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jueves, 2 de agosto de 2018

Mission Impossible: Fallout

Sexta entrega de la saga. En esta ocasión presenta a Ethan Hunt (Tom Cruise) y su equipo IMF (Alec Baldwin, Simon Pegg, Ving Rhames), con algunos aliados conocidos (Rebecca Ferguson, Michelle Monaghan), en una lucha contrarreloj después de que una misión salga mal. (FILMAFFINITY)



La saga Misión Imposible tiene 22 años escalando para seguir manteniendo la eterna plenitud física de Tom Cruise: hacer siempre algo más imposible de lograr, aunque esto signifique tener que jugar con la vida del actor para el entretenimiento del público. La buena noticia es que esta es su elección y lo está logrando.

En esta entrega, vuelve el equipo de Ethan Hunt, agente de operaciones de campo para el IMF, una agencia de élite dedicada al espionaje que se encarga de llevar a cabo peligrosas y altamente sensibles misiones internacionales que han sido consideradas como "imposibles". Para esta misión, deben apoderarse de 3 bombas nucleares que están destinadas para explotar en diferentes partes del mundo. No obstante, cuando la misión sale mal, el equipo de Hunt debe aliarse al FBI para recuperarlas antes de que están sean detonadas.

Christopher McQuarrie decide recuperar elementos del cine de acción que, aunque han sido utilizados en muchas ocasiones, siguen siendo efectivos: la salvación a último minuto. El director, junto con la creatividad del productor J. J. Abrams otorgan a la audiencia una de las versiones más tensas y divertidas a la vez, donde no solo vemos a Tom Cruise yéndose a los verdaderos extremos del peligro, sino también donde vemos como sus compañeros de aventuras se unen aún más al caso y logran ser héroes en acción, sin dejar a un lado la personalidad que cada uno nos ha presentado desde la primera vez que los vimos.


A su vez, la química entre Tom Cruise y Henry Cavill es uno de los principales atractivos de la película, sin dejar de mencionar los distintos twists que se van agregando a la historia. Otro atractivo, y la principal razón por la que muchas personas irán al cine a ver esta película son las escenas extremas de Tom Cruise, como saltando del avión, el helicóptero, corriendo de un edificio a otro, andando en motocicleta alrededor de París... y la lista se sigue extendiendo de simples a complejas acciones del actor, quien una vez más demuestra la buena capacidad física del actor y por qué él es el stunt perfecto de sus propios personajes.

Por otro lado, el guion es uno de los más complejos de la saga, puesto a que las motivaciones y tensiones internas de Ethan Hunt son más exploradas que nunca, pero pararse a reflexionar no disminuye la velocidad con la que corre para salvar el mundo de una nueva amenaza. Porque eso es lo que le permite ir siempre tan rápido: improvisar soluciones, no ponderar riesgos. Vemos caras anteriores, pero a la vez, un Hunt más maduro y comprensible que busca un final feliz para todos los que le acompañan en esta aventura. 


El principal problema de la historia es el villano, quien no está tan bien establecido como en las demás películas de la saga, a parte de que es muy bidimensional en cuanto a sus razones de querer detonar estas bombas nucleares. A pesar de que utilizaron el elemento sorpresa para revelar quien era, su revelación fue demasiado tardía, sobretodo porque antes de él, presentaron 4 antagonistas que eran igual de "malvados" que él.

Las escenas de acción, puesta en alto tanto por la puesta en escena de McQuarrie como por la dedicación de Cruise a arriesgar su vida por la causa y una fotografía artística de sus escenas, se materializa en la fuerza bruta de Henry Cavill y en la superficie de todos los elementos urbanísticos de París, aprovechados al máximo en una intensa persecución que pertenece a cualquier top de la saga. Y por supuesto, complementados con esa banda sonora que hace a cualquiera querer correr para cumplir una misión imposible de lograr.


jueves, 14 de diciembre de 2017

Star Wars: The Last Jedi

La malvada Primera Orden se ha vuelto más poderosa tras 'El despertar de la fuerza' y tiene contra las cuerdas a la Resistencia liderada por la General Leia Organa (Carrie Fisher). El piloto Poe Dameron (Oscar Isaac) lidera una misión para destruir un acorazado de la Primera Orden. Mientras tanto, Rey (Daisy Ridley) tendrá que definir su futuro y su vocación, y Luke (Mark Hamill) revaluar el significado de su vida. (FILMAFFINITY)



Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana...

No había visto Star Wars hasta hace dos meses atrás, cuando mi querido profesor de Feature Script comenzó a explicar la clase con algunos ejemplos de la saga. Hasta ese entonces desconocía los nombres, las criaturas, el escenario o incluso que significaba la "rebelión". Después de educarme del tema a nivel general y ver cada una de las películas, me di cuenta de un punto que se había establecido desde el V episodio (The Empire Strikes Again), donde Obi-Wan Kenobi le suplica a Yoda que es importante el entrenamiento de Luke, pues es la última esperanza, y Yoda le dice: "no, habrá otra persona". ¿De quién creen que hablaba? Yo no sé ustedes, pero para mi Rey fue establecida desde ese momento.


En el episodio VIII, Rey se encuentra con Luke y le pide que regrese con ella a la base de los rebeldes para ayudarles a vencer la Primera Orden y restaurar la paz en la Rebelión. Un renuente Luke se niega constantemente, principalmente por el hecho de que esconde un secreto de la principal razón que lo alejó de Han Solo, la Princesa Leia y el resto de la rebelión. Su secreto está relacionado a Ben Solo (mejor conocido como Kylo Ren) y cómo este pasó a ser parte del "lado oscuro de la fuerza". 

Por otro lado, la Princesa Leia y Poe Dameron luchan contra la base espacial de la Primera Orden y pierden gran parte de su equipo. En medio de su escape, la Primera Orden logran rastrearlos y seguirlos, de modo que Finn y Rose Tico deciden buscar un "code braker" para que la Primera Orden no los logre rastrear y puedan salvarse de una muerte asegurada para toda la rebelión.


La película le da una continuación precisa a The Force Awakens, con el encuentro de Luke y Rey, y logra responder algunas de las preguntas que el episodio VII dejó en el aire: por qué Luke se fue al exilio, quiénes son los padres de Rey (spoiler alert: nadie importante), qué pasó con Finn y, la pregunta de siempre, si la rebelión se salva de los ataques de la Primera Orden.

Un punto importante es el trabajo técnico en cada una de las secuencias de batalla, escapes, confrontaciones y nuevas criaturas incluidas, que entonaban con el género y mantenían la atmósfera de la primera trilogía. Uno de los mejores momentos de la trama son las escenas de batalla, que reintroducen las tecnologías que los episodios anteriores planteaban, pero mejorada con los avances de CGI y efectos especiales. Las batallas están complementadas por la musicalización del maestro John Williams y el continuo desarrollo de tensión y conflictos en cada uno de los enfrentamientos. Cada vez que lograban escapar de uno, la siguiente era mucho peor y aumentaba la preocupación del público con la incógnita constante de quiénes se salvarán.


Una vez más, se presentan Mark Mahill, Carrie Fisher (RIP), Daisy Ridley, John Boyega y Adam Driver en los roles principales, donde además de cumplir con su rol, supieron impregnar distintos sentimientos en su personaje y dar momentos hilarantes, a pesar de las situaciones que enfrentaban.

Un aspecto a destacar es la conexión que existe entre Rey y Kylo Ren. El hecho de que ambos podían comunicarse, aún a distancias bien lejanas, y que podían tener un contacto hasta físico crea intriga, además de resultar interesante, y eleva la cuestionante en más de una ocasión de si Rey se pasará a las fuerzas oscuras o se convertirá en el último Jedi.


El guionista Rian Johnson sabe jugar con la mente del espectador y crea situaciones inesperadas, principalmente en el enfrentamiento entre Luke y Kylo, la venganza de Finn contra la Primera Orden y el ataque a la nave de la rebelión.

Además de jugar con la mente del espectador y darle lo opuesto a lo que espera, en respuesta a lo que se cree por la película anterior; también retoma el tema de que "cualquiera puede ser un Jedi", pues los padres de Rey no son nadie que se haya conocido anteriormente (son solo unas terribles personas que vendieron a su hija), y el niño  con la escoba al final de la película, que tiene la fuerza pero es al igual un marginado que nadie conoce ni es hijo de algún personaje importante.

The Last Jedi es una película entretenida y completa, que recrea técnicas que fueron las que encantaron al público en los años 80, pero agregando nuevos motivos y nuevas ideologías, para complementar el mensaje principal de su trama y aumentar el suspenso en la rebelión.


jueves, 16 de noviembre de 2017

Liga de la Justicia (Justice League)

Motivado por la fe que había recuperado en la humanidad e inspirado por la acción altruista de Superman, Bruce Wayne recluta la ayuda de su nueva aliada, Diana Prince, para enfrentarse a un enemigo aún mayor. Juntos, Batman y Wonder Woman se mueven rápidamente para intentar encontrar y reclutar un equipo de metahumanos, con Aquaman, Cyborg y Flash, que combata esta nueva amenaza; pero, puede que sea demasiado tarde para salvar el planeta. (FILMAFFINITY)



Superman está muerto y sus seguidores lo siguen llorando. Mientras tanto, Bruce Wayne/Batman (Ben Affleck) sigue el rastro de unas criaturas extrañas que, una vez destruidas, dejan la marca de tres cuadros. Por el aspecto de estos monstruos y la insistencia de los signos, cree que podría tratarse de una nueva amenaza para la humanidad. En distintas partes mitológicas del mundo -Amazonia y Atlantis-, unos cubos mitológicos y poderosos son robados por las mismas criaturas. De modo que Diana Prince/Wonder Woman (Gal Gadot) se une a la búsqueda de Bruce y tratan de reclutar otros superhéroes que aún se esconden de la humanidad: el semidios del Atlante, Aquaman (Jason Momoa); un joven con una increíble velocidad, Barry Allen/Flash (Ezra Miller); y un hombre mitad cybord, Victor Stone/Cyborg (Ray Fisher).

Una vez reunidos, deben evitar que Steppenwolf (Ciarán Hinds) recupere el tercer cubo, pero antes se dan cuenta del poderoso adversario que se enfrentan y que necesitarán ayuda para vencerlo, por lo que utilizarán el poder de este objeto para revivir el más importante miembro de esta Liga de la Justicia.


Fue importante conocer previamente las historias de estos personajes para entender la importancia de cada uno en esta trama, del mismo modo que será necesario tener una película para Aquaman, Cyborg y Flash, que los coloquen al mismo nivel de los demás integrantes de este grupo. Pero, ¿realmente funciona esta trama? Para el objetivo de la película, sí lo logra, pero a nivel general, parece que solo será un equipo para una ocasión. Principalmente por el hecho de que (SPOILER ALERT) Superman parece ser el único que logrará salvar el planeta de este villano; en pocas palabras, sin Superman, estarían muertos.

A pesar del gran intento que proyecta Wonder Woman por pregonar paz entre todos los personajes, es obvia las energías de superioridad que transmiten casi todos, con excepción de Flash, quien es el más inocente. No es hasta el tercer acto de la película que se nota una química forzada entre ellos, para poder derrotar al villano.

A pesar de que la historia es consistente y todas sus subtramas logran unirse y crear una trama completa y sólida, el guion tiene fallas importantes, con escenas y diálogos totalmente innecesarios, que ya sean estaban ahí para exponer el argumento a través de palabras o para dar chistes un poco forzados.


El desarrollo de los personajes es uno de los puntos fuertes, principalmente en el caso de Flash/Barry Allen, quién se merece una película para sí solo, que lo permita divertirse y crecer más como superhéroe, tal y como otros lo han hecho para ganarse el respeto de la audiencia. Sin embargo, a nivel general, las acciones de los protagonistas fueron opacados por diálogos flojos que provocan una malinterpretación de cada uno. Aquaman no parecía tan parlanchín en los trailers y Cyborg suena muy fuera de este planeta, aunque haya sido casi totalmente reconstruido.

Por otro lado, la atracción serán los efectos especiales, complementados por cortes en slow-motion que permiten tener una mejor visión de lo que sucede en la escena, desde el punto de vista de los personajes. Al igual que el increíble trabajo de fotografía, el diseño de vestuarios (bien cercano a los originales de los comics -con excepción de Aquaman-) y la musicalización creada por el maestro Danny Elfman, que dan esa verdadera atmósfera de acción, suspenso y heroismo.


Las escenas postcréditos son importantes para entender que seguirá en el universo de DC: ¿quién será el próximo villano? ¿será peor que este último? Las pistas son importantes y crean la suficiente incertidumbre para querer volver a ver estos superhéroes.

A pesar de las expectativas generadas por los trailers, Justice League se queda un poco corta y no alcanza las que verdaderamente debió crear, debido a fallos de guion, la escasa química entre los personajes y la carente lógica en muchas de las decisiones que el director tomó para narrar la historia. Es una entrega interesante, pero no lo suficiente para ser comparada con la competencia.


jueves, 10 de agosto de 2017

Baby Driver

Baby (Ansel Elgort), un joven y talentoso conductor especializado en fugas, depende del ritmo de su banda sonora personal para ser el mejor en lo suyo. Cuando conoce a la chica de sus sueños (Lily James), Baby ve una oportunidad de abandonar su vida criminal y realizar una huida limpia. Pero después de ser forzado a trabajar para un jefe de una banda criminal (Kevin Spacey), deberá dar la cara cuando un golpe malogrado amenaza su vida, su amor y su libertad. (FILMAFFINITY)



Las películas de persecuciones son las que le han dado sentido y verdadero éxito taquillero a Hollywood. La gran mayoría de sus filmes de acción incluyen una que otra escena maratónica de buenos contra malos, o viceversa. Y créanme cuando les digo que no soy la mejor referencia para decirle cuáles son las más sobresalientes; aunque, a veces me mata la curiosidad, la atracción a un actor o actriz, o el trailer. En el caso de Baby Driver, me atrajeron todos los aspectos anticipativos a su estreno, y lo mejor es que superó todas las expectativas que tenía.

Baby (Ansel Elgort) es un adolescente que se dedica a ser "chofer" de asaltantes. Su talento es escapar de los policías a través de sus maniobras frente al volante. Después de cada asalto, él junto al equipo se dirigen hacia donde Doc, quien es el líder y es quien decide dónde y cuándo será el siguiente. Para la mala suerte de Baby, él es el amuleto de suerte de que cada fuga sea exitosa y cada día es más difícil que pueda salirse de esta vida criminal que lleva para poder saldar una cuenta pendiente. 


Ansel Elgort se encarga de darle vida a un personaje que, después de un accidente automovilístico en donde sus padres perdieron la vida, sufre de tinnitus (percepción de ruidos en la cabeza) y vive aislado de toda la sociedad que lo rodea, a excepción de su padrastro sordomudo Joe (CJ Jones), y envuelto en lo único que lo rescata de sus zumbidos internos: la música. Esta es una de las mejores interpretaciones de Ansel, saliéndose del estereotipo de personaje que ya había establecido en The Fault in Our Stars y la saga Divergente. A parte del atractivo que le da al personaje (que seguro a todas las chicas les encantará), hace de Baby un chico simpático, divertido y auténtico. Además la química que tiene Baby con Debora (Lily James) es envidiable y sobresaliente.


El elenco es complementado por Kevin Spacey como Doc (a quien siempre le quedará bien el papel de "malo", pero con un giro interesante al final), Jon Hamm como Buddy (otro giro bastante interesante cuando la situación cambia totalmente para el personaje) y Jamie Foxx como el psicópata de Bats, que me recordó su papel en Django Unchainned, pero con una dosis adicional de locura.


Lo mejor de esta película está básicamente en la interesante coreografía creada entre la banda sonora y las acciones de cada personaje, donde cada uno tiene el rol de medir sus líneas y movimientos acorde a la música, que es en muchas ocasiones dirigida por los iPods de Baby. A su vez, cada persecusión y cada escena tiene su canción, que determinará el ritmo de las secuencias y el final de cada una. Aquí se ve el trabajo de montaje que hubo y unos juegos con la fotografía que logran mantener arriba el nivel de entretenimiento de la película. Todo estuvo muy bien pensado, incluso los diálogos más sencillos de los personajes.


Edgar Wright, su director y escritor, demuestra con este último filme, que la música forma parte fundamental de su creatividad cinematográfica, pero aún más destacable y necesaria en esta última producción, la cual es, para mi, su mejor obra hasta ahora.

El trabajo de todos los elementos de esta película, que logró crear una sinfonía interesantísima entre las acciones, los puntos de giro y la banda sonora, hace de Baby Driver un filme sumamente divertido, creativo y entretenido, donde se nota un derroche interesante de talento, tanto en sus actores como en su producción.


jueves, 20 de julio de 2017

Spider-Man: de regreso a casa (Spiderman: Homecoming)

Peter Parker comienza a experimentar su recién descubierta identidad como el superhéroe Spider-Man. Después de la experiencia vivida con los Vengadores, Peter regresa a casa, donde vive con su tía (Marisa Tomei). Bajo la atenta mirada de su mentor Tony Stark (Robert Downey Jr.), Peter intenta mantener una vida normal como cualquier joven de su edad, pero interrumpe en su rutina diaria el nuevo villano Vulture (Michael Keaton) y, con él, lo más importante de la vida de Peter comenzará a verse amenazado. (FILMAFFINITY)



No soy fanática de las películas de acción, pero a este nivel ya he aprendido a sacarle cuentas a este género: Spiderman ya lleva dos remakes, tres actores diferentes para el mismo personaje, el mismo tiempo pero 3 situaciones diferentes y aproximadamente 4 cambios de disfraces para el arácnido. Suena demasiado cuando se dice así, aunque debo admitir que los remakes han ido mejorando... en la mayoría de las cosas.

Peter Parker es un joven de 15 años que ha sido picado por una araña que le ha dado la fuerza y capacidad de moverse como tal. Gracias a su nuevo dote, decide hacerse de superhéroe en su ciudad, subiendo videos a YouTube, y es ahí donde Tony Stark lo descubre y lo invita a luchar en la Guerra Civil de Captain America. Una vez termina ese episodio, le permite a Peter quedarse con el traje, con la condición de que lo use responsablemente. Después de par de accidentes en su barrio, uno que otro momento vergonzoso y tratar de demostrar su talento a su amada Liz, por fin se le presenta una oportunidad con verdaderos criminales. El asunto de todo eso es el peligro que corre su vida al exponerse a este nuevo enemigo que brega con nada más que bombas nucleares en miniatura. Sí, al final lo vence, y sí, Tony Stark lo invita a pertenecer a los Avengers (¿les acabo de dar spoilers? como que no lo sabían).


Cosas que mantiene del Spiderman original, y no me refiero al de la primera película, sino al que Stan Lee creó: sigue siendo un adolescente, fue picado por una araña, es un nerd en su máxima expresión y sigue viviendo con la tía May, solo que ahora ella es mucho más jóven y parece que nunca existió el tío Ben. Después de esto, la historia está cambiada en gran parte, para bien y para mal.

Este Peter Parker es muy parlanchín, y eso distrae MUCHO, pues aunque a veces de risa, a veces es innecesario. Del mismo modo, demuestra lo torpe e inmaduro que puede ser un adolescente, creando muchos disturbios en sus "momentos de lucha" contra los villanitos que se encuentra en el camino, no sé si por el hecho de que es joven y no sabe lo que hace (lo siento por estar comparando, pero Spiderman era bastante maduro con sus actos, cuando Tobey Maguire e incluso Andrew Garfield). Tom Holland tiene la carisma y el físico para Spiderman, pero el personaje que le desarrollaron no fue el mejor Spiderman de la historia del cine. Lo mismo ocurrió con Michael Keaton, quien interpretó a Vulture, el villano que solo se comportó como tal después que descubrió quien era en realidad Spiderman. Al principio le faltó actitud de villano, pero ya después le cogió el piso. Me gustó que le dieron un verdadero amigo a Peter Parker, uno que sí le acompañara en su travesía y no lo abandonara por una u otra razón. Y sigo extrañando a Mary Jane...


Ahora... el resto de la película está increíble. A pesar de ser una historia un poco larga para mi gusto, es entretenida, divierte en las escenas que tiene que hacerlo y tensa en las situaciones que lo amerita. Los mejores momentos de la película fueron la escena en el transbordador, en el monumento en Washington y el avión, que fueron claves para crear verdadera adrenalina en cuanto a las situaciones de Spiderman y que, para serles sincera, no creía que lo resolvería.

El diseño del traje de Spiderman (a pesar de que se ve sencillo por fuera) es una réplica digital del de Iron Man, pero con atractivos necesarios para este superhéroe, lo cual le agregaron técnicas que mejoraron cada una de sus hazañas. Lo mismo opino con el traje de Vulture que, aunque se ve un poco brusco, no deja de ser sorprendente y peligroso a la vez, sobretodo las herramientas que involucran las minibombas.


Este remake vence a las demás anteriores en cuanto a fotografía, música y, por supuesto, efectos especiales; esto gracias al ascenso de Marvel como productor de la adaptación. Los movimientos de Spiderman no se ven tan computarizados como en ocasiones anteriores y se ven mucho más creíbles en cuanto a lo que es capaz de hacer. 

Resumiendo: Spider-Man Homecoming funciona bastante bien, porque es una película simpática con sus propias fórmulas y con una secuencia de momentos que satisfacen a su público. A pesar de que algunos aspectos matan el ritmo (como el mismo personaje de Spiderman), logra retomarlo y darnos un final bien adecuado, recordándonos que esta no será la última vez que veremos a este Spidey... aunque sí espero que sea el último remake. 


viernes, 16 de junio de 2017

Guardianes de la Galaxia, Vol. 2 (Guardians of the Galaxy 2)

Continúan las aventuras del equipo en su travesía por los confines del cosmos. Los Guardianes deberán luchar para mantener unida a su nueva familia mientras intentan resolver el misterio de los verdaderos orígenes de Peter Quill. Viejos rivales se convertirán en nuevos aliados, y queridos personajes de los cómics clásicos acudirán en ayuda de nuestros héroes a medida que el universo cinematográfico de Marvel continúa expandiéndose. (FILMAFFINITY)



El universo Marvel se ha ganado la fama que tiene no solo por el hecho de mostrarnos diferentes personajes que, aunque estén en diferentes universos, llega un momento que se mezclan; también se lleva su mérito por las atmósferas que crea para cada superhéroe, sus villanos y el final de escenas post-créditos (porque si eso no está, DC Comics les llevará ventaja).

A los Guardianes de la Galaxia los conocí el año pasado, cuando mi hermana me insistió que debía ver esa película, porque era "diferente a las demás", tremendo error recomendar una película de acción a esta cinéfila que no le gusta ese género y se aburre fácilmente con sus historias. Sin embargo, no exageraba cuando decía que iba a ser una película diferente, pues la forma en la que es presentada y promocionada tanto dentro del filme como fuera (dentro de otros mundos de Marvel) hace que sea la más tolerable para mi.

En esta ocasión, y luego de pasar de villanos en crecimiento a superhéroes amateurs, los Guardianes se han convertido en una familia entre ellos. Pero, después de que uno de sus integrantes roba unas baterías muy valiosas para una líder de un planeta, estos se vuelven los más buscados de la galaxia, siendo atacados por el ejército de los soberanos de piel dorada, y salvados gracias a la ayuda de un nuevo personaje, Ego, el padre de Quill. Es allí donde conocemos el verdadero pasado del único aparente humano de los Guardianes y los peligros mayores que enfrentan, mucho más peligrosos que el hecho de que un ejército los caza por todo el universo.


James Gunn es un director que ha pasado por diferentes géneros e historias, lo cual le favorece para seguir reinventándose como cineasta. En esta entrega, se encarga de darle la sátira y humor necesario para no desvincularnos de la historia y encontrarnos cada suceso como algo "normal" de ese universo. 

Los personajes no decepcionan, ya que se ve un mejor entendimiento del propósito de cada uno dentro de la trama. Baby Groot se roba toda la atención, pero solo por momentos, ya que sus acciones se convierten en algo monótono y predecible. Pero insisto, no decepcionan, sorprenden en los momentos más claves y me permitieron entender la situación de cada uno.

El factor técnico es lo mejor de esta película. Lo que diferencia a Guardianes de la Galaxia del resto de las películas de Marvel es que crea un ambiente con la tonalidad y el estilo de los años 60, pero con los efectos especiales y las escenas de humor actualizadas para el siglo XXI. La musicalización del siglo pasado parecía estar combinada con los movimientos de cámara y cada efecto visual de las escenas de acción.

Esta película es capaz de entretener a cualquier público, principalmente a aquellos que crecieron conociendo los universos de los cómics y los superhéroes más conocidos de la historia del cine. Supuestamente hay una tercera entrega para quién sabe cuando. Lo que sí es verdad es que ha generado expectativas, las cuales cumplió, aunque no superó lo que causó la primera parte de esta trilogía.


viernes, 2 de junio de 2017

La Mujer Maravilla (Wonder Woman)

Antes de ser Wonder Woman (Gal Gadot) era Diana, princesa de las Amazonas entrenada para ser una guerrera invencible. Diana ha sido criada en una isla paradisíaca protegida. Hasta que un día un piloto americano (Chris Pine) que tiene un accidente y acaba en sus costas le habla de un gran conflicto existente en el mundo [Primera Guerra Mundial]. Diana decide salir de la isla convencida de que puede detener la terrible amenaza. Mientras lucha junto a los hombres en la guerra que acabará con todas las guerras, Diana descubre todos sus poderes, y de paso, su verdadero destino. (FILMAFFINITY)



Encontrar una mujer protagonista de una película de acción, dirigida por una mujer, es algo increíblemente agradable de presenciar, en el sentido de que, a pesar de ser un género y una industria construida por hombres, le hacía falta un toque que solo una mujer podía darle. No hablo de un toque de dulzura o maternidad (que es lo cliché que siempre quieren pegarle a las mujeres), sino ese lado feminista que desde hace años se exige.

Wonder Woman, la primera película con un superhéroe femenino de protagonista y dirigida por Patty Jenkins, narra la historia de Diana, la princesa amazona de la isla de Temiscira. La trama nos permite conocer un lado que quizás muchos -incluyéndome- desconocíamos hasta el momento sobre el personaje: su verdadero pasado, de dónde sale esta mujer, quién en realidad es (lo cual a muchos les sorprenderá) y cómo ella solita descubre su verdadero propósito en el mundo, que es destruir a Ares, el Dios de la guerra. 


Desde los trailers ya sabíamos que el personaje de Diana no es cualquier superhéroe típico de los que Marvel y DC Comics se matan por contar. En la piel de Gal Gadot, encontramos a una mujer con muchas fortalezas físicas y psicológicas que la hacen sorprendente y envidiable, pero con la gran debilidad de desconocer cómo es en realidad la raza humana y cómo ella debe tratarla. Como bien dicen en la película, cada quien batalla sus propias guerras, y ella finalmente encuentra la suya, sufriéndola y batallándola hasta el final. Gadot realmente pudo manejar este compromiso, mostrando el lado afable y humano del personaje, pero a la vez sacando su lado bestial y demostrando que no necesita que nadie -principalmente ningún hombre- la ayude o la salve. Es el total rompimiento de todo un siglo de "damiselas en peligro". 

Lo mismo pasa cuando conoce -o mejor dicho, salva- a Steve Trevor, quien se convierte automáticamente en su damiselo, no solo al principio, sino durante toda la película. Además, es su acompañante y quien le agrega un poco de realidad a esta historia ficticia de dioses, con el tema de la Gran Guerra. La química entre Chris Pine y Gal Gadot es divertida y nivelada, rompiendo con el típico romance a primera vista entre superhéroe y su (en este caso) caballero; al igual, no termina como todas las demás historias, lo cual la hace aún mejor.


Jenkins se preocupó por que, tanto la parte narrativa como la parte técnica, tuvieran un reconocimiento importante. Se preocupó por mezclar la ficción con la realidad humana, tratando de encontrar sentido entre las leyendas de los dioses y los horrores de la guerra, y a la vez, se dedicó a darnos un personaje único, que es capaz de ser fuerte, sexy y decidida a la vez.

En la parte técnica, se pueden apreciar algunas tomas de acción en slow motion, probablemente inspiradas de cintas como Matrix, que a algunos les encantará como a otros no. La fotografía, como en todas las películas de acción, jugó un papel importantísimo, bien pensado y atractivo para todas las ambientaciones que desarrolló. En cuanto a los efectos especiales, es quizás lo que menos le llamará la atención a los fanáticos de acción (principalmente a aquellos, fanáticos y defensores de Marvel), los cuales pueden llegar a verse un poco falsos en algunas ocasiones, pero para mi -una simple amante del cine/no tan amante del cine de acción- están aceptables.

Wonder Woman es una película feminista que demuestra que una mujer puede verse increíblemente bien, ser luchadora, poder salvarse la vida sola, sufrir desamores, pero seguir adelante como la mejor del mundo y cumpliendo el rol que ella decida para sí. Con esta cinta se inicia el cambio que a este género le hacía falta.


martes, 6 de septiembre de 2016

Las 100 mejores películas del siglo


Fuente: TNTla.com

En época de grandes producciones cinematográficas, cuando los más puristas del séptimo arte dicen que en este siglo ya no se hacen películas como las de antes y que todo lo que importa es cuánto se recaude en la taquilla, los editores de la BBC Cultura decidieron demostrar que desde el 2000 hasta la fecha se hicieron excelentes films que vale la pena ver y que ya pueden considerarse clásicos, o lo serán en un futuro. Para esto, encuestaron a 177 críticos de 36 países y el resultado es un TOP 100 imperdible. ¿Están de acuerdo? 

100. Toni Erdmann, de Maren Ade, 2016
100. Requiem for a Dream, de Darren Aronofsky, 2000
100. Carlos, de Olivier Assayas, 2010
99. Les glaneurs et la glaneuse (The Gleaners and I), de Agnès Varda, 2000
98. Dah (Ten), de Abbas Kiarostami, 2002
97. White Material, de Claire Denis, 2009
96. Finding Nemo, de Andrew Stanton, 2003
95. Moonrise Kingdom, de Wes Anderson, 2012
94. Låt den rätte komma in (Let the Right One In), de Tomas Alfredson, 2008
93. Ratatouille, de Brad Bird, 2007
92. The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford, de Andrew Dominik, 2007
91. El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, 2009
90. The Pianist, de Roman Polanski, 2002
89. La mujer sin cabeza, de Lucrecia Martel, 2008
88. Spotlight, de Tom McCarthy, 2015
87. Amélie, de Jean-Pierre Jeunet, 2001
86. Far From Heaven, de Todd Haynes, 2002
85. Un prophète (A Prophet), de Jacques Audiard, 2009
84. Her, de Spike Jonze, 2013
83. A.I. Artificial Intelligence, de Steven Spielberg, 2001
82. A Serious Man, de Joel y Ethan Coen, 2009
81. Shame, de Steve McQueen, 2011
80. Vozvrashchenie (The Return), de Andrey Zvyagintsev, 2003
79. Almost Famous, de Cameron Crowe, 2000
78. The Wolf of Wall Street, de Martin Scorsese, 2013
77. Le scaphandre et le papillon (The Diving Bell and the Butterfly), de Julian Schnabel, 2007
76. Dogville, de Lars von Trier, 2003
75. Inherent Vice, de Paul Thomas Anderson, 2014
74. Spring Breakers, de Harmony Korine, 2012
73. Before Sunset, de Richard Linklater, 2004
72. Only Lovers Left Alive, de Jim Jarmusch, 2013
71. Tabu, de Miguel Gomes, 2012
70. Stories We Tell, de Sarah Polley, 2012
69. Carol, de Todd Haynes, 2015
68. The Royal Tenenbaums, de Wes Anderson, 2001
67. The Hurt Locker, de Kathryn Bigelow, 2008
66. Bom yeoreum gaeul gyeoul geurigo bom (Spring, Summer, Fall, Winter…and Spring), de Kim Ki-duk, 2003
65. Fish Tank, de Andrea Arnold, 2009
64. La grande bellezza (The Great Beauty), de Paolo Sorrentino, 2013
63. A torinói ló (The Turin Horse), de Béla Tarr and Ágnes Hranitzky, 2011
62. Inglourious Basterds, de Quentin Tarantino, 2009
61. Under the Skin, de Jonathan Glazer, 2013
60. Syndromes and a Century, de Apichatpong Weerasethakul, 2006
59. A History of Violence, de David Cronenberg, 2005
58. Moolaadé, de Ousmane Sembène, 2004
57. Zero Dark Thirty, de Kathryn Bigelow, 2012
56. Werckmeister harmóniák (Werckmeister Harmonies), de Béla Tarr y Ágnes Hranitzky, 2000
55. Ida, de Paweł Pawlikowski, 2013
54. Bir Zamanlar Anadolu'da (Once Upon a Time in Anatolia), de Nuri Bilge Ceylan, 2011
53. Moulin Rouge!,  de Baz Luhrmann, 2001
52. Sud pralad (Tropical Malady), de Apichatpong Weerasethakul, 2004
51. Inception, de Christopher Nolan, 2010
50. Nie yin niang  (The Assassin), de Hou Hsiao-hsien, 2015
49. Adieu au langage (Goodbye to Language), de Jean-Luc Godard, 2014
48. Brooklyn, de John Crowley, 2015
47. Leviafan (Leviathan), de Andrey Zvyagintsev, 2014
46. Copie conforme (Certified Copy), de Abbas Kiarostami, 2010
45. La vie d'Adèle - Chapitres 1 et 2 (Blue Is the Warmest Color), de Abdellatif Kechiche, 2013
44. 12 Years a Slave, de Steve McQueen, 2013
43. Melancholia, de Lars von Trier, 2011
42. Amour, de Michael Haneke, 2012
41. Inside Out, de Pete Docter, 2015
40. Brokeback Mountain, de Ang Lee, 2005
39. The New World, de Terrence Malick, 2005
38. Cidade de Deus, de Fernando Meirelles y Kátia Lund, 2002
37. Loong Boonmee raleuk chat (Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives), de Apichatpong Weerasethakul, 2010
36. Timbuktu, de Abderrahmane Sissako, 2014
35. Wo hu cang long (Crouching Tiger, Hidden Dragon), de Ang Lee, 2000
34. Saul fia (Son of Saul), de László Nemes, 2015
33. The Dark Knight, de Christopher Nolan, 2008
32. Das Leben der Anderen (The Lives of Others), de Florian Henckel von Donnersmarck, 2006
31. Margaret, de Kenneth Lonergan, 2011
30. Oldeuboi (Oldboy), de Park Chan-wook, 2003
29. WALL-E, de Andrew Stanton, 2008
28. Hable con ella, de Pedro Almodóvar, 2002
27. The Social Network, de David Fincher, 2010
26. 25th Hour, de Spike Lee, 2002
25. Memento, de Christopher Nolan, 2000
24. The Master, de Paul Thomas Anderson, 2012
23. Caché, de Michael Haneke, 2005
22. Lost in Translation, de Sofia Coppola, 2003
21. The Grand Budapest Hotel, de Wes Anderson, 2014
20. Synecdoche, New York, de Charlie Kaufman, 2008
19. Mad Max: Fury Road, de George Miller, 2015
18. Das weiße Band - Eine deutsche Kindergeschichte (The White Ribbon), de Michael Haneke, 2009
17. El laberinto del fauno (Pan's Labyrinth), de Guillermo Del Toro, 2006
16. Holy Motors, de Leos Carax, 2012
15. 4 luni, 3 saptamâni si 2 zile (4 Months, 3 Weeks and 2 Days), de Cristian Mungiu, 2007
14. The Act of Killing, de Joshua Oppenheimer, 2012
13. Niños del hombre (Children of Men), de Alfonso Cuarón, 2006
12. Zodiac, de David Fincher, 2007
11. Inside Llewyn Davis, de Joel and Ethan Coen, 2013
10. No Country for Old Men, de Joel y Ethan Coen, 2007
9. Jodaeiye Nader az Simin (A Separation), de Asghar Farhadi, 2011
8. Yi yi (Yi Yi: A One and a Two), de Edward Yang, 2000
7. The Tree of Life, de Terrence Malick, 2011
6. Eternal Sunshine of the Spotless Mind, de Michel Gondry, 2004
5. Boyhood, de Richard Linklater, 2014
4. Sen to Chihiro no kamikakushi (Spirited Away), de Hayao Miyazaki, 2001
3. There Will Be Blood, de Paul Thomas Anderson, 2007
2. Faa yeung nin wa (In the Mood for Love), de Wong Kar-wai, 2000
1. Mulholland Dr. (Mulholland Drive), de David Lynch, 2001


Por Alejandro Cusa

lunes, 15 de agosto de 2016

Jason Bourne y su punto de quiebre

Nueve años después de su última aparición, Matt Damon regresa a interpretar el héroe de la nueva generación de espías. 

Al igual que las demás sagas de acción, Jason Bourne siempre ha marcado su singularidad, principalmente en su estilo particular cinematográfico y su típico tema musical. Y esta última no fue la excepción, con la única diferencia de un personaje más agotado y más desesperado por recordar. 

En esta ocasión, los movimientos bruscos de la cámara en mano y las largas persecuciones lograron el ritmo adecuado para mantener al público atento a ese Bourne acomplejado que ya lo habíamos visto en las anteriores entregas, pero más enfocado en descubrir su verdadera identidad y su verdadero pasado, uno que desde el 2002 los fanáticos esperaban con ansias.

Para ser una película perteneciente a un género que no admiro ni sigo, me entretuvo, hasta ese final de venganza que se había propuesto Jason; sin embargo, la película me deja con grandes dudas: ¿Quién se queda con el rol protagónico, Bourne o el FBI? ¿Asset (el agente encubierto) murió o no? ¿Heather Lee está o no del lado de Bourne? ¿Qué carajo ocurría en Atenas?

Las escasas apariciones que tuvo Bourne a lo largo de la trama, y digo escasas porque anteriormente lo veíamos más (por lo menos en un 90%), me hacen dudar de la importancia que tiene y tendrá este personaje en sus demás apariciones, principalmente en esta que el rol protagónico pasó al conflicto interno del FBI. Pero imagino que esto será aclarado en la siguiente película, porque sí: habrá más de Bourne.