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viernes, 29 de mayo de 2020

Crónica Cinéfila: 8 consejos para escribir una película de terror


Escribir guiones es un proceso creativo bien extenso. No solo depende del tipo de historia que quieres contar o el estilo que quieres utilizar, sino también el género que vas a emplear, pues aunque todas las películas tienen una estructura madre, hay reglas muy particulares en cada género. En lo particular, el cine de terror lo considero uno de los más difíciles. Es fácil de confundirse con otros géneros si no hay suficientes elementos que lo justifiquen, pero a su vez debe de tener un terror lo suficientemente inteligente y creíble para verdaderamente asustar. 

Por suerte, para los que aspiramos a escribir sobre este género, siempre tendremos guionistas que sepan guiar. Los siguientes ocho consejos son una recopilación de sugerencias que algunos guionistas del cine de terror consideran necesarias de profundizar para poder crear tramas originales y escalofriantes.

1. Si quieres asustar, cuida de los personajes.
Los personajes son la parte más importante de la historia. Si nos preocupamos por ellos, nos asustaremos por ellos. Escribe personajes interesantes y agradables; preferiblemente ambos. La clave para escribir horror es la empatía que uno siente hacia los protagonistas. Cuanto más nos preocupemos y nos gusten, más asustados estaremos tanto por ellos como por nosotros mismos. Cuanto más nos desagrada un personaje, más hipnotizante se sentirá el horror, como si fuese el mismo karma cayéndoles encima. Stephen King es un genio al tratarse de crear empatía con sus personajes, desde las injusticias que sufre Carrie hasta lo tolerante que se ha convertido el equipo de los perdedores.

2. Escribe lo que te asusta.
Si los payasos te asustan, escribe payasos. Si perder un ser querido te asusta, escriba sobre eso. Lo que te asusta, asusta a los demás, porque siempre mostrarás la razón del susto. Su miedo auténtico se siente genuino para una audiencia. A Eli Roth, el director de Hostel (2005-2011) y Last Exorcism (2010) le aterran los fanatismos políticos, religiosos y de cualquier tipo.

3. Asegúrese de que ocurra algo aterrador cada diez páginas más o menos.
Si lo haces en menos páginas, ya no tendrá mucho impacto a la siguiente vez. Y si duras mucho tiempo en presentarlo, el público olvida que están en una película de terror. Cada latido de miedo necesita sentirse genuino. Un "susto de salto" es sorprendente y solo es efectivo en la primera vista, por lo que el verdadero horror debe ser auténtico y memorable, y no simplemente susto de salto. Cargill, el escritor de Sinister (2012) y Sinister 2 (2015) da margen de maniobra al primer acto mientras establece los personajes, pues si una película de terror no tiene sensaciones terroríficas en cada secuencia, la audiencia se aburre.

4. Sé divertido si y cuando puedas.
No es tanto que sea una comedia, sino que se usa como un desahogo de tensión, el público se reiniciará y estará listo para volver a asustarse. El humor del personaje a menudo funciona mejor en momentos bien específicos y en categorías de terror bien específicas. La comedia no significa necesariamente burlona, a menos que se haga realmente bien, como en Evil Dead II (1987). El horror y la comedia son primos cercanos. Ambos tienen que ver con la fórmula y el desenlace. Es simplemente la recompensa lo que es diferente.

5. Tu protagonista debe evolucionar.
Si los protagonistas no cambian por su exposición al terror, ese debería ser el punto central del personaje. Se nos dice que los personajes están destinados a cambiar, sin importar el género. Y las películas de terror introducen un elemento mortal o sobrenatural a los personajes, por lo que su supervivencia depende de que cambien su status quo. Pero, ¿qué sucede cuando un personaje NO cambia a la fuerza horrible? Es muy posible que mueran... como ocurre en The Strangers (2008) de Bryan Bertino.

6. Conoce las expectativas de tu audiencia.
Si se trata de horror mezclado con ciencia ficción, el público esperará que todo tenga sentido lógico. Si el horror es de origen fantasioso o sobrenatural, te darán mucho más margen de maniobra. El público es más exigente cuando se trata de películas como Alien (1979) porque sus horrores se basan en la ciencia ficción. El elemento de la ciencia nos hace desear una explicación lógica, a veces artificial, de las criaturas que nos persiguen. Sin embargo, los horrores de fantasía tienen poderes impenetrables. La magia podría significar muchos elementos incontrolables como fantasmas, criaturas cósmicas o los poderes del infierno. Solo mira cuántas cosas han sido poseídas a lo largo de la historia del cine: personas, muñecas, vehículos, cintas de video, camas, la mano de Ash. El mundo de la magia es inexplicable y no está basado en la ciencia, lo que significa que el escritor puede salirse con una explicación más abierta. 

7. Las elecciones del personaje deben tener sentido.
Imagina todas las formas posibles en que tu personaje podría escapar de cualquier situación mortal, porque el público seguramente lo hará. Los personajes deberían tomar la decisión más lógica, porque sino serán insultados por la misma audiencia. Esto tiene mucho que ver con hacer que tu protagonista sea interesante. Nos gustan las personas inteligentes. Nos gustan los sobrevivientes. Entonces nuestros sobrevivientes deben tomar decisiones inteligentes. Es uno de los mayores errores que se ven en Jeepers Creepers (2001) de Victor Salva.

8. El horror tiende a ser breve.
A menos que sea necesaria una construcción profunda de personajes, una buena película de terror no debe ser más de 100 páginas. La regla de "una página es un minuto de tiempo de pantalla" no se aplica realmente en terror porque la acción de suspenso tiende a tomar más tiempo en la narrativa. Y si eres Ari Aster (Hereditary - 2018, Midsommar - 2019), probablemente no te importe el recuento de páginas de todos modos. Pero si quieres entrar en la industria con un guión de terror, debe ser breve. Pero esto no es solo porque la audiencia moderna no espera ver dos horas siendo aterrorizados. También se trata porque menos páginas significa un presupuesto más bajo. Y un presupuesto más bajo es más atractivo para las productoras.

También es importante considerar que lo que hace a una película terrorífica no es cuanta sangre se derrame en escena, sino cuánta tensión sepa generar en la audiencia, y cuanto terror psicológico sabe sembrar. A veces, lo más intenso puede llegar a hacer la expectativa de lo que puede ser, aun cuando no nos deja ver nada. Un buen ejemplo es The Blair Witch Project (1999).

jueves, 27 de septiembre de 2018

The House with the Clock in its Walls

Tras quedar huérfano, un niño se muda a la vieja y rechinante casa de su tío, la cual tiene un misterioso reloj en sus paredes que suena todas las noches. Pronto, la aburrida y tranquila vida de su nuevo pueblo se ve interrumpida cuando accidentalmente, Lewis despierta a magos y brujas de un mundo secreto. (FILMAFFINITY)



Las historias sobre brujas, magos, hechizos y santerías son inagotables, sobretodo en esta época del año en que el resto del mundo se prepara para Halloween. Así parece ser que esta trama, basada en la novela de John Bellairs llega en buen tiempo, y las ventas de taquilla la han permitido posicionarse en el primer lugar del box office de la semana. Pero... por más momentos mágicos, o por más consejos de Cate Blanchett al resto del elenco, creo que la historia termina cayendo en una convencional película de fantasía.

Eli Roth (Hostel, The Green Inferno) dirige esta trama sobre Lewis, un niño que, después de que sus padres fallecen en un "trágico accidente", termina en manos de su tío, quien es un hombre bastante peculiar para el vecindario donde vive. Aunque muchas personas, incluyendo sus compañeros de clase, tachan su nuevo hogar como el centro de posibles homicidios, Lewis conoce que, en realidad, el gran secreto de su tío es que es un hechicero sin certificado y desde hace años trata de encontrar un reloj que uno de sus colegas escondió allí, justo antes de morir. La casa se vuelve aún más terrorífica cuando, de manera accidental, Lewis libera el alma del hechicero quien ahora tiene el plan macabro de regresar el tiempo y evitar que la raza humana se desarrolle (si no va así, eso fue lo que yo entendí).

El tema con esta película es quizás la filmografía de su director, quién ha dedicado sus años a desarrollar películas de gore, slasher o comedia de terror. Probablemente muchos dirán "eso no tiene que ver, él puede dirigir películas del género que le plazca", pero hay que tomar en cuenta que, cuando te caracterizas por hacer películas de un tipo, y de repente decides cambiar a algo que podría ser completamente opuesto, la inspiración para eso puede resultar de dos maneras: un completo desastre o una sorpresa exitosa. No digo que The House with the Clock in its Walls (por Dios, que nombre más largo) sea un desastre, pero tampoco puedo mentirles en la cara y decir que estuvo genial. Es más bien una película que podría caer facilmente en la categoría de aburrida pero se salva por algunos momentos que recuerdan los aspectos más interesantes de su género. 


A su vez, la interpretación de Cate Blanchett como Mrs. Zimmermann salva al resto del elenco de caer en los estereotipos de las películas de fantasía, y se convierte en la mentora, no solo del personaje principal, sino del resto de los personajes, aún así cuando ella misma tiene sus propias debilidades y debe enfrentar sus peores miedos para poder ayudar al resto. Es el personaje más completo y mejor desarrollado de toda la película, dejando atrás al pequeño Lewis, interpretado por Owen Vaccaro quien toma la ardua tarea del personaje principal, y que aunque da todo lo mejor de sí, el guión no le ayuda en muchas ocasiones. Por su parte, Jack Black solo se queda como el tío divertido que podía entretener y contar historias, pero no más de ahí.

A pesar de los decentes efectos especiales (sobretodo en la escena de las calabazas o cuando Black se convirtió en un bebé -spoiler-), lo que verdaderamente está bien establecido es el diseño de producción, que hace énfasis a la época de los 50 en que se desarrolla la trama, donde desde carros anticuados hasta los colores y estilos de vestir apoyan la novela en que está basada esta película. Y no se puede dejar de mencionar el TICKTOCK del reloj que creó tremendos momentos de tensión, ya sea porque algo iba a pasar o porque realmente se eleva a sacar de quicio a cualquier persona.

Esta película es una visión adulta a las familias disfuncionales, sumergido en los miedos y desafíos de la infancia. Es lo más cercano que tendremos de ver a Blanchett como una heroína de acción fuera del universo de Marvel, ejecutando un escape de soporte perfecto desde un ataque de jack-o'-linternas con colmillos afilados. Las escenas que comparte con Black: "Te pondría una mirada fea, pero ya tienes una", le dice, una especie de bola de perlas, pero sin fricciones lo cual nos recuerda que a veces podemos tener un hombre y a una mujer en pantalla grande sin necesidad de forzar el romance. Gracias Eli Roth.