Mostrando las entradas con la etiqueta CGI. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta CGI. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de mayo de 2024

Crítica Cinéfila: The Garfield movie

El mundialmente famoso Garfield, el gato casero que odia los lunes y que adora la lasaña, está a punto de vivir una aventura ¡en el salvaje mundo exterior! Tras una inesperada reunión con su largamente perdido padre –el desaliñado gato callejero Vic– Garfield y su amigo canino Odie se ven forzados a abandonar sus perfectas y consentidas vidas al unirse a Vic en un hilarante y muy arriesgado atraco.



Si creciste en el tiempo que Garfield salía en las tiras cómicas de los periódicos y las revistas infantiles de fines de semana, también debes de saber que nuestro amado tabby favorito, el anaranjado gato salido de la pluma de Jim Davis, está a punto de cumplir 46 años desde su creación, de los cuales no ha parado de evolucionar y adaptarse a cada generación. Su primera tira cómica se publicó en 1978 y, por aquel entonces, era ya un minino rechoncho pero con un gran mundo interior, algo que su dueño Jon nunca llegaba a saber, dado que sus bocadillos eran siempre en forma de pensamientos.

Las adaptaciones previas del personaje han sido muchas: tres series de televisión (Garfield y sus amigos, El show de Garfield, y Garfield Originals), dos películas de live action (Garfield: La película y Garfield 2), y 13 programas especiales. Cuenta además con hasta nueve videojuegos para PS5, Xbox Series X/S, PS4, Switch, Xbox One, Nintendo 3DS, Android, iPhone, NDS, Game Boy Advance, PS2 y PC, a los que se unirá pronto uno basado en esta nueva película. Y a todo este volumen de negocio se suma además el lucrativo merchandising comercializado en 69 países.

Ahora, con "The Garfield movie" nos encontramos una aventura animada en CGI en la cual hay algunos aspectos del personaje que se respetan (su pasión por la pizza y la lasagna, el tira y afloja con el solitario Jon y el desdén hacia Odie) y otros que no (su humor irónico y cínico, su personalidad nihilista y su natural abulia). Los guionistas Paul A. Kaplan, David Reynolds y Mark Torgove han compuesto una aventura supuestamente para toda la familia que envestirá sin problema a un público infantil y se convertirá en la película más entretenida hasta la fecha basada en el personaje... pero exclusivamente será así para el público más joven, porque aquí Garfield no es a quien conocemos al cien por cien.

La vida de Garfield no puede ser más cómoda al cuidado de su dueño Jon: disfruta de su tarjeta de crédito para asegurarse el suministro de comida italiana que le da la felicidad, se ha apropiado de su casa y tiene a Odie como fiel escudero. Sin embargo uno de esos lunes que tanto odia es sucuestrado de su agradable hogar para obligarlo a cometer un atraco muy arriesgado en compañía de su padre, Vic, al que llevaba sin ver desde que lo abandonó en un basurero. Para su desgracia, su padre está en deuda con Jinx, una excéntrica gata que cuenta con un grupo de matones que les van a poner las cosas muy difíciles mientras el pobre Jon sufre buscando a sus mascotas.

La película comete dos errores terribles: convertir a nuestro protagonista en un gato adorable en una historia de origen ya vista mil veces por los más adultos y sacarlo de su hogar durante la mayor parte de la película, cuando en realidad el corazón de la historia siempre ha sido la relación con Jon. El humano queda relegado a un segundo plano, a pesar de que la película crece cada vez que interaccionan. En cambio, entran en escena un grupo de nuevos personajes creados para la película como el padre de Garfield o la villana Jinx. Se echa de menos a los que ya conocemos, la verdad, pero quizás podamos reencontrarnos con ellos en una secuela, ahora que han planteado la historia del personaje. 

Si de por sí cuesta reconocer la personalidad de Garfield en una película que, como vemos, ha simplificado mucho su tono, más cuesta arriba se vuelve esta misión si nos atenemos a seguirle el rastro a la selección de voces. La selección de Chris Pratt fue un tema polémico, aunque no tan controvertido como el momento en el que se anunció que se haría cargo del doblaje de Mario. Se entiende que su elección ha sido motivada por temas comerciales, es decir, que tener su nombre en el cartel debería ser una razón para atraer al público a las salas, pero la pésima reacción en las redes sociales y la crisis de popularidad del productor, director y actor, entre otras cosas, augura casi todo lo contrario.

Ahora, como producto de animación es impecable. Cuenta con un atractivo diseño de personajes, entra por los ojos y el nivel de la animación es muy estimable. Lástima que se haya optado por una historia tan sumisa en lugar de explotar las fortalezas de las historias originales y por recortar el espectro de su humor.

Aunque el diseño de los personajes y la calidad de la animación están bien trabajados, y el tono de la relación entre Garfield y Jon está bien puntualizado, Garfield es una correcta película de animación que no sabe aprovechar las cualidades de las tiras cómicas de Jim Davis: le arrebata al nihilista gato todo lo que lo hace especial, diferente y distinto que es, por supuesto, su relación con Jon.


viernes, 18 de octubre de 2019

Crítica Cinéfila: Gemini Man

Un asesino a sueldo, demasiado mayor, decide retirarse. Pero esto no le va a resultar tan fácil, pues tendrá que enfrentarse a un clon suyo, mucho más joven.



No es sorpresa ver a Will Smith en la pantalla grande con un personaje "de un pasado oscuro". Entre algunas de sus mejores interpretaciones es necesario destacar a Robert Neville (en I am Legend), la cual hasta le otorgó un par de galardones. Antes, durante y después de este gran título, muchos otros han pasado, quizás no con la misma suerte, pero que han demostrado el interés del actor por personajes como este. Ahora no sorprende verlo en un personaje donde se deba enfrentar a su clon más joven; lo que sí sorprende es cómo ni él pudo haber salvado algunos errores bien obvios.

Smith interpreta a Henry Brogan un ex tirador de operaciones especiales y asesino del gobierno, el mejor de Bourne que haya existido, con talentos casi inhumanos, que quiere retirarse después de 72 exitosos asesinatos. Sin embargo, un viaje al yate de su amigo revela que sus jefes lo han engañado y que su último objetivo realmente no merecía morir. Esto se debe a que en realidad esta persona iba a filtrar informaciones delicadas sobre el gobierno de Estados Unidos y casos de clonación de un programa genético dirigido por Clay Verris, quien ha dedicado su vida profesional a replicar los talentos de Smith en un clon sin ninguna de las emociones humanas asociadas. Ahora Henry, en compañía de una ex-agente de la DIA deberán correr por sus vidas de Junior o contarle la verdad antes de que este acabe con sus vidas.

La acción espectacular de Ang Lee en Gemini Man demostró ser un reloj compulsivo: no por los ingredientes habituales del cine de Hollywood que no puede dejar de mirar, como la actuación (Will Smith tiene un doble papel) o la trama, los cuales cayeron de manera bien precaria y parecían casi deliberadamente genéricos. Sin embargo, como experiencia visual, esta imagen se presenta como un prototipo de futuras películas de acción, lleno de magia cinematográfica. Pero nada mágico: Gemini Man podría ser un evento revolucionario para la industria, aunque es poco probable que cause una impresión por temas de contexto y narrativa.


Ang Lee, que ha estado jugando con velocidades de proyección y 3D desde hace algún tiempo, abre la pantalla hacia un lado y hacia atrás con asombrosa profundidad de campo desorientadora. Enfrenta a Will Smith, de 51 años, con su yo totalmente digitalizado de 23 años, sin problemas. Este logro hiperrealista, diseñado por Weta Studios, es, como todas las proyecciones de cuadros altos, duro para la vista, hasta que la acción comienza y luego no puedes mirar hacia otro lado.

Los buscadores de emociones después de un golpe increíblemente realista harían mejor en ver esta película locamente ambiciosa, que fue filmada en tres continentes, en la pantalla grande como se esperaba. Es probable que la visualización regular en el hogar con pantalla plana sea aún más decepcionante que el argumento plano en el que se cuelga esta película. Y a propósito de eso: que gran decepción. No es que mis expectativas estaban en los cielos, pero dado el argumento de la historia, no esperaba que mataran la emoción con la cantidad de exposición en diálogos, personajes sin sentido, establecimientos forzosos y decisiones esperadas. Los personajes están cortados a una precisión que ven la vida en blanco o negro. Si debes ser malo, botas maldad hasta por los poros, pero si eres bueno, eres el ser más bondadoso de la Tierra. Ni en un mundo más realista se lo creo.

Pero volviendo a los efectos visuales, este nivel de delicadeza técnica pone a todos los departamentos bajo un inmenso estrés. Con un escrutinio pixelado tan intenso, los actores luchan por transmitir el naturalismo en una película que quiere enfatizar el realismo. Si bien el logro cinematográfico de Dion Beebe nunca es menos que impresionante, también está allí para ser admirado en sí mismo, en lugar de servir principalmente a la historia. Los colores, en particular los verdes naturales, son demasiado duros para la vista. Y el diseño de producción es extremadamente desafiante para llevar a cabo el trabajo de estudio con cualquier grado de credibilidad. Algunas secuencias terminadas imitan la experiencia de estar de pie en un escenario sonoro. La continuidad está expuesta, especialmente con los actores: líneas de cabello, color de cabello, 'lesiones'.


Lo que obtienes a cambio es una sensación del futuro: trabajar con espejos, secuencias de persecución y acción subacuática que sin duda elevan el listón para la industria en su conjunto. Si bien la trama de Gemini Man es poco más que una variación de la de Misión Imposible o Bourne, la película en sí misma significa que este subgénero no se puede hacer como se ha hecho antes. La cámara de mano en medio de secuencias de persecución con un nivel de realismo que no se había logrado previamente, no hay desenfoque facial, arroja dudas sobre el futuro de CGI tal como lo conocemos. El trasfondo y el primer plano de personajes y extras es fascinante de una manera que se siente extraña y a menudo fea, pero también es técnicamente realista. Sin embargo, todo teóricamente es mucho más interesante que el drama en pantalla, por lo que Gemini Man es esencialmente un prototipo, como uno de sus antagonistas.

A pesar de que Ang Lee está intentando técnicamente cosas enormes, esta película en sí misma no tiene el carácter suficiente para llevarlas. A veces, se eleva a niveles sin precedentes, cuando las versiones más jóvenes y antiguas de Smith bailan a través de escenas de lucha o, en un caso, sobre los tejados. El hecho de que Will Smith pueda recrearse por completo de manera tan exitosa obviamente es un cambio de juego para el Screen Actor's Guild: la destreza de Lee hace los primeros intentos en esto, cuando Oliver Reed murió durante la fabricación de Gladiator, incluso las reencarnaciones de Carrie Fisher y Peter Cushing en Star Wars, parece viejo y desvanecido.

Pero Gemini Man también es una prueba de que, aunque algunas cosas cambian, otras permanecen obstinadamente igual. El Screen Writer's Guild puede retirarse: todavía no hay forma de diseñar un atajo en torno a un buen guión.


sábado, 23 de junio de 2018

Crónicas de California: AT&T, Warner y yo


Dependiendo del ritmo en que la tecnología vaya actualizándose, a ese mismo ritmo la industria del cine tiene que ir evolucionando. Ya estamos casi en la época de que el 4D no será suficiente y se deberá crear una plataforma aún más interactiva, pero a la vez con una distribución asequible para todo público.

Shape AT&T es un evento inmersivo que explora la convergencia entre las nuevas tecnologías y el mundo del entretenimiento. Cada año, AT&T junto a otras compañías se reúnen para presentar a la audiencia las tecnologías que están innovando la forma de hacer cine. Este año, a mi me tocó ser voluntaria en el evento, nada más y nada menos que en la casa de uno de mis vecinos favoritos: Warner Bros Studios.


¿Se imaginan lo que es caminar casi todos los días alrededor de los estudios de Warner Bros? Pasar por el lado de sus edificios y ver hacia el interior de sus oficinas (porque las cortinas siempre están abiertas y yo soy demasiado curiosa); notar los distintos roles, el ajetreo diario, el trabajo sin horario fijo... dan unas ganas de simplemente estar allí; por eso trabajar un fin de semana allí (aunque no fuese en una producción) era suficiente para mi. ¡Además! era un fin de semana con la libertad de andar libre por el lote.

Se los confesaré desde el principio: no soy una persona que se emociona mucho con las nuevas tecnologías. Al level que todavía no tolero mucho el 3D, y ni hablemos del 4D. Pero la oferta de ser parte del staff de NYFA era muy tentativa. Lo que les describiré a continuación fue mi rutina de trabajo durante dos días, pero también es parte del programa de Animación y Diseño de Video Juegos del New York Film Academy:


En la mañana llegaba al stand de Motion Capture y trabajaba colocando los trajes a todos los visitantes, que en tan solo dos o tres horas podían llegar a ser más de 50 personas, poniendo y quitando cada parte del traje de cuerpo completo. El Motion Capture es una tecnología utilizada para crear personajes digitales. El actor o doble se coloca el traje y una vez conectado a la computadora, el personaje animado se mueve tal cual como la persona en vida real. Estos son los trajes que utilizan casi todos los actores de películas de acción, como Ironman, Spiderman, Hulk, y demás.


Antes del mediodía, hacía una parada técnica por el stand de Live Twitch Broadcast, un streaming en vivo en el que el jugador va pasando los distintos mundos de un videojuego en línea frente a otros jugadores que están conectados al juego (solo como audiencia) y el jugador principal va narrando la historia. Es perfecto para futuros creadores de videojuegos o multijuegos online, pues le da un toque más personalizado, y se dan cuenta cual es el mejor estilo y ritmo de narración.


Ya después de almorzar cerca de Patsy's Pies (TBT de Shameless) y ver los demás stands de Samsung, AT&T y RED, me daba un paseo por el stand de Life Facial Capture, un agregado del Motion Capture, pero en este caso enfocado en los gestos faciales de las personas que se colocaban frente a la cámara y le daban vida a un personaje digital; con esta tecnología hacen las películas "live action" como The Jungle's Book, Planet of the Apes, Beauty and the Beast, y otras.

Así mismo habia otro stand muy similar en el que un robot copiaba los gestos faciales de la persona que se colocara frente a la cámara. Esto es más utilizado para películas que no utilizan CGI para recrear personajes, sino que utilizan robots... duh.


Y justo antes de terminar la tarde, iba hacia el stand de Visual Effects, donde gracias a la pantalla verde, unos trajes extravagantes y el maravilloso Adobe After Effects, todos los invitados podían crear sus propias minihistorias de ciencia ficción e interpretar criaturas fantásticas, ya sea un viaje por el centro de la Tierra o peleando contra un gigantesco gorilla en medio de Los Angeles (para no hacerlo tan cliché con NYC).

Lo mejor del Shape AT&T es que además de que uno experimentaba con nuevas técnologías como realidad virtual, CGI y Drones, y conocía las grandes marcas involucradas en la parte técnica de películas de fantasía, ciencia ficción y acción, también uno participa en paneles y charlas con expertos, y productores de cine y televisión que utilizan estas tecnologías a diario.


Yo creo que, independientemente del área en que estés aprendiendo cine, es importante asistir a este tipo de eventos, porque así uno también se va actualizando y va conociendo lo que se está utilizando y lo que ya pasó de moda.

Para conocer más sobre Shape y las exhibiciones, HAZ CLICK AQUI

jueves, 14 de diciembre de 2017

Star Wars: The Last Jedi

La malvada Primera Orden se ha vuelto más poderosa tras 'El despertar de la fuerza' y tiene contra las cuerdas a la Resistencia liderada por la General Leia Organa (Carrie Fisher). El piloto Poe Dameron (Oscar Isaac) lidera una misión para destruir un acorazado de la Primera Orden. Mientras tanto, Rey (Daisy Ridley) tendrá que definir su futuro y su vocación, y Luke (Mark Hamill) revaluar el significado de su vida. (FILMAFFINITY)



Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...

No había visto Star Wars hasta hace dos meses atrás, cuando mi querido profesor de Feature Script comenzó a explicar la clase con algunos ejemplos de la saga. Hasta ese entonces desconocía los nombres, las criaturas, el escenario o incluso que significaba la "rebelión". Después de educarme del tema a nivel general y ver cada una de las películas, me di cuenta de un punto que se había establecido desde el V episodio (The Empire Strikes Again), donde Obi-Wan Kenobi le suplica a Yoda que es importante el entrenamiento de Luke, pues es la última esperanza, y Yoda le dice: "no, habrá otra persona". ¿De quién creen que hablaba? Yo no sé ustedes, pero para mi Rey fue establecida desde ese momento.


En el episodio VIII, Rey se encuentra con Luke y le pide que regrese con ella a la base de los rebeldes para ayudarles a vencer la Primera Orden y restaurar la paz en la Rebelión. Un renuente Luke se niega constantemente, principalmente por el hecho de que esconde un secreto de la principal razón que lo alejó de Han Solo, la Princesa Leia y el resto de la rebelión. Su secreto está relacionado a Ben Solo (mejor conocido como Kylo Ren) y cómo este pasó a ser parte del "lado oscuro de la fuerza". 

Por otro lado, la Princesa Leia y Poe Dameron luchan contra la base espacial de la Primera Orden y pierden gran parte de su equipo. En medio de su escape, la Primera Orden logran rastrearlos y seguirlos, de modo que Finn y Rose Tico deciden buscar un "code braker" para que la Primera Orden no los logre rastrear y puedan salvarse de una muerte asegurada para toda la rebelión.


La película le da una continuación precisa a The Force Awakens, con el encuentro de Luke y Rey, y logra responder algunas de las preguntas que el episodio VII dejó en el aire: por qué Luke se fue al exilio, quiénes son los padres de Rey (spoiler alert: nadie importante), qué pasó con Finn y, la pregunta de siempre, si la rebelión se salva de los ataques de la Primera Orden.

Un punto importante es el trabajo técnico en cada una de las secuencias de batalla, escapes, confrontaciones y nuevas criaturas incluidas, que entonaban con el género y mantenían la atmósfera de la primera trilogía. Uno de los mejores momentos de la trama son las escenas de batalla, que reintroducen las tecnologías que los episodios anteriores planteaban, pero mejorada con los avances de CGI y efectos especiales. Las batallas están complementadas por la musicalización del maestro John Williams y el continuo desarrollo de tensión y conflictos en cada uno de los enfrentamientos. Cada vez que lograban escapar de uno, la siguiente era mucho peor y aumentaba la preocupación del público con la incógnita constante de quiénes se salvarán.


Una vez más, se presentan Mark Mahill, Carrie Fisher (RIP), Daisy Ridley, John Boyega y Adam Driver en los roles principales, donde además de cumplir con su rol, supieron impregnar distintos sentimientos en su personaje y dar momentos hilarantes, a pesar de las situaciones que enfrentaban.

Un aspecto a destacar es la conexión que existe entre Rey y Kylo Ren. El hecho de que ambos podían comunicarse, aún a distancias bien lejanas, y que podían tener un contacto hasta físico crea intriga, además de resultar interesante, y eleva la cuestionante en más de una ocasión de si Rey se pasará a las fuerzas oscuras o se convertirá en el último Jedi.


El guionista Rian Johnson sabe jugar con la mente del espectador y crea situaciones inesperadas, principalmente en el enfrentamiento entre Luke y Kylo, la venganza de Finn contra la Primera Orden y el ataque a la nave de la rebelión.

Además de jugar con la mente del espectador y darle lo opuesto a lo que espera, en respuesta a lo que se cree por la película anterior; también retoma el tema de que "cualquiera puede ser un Jedi", pues los padres de Rey no son nadie que se haya conocido anteriormente (son solo unas terribles personas que vendieron a su hija), y el niño  con la escoba al final de la película, que tiene la fuerza pero es al igual un marginado que nadie conoce ni es hijo de algún personaje importante.

The Last Jedi es una película entretenida y completa, que recrea técnicas que fueron las que encantaron al público en los años 80, pero agregando nuevos motivos y nuevas ideologías, para complementar el mensaje principal de su trama y aumentar el suspenso en la rebelión.