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jueves, 20 de febrero de 2020

Crítica Cinéfila: Sonic the Hedgehog

Sonic, el descarado erizo azul basado en la famosa serie de videojuegos de Sega, vivirá aventuras y desventuras cuando conoce a su amigo humano y policía, Tom Wachowski (James Marsden). Sonic y Tom unirán sus fuerzas para tratar de detener los planes del malvado Dr. Robotnik (Jim Carrey), que intenta atrapar a Sonic con el fin de emplear sus inmensos poderes para dominar el mundo.



A pesar de todo el alboroto que estalló en la primavera de 2019 sobre el diseño visual de Sonic the Hedgehog, al parecer los efectos visuales que querían trabajar solo se lograron única y exclusivamente en el muñeco y no en el resto de la película.

Sonic, quien fue atacado por claramente ser una criatura salida de otro universo, ahora está más cerca del estafador de ojos grandes y rojos con una sonrisa estilizada lanzada por Sega en 1991 y terminó convirtiéndose en una especie de Mario o Pac-Man para los millennials. En la película, ahora se aproxima al aspecto tierno de Astro Boy de Sonic de la franquicia del juego. Pero habla como el último bocado inteligente de dibujos animados excesivamente familiar: un poco sarcástico, un poco nerd, con un leve quejido de actitud, aunque esencialmente es expresivo para sonar como tu amigo, como si la película hubiera inventado algún tipo de batido vocal de Garfield y Fritz the Cat y Owen Wilson y Patton Oswalt.


Dado el nivel de obsesión con el que los fanáticos de Sonic lo consideran, los creadores de "Sonic the Hedgehog" habrían hecho bien en convertir la película en un parque temático de trucos de videojuegos, como el implacablemente imaginativo "Ralph Breaks the Internet". ¡Pero no! Su verdadera mala decisión épica, mucho peor que el diseño humanoide quisquilloso original de Sonic, fue convertir la película "Sonic" en una de esas comedias de aventura de acción en vivo torpe con una pelea genérica animada digitalmente en el medio.

El problema con esta forma es que el escenario de acción en vivo inevitablemente resulta en un tono empalagoso y alegre, y en este caso la historia de cómo Sonic compite con Tom Wachowski (James Marsden), un sheriff en la pequeña ciudad de Green Hills, Montana. Los dos finalmente aterrizan en San Francisco, para que la película pueda tener un clímax de acción sobre una de las plataformas de la Pirámide Transamerica. Sin embargo, estén donde estén, son una extraña pareja lo suficientemente sarcástica como para hacer que cualquiera se sienta incómodo.

¿Qué tan rápido es Sonic? Es tan rápido que trota a 297 millas por hora, juega un juego de béisbol consigo mismo y puede detener el tiempo efectivamente en cualquier situación, gateando dentro de él para hacer los ajustes necesarios (esta habilidad es útil y entretenida cuando está atrapado en una barra de redneck). Al principio, se lanza al ritmo de "Don't Stop Me Now" de Queen. Pero también, Sonic tiene sus anillos dorados de videojuegos que le permiten teletransportarse, y su mente también se mueve rápidamente, lo que significa que agrega un giro de fuego rápido a líneas como "La cara con la que nací, la confianza que recogí en el camino".


"Sonic the Hedgehog" se anima, más o menos, cuando Jim Carrey aparece en pantalla como el malvado Dr. Robotnik, cuya historia de origen es básicamente esta. Después de que la luz eléctrica de uno de los locos rayos de Sonic corta todo el Noroeste del Pacífico, el ejército de los EE. UU. está convencido de que debe haber algún tipo de invasión alienígena en marcha. Entonces envían a Robotnik, un mago de máquina independiente, para investigar. Carrey, con un gran bigote encerado de un viejo western, un largo abrigo negro con un forro rojo satánico y un corte de pelo que solo puede describirse como un desvanecimiento de Hitler, hace un giro vintage, es decir, podría haberse dado exactamente el mismo rendimiento en 1998, y tal vez lo hicieron, pero hay una vertiginosa nostalgia por verlo ejecutar estas rutinas con un abandono intemporal de demonios que solo nos recuerdan a The Grinch.

Robotnik es un genio tirano agrietado que controla un ejército de drones sensores, y su fuerza impulsora en la vida parece demostrar, en cada oportunidad , su superioridad innata. Todos sabemos que la comedia promedio de Hollywood tiende a incluir un poco de improvisación en el set, ¡pero en este caso el contraste entre la pseudo-descarado del resto de la película y el diálogo de Carrey es tan marcado que casi se siente como si hubiera inventado todo su personaje en el acto.

Una revisión como esta probablemente debería venir con un descargo de responsabilidad: a pesar de todo el tedio límite que sentí en "Sonic the Hedgehog", me doy cuenta de que esta es una imagen hecha para niños de 8 años. Y probablemente les gustará muy bien. Sin embargo, también llamaría un error el tono excesivamente infantil de la película. Los manifestantes que se unieron por los cambios en el diseño de Sonic tratándolo como un problema de línea en la arena, no eran niños de 8 años. Como héroe de la película, Sonic podría (y debería) haber sido más moderno y agudo, menos megaplex. Incluso mientras arreglaban su rostro, los cineastas se esforzaron tanto por hacerlo "agradable" que nunca descubrieron una manera de hacerlo genial.

jueves, 14 de febrero de 2019

Crítica Cinéfila: Alita, the Battle Angel

Siglo XXVI. Alita (Rosa Salazar) es una cyborg semi-humana a la que rescata de entre la chatarra el Doctor Dyson Ido (Christoph Waltz), un científico que la reconstruye y la adopta como su hija. A medida que pasa el tiempo, queda patente que Alita posee unas habilidades de combate tan grandes como misteriosas. Incapaz de recordar su propio pasado, la joven cyborg se pondrá a prueba frente a situaciones que hagan florecer estas habilidades, de forma que pueda obtener respuestas sobre su origen. Se iniciará así una aventura por descubrir la verdad sobre quién es en una lucha para cambiar el mundo.



Como siempre, James Camerón se toma sus años de producción entre películas para traer un nuevo blockbuster que prometía ser una de las películas de acción más importantes del año. La adaptación del manga distópico "Battle Angel Alita" había creado una de las más grandes expectativas del año, y aunque sus ojos se veían muy extraños, el diseño de la misma Alita y los cyborgs creaban suficiente interés por la película.

Para mi gran sorpresa... o mejor dicho, mi gran decepción, no fue lo que esperaba.

La película inicia con la introducción de Dr. Dyson/Ido, un ingeniero que recolecta piezas de cyborgs en el depósito de basura (el scrapyard). Allí encuentra la cabeza y el tronco de uno en específico que está en buena forma. La lleva a su casa y decide ponerla en un cuerpo robot delicadamente diseñado. Cuando finalmente despierta, descubre que no recuerda nada de su vida pasada. La decide llamar Alita. 


En sus primeras horas despierta, Alita descubre que ahora vive bajo Zalem, la ciudad en el cielo que bota sus residuos sobre lo que queda de la Tierra, y que todos los ciudadanos que quedan entre estos residuos están mezclados entre las diferentes culturas, y hablando diferentes lenguas entre ellos. Mientras trata de recuperar su memoria, conoce a Hugo y se obsesiona con el motorball. Pero con el pasar de los días, su obsesión pasa a luchar contra los villanos de la ciudad, lo cual le ayuda a recordar que ella fue parte de un ejército de cyborgs, construidos con una fuerza inagotable capaz de acabar con cualquiera que se les interpusiera, pero una sensibilidad automotriz parecida a la de un ser humano.

Mi primera queja es el guión, escrito por James Cameron y Laeta Kalogridis. Además de que la película es increíblemente predecible en su totalidad, peor aún es el hecho de que no dejan nada para el suspenso de la audiencia. No bien un personaje se establecía una meta o se enteraba de un nuevo peligro, la siguiente escena resolvía esa meta o delataba el peligro. Y por más que Alita asumiera retos y peligros por sí sola (lo cual sabemos que lo puede hacer), la manera en que lo resuelve convierte a la película en una antalogía de pequeños plots dentro de la misma trama. Del mismo modo deja multiples preguntas sin responder, como cuál es el verdadero nombre de Alita, qué le pasa a Ido al final de la película, cuál era el real plan de Vector y quién es Nova. 

Y continuando con el desgloce del guión, otra de sus grandes debilidades es la construcción de los personajes; por un lado los hacen con muchos complejos, pero estos parecen solucionar sus debilidades y errores al instante y con mucha facilidad, mientras que a Alita la hacen muy perfecta, queriendo arrinconarla como una debilucha pero resultando más fuerte que el resto. Y aún peor es el romance entre Alita y Hugo, el cual se siente forzado y fuera de lugar. En vez de enfrentar a Nova porque está tratando de destruirla, lo hace por lo que le pasa a Hugo o lo que quiere Hugo. Esto la convierte en una sumisa de sus sentimientos por unn hombre, cayendo en los prejuicios sentimentales presentes en la sociedad actual. Pero algo que no se puede dejar de mencionar es el dialogo, el cual además de ser expositorio, también está lleno de clichés y estereótipos que resultan fuera de la época en la que se supone que la historia toma lugar.


Lo que más se salva de la película es el diseño de producción que usa de buena referencia el manga y recrea el scrapyard y Zalem. Pero a la vez, convirtiendo a la Tierra en un universo distópico casi aterrorizador, pero sumamente interesante al ver tantas culturas y lenguajes unidos en un mismo lugar. Al igual, el diseño de vestuario y el diseño de los cyborgs hacen de la historia más entretenida. La gran excepción es Alita, la cual la quisieron crear parecida a la imagen de la original del manga, pero resulta muy extraña para poder mirarla por más de unos minutos. Mientras estuviese peleando o jugando motorball, se veía bien natural, pero durante el resto de la película se veía... rara.

Si estás pensando ver Alita porque eres fanático del manga y esperas las referencias, adelante; pero eso no significa que la película realmente sea lo que las expectativas crearon. Es una historia narrativamente pobre, salvable por los efectos especiales y una fotografía que le recordaba a la audiencia en los momentos más necesarios que esto es en realidad una película de acción scifi. Robert Rodríguez hace su mejor intento como director y trata de salvar la historia de Alita, pero ni su experiencia previa en scifi, ni la reproducción de los personajes futurísticos me convencen de recomendar a Alita.

viernes, 1 de junio de 2018

Solo: A Star Wars Story

Precuela de la saga Star Wars, en la que se conocen los primeros pasos que dio el personaje de Han Solo, desde joven hasta convertirse en el contrabandista antihéroe que vimos en "Una nueva esperanza", antes de encontrarse con Luke Skywalker y Obi-Wan Kenobi en la cantina de Mos Eisley. (FILMAFFINITY)



Si te dan a elegir un personaje de Star Wars al que quisieras conocer en persona, ¿cuál elegirías? No vengan a mentir, ¡porque todos aman a Han Solo! y a Chewbacca. Pero Han siempre será mi preferido porque me gustan los personajes con cinismo, complejos y solitarios, pues dice mucho de su pasado. 

Esta película sigue la historia de Han, tiempo antes de convertirse en el piloto del Millennium Falcon, y mucho antes de los sucesos de The Last Hope. El era un contrabandista del planeta Corellia, donde creció sin familia (por eso le llamaron Han Solo), con una única amiga y amante, Qi'ra y con la eterna ilusión de salir de este planeta. Pero cuando finalmente logra salir de Corellia, la recaptura de Qi'ra lo hace prometerse a sí mismo convertirse en piloto del Imperio para regresar con suficientes recursos y salvarla. Conoce a Chewie y es adoptado por Tobias Beckett y su grupo para que los ayuden con temas del gobierno. No obstante, Qi'ra estará aún más cerca de lo que él imagina cuando asume la tarea de robar coaxium para Dryden Vos.


Sí... hay muchos fanáticos de Star Wars, pero ¿era tan necesaria una película de Han Solo, cinco meses después de The Last Jedi? En términos de mercadeo, quizás no fue su mejor momento, dado que gran porción de la audiencia de Star Wars está dividida con la más reciente película, la cantidad de estrenos fuertes cerca de la fecha de esta película, más otros eventos que intentaron (y lograron) opacar al piloto más sexy de la galaxia.


Sin embargo, y desde el punto de vista narrativo, Solo no es una película que pueda posicionarse al nivel de su franquicia. La historia, que resulta ser nueva para los seguidores de la saga, se olvida de un detalle importante: enseñar los años de Solo como piloto del Imperio. En vez de esto, decide demostrar cómo sigue su trabajo de contrabandista para liberar a una persona que solía ser su amante y que él cree que está encarcelada, pero que en realidad (SPOILER) es parte del enemigo. A su vez, pierde casi una hora de introducción para hablar de un personaje que no necesita ser introducido, y deja la historia en el aire por todo este tiempo, hasta que Han por fín tiene una verdadera aventura con conflicto. Pudo haber sido contada a la perfección en menos de dos horas.

Por otro lado, los personajes de esta historia parecen no evolucionar, cambiar o por lo menos tener un arco durante toda la película. Algo importante de Star Wars es que sus personajes van cambiando a lo largo de la trama; aquí todos, incluyendo al mismo Han (quien se supone iba a mostrar cómo terminó siendo el cínico piloto del Millennium Falcon) no tiene un arco o crecimiento. Simplemente está allí. Es verdad que Alden Ehrenreich nunca iba a llenar los zapatos de Harrison Ford, pero aquí el problema no solo fue el actor, sino también el guion. 


Muchos han resaltado el trabajo de Donald Glover como Lando Calrissian; no obstante, no fue tampoco el mejor a resaltar. Quien realmente se lleva un premio de actuación es el robot de Lando, L3-37, quien logró desarrollar su propia historia y dejar líneas por la que será recordada, como sus intentos de rebelión y sus confesiones de que Lando está enamorado de ella (punto que no se descarta, dado su reacción cuando ella falleció.

A diferencia de sus demás aspectos, las secuencias de batallas, como el tren, la nebulosa, y en la mina, son los puntos más fuertes, tanto en la visualización de esos momentos, pero también en la tonalidad, que retrata sus demás versiones, el objetivo de sus personajes durante la batalla, y cómo casi todo se resolvía por la improvisación de Han. Además, la forma cómo Han y Chewbacca se conocen, es una de las mejores escenas de la película, porque ahí se responde la lealtad y amistad honesta que existe entre ambos.

Un aspecto que resulta increiblemente distinto, aunque su compositor ha trabajado en las demás películas de Star Wars, es la música. Esta dura un tiempo en lograr ser atractiva o por lo menos ir acorde del sentimiento de la protagonista, y lo que va viviendo en cada escena. Quizás en su introducción y conclusión es cuando se vuelve más acertada. No obstante a esto, la fotografía y el montaje juegan un papel fundamental y son los que podrían salvar el atractivo visual que la trama o sus actores no habrían logrado.

Si fuese a ser catalogada como una historia en solitario, Solo es una película entretenida; pero si se compara con las demás de Star Wars, es una historia que no guarda interés o material para ser interesante. Ron Howard perdió el curso de la película y no lo supo recuperar.



jueves, 24 de agosto de 2017

Crítica Cinéfila: What happened to Monday?

En un futuro distópico en el que la sobrepoblación y la hambruna han obligado al gobierno a implantar una política de un único hijo, siete hermanas, cada una con el nombre de un día de la semana, luchan por sobrevivir y pasar inadvertidas haciéndose pasar por una sola persona cuando salen a la calle: Karen Settman. Pero un día, Lunes desaparece sin dejar rastro. Las otras hermanas intentarán encontrarla... (FILMAFFINITY)



Este nuevo filme de la cartelera especial de Netflix había generado muchas expectativas desde su estreno en agosto. Y es verdad que la película mantiene un ritmo inquietante desde su primera escena, describiéndonos un mundo distópico (esta vez enfocado a la sobrepoblación), pero no fue lo suficiente.

En este universo, Noomi Rapace interpreta a siete hermanas, nacidas en un momento donde solo se permite un hijo por familia; aquellos que no cumplan con esta regla, el estado tiene el derecho de separar al hijo menor de su familia, con la promesa de que será congelado y despertado cuando ya no haya sobrepoblación en el mundo. Para evitar que esto les ocurra, las siete hermanas fueron nombradas como los siete días de la semana, y el día que tenga su nombre, cada cual tiene el deber de salir, y al retornar debe contarle a sus otras hermanas lo que vio y aprendió. Así mismo, lo que le ocurra a una, repercute en las demás (spoiler alert: una de ellas escapa de casa y se corta un trozo de un dedo por accidente; ya se imaginarán lo que las otras tuvieron que aguantar). Pero todo cambia cuando Lunes se desaparece; ahora no se trata de proteger la existencia de las hermanas, sino también encontrar a Lunes e ir descubriendo cada uno de los secretos que ella les fue ocultando.


Rapace desarrolla siete personajes que por momentos estuvieron poco profundizados, pero a la vez es el peso fuerte de toda la trama. A pesar de quedarse floja en algunas ocasiones, logra crear una distinción y personalidad en cada una de ellas, que cumplen con la promesa de crear empatía con el público. La mejor desarrollada de todas es Jueves, quién por su carácter y su autoestima podría identificarse como la protagonista de esta historia. A su vez, Lunes, a quién dabamos por muerta desde los primeros minutos de la historia, es el punto de giro más inesperado de toda la película, tras desenmascarar su verdadero ser y su verdadero propósito en la trama.


El problema de esta película radica específicamente en el argumento y el ritmo que quiere mantener, que se acelera y desacelera de manera totalmente inesperada. Aunque no lo parezca, es el propósito de su director, Tommy Wirkola, que crea unos escenarios de peleas, caracterizados específicamente por los gritos de Karen/las hermanas septillizas y las constantes persecusiones de quienes quieren acabar con ellas. Sin embargo, este estilo genera confusión por momentos y da la percepción de estar viendo un humor negro con asesinatos bastante crudos y tonalidades de género distópico. Se rescata gracias a la fotografía, que nos recuerda en ocasiones el tipo de película que se supone estamos viendo, y al increíble montaje, que multiplicó a Noomi de una manera tal, que parecían ser verdaderas septillizas.

What happened to Monday es un thriller que quiso ser como algunos clásicos distópicos muy reconocidos; sin embargo, se queda corta por el poco tratamiento a su historia, la definición limitada de sus personajes y la ausencia de un significado sólido en la trama y su finalidad.