo mismo que hizo el ganador al Oscar con sus películas, porque esa fórmula no le va a funcionar ni siquiera a él en todas sus historias. Aprende a comenzar de cero en cada etapa.

Finalmente, recuerda que nadie trabaja para ti día completo a menos que pagues ese precio. Nadie es tu esclavo ni mucho menos están supuestos a cumplir tus "necesidades personales". Me molesta cuando escucho productores discutiendo sin ninguna razón o riéndose de su equipo poor decisiones que tomen durante el rodaje. Recuerda que, así como tú no recomiendas a personal que no hizo su trabajo, así el personal habla de ti cuando otros aplican a trabajar contigo.

No te quieras convertir en el indeseable de gratis: no vale la pena. Ni aunque te ganes con eso 25 créditos en producción. 


jueves, 31 de octubre de 2019

Crónicas de California: Crew solo de mujeres



Hay cierta satisfacción de trabajar solo con mujeres. Muchos dirán que es donde hay más drama, pero hay que aclarar algo: entre mujeres, no hay que levantar tanto la voz para poder hacerse escuchar, ni mucho menos para respetar los roles.

Yo he tenido muchas mentoras a lo largo de los años, algunas que sin conocerlas han servido de modelo a seguir para convertirme en lo que soy y lo que quiero llegar a ser. Mientras que otras son unas luchadoras que me enseñaron en diferentes etapas de mi vida, que lo importante no es solo llegar a la meta, sino todo el proceso de por medio. Y aunque no todas están relacionadas a mi vida en el cine, sus consejos siempre me servirán en mi vida profesional.

Cuando escogí estudiar cine, esta era todavía una industria de "machos". Ser mujer en el cine significaba tres tipos de roles: maquillista, encargada de vestuario o supervisora de guión. El simple hecho de acercarse a la cámara requería pasar por encima de un tumulto de hombres que se hacían llamar los mejores a costa de hacer enemigos entre rodajes. Yo misma sufrí esto en mis inicios dentro de rodajes. Escuchaba las eternas discusiones entre director y director de fotografía, y cuando alguno de los dos era mujer, no importaba si ella era la directora, al final del día, el hombre creía siempre tener la razón.

No estoy tratando de crucificar a todos los hombres, pues siempre hay sus buenos samaritanos que respetan, pero, como le explicaba a una personas hace unos días, atento a que los hombres fundaron esta industria, ellos creen que son los únicos "mejores". Y lamentablemente para ellos, ya no es así.

El día en que decidí comenzar la preproducción de Exorcism 101, me prometí que mi rodaje no iba a pasar por el mismo machismo que ya he visto desde hace mucho tiempo: el crew tenía que ser mayoritariamente mujeres, y sino completamente mujeres. Algunas personas lo creían poco creíble. Roles como electricista, iluminista y grip son mayoritariamente masculinos por requerir "cierta fuerza bruta que algunos creen imposibles para las mujeres", pero yo quería callarle la boca a muchos, así que me encontré con mujeres maravillosas que demostraron ser tan capaces de levantar un dolly con sus propias manos. 

La preproducción pasó tal cual esperaba, pero mi mayor sorpresa fue el rodaje: no había competencía de quién sabe más, no había drama, no había egocentrismo. Cada quién hacía lo que tenía que hacer, respetando los roles de los demás. Los únicos dos hombres del crew estaban por debajo de dos mujeres increíbles, y nunca hubo un mal gesto ni incomodidad, muy por el contrario hacían todo tal cual se les pedía.

Hicimos cada shot que tenía en mente, hasta fotografías para los posters, y esto no fue impedimento para que al final del día termináramos temprano, a tiempo de limpiar y dejar esa iglesia tal como la entregaron. Y así también fluyó el día de devolver los equipos, los cuales se imaginarán volvieron a tocarme a mí, más mi mano derecha Anna Vialova quien siempre estuvo conmigo desde aquel agosto que le contaba sobre mi plan de traer a la vida esta idea que se ha convertido en mi hija.

Quisiera aprovechar este momento para agradecer a mi crew completo de mujeres: Andi Mendez, Anna Vialova, Rebekah Shuniak, Jade Yusi, Megan Ressa, Farren Bordon, Duygu Gunesli, Isabella Hawthorn, Dinda Febriqa, Lethabo Mokgatle, Maria García, Tori Wada, Natália Sabino, Kaylie Moore, Cesia Cano, Houry Magarian, Federica Carlino y Lotta Lemetti, por cada segundo de dedicación y haber hecho posible este rodaje. Gracias a ustedes, este fue el mejor rodaje que he tenido en el año. Y no puedo dejar de mencionar a Gabriele Fabbro y João Vítor Rosas, quienes se comportaron como dos caballeros y se envolvieron en el rodaje sin mucho pensarlo; son los mejores.

Después de una experiencia como esta, de ahora en adelante prefiero siempre trabajar con mujeres. Hay que seguir demostrando que ya no hay nadie mejor que nadie, sino que somos tan (y a veces hasta más) capaces de hacer magia en el cine.

sábado, 19 de octubre de 2019

Crónicas de California: 8 meses después


Muchas personas me han escrito en estos últimos días. Me han dicho que me he distanciado, y que ya no les hablo con tanta frecuencia. Que extrañan nuestros "cotilleos", que necesitan más tiempo de mi y que me tome un descanso. Que trabajo mucho y que descanso poco. En fin, me han dicho que me coja un break.

Cuando me lo dijeron solo pensé, "estoy mal". Es verdad que estoy ocupada, pero no hay que llegar a extremos. Y después le seguí dando mente y por eso decidí hacer esta publicación. Creo que no muchos lo entenderán, porque solo el que ha trabajado o trabaja en esta industria podría ponerse en mis zapatos, pero aquí viene mi desahogo.

Hace ocho meses me gradué de la maestría, lo cual ha sido uno de mis mayores logros. Obtuve no solo lo que mis padres me motivaban a concluir, sino lo que soñaba desde que vi Harry Potter por primera vez. El cine ya no era un hobby, era mi profesión. Y cuando me gradué, obtuve la oportunidad de alargar mi estadía y trabajar en pasantías y oportunidades de rodaje. Pero cuando me dieron ese título, también me dieron consejos y mensajes que nunca se me olvidarán: esta carrera es solo para sus verdaderos amantes, él que no pueda con la presión artística y los meses pasivos, no la aguantará nunca. Y estos últimos ocho meses, han sido el mayor reto de mi vida.

Justo antes de graduarme, ya tenía opciones de pasantía, trabajos en rodaje, y muchas otras actividades que con seguridad sabía que me mantendrían distraída, pues siéndoles honesta, no sé descansar (no me gusta descansar), y cuando digo que quiero descansar, a las pocas horas mi mente comienza a torturarme. 

Pues marzo fue un mes de mucho ajetreo. Estuve en cinco sets diferentes, dos de ellos producidos por mí, y en el resto trabajaba como Supervisora de Guión. Ya cuando abril se asomó, vino uno mayor: una película. No, no fue un rodaje en un set de Warner Bros o cualquiera de esos estudios grandes, pero era una película, de la cual estaba muy emocionada de participar, porque una película es una película y punto. Trabajaría como supervisora de guión que significaba un crédito significativo. Y de repente no solo tenía esa película, sino también otra película (que por razones que no están en mi control, todavía no ha podido rodarse, pero tengo fe de que ese rodaje viene y pronto).

Les explico cómo eran mis días de semana: de lunes a miércoles trabajaba de asistente para la productora, revisando páginas de guión y manejando el calendario de producción, mientras que de jueves a domingo estaba en sets de rodajes, a veces de día completo, y otras veces de media noche.  Y mientras esto pasaba, era parte del staff de una serie web, escribiendo guiones y teniendo reuniones de producción cada vez que tenía una noche libre. Me la pasé así hasta junio, donde se acababa ese rodaje y comenzaban otros más pequeños pero casi igual de intensos. No supe lo que era tomarme un fin de semana libre hasta mediados de junio, cuando la temporada de rodajes se apagó, y algunos se dejaron para después de la temporada de verano.

Luego pasó algo que no esperaba: gané un premio con uno de mis guiones, y no cualquier guión, sino mi último hijo y al que amo con una intensidad que nadie entenderá hasta que escriba un guión así de apasionado. "Exorcism 101", el cual fue mi proyecto de tesis de la maestría, ganó Mejor Guión en el Etheria Film Festival, otorgándole un premio monetario que me daría la oportunidad de grabar un teaser del guión. 

Tuve mis primeras vacaciones del 2019 entre junio y julio, y fueron esporádicas: me fui a Las Vegas y aproveché a hacer un pequeño turismo interno con mi amiga Anastasia, luego fui a Puerto Rico con Andi y después visité RD por unos días para celebrar la graduación de mi hermana. Pero como se imaginarán, me fui mentalizada de que cuando regresara a Los Angeles, iba a tener el doble de trabajo. No bien pisé tierra gringa, ya tenía un rodaje ese fin de semana, y un corto en producción para grabar en agosto. De ese rodaje, salieron dos oportunidades de trabajo adicionales para agosto. 

Septiembre fue un mes interesante: pues además de trabajar en dos sets grandes, también trabajé en una obra teatral, en una presentación de baile como productora de piso, y comencé a tomar riendas del teaser de Exorcism 101. Y así octubre llegó el doble de complicado, con más trabajos, proyectos, una tercera película, un guión en proceso, y con muchas fechas límites. Mi calendario de trabajo no da para una agenda, y mis horarios son tan locos que solo yo puedo entenderlos. 

No ha llegado noviembre y ya tengo tres rodajes. ¿Qué estoy hablando...? No ha llegado el próximo año, y ya tengo tres rodajes pendientes.

En ocho meses he vivido mucho. He crecido como profesional y he aprendido lecciones importantes de vida. He sabido manejarme económicamente, y entender qué son gustos y qué son necesidades. Me he hecho amiga de personas increíbles con quienes he creado proyectos bien interesantes. He presentado cinco cortometrajes en Warner Bros en los que trabajé como productora o guionista. Y he conocido personalidades del mundo de la televisión y el cine, con los que algún día me gustaría trabajar.

Me he distanciado, pero no porque lo haya provocado, sino porque mi profesión me lo exige. No es excusa, lo sé. Intentaré escribirles más a menudo, pero también entiendan que esto no es solo mi profesión, es uno de mis grandes amores, a los que le he dedicado mi corazón y mi alma para llegar a metas importantes. Y seguro vendrán meses pasivos o bien problemáticos a nivel financiero, en los que yo tendré que crear proyectos para que no sean tan desesperantes, y buscármela por otras tres vías para tener una vida decente, pero no importa nada. Esta es la vida que elegí.

¡Estamos bien!


sábado, 24 de agosto de 2019

Crónicas de California: La poca costumbre de escribir en español

Si creciste en República Dominicana, escribir en cursiva fue un requerimiento de tu escuela/colegio. Pero seguro a muchos les pasó, al igual que a mi, que después de pasar esos primeros grados de primaria, ya no había exigencia de escribir de una cierta forma y cada quien encontró su propio estilo; en mi caso, ahora solo escribir a molde, literal se me olvidó como escribir en cursiva. Y así mismo, muchas otras cosas variaron, como hacer matemáticas de la cabeza después de tener acceso a calculadoras, o saberse de memoria las direcciones sin necesidad de Google Maps. Pero... ¿escribir un guión en español después de dos años escribiéndolos en ingles? Señoras y señores, eso ha sido lo más difícil que he tenido que hacer en las últimas semanas.

Hace unos meses atrás, mi primis Yami me llamó para consultarme si conocía a alguien que le pudiese escribir el guión de su tesis. Obviamente, típica guionista, le dije que estaba dispuesta a hacerlo; ya tengo experiencia escribiendo largometrajes en poco tiempo y la idea suena muy interesante, a parte que sería mi primer crédito oficial de película en RD si nos animamos a producirlo. 

Después de eso, comencé a investigar sobre todo los aspectos que tendría el guión: la temática de la historia gira en torno al Gagá dominicano, las tradiciones de heredar el oficio familiar y los bateyes en el sureste del país. Les contaría más pero por temas de privacidad, solo diré que es una historia ambiciosa y con mucho potencial, y no lo digo porque yo la estoy escribiendo sino porque en sí, recoge detalles que siempre he recalcado que las películas dominicanas deberían tener: lenguaje coloquial, un vistazo de áreas del país que en muy pocas ocasiones son exploradas, y costumbres reales del dominicano promedio. 

Sin embargo, esto no significa que el guión me dio, y todavía me sigue dando problemas (apenas voy por el primer borrador, faltan cuchucientos). Y no es por la distancia, o el hecho de que escribo sobre lugares que nunca he visto en persona... sino por estar escribiéndolo en español.

Muchos leerán esto y dirán "óyela ahora, criada toda una vida en RD y ahora viene a decir que no puede escribir en español". Cuando escribo mis críticas o crónicas, nunca he tenido problemas porque siempre lo he hecho en español, mi voz no ha variado ni he tenido un choque de spanglish como muchos hacen, incluyendo los que ni siquiera viven en países anglosajones. Sin embargo, hacía mucho no escribía un guión en mi propio idioma. Y el último que escribí fue de menos de 15 páginas; es muy diferente tener que escribir más de 50 páginas de un pecozón. 

Hablé con un par de colegas internacionales por aquí que ya han comenzado a escribir en su propio idioma otra vez, y según ellos es algo común. Les pasa a todos, incluso a los que no son guionistas pero tratan de hacer sus propias historias. Pero desde mi propio punto de vista, es un poco embarazoso. Cuando me mudé a LA, me sentía incómoda escribiendo en inglés. No era que traducía mis ideas, pues como aprendí inglés desde muy joven, tenía ya la capacidad de "pensar en inglés" y escribir tal cual, pero eso no significaba que mi inglés era perfecto, pues no es mi primer idioma, ni mucho menos es uno que entiendo en su totalidad. El idioma inglés tiene reglas complejas, en el sentido de que no tienen sentido: aplican para algunos y para otros es de otra manera. 

Pero el español, no. Es uno de los idiomas más complicados y más completos, con un sinnúmero de conjugaciones verbales y un vocabulario tan amplio que muchos desean tener bajo su control, y ni siquiera los que manejan este idioma a su perfección se saben todas las palabras existentes; es un privilegio que solo lo tienen los lingüistas. 

Pero volviendo al tema del guión: se me hizo difícil. Fue frustrante el hecho de tratar de decir algo y solo recordarme cómo decirlo en inglés. ¿Cómo es posible que tuve que chequear en google cómo se decía "shocked", "suddenly" o pequeñas palabras que en inglés son comúnmente utilizadas en guiones? Como las aprendí a utilizar con más frecuencia en estos últimos dos años, ahora suenan extrañas en mi propio idioma, lo cual es ridículo. 

Al final lo logré. Ya lo "terminé", pero por supuesto; después de pasarme toda una semana haciendo un vocabulario de palabras que sabía iba a necesitar, viendo videos de dominicanos hablando y leyendo algunos guiones en español, todo es posible.

Finalmente puedo decir: ya toca escribir en español.

domingo, 4 de agosto de 2019

Crónicas de California: LALIFF 2019


Por 18va ocasión, el Los Angeles Latino International Film Festival (LALIFF) celebra su devoción al cine y la cultura latina en las famosas salas del Chinese Theater en Hollywood, California. El festival es el espacio donde perfecto para compartir con la comunidad latina, y conocer las visiones de los artistas cinematográficos, musicales y jóvenes talentos ofrencen a la industria del entretenimiento. 

La gala de apertura le da inicio a cuatro días repletos de largometrajes, cortometrajes y películas episódicas dirigidas por Latinx. El festival también alberga presentaciones en vivo, exhibiciones de arte y podcasts, así como un programa llamado Legacy que brinda a jóvenes cineastas de preparatoria un foro para proyectar sus cortometrajes en la pantalla grande.

En este año, la mayoría de las películas seleccionadas a ser proyectadas comparten la temática de migración en común, enfocada desde varios enfoques pero a la vez demostrando los puntos de vista y las reacciones que otras personas tienen a este tema social, desde historias sobre inmigrantes ilegales hasta el reencuentro de migrantes con la tierra madre. 

Los cineastas Cristina Ibarra y Alex Rivera abrieron el festival con su película The Infiltrators, la historia sobre un grupo de indocumentados que se infiltran en el Broward Transitional Center con el plan de sacar a alguien que se encuentra injustamente detenido y exponer los casos de abuso que se dan allí. The Infiltrators se basa en la historia real de los activistas de la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA) que en 2012 entraron a un centro de detención para localizar a un hombre llamado Claudio Rojas que había sido separado de su familia en el condado de Broward, Florida. Desde el interior de los muros de un centro de detención, los dos jóvenes activistas conocían las condiciones que el sistema de inmigración de los Estados Unidos impone a los inmigrantes indocumentados. A partir de ahí, utilizaron sus posiciones y conocimientos externos para organizarse en contra de las condiciones a las que habían estado sometidos detenidos como Rojas. 


Otras películas que continúan la temática son De lo Mio de la cineasta dominicana Diana Peralta, Building the American Dream de la cineasta texana Chelsea Hernandez, Chulas Fronteras de Les Blank, y Pahokee de Ivete Lucas & Patrick Bresnan. A la vez, el productor y actor Edward James Olmos, cofundador de este festival, presentó su más reciente obra The Devil Has a Name, donde el tema de migración resulta secundario en comparación con la situación principal que abarcaba la historia en relación a la contaminación que las compañías petroleras provocan en los cultivos alrededor de California.

Este año, el festival incluye 15 largometrajes, 17 cortometrajes, cinco episodios, dos eventos especiales y dos podcasts latinos en vivo desde el festival además de destacar a cineastas latinos nacidos en Estados Unidos como Cristina Ibarra, Alex Rivera, Rashaad Ernesto Green, Ben DeJesus, Chelsea Hernandez, Diana Peralta, entre otros. Además de las proyecciones, el festival contó con el desarrollo de programas educativos cortos, uno de ellos el Latinx in Animations, una clase magistral donde animadores y creadores comparten sus influencias y sus orígenes, y cómo esto les inspira en la elaboración de sus proyectos. 

Entre los invitados que desfilaron por la alfombra roja, la comunidad latina se hizo sentir, desde jóvenes talentos en series de televisión tan famosas como The Walking Dead y The Mayans, hasta figuras del cine que se han destacado desde hace muchos años, como Luis Guzmán y Celinés Toribio.

LALIFF ha sido un elemento fijo en Hollywood, gracias en parte al trabajo constante que Edward James Olmos ha puesto en la apertura de puertas en el mundo del espectáculo para la comunidad Latinx. Olmos fundó LALIFF en 1997 junto a Marlene Dermer, Kirk Whisler y George Hernández. El festival de este año, el segundo desde un paréntesis reciente de cinco años, está bajo la dirección ejecutiva de Rafael Agustín, quien fue guionista de Jane the Virgin. 


domingo, 30 de junio de 2019

Crónicas de California: Exorcism 101 gana su primer laurel


El que me conoce bien sabe de un dato que me atrae con facilidad al cine: los demonios. Soy fanática empedernida de las películas sobrenaturales, al punto que, mientras más miedo me de, más emoción siento. Pero esto se debe a que creo en los demonios... sí, mi fe llega a ese nivel. Mis creencias me han enseñado que cómo hay bien también hay mal, y son el tipo de antagonista que realmente me aterrorizan. Por eso, cuando escribo historias de terror, son relacionadas a estos seres.

Cuando tenía que elegir una idea para mi tesis de posgrado, recordé una historia que me contó una persona, sobre una escuela para seminaristas en mi país donde ellos deben participar en exorcismos, por el hecho de que deben aprender a hacerlo en caso de que algún día le tocara protagonizar uno por sí solos. En el momento en que me enteré de eso, sabía que en algún momento de mi vida la usaría (yo todo lo convierto en guiones, retenme).

El resultado final es uno de mis proyectos favoritos, y el cual me he comprometido a hacer realidad algún día. Exorcism 101 es la historia de una novicia rebelde que, después de haber realizado un exorcismo a una de sus citas, es inscrita a la fuerza en una escuela de exorcismo al Sur de la República Dominicana. No está basada en nadie real, pero tiene muchos relatos personales y de leyendas urbanas del país, lo cual es algo que muchas personas aprecian porque les da la oportunidad de conocer la cultura dominicana. A pesar de tener personajes endemoniados y tramas que están propuestas a asustar, también es una comedia, lo cual permite acercarlo más a la coloquialidad del país y a nuestra sociedad.

Como habrán notado, es un proyecto que me apasiona mucho, y por eso aproveché para enviarlo a varios festivales de género (para mujeres y exclusivamente para terror), uno de ellos siendo Stephanie Rothman Fellowship. Esta es una fundación creada para apoyar a mujeres cineastas que escriban, produzcan y/o dirijan historias de género de terror, thriller o fantasía. Es un concurso de guión que reconoce a la ganadora con un premio en efectivo que le ayude a producir el guión con el que participa u otro proyecto que tenga engavetado.

Soy del tipo de escritoras que cuando someto alguna de mis historias a concurso, me olvido que aplico para no entusiasmarme demasiado con lo que no ha ocurrido, y este fue uno de esos casos que participé y borré cassette casi al segundo de aplicar. Cuando me escribieron diciéndome que era finalista, ahí fue que los nervios realmente golpearon. Me preguntaron qué haría con el premio, y dije lo que realmente quería hacer desde que presenté mi tesis: produciría una de mis escenas favoritas del guión para utilizarla como parte de un lookbook para productores o inversionistas que les pudiese interesar la propuesta de televisión. Al día siguiente me notificaron que había resultado ganadora.

Hagamos una breve pausa aquí: cuando me enteré que había ganado, estaba en el metro, camino a un rodaje, y comencé a llorar de la felicidad, porque así soy de emocional aunque nadie me crea. La señora que estaba sentada al lado mío ni se inmutó, como el resto de los gringos aquí, pero no me importó y no me controlé las lágrimas. Es un logro que tengo derecho a expresarlo.

Me había guardado el premio hasta el día de ayer por dos razones: no soy de las que le encanta compartir todo al segundo que me ocurren con el resto del mundo, y me pidieron que lo mantuviese reservado hasta el anuncio publico en el Etheria Film Festival, un festival exclusivo para cineastas mujeres que produzcan contenido de terror, fantasía o thriller. 

Y una vez más, mientras anunciaban a la ganadora en escenario, mi corazón se aceleró. Ya sabía que había ganado y sabía que debía hablar en público, pero fue más real en persona. No lloré, ya aquí estaba un poco más tranquila... pero sí sonaba nerviosa. Obviamente quería copiar el discurso de Olivia Colman en los Oscars, pero aquí tenía algo más práctico y aterrizado para esta ocasión. El de Colman lo tengo reservado para cuando me gane el Oscar a mejor guión. 

El mayor orgullo lo sentí cuando expresé lo agradecida que estaba con mi cultura y mi país, desde que dije "República Dominicana", toda la audiencia aplaudió, y no sé si será por decencia o porque les caemos bien, pero que bien se sintió que reconocieran eso de mi.

Es el primero de muchos, lo sé. Lo siento en el fondo de mi corazoncito. Es una idea que siento que muchas personas, incluso aquellos que no son fanáticos del terror o los demonios, disfrutarían. Y este es el primer paso. El siguiente es poner en marcha la producción del teaser. 

Ya luego les cuento cómo va, mientras tanto, mi director y yo estamos en pre-producción ahora mismo.


sábado, 22 de junio de 2019

Crónicas de California: Hola Mexico Film Festival


Por 11va ocasión, México dice presente en la ciudad de Los Angeles con el Hola Mexico Film Festival, un espacio donde se resaltan la cultura, el día a día y los conflictos de este país. El teatro Montalbán de Hollywood se vistió de distintos colores, y entre colores, enchiladas y un mariachi de fondo, la gala abrió sus puertas a una audiencia, que sin importar la nacionalidad, hacían a un lado su visión del mundo, y se ponían en el lugar de nuestros vecinos hispanos.

Samuel Douek, el productor y creador de este Festival, es quien dirige las palabras de bienvenida al evento, preparándonos que, más que una exposición de películas, es una degustación de talentos, con estilos muy particulares, pero a la vez uniéndose por la misma pasión de llevar a México en alto. Desde historias aparentemente familiares, como la lucha entre diferentes géneros, élites y poder económico, hasta mensajes aún más profundos relacionados al racismo hacia los pueblos indígenas, los afromexicanos, y la comunidad judía en México.

"Fue sumamente importante para nosotros el poder proveer no sólo una plataforma para estas películas, sino también animar a la audiencia a que vea estas películas tan introspectivas e irresistibles que durante tanto tiempo fueron descartadas”, Samuel Douek.
El festival inició con la película "Las Niñas Bien", y culminó con Mirreyes contra Godínez, siendo un viaje en el tiempo alrededor de la lucha de clases en México, pero a la vez una demostración de como la sociedad mexicana ha evolucionado y ha mantenido muchas sus costumbres.

Mis favoritas de la noche


Al igual que muchos otros festivales, Hola Mexico nos dejó probar diferentes estilos por noche. Personalmente, fue también una degustación de conflictos, acercándose a lo que realmente le importa a esta sociedad, dependiendo de la comunidad que protagoniza las historias y el tiempo que se toma para contarlas.

"Leona".

- Hiachicolero: Un enamoramiento inocente propulsa el descenso del joven Lalo al inframundo criminal de la extracción ilegal de gasolina. Lo que comienza como una vía rápida para impresionar a una niña se convierte rápidamente en una lucha mortal por su vida. El director Edgar Nito se enfoca en otro tipo de contrabando, pero casi con el mismo leve de violencia y riesgos que son difíciles de salirse una vez se está en lo profundo del problema. A pesar de ser una situación muy específica de la comunidad donde se desarrolla la historia, hace empatía con el control del petroleo y las altas ventas a nivel mundial que crean la misma frustración que se ve en muchas personas dentro de esta película.

- Leona: Isaac Cherem hace su debut directorial con esta película que narra la historia de Ariela, una joven de ascendencia judía que inicia una relación con un hombre no judío. A pesar de que reconoce el rechazo que su familia pueda sentir a personas que no pertenezcan a su comunidad, ella continúa con la relación hasta que ambos lados le exijan romper. Es una trama que presenta las creencias y tradiciones judías en México, algo que quizás muchas personas (incluyéndome) desconocían que existe en este país. El final es placentero, para romper con lo que establece la sociedad y las mismas familias, dándole una libertad increíble al personaje de decidir que quiere para ser feliz.

- Museo: Esta película cuenta las circunstancias que rodearon al robo de varios artefactos prehispánicos del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México en 1985, y la sorpresa de las autoridades al descubrir que los autores habían sido dos jóvenes marginales de los suburbios, en lugar de los ladrones profesionales de arte a los que se le atribuía la sustracción de los objetos. Gael García Bernal y Leonardo Ortizgris protagonizan esta película del director Alonso Ruizpalacios, quien recrea de manera recreación libre y desbordada de un caso real que sacudió la opinión pública mexicana en los ochenta, confirmándole a la audiencia todos los dotes que posee este director para profundizar en los detalles de cada escena y jugar con la mente de la audiencia mientras se disfruta de la química de estos dos actores.

- Si Yo Fuera Tú: Alejandro Lubezki dirige esta comedia romántica cuenta la historia de Claudia y Antonio, quienes, después de 15 años de casados, su relación se ha vuelto rutinaria. Una noche, después de una fuerte discusión, el inusual alineamiento de los planetas Venus, Tierra y Marte, provoca una mágica transformación: en la que el alma de Antonio queda atrapada en el cuerpo de Claudia y viceversa; haciéndolos vivir en carne propia la complicada vida de su pareja. De los tantos deseos que muchos anhelarían para su "media mitad", quizás este sea el más traumante, y Lubezki lo hace con tanta naturalidad, logrando un desborde de risas tras otro, mientras que la pareja se pone (literalmente) en los zapatos del otro para lograr romper con el hechizo. La película no solo resulta hilarante sino también educativa, para aprender que, si un matrimonio quiere evitar desgastarse, lo mejor es trabajar porque se mantenga con vida.

Tomorrow's Filmmakers Today


Una vez más, y cortesía de HBO, HFPA y UNAM, Hola Mexico Film Festival muestra una selección de cortos dirigidos por latinoamericanos en Los Angeles, siendo esto una vía más para explorar los talentos hispanos que residen y trabajan en esta ciudad. Los jóvenes directores provienen de todo el continente americano, trayendo ideas que independientemente de llamar su cultura de origen, muestran la diversidad de sus estilos cinematográficos y una gran variedad de enfoques narrativos, teniendo un rol protagónico antes de la presentación de cada largometraje que se exponía cada día.

Además del screening de sus cortometrajes, los jóvenes directores también recibieron paneles especiales y visitas a algunos de los grandes estudios y agencias de la ciudad de Los Angeles, y una mesa redonda donde conversaron sobre sus películas y sus ideales, junto a algunas personalidades mexicanas que ya se han insertado en la industría hollywoodense.

Al canto del mariachi...


Hola Mexico Film Festival no solo fue una fiesta de películas culturales, sino también una catería musical, siendo la música ranchera la protagonista de la noche, sobretodo en la clausura del evento, donde la actriz y cantante Sandra Echeverria salió con un conjunto de mariachis a traer a México en lo alto. El final se hizo cantando a voces y serenatas, con cada uno de los miembros de la audiencia haciéndole compañía a Sandra y haciéndole honor a algunos de los clásicos y los favoritos de este país.

Para alguien que nunca había escuchado música ranchera en vivo, me sentí transportada a otro país. Y al final del día eso era lo que quería lograr este festival: no solo se trató de exponer lo más reciente del cine mexicano, sino también presentar la diversidad de talentos e historias, dando un vistazo a los diferentes aspectos que afectan o animan esta sociedad. Fue un plato grande que todos los presentes pudimos probar comodamente.