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viernes, 25 de diciembre de 2020

Crítica Cinéfila: Wonder Woman 1984

En 1984, durante la Guerra Fría, Diana entra en conflicto con dos enemigos formidables: el empresario de los medios Maxwell Lord y la amiga convertida en enemiga Barbara Minerva / Cheetah, mientras se reúne con su interés amoroso Steve Trevor.



Durante los últimos nueve meses, desde que una pandemia viral arrasó el planeta y forzó el cierre de la civilización tal como la conocemos, hemos estado leyendo sobre cómo esta o aquella película es "la película que necesitamos en este momento". Las películas no resuelven las crisis de salud global, pero pueden distraernos e inspirarnos. Pueden unirnos cuando estamos separados y curar las divisiones que definen nuestros tiempos.

Supongo que "Wonder Woman 1984" puede lograr algunas de esas cosas, pero sobre todo nos recuerda lo mal que podríamos usar un superpoder en este momento, como una fantasía para regresar el tiempo y arreglar la situación, y en ese sentido, es a la vez una distracción efervescente del arte pop y una gran decepción. Esta definitivamente no es la Wonder Woman del 2017.

Durante casi dos horas de su duración de 151 minutos, “Wonder Woman 1984” nos aleja por momentos de nuestras preocupaciones, borrándolas con puro escapismo. Para aquellos que tienen la edad suficiente para recordar los años 80, es como ir a casa por Navidad y descubrir una caja llena de juguetes de la infancia en el ático de tus padres. Así es como se sintió al ver "Superman" de Richard Donner por primera vez. Incluso si los años 80 te parecen tan distantes como el escenario de la Primera Guerra Mundial de la primera película de la heroína que hizo historia hace 3 años, la secuela ofrece un recorrido divertido a través de las décadas más vulgares, cuando las hombreras y el cabello con permanente estaban de moda. Sin embargo, e insisto, es incomparable a su primera entrada.

En la historia del origen, Gal Gadot interpreta a un pez fuera del agua, mientras la princesa/diosa amazona Diana Prince se ve empujada a la Europa devastada por la guerra, en 1918, haciendo todo lo posible para adaptarse a las convenciones de un patriarcado menos ilustrado, con la ayuda del piloto de estudios Steve Trevor (Chris Pine). Esta vez, es el turno de Steve de sentirse desincronizado con la sociedad, ya que Diana pide un deseo que resucita a su amor perdido. En el medio, Zack Snyder hizo una ruidosa película actual de "La Liga de la Justicia", pero Jenkins tenía un mejor manejo de lo que el público quiere de la divina Miss Diana. Hasta que hizo "Wonder Woman 1984".

Adoptando tanto su escenario icónico de Washington, DC, como el estilo de cómic ligeramente cursi de la época, Jenkins presenta escenas en las que Wonder Woman interviene en las crisis cotidianas, salvando a un corredor que usa Walkman de ser atropellado por un Pontiac Firebird o rescatando a dos niñas durante un atraco de joyas en un centro comercial. Ese robo resulta en la recuperación de Dreamstone, un antiguo artefacto citrino con poderes mágicos. La gema puede conceder el deseo de cualquiera que la toque. Pero también viene con una trampa: toma tanto como da. Los personajes se apresuran a hacer referencia a "The Monkey's Paw", el cuento clásico de WW Jacobs en el que los deseos tienen consecuencias, pero eso no es suficiente para explicar las complicadas reglas del tótem.

Después de tocar la piedra, Diana recupera a su novio, pero va a tener problemas. A menos que ella renuncie a él, el deseo eventualmente le costará a Wonder Woman sus poderes. Su torpe compañera de trabajo en el Museo Smithsonian, Barbara Minerva (Kristen Wiig), pide ser tan fuerte, sexy, genial y especial como Diana, pero pierde sus cualidades cariñosamente groseras, indeseables, pasadas de moda y sin complicaciones. Más tarde, Barbara tendrá un segundo deseo - convertirse en "un depredador ápice" - que transforma a Wiig en el Cheetah, una criatura que es menos Catwoman.

En los cómics, Cheetah casi siempre se dibuja como una mujer desnuda con manchas estratégicamente colocadas, un objeto fetiche fanboy. Wiig posee las versiones del antes y el después de Barbara, pero no esta versión final del personaje. Con su pelaje virtual y su físico decididamente más felino, esta guepardo no es ni feroz ni rival para Wonder Woman. Por otra parte, en el momento en que estos dos enemigos se enfrentan, la película hace tiempo que dejó de ser divertida. Esta secuela se sale de control una vez que los villanos obtienen todo su poder, pasando de una comedia atractiva basada en personajes a una superbatalla llena de CGI para concluir con un discurso que parece cambiar el mundo con tan solo ser pronunciado.

Jenkins es una cineasta de enorme talento a la que el estudio le dio una oportunidad, algo que rara vez se cuestiona cuando se le confiere a los hombres, y demuestra este don al nunca dejar que el espectáculo ahogue las actuaciones. A diferencia de muchos de los protagonistas de DC, la innegablemente e increíble Gadot hace que las cualidades de Wonder Woman parezcan identificables y, por lo tanto, dignas de aspirar a ellas. Por mucho que Wakanda represente una tierra libre de las restricciones de la supremacía blanca en "Black Panther", Diana Prince representa lo que cualquier mujer podría lograr, si se eleva fuera del patriarcado.

Oportunamente, la película comienza en la isla de Themyscira, donde la joven Diana compite junto a mujeres adultas (maravillosas) en un emocionante triatlón, un cruce mejor visto en la pantalla grande entre los Juegos del Hambre y un partido de Quidditch en el que la precoz Diana logra tomar la iniciativa. El mensaje aquí no es simplemente que las mujeres son iguales o mejores que sus contrapartes masculinas, sino que la sociedad también subestima a los niños. A partir de este prólogo empoderador, "Wonder Woman 1984" quiere que las niñas sepan que el cielo es el límite de sus habilidades, con una advertencia clave: "Ningún héroe verdadero nace de la mentira", explica la tía Antiope (Robin Wright).

Esa idea no está dirigida tanto a los niños como a las audiencias contemporáneas. La película tiene fuertes opiniones sobre los vendedores ambulantes y villanos claramente malvados. Su traficante de codicia al estilo de Gordon Gekko, Max Lord (interpretado por el chileno "Juego de Tronos" Pedro Pascal) insiste que es solo una personalidad de televisión respetada. Desde que “Joker” reformuló al empresario multimillonario (y padre de Batman) Thomas Wayne como un oportunista de mal gusto, este proyecto de DC hizo una referencia poco sutil a Donald Trump.

No olvidemos que el verdadero villano aquí, el supervillano invisible de la película, es el "Dios de las mentiras", cuya peligrosa Piedra de los sueños "concede deseos con un truco". Max Lord no es más que un instrumento de los esquemas de destrucción de civilización de la deidad tortuosa, en el que se convierte al asumir todo el poder de Dreamstone para conceder deseos y, presumiblemente, para tomar lo que quiera a cambio, aunque la película es tremendamente inconsistente y poco clara en cómo funciona eso. Jenkins, quien comparte el crédito del guión con Geoff Johns y Dave Callaham, probablemente debería haberse mantenido alejado de un dispositivo que pueda satisfacer los deseos más profundos de todos, o debió otorgarnos una verdadera confrontación con el Dios de las mentiras.

Los momentos más satisfactorios de la película tienen poco que ver con el conflicto central, que surge en cambio del descubrimiento y la implementación indirecta de los poderes de Diana. Los fanáticos de los cómics se han preguntado durante mucho tiempo: "Si Wonder Woman puede volar, ¿por qué necesita un jet invisible?" Jenkins pone fin a este debate a su manera, tomando una página de "Superman" de Donner mientras Steve y Wonder Woman comparten un paseo romántico desde un cielo iluminado por fuegos artificiales. Una hora después, la directora literalmente le da alas a su héroe: un cambio de armadura chapado en oro que se ve mejor en la campaña publicitaria que en la pantalla.

Muchos de los efectos y momentos narrativos son cursis. Algunos son francamente vergonzosos (como cuando Wonder Woman interrumpe una persecución en el desierto bien coreografiada para rescatar a dos niños en peligro). Y el gran final es un fracaso, ya que el villano secuestra la tecnología de transmisión global de un presidente al estilo Reagan para conceder los deseos de todos y Jenkins intenta exprimir esa idea en unos pocos minutos apresurados de tiempo en pantalla con un discurso sumamente estereotipado de ilusiones fantasiosas.

El género de superhéroes siempre se ha tratado de la realización de deseos, pero cuando llega el clímax y toda la población humana tiene la oportunidad de realizar sus fantasías, ya nada parece especial. A medida que los deseos se acumulan y el mundo cae en el caos, "Wonder Woman 1984" pierde el rumbo, y aunque el final no es lo suficientemente malo como para renunciar a la satisfacción de lo que vino antes, es suficiente para cambiar nuestro enfoque de nuevo a nuestro propio mundo real. Lo que necesitamos en este momento no lo puede proporcionar esta película, pero tal vez inspire a alguien a hacer otra versión.


viernes, 26 de abril de 2019

Crítica Cinéfila: Avengers Endgame

Después de los eventos devastadores de 'Avengers: Infinity War', el universo está en ruinas debido a las acciones de Thanos, el Titán Loco. Con la ayuda de los aliados que quedaron, los Vengadores deberán reunirse una vez más para intentar deshacer sus acciones y restaurar el orden en el universo de una vez por todas, sin importar cuáles son las consecuencias.



ATENCION: Esta crítica contiene spoilers

El final llegó. Después de 10 años, 21 películas, más de 30 superhéroes introducidos y un sinnúmero de batallas que solo parecían posibles en los comics, Marvel cierra un capítulo en la historia del género de Superhéroes con Avengers Endgame, la cual es su película #22 y la última que presenta al gran grupo de héroes y heroínas batallando todos juntos por la supervivencia humana y de todo el universo.

Endgame continúa justo después de donde nos dejó Infinity War: un Tony Stark harto de la situación después de haber estado atrapado en el espacio por 22 días hasta que Captain Marvel lo encontrara, un Thor con ganas inmensas de venganza por no haber logrado su cometido con el Jarnborn para asesinar a Thanos, y un Capitán América lidiando con la realidad de que la mitad de la población ha sido convertida en cenizas y no hay rastros de Thanos.

Los vengadores logran rastrear a Thanos gracias a su hija Nebula, quien conoce cuales eran los planes de retirada que tenía su padre después de que recolectara las gemas. Y cuando finalmente lo encuentran, se presenta no solo con marcas de quemadura que le ha dejado el uso de su guante, pero también con la realización de que las gemas han sido destruidas por su propio bien, y allí nuestros héroes se dan cuenta de que matándolo no solucionan lo que ya su fuerza ha provocado. 

No es hasta que Ant-Man regresa del Reino Cuántico y revela que, lo que para el mundo se sintió como 5 años después de Thanos, para él fueron tan solo 5 horas, y que el túnel cuántico podría ser utilizado como una maquina del tiempo para ir a los destinos donde están las gemas y obtenerlas antes de Thanos las encuentre. Pero esto no será una tarea fácil, porque de por medio deberán confrontarse a sí mismos, personas de sus pasados, y hasta tener que sacrificar almas.


Las tres horas de película son una obra maestra de narrativa. No solo saben establecer las nuevas debilidades de antiguos personajes, sino también le dan oportunidad a cada uno de los vengadores de tener su propio protagonismo. Pero al final del día, la historia le pertenece a los seis vengadores tradicionales: Iron Man, Thor, Capitán América, Hawkeye, Black Widow y Hulk. Sus tareas y su trabajo en grupo fue lo que verdaderamente le demuestra a la audiencia por qué la historia comienza con ellos. 

El guión funciona porque sabe mezclar acción con emociones. Sabe dar razones para que los héroes sean renuentes a sacrificar tanto a estas alturas. Aquí no solo se sigue a ellos, sino también a sus familias, los seres queridos que dejaron atrás en determinados momentos, las decisiones que deben de tomar en el camino para salvar a la Tierra de una segunda destrucción y una despedida en todo lo alto.

Una de las mejores azañas del guión es cómo utilizan escenas de las películas anteriores de Marvel para confirmar que las gemas siempre estuvieron frente a nuestros ojos; pero a la vez, lo utilizan para mostrar momentos importantes de los personajes y cómo ellos deben de tomar decisiones que pongan hasta su propia existencia en juego. Existen muchos momentos emotivos en la historia, como el encuentro entre Tony y su padre cuando viaja a los años 70 para obtener la gema del espacio; cuando Capitán América ve a Peggy (quien ha sido el amor de su vida desde los inicios de la saga), y el encuentro entre Thor y su madre, momentos antes de que ella muriese.


La última hora de la película es la verdadera batalla final: lo que comienza como un confrontamiento entre Capitán América, Thor y Iron Man contra Thanos, resulta una hora completamente dedicada a como los superhéroes desvanecidos regresan y se unen a los Vengadores para batallar contra las fuerzas de Thanos. Es un momento intenso en que vemos Asgardianos, Maestros de las artes místicas y Wakandas atacan con toda su magia y tecnología; también vemos la participación de Captain Marvel y cómo utiliza su fuerza bruta para destruir la nave de batalla de Thanos, así como también vemos su confrontamiento contra el gran villano; también está un momento de la pelota caliente pasándose el guante de las gemas entre los superhéroes para evitar que llegue a manos de Thanos, culminando con un empoderamiento femenino con nuestras heroínas favoritas uniendo fuerzas para proteger el guante. Será la secuencia más larga de la historia de Marvel, pero es la mejor elaborada hasta estos tiempos.

Pero también otra de sus grandes fortalezas es darnos la realización de que este es el final de los héroes originales. A pesar que Infinity War terminó prometiendo que los superhéroes desvanecidos regresarían para esta película, nunca aseguró que todos sobrevivirían al final. Algunos regresaron, otros fueron salvados antes de un sacrificio final, pero la triste realidad es que fue la despedida de algunos muy importantes. 

Entre algunos de ellos fue el sacrificio de Black Widow para obtener la gema del alma, la decisión de Capitán América por regresar al pasado y reencontrarse con  Peggy; pero la más dolorosa de todas fue la de Tony Stark, quién fue el que verdaderamente dio el golpe final a Thanos. El hecho de haberse puesto las gemas y chasquear los dedos para acabar con la destrucción de este poderoso villano significó que debía asumir la fuerza gamma con la que las gemas consumían a su poseedor. Tony muere como un héroe, en brazos de aquellos que el introdujo a esta saga, pero también recordándole a la audiencia que así como con el inició esta franquicia, así termina. La escena más emotiva, además de la muerte de Stark, es su funeral, donde vemos a los superhéroes, haciéndole honor a Iron Man. Es un momento en que todos en la sala llorarán con jipios, pues es la despedida a lo que estuvo acompañandole desde aquel accidente en medio del desierto, su corazón de acero.


Otros personajes que deciden tomar caminos separados son Thor, quien corona a Valkyrie como la reina del nuevo Asgard, mientras que él se une a los Guardianes de la Galaxia; y Hawkeye, quien recupera a su familia para volver a tener una vida como un ciudadano común y corriente.

Es obvio que los efectos especiales iban a ser uno de las mayores ventajas pero hay que hacer ovasión a la vez a la producción de maquillaje y vestuario, que una vez más hacen honor a los estilos de los comics, sobretodo en aquellos superhéroes que se introdujeron de último, como Captain Marvel y un corte de pelo que realmente rinde homenaje al diseño creado por Gene Colan.

Pero a pesar de todo lo bueno que he dicho sobre esta película, no puedo evitar sentir que hay algunas incoherencias de tiempo y personalidades. Mi principal queja va hacia Thanos y la escasez de fuerza filosófica que tiene en esta ocasión. A diferencia del empoderamiento maligno que se ve en Infinity War, aquí es más fuerza bruta y cero razonamiento. Así mismo, la ausencia de otros superhéroes en la escena final y la poca participación de Nick Fury, quien hace un cameo en la escena del funeral.

Endgame llega como un carrusel de emociones para que la audiencia se despida de una saga que ha establecido parámetros de lo que debe ser una película de superhéroes.  Es genial, narrativa y visualmente. Más que buenos momentos de batallas y secuencias de acción, demuestra que la narrativa puede estar complementada por momentos emotivos, momentos y líneas cómicas, y lágrimas inesperadas, y aún así puede ser una película sin precedentes. Es un clásico que quedará para futuras generaciones como referencia de buen cine, pero que nos queda a nosotros de recuerdo como el fin de una era.


jueves, 4 de abril de 2019

Crítica Cinéfila: Shazam!

Cuando Billy Batson, un niño de acogida de 14 años que ha crecido en la calle, grita la palabra "¡SHAZAM!" se convierte en un superhéroe adulto, Shazam, por cortesía de un antiguo mago. Dentro de un cuerpo musculoso y divino, Shazam esconde un corazón de niño. Pero en esta versión de adulto consigue realizar todo lo que haría cualquier adolescente con superpoderes: Divertirse con ellos ¿Volar? ¿Tener visión de rayos X? ¿Disparar un rayo con las manos? ¿Saltarse un examen? Shazam pondrá a prueba los límites de sus habilidades con la inconsciencia propia de un niño. Pero necesitará dominarlos rápidamente para luchar contra las letales fuerzas del mal que controla el Dr. Thaddeus Sivana. 



David F. Sandberg hizo su debut como director hace tres años con la película de terror Lights Out, y siguió su trayectoria el cine de terror con la precuela de Annabelle; quizás por eso me resulta un poco inesperado que haya sido elegido por DC y Marvel para traer al cine la adaptación del comic Shazam! y sorprendiendo aún más (dada la reputación que se ha ganado DC en los últimos años), la película sorprende con una calidad narrativa que puede llegar con facilidad al mismo nivel de Wonder Woman, solo que con un tono distinto.

Billy Batson es un niño que se ha pasado toda su niñez/juventud haciendo algo en específico: "buscando a su madre". Sin embargo, la sociedad le ha dicho en diversas ocasiones que es un sueño al que debe renunciar, y después de un último crimen, es enviado a una casa de acogida con otros cinco niños fosters. Un día, mientras defendía a Freddy, uno de sus nuevos "hermanos", es elegido por el mago Shazam para adoptar sus poderes y defender el mundo del nuevo mal que se avecina. Sin embargo, tiene superpoderes pero no sabe utilizarlos, y decide apoyarse de Freddy, quien es un experto sobre habilidades superpoderosas y le ayuda a encontrar sus propios talentos antes de que Thaddeus, un doctor que se ha pasado toda su vida buscando el acceso hacia Shazam, y ahora está poseído por los 7 pecados capitales con el plan de acabar con la humanidad.


El guión de esta película no es solo bien divertido, sino también ingenioso. Resulta muy interesante cómo, a pesar de enfocarse en los punch lines de los personajes, también van dejando diferentes elementos narrativos para darle sentido a la trama y los conflictos que esta desarrolla: como los aspectos en común que comparten el protagonista y el antagonista, desde el hecho de venir de padres que nunca los quisieron, hasta de ser algo más de lo que los demás dicen de ellos; también el enfoque en los personajes secundarios y sus personalidades, sin necesidad de victimizarlos con el pasado que tuvieron o los tipos de padres que les tocaron; las referencias a los superhéroes de DC (sobretodo hacia Superman, Batman y Aquaman), haciendo creer que no toma lugar dentro de este universo, hasta que al final se revela que sí (cameo especial para Superman); y por supuesto, la humanización que le dieron a cada uno de los personajes, obligando a la audiencia a empatizar con sus situaciones y frustraciones.

Aún más interesante resultan todas las referencias que se hicieron sobre número 7: como los siete pecados capitales, los 7 miembros de la nueva familia de Billy, el apartamento 707 en el séptimo piso que es donde vive la madre de Billy, los siete superpoderes de Shazam (volar, superfuerza, antibalas, manipulación eléctrica, inmortalidad, velocidad inhumana y resistencia), y se supone que son siete campeones, por lo que es muy posible que en una siguiente película sobre Shazam se introduzca otro superhéroe. 

Algo a destacar en la historia es que nunca llaman a Shazam por su nombre, ni siquiera cuando Billy explica que ese es su nombre de superhéroe, y esto se debe a que más de un personaje adopta este nombre tras adquirir las habilidades, y es por eso que el título de la película tiene un signo de exclamación, lo cual lo especifica como el llamado a los poderes y no al superhéroe. Pero, insisto en que, si este no será su nombre, el personaje en sí debe adquirir uno de su propiedad.


Pero además del buen trabajo narrativo, hay un sobresaliente desenvolvimiento de los actores, quienes desde los más jóvenes hasta los más adultos trataron de hacer un balance entre los dos géneros que desarrolla la película. Por supuesto, Zachary Levi (a quién ya hemos visto en muchas historias últimamente como The Marvelous Mrs. Maisel, Thor: Ragnarok y Tangled) se roba todo el espectáculo, sin forzar sus necesidades de sobresalir, pero creando comedia en cada intento que trata de sacarle provecho a su lado heróico. Lamentablemente para muchas que queremos verlo, el actor solo aparece en su traje de superhéroe y nada más.

Y aparte de todos estos aspectos, el diseño de producción, y sobretodo el diseño de vestuario le hace honor a los personajes creados en 1940 (dato curioso, este personaje se llamaba originalmente Captain Marvel), con colores que les podría recordar a los Power Rangers a muchas personas. Así mismo, el montaje y la fotografía le hace honor a los mejores aspectos técnicos de DCU, complementado con una musicalización modernizada para aterrizar a la audiencia al lenguaje de su protagonista y su población.

Shazam! resulta inesperada y sobresaliente. Las partes cómicas no son forzadas, y el drama es apropiado, sin dejar de mencionar que los personajes aterrizan de manera satisfactoria, haciéndole desear a la audiencia poder conocer sus próximas aventuras. 


jueves, 7 de marzo de 2019

Crítica Cinéfila: Captain Marvel

La historia sigue a Carol Danvers mientras ella se convierte en uno de los héroes más poderosos del universo cuando la Tierra se encuentra atrapada en medio de una guerra galáctica. 



Años 90. Unas decadas después de Captain America y dos antes de Iron Man. Una guerra se desataba entre dos razas alienígenas: los Krees y los Skrulls. La guerrera Vers es asignada a una misión en cubierta, se ve atrapada rodeada del enemigo y al escapar, es enviada al planeta Tierra. Allí se ve en la misión de encontrar los Skrulls que también han aterrizado en este planeta, con el plan de encontrar un "arma" creada por Wendy Lawson. Al unir fuerzas con el conocido Nick Fury, Vers comienza a recuperar pequeños extractos de su pasado, como su origen, su verdadera familia y la razón por la que ella fue llevada a ser parte de la Fuerza Estelar.

Muchas personas (incluyéndome) estaban muy entusiasmadas con esta película, pues se anunciaba a ser la próxima por destronar a Wonder Woman (2017), y se debe reconocer que la película hizo unos movimientos dignos de romper algunos estereotipos femeninos que la película del Universo de DC no pudieron evitar, como el hecho de darle una pareja sentimental o débil. Captain Marvel es quizás lo más cercano a Black Widow, pero sin ningún interés romántico, exclusivamente enfocada en su misión y con la fuerza necesaria para enfrentarse a quien sea.


Brie Larson supo entrarse en el cuerpo de la superheroína creada por Roy Thomas, escritor de comics de Marvel. Y es necesario admitir que hizo una recopilación de los mejores aspectos del personaje: su personalidad, actitud ante los demás, la manera en la que habla, se mueve y se comporta, incluso algunas de las frases más icónicas de los comics (I'm sorry I'm a badass).

Pero un aspecto que quizás la separa mucho de lo que se creó en los comics es su relación con los demás personajes. El carácter fuerte que Brie Larson le dió al personaje lo convirtió en una "caballera" casi egocéntrica que actuaba por sí sola y pocas veces considera la opinión de los demás. Incluso al nivel que, cuando lo hace, se ve muy forzada y hasta incómoda. Con el único personaje con la que no se veía tan forzada era con Nick Fury (una vez más representado por Samuel Jackson, en una versión increíblemente más joven que hasta me hizo cuestionarme si esta película fue filmada antes que Iron Man). Fury y Vers tuvieron una química que hacía de sus escenas de diálogo las más aceptables.

Y por supuesto, la introducción de otro Tesseract, el cual ya lo hemos visto en varias películas de Marvel, y el cual está protegido en el interior de Goose, una bestia alienígena de apariencia felina (es un gato en la Tierra) con un bolsillo dimensional que esconde esta poderosa piedra de cualquier ente que trate de apoderarse de él (y por eso Thanos nunca lo encontró en Avengers: Infinity War


Pero eso no significa que las escenas de acción no fuesen las más entretenidas. Es definitivamente el mejor aspecto visual de la película: entre los enfrentamientos dentro de las naves galácticas, más las batallas en la Tierra, y los juegos de luces en el espacio, está muy claro que el equipo de Lucasfilm hizo su buen aporte técnico a la historia y ayudó a Captain Marvel a darle ese look visual que los comics lograron con tanta pasión.

Y además de esto, el trabajo de escenografía y vestuario son otros dos puntos a favor: la escenografía por encargarse de retratar escenarios que fueron tan maravillosos en los diseños creados por el artista visual Gene Colan, y el vestuario por darle un toque más cercano al personaje del comic, no solo en la parte de los colores, sino también el estilo del cabello y sus herramientas de batalla. 

Captain Marvel es, sin dudas, una película que me dejó balanceando en dos extremos. No me gustó la actitud feminista extrema que le quisieron dar a casi todos los personajes femeninos, pero tampoco detesté el arco que incorporaron en los personajes. Lograron conectar elementos interesantes del universo de Marvel, pero la vincularon demasiado a los planes "a futuro" de Thanos y no dejaron que la película brillara por sí sola, cuando el personaje de Captain Marvel es uno de los más interesantes y completos de esta colección de comics. 

Desde el punto de vista de una fanática del personaje: esperaba más, pero no me decepcionó por completo.


viernes, 1 de marzo de 2019

Crítica Cinéfila: The LEGO Movie 2

Después de cinco años de tranquilidad aparece una nueva amenaza: invasores de LEGO DUPLO del espacio exterior que lo destrozan todo antes de que dé tiempo a reconstruirlo. Emmet, Lucy, Batman y sus amigos unirán fuerzas para librar una batalla que les llevará a mundos inexplorados.



La tan esperada segunda película de The Lego Movie sigue siendo una opción que supera en muchos sentidos las otras historias animadas que Hollywood ofrece a los jóvenes espectadores (y sus acompañantes que miran el reloj constantemente). Aún así, y esto era algo inevitable lo que la primera película logró: esa sensación inagotable de chistes bien contados y referencias satirizadas que repletas de miniaturas de bloques desechables que la primera película de Lego tenía no lo logra en su totalidad aquí. Y tal vez no podría.

Cinco años después, Emmett (Chris Pratt), Lucy (Elizabeth Banks), Batman (Will Arnett) y el resto de la pandilla de Bricksburg finalmente regresaron. Pero esta vez ya no es tan impresionante. Cinco años después de los eventos de la primera película, el eternamente soleado Emmet y sus amigos se enfrentan a una nueva amenaza mucho mayor (pero menos graciosa) que Lord Business de Will Ferrell y su tubo de Krazy Glue. Su mundo se ha convertido en un páramo apocalíptico de Mad Max, lleno de cyborgs y alcantarillas bebés. 

Y justo cuando parece que las cosas no pueden empeorar, aparece una nueva amenaza en forma de figuras españolas de Lego Duplo color Starburst que invaden desde el espacio exterior, armadas con voces de hermanitas y el deseo de destruir todo lo que intentan nuestros héroes para reconstruir. Ni siquiera las versiones de Lego del establo de superhéroes de DC (y sus bromas internas en Marvel, rival de Crosstown) pueden salvar el día. Mientras la melancólica y meditante Lucy y el narcisista Batman son raptados por esta nueva amenaza, Emmet obtiene un nuevo y sorprendente modelo de conducta en la forma de Rex Dangervest (también Pratt), quien le enseña cómo crecer, dejar de ser ingenuo y comenzar a convertirse heroico a tiempo de salvar todo lo que él cree que puede ser increíble y explorar universos inexplorados. Naturalmente, habrá una lección adjunta a todo esto al final.


Esta es una secuela entretenida y disfrutable que muchos momentos dirigidos exclusivamente para el público adulto como mensajes para los más pequeños. Pero, por desgracia, al compararla con la original pierde muchas buenas técnicas únicas. El humor metarreferencial sigue funcionando, pero es menos eficiente porque ya se conoce. Así que ver las partículas líquidas como fichas redonditas o escuchar los disparos como los diría un niño ya no es tan divertido.

La trama enfrenta a los rebeldes oprimidos de Bricksburg contra una reina extraterrestre Duplo (Tiffany Haddish) y sus secuaces de color sorbete, que, como la primera película, terminan reflejando una película del mundo real fuera de los bloques. El choque de la película es el mensaje realista de  un niño y su hermana pequeña que parece que no pueden jugar muy bien juntos. Pero ese dispositivo no tiene la misma resonancia de cambio de dimensión la segunda vez que lo han logrado. 

También hay menos cameos de personajes conocidos: sí sigue estando Batman, La Liga de la Justicia (con alguna broma ingeniosa sobre Aquaman y Linterna Verde) y al personaje de Rex Dangervest basado en el personaje de Chris Pratt en Jurassic World, pero hay menos personajes off-topic que vengan a hacernos reir. Sin embargo, hay mucha una cierta madurez cuestionable en los cameos de la figura de Ruth Bader Ginsburg Lego y un Bruce Willis con orificios de ventilación en la mordaza de devolución de Die Hard. 


En cuanto al trabajo en stop-motion, la animación de la reina Duplo es increíble: darle vida y buscar la expresividad en sus transformaciones es muy meritorio dado el tamaño de las piezas y el trabajo vocal de Tiffany Haddish.

En el resto de la película, hay decisiones creativas más cuestionables, puesto que existen más fisuras y menos cohesión entre el mundo infantil en el que se desarrolla la historia y la realidad de los bloques esparcidos por el desván (algo que se pone de relieve en las transiciones). En todo caso, es una película familiar lo suficientemente bien graciosa y agradable como para pasar un buen rato y por supuesto para funcionar como reclamo publicitario, que es a fin de cuentas otra de sus metas.

Todo lo que probablemente te encantó de la primera película de Lego esta aquí. Pero ¿tan entretenido como The Lego Movie? Seamos honestos, todavía es mejor que el 99 por ciento de su competencia,  pero falta algo: esa chispa candente de creatividad insana y una novedad fuera de la caja que hizo La primera película una sorpresa tan inesperada y revolucionaria. Todo sigue siendo increíble. Solo un poco menos.



viernes, 25 de enero de 2019

Crítica Cinéfila: Glass

Continuando desde donde lo dejó "Split", "Glass" sigue los pasos de David Dunn en su búsqueda de la figura superhumana de "La Bestia". En la sombra, Elijah Price parece emerger como una figura clave que conoce los secretos de ambos.



Shyamalan es un director de cine de momentos: su momento de fama lo tuvo con El Sexto Sentido (1999), y a partir de ahí la narrativa y la calidad de sus historias variaron y decayeron, claramente tratando de encontrar su estilo y su género. Experimentó y logró volver a posicionarse con el estreno de The Visit (2015), pero había un lugar donde le faltaba revisitar, y ya lo había hecho en una de esas historias que se debe reconocer era una idea original: Unbreakable no terminó inconclusa pero sí con una serie de personajes que ameritaban reutilizarse. Así surge Split, enfocada en un villano que lucha por ser La Bestia, y que al final hace una breve conección con Unbreakable.

Con ese breve final, Shyamalan nos decía dos palabras: habrá crossover. 

Glass sucede unas semanas después de lo ocurrido en Split, donde David busca exhaustivamente a Horde, con la amenaza de que tiene cuatro jóvenes cautivas que podrían morir en cualquier momento. Una vez se encuentra con él y cada uno ve la fuerza invencible que posee su oponente, ambos son apresados y llevados al mismo hospital Psiquiátrico donde Elijah está recluído. Allí Elijah vuelve a encontrar su propósito en la vida: con la entrada de David y Kevin al hospital, esto le da la oportunidad de enseñarle al mundo que los superheroes y villanos son reales, a pesar de que un grupo de personas se han dado a la tarea de ocultar esta verdad.


El tema de esta franquicia siempre será uno de los mayores atractivos para mi: demostrar que cuando los seres humanos se enfrentan a situaciones extremas, sus poderes salen a la luz. Quizás no sea una verdad que se pueda confirmar, pero es un concepto que la industria del cine nos permite fantasear, que los comics los aprovecha al máximo y que Shyamalan explora con una paciencia y desenvolvimiento que no pretende ser con prisa pues tiene también el objetivo de establecer el pasado de estos personajes, la razón de sus iras, tristezas y anhelos. 

El tema se conecta con las debilidades de estos personajes, envolvíendose en la teoría de que "todo superhéroe tiene una debilidad", y para poder vencer al villano, deberá superar esta debilidad. Esta misma teoría se intercala a la correcta construcción de personajes, donde para que un personaje sea creíble e interesante en una película, debe tener características realistas: debilidades, fortalezas, miedos y metas. Y sin esto, la película no causara la misma impresión, pues lo que verdaderamente la convierten en una película interesante son sus personajes: David es el típico héroe que se adapta a los problemas, sin frustrarse por encontrar soluciones en lugares donde no parecen darselas como opción; Elijah es el héroe dispuesto a lograr su cometido sin importar las consecuencias de sus actos; y Kevin es el héroe renuente, quien solo reacciona si lo obligan a cometer ciertos actos. 

El desarrollo de cada uno de estos personajes es una de las mayores fortalezas del guión de Shyamalan, pero el verdadero mérito se lo lleva con el personaje de Kevin, no solo por el hecho de representar una serie de minipersonajes dentro de uno, sino aún más importante por la increíble actuación de James McAvoy encarnando estas personalidades. Algo que Split no presentó y que esta película si se enfocó en lograr era ver cómo sucedían los cambios de personajes, y verdaderamente parecía como si fuese el trabajo de un grupo de actores. Sin embargo, McAvoy le recuerda a la audiencia una vez más el talento que siempre lo ha destacado, pero que con cada película evoluciona.


Por otro lado, la interacción de los tres personajes principales se asemejan a un triángulo amoroso, donde podría ser dos contra uno o todos contra todos dependiendo del momento de la película, pero a la vez establece las relaciones y químicas entre ellos, lo cual es otro aspecto que funciona con mucha fuerza, y que realmente es lo que mantiene a la historia con movimiento. Sin la rivaldía y momentaneos deseos de compañerismo, esta historia no tuviese mucho sentido.

Un personaje que regresa y lo hace con un propósito inesperado es el de Casey (Anya Taylor-Joy), quien había apenas salido con vida de Split, y ahora regresa con posibles sentimientos de amor por el Kevin. El cambio es un poco brusco, sobretodo porque la audiencia nunca tuvo oportunidad de encontrar la lógica a este cambio.

Por supuesto, no se puede mencionar las secuencias de acción, que hacen referencia a una fotografía de cine de acción, pero con la musicalización del thriller y suspenso que fue introducido con Unbreakable. Un aspecto interesante del uso del género en esta película es como las referencias visuales mantienen un balance entre ambos (superhéroe y thriller psicológico) influenciándose del tono y estilo de cada uno, pero concluyendo la historia con un ritmo y situación muy particular.

A propósito del final, este es el aspecto más débil de la película, pues a pesar de alejarse de la temática de "final feliz", es muy complaciente, queriendo dejar a la audiencia satisfecha por lo que ha ocurrido, pero en vez nos deja con cuestionantes que aparentemente nunca serán respondidas, y por lo tanto dejan una sensación de ambigüedad.

No obstante a esto, es una película que sabe cumplir con las expectativas que ha creado. Finalmente, Shyamalan encuentra su mejor estilo, otorgando una trilogía con un lenguaje, estilo y punto de vista propio, donde los buenos no son tan buenos, los malos tienen razones suficientes para existir, y los comics son parte de la realidad humana.


jueves, 20 de diciembre de 2018

Spider-Man: Into the Spider-Verse

En un universo paralelo donde Peter Parker ha muerto, un joven de secundaria llamado Miles Morales es el nuevo Spider-Man. Sin embargo, cuando el líder mafioso Wilson Fisk (aka Kingpin) construye el "Super Colisionador" trae a una versión alternativa de Peter Parker que tratará de enseñarle a Miles como ser un mejor Spider-Man. Pero no será el único Spider Man en entrar a este universo, 4 versiones alternas de Spidey aparecerán y buscarán regresar a su universo antes de que toda la realidad colapse.



Justo cuando pensaba que ya Marvel había superado la idea de estrenar nuevos "Spider-Mans", aparece una película con la idea de decirnos que no es suficiente. No importa si eres team Andrew, team Toby o team Tom, esta nueva película del superhéroe arácnido te hará valorar más los comics. De cualquier manera, el brillo de la nueva y animada película de Sony "Spider-Man: Into the Spider-Verse" se muestra en la capacidad del proyecto para reiniciar y expandir todo lo que ha llegado antes, creando un mundo inclusivo donde casi cualquier persona puede ser el superhéroe.

Para hablar de esta película, uno debe utilizar el lenguaje técnico: con una dirección a cargo de Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman, Spider-man into the Spider-Verse aplica el aspecto revista comic con detalles de impresión en cuatro colores a sus personajes animados en 3D. El efecto es fresco, como un arte callejero con textura intrincada en puntos de semitono y acentos dibujados a mano para categorizarlo como un cómic clásico que ha cobrado vida. Contra esta audaz estética visual, combinada con una vibrante puntuación de hip-hop, Phil Lord y Rodney Rothman dejan a un lado a Peter Parker y se enfocan en su sucesor: Miles Morales.

Hijo adolescente de un policía afroamericano y una enfermera puertorriqueña, el personaje de Miles Morales apareció por primera vez en 2011 como una forma de diversificar el universo Marvel. Mirando a la mosca en un traje Spidey negro y rojo modificado, Miles cuenta con todos los mismos poderes: súper fuerza, velocidad aumentada, sentidos intensos, tela arácnida y rastreo de la pared, además de algunas habilidades adicionales, incluido el "ataque del veneno" (la capacidad de sorprender a sus adversarios) e invisibilidad (mediante la cual puede camuflarse bajo presión). Pero a diferencia de la "pantera negra" más abiertamente politizada de este año, que trató a la identidad wakandana como una especie de súper empoderamiento, "Spider-Verse" considera que los antecedentes de Miles no son un problema. Una vez más, lo mejor es que cualquiera puede ser Spider-Man, y esa es una idea revolucionaria para una generación de niños ansiosos por identificarse con el superhéroe más popular de Marvel.


El genio de "Spider-Verse" no se detiene allí. Presentada en un divertido paquete cómico de la cultura pop, la película expande efectivamente el control de Sony sobre el personaje de Spider-Man para incluir un número potencialmente ilimitado de proyectos derivados, el primero de los cuales - una entrega centrada en la feminidad con todas las mujeres de El mundo de Spidey, ya ha sido anunciado, con innumerables permutaciones por venir. A partir de aquí, Sony puede dividir y cortar el llamado Spider-Verse (un concepto de cómics en el que Marvel intentó unir las muchas versiones diferentes del personaje de Spider-Man) para la diversión infinita de los espectadores y la remuneración infinita del estudio.

Cuando Miles sigue a su tío renegado Aaron por un túnel sombreado del metro, es picado por una extraña araña. Al día siguiente en la escuela, está lidiando con los mismos síntomas que tuvo Peter Parker después de su aracno-encuentro, haciendo que las cosas fueran incómodas con Gwen Stacy, la nueva niña en la escuela y la primera de varias Spideys de dimensión alternativa, que también incluyen a un viejo Peter Parker, un Spider-Man Noir, al estilo de anime Peni Parker y Spider-Ham.


Aventurándose de regreso al sitio de la mordedura, Miles espía al "real" Spider-man tratando de salvar al mundo de Kingpin quien está tratando de abrir las puertas a universos paralelos. Se queda el tiempo suficiente como para presenciar a su héroe de cómic, no solo enmascarado sino también asesinado, allanando el camino para que este tímido adolescente se ponga el traje de su héroe, que, convenientemente, está disponible por docena en una tienda de disfraces operada por un tipo que se parece mucho al difunto Stan Lee.

Aquí, los villanos son más o menos familiares, pero se ven muy diferentes de las representaciones que los fanáticos probablemente tengan en mente. Kingpin, un gran goliat calvo con un motivo personal para abrir un portal a otras dimensiones. Kathryn Hahn pone su propio giro loco en un tipo de científico loco con un alter ego inesperado. Prowler aparece como una silueta púrpura encapuchada con brillantes garras de metal, mientras que las interpretaciones turbo-cargadas de Tombstone y Scorpion completan la galería de los malvados.

Las películas de superhéroes tienden a sentirse abarrotadas cuando están llenas de demasiados villanos, aunque "Spider-Verse" esencialmente lo requiere, ya que la película tiene suficientes Spider-seres para formar su propio equipo de fútbol. Es perfectamente divertido observar a estos excéntricos héroes alternos bromeando entre ellos acerca de su origen, de dónde vienen y cómo llegaron allí. 


Todo esto es para decir que la escritura de la pantalla es más fuerte cuando proporciona detalles de personajes vivos, pero las marcas de ejecución siempre que se supone que esas personas maravillosamente desarrolladas luchan. A excepción de una persecución escénica de alta velocidad a través de las copas de los árboles fuera del laboratorio de Kingpin, que se ha trasladado desde el conjunto subterráneo anterior al estado de Nueva York, variando efectivamente la visión de Spidey pasando por los rascacielos que sirven como su hábitat natural, la acción tiende a sentirse torpe y sobre estilizado.

Puede parecer atrevido matar a Peter Parker, pero en un escenario en el que el continuo espacio-tiempo está en constante cambio (lo que provoca un efecto de "falla" salvaje que combina los muchos estilos de la película a la vez), se supone que todas las muertes son reversibles. Irónicamente, el sentido del humor posmoderno del guión es tan hábil con las fórmulas de cómics que uno no puede evitar sentirse decepcionado cuando la trama recurre posteriormente a los mismos clichés.

Por ejemplo, puede ser entretenido llamar "goober" al dispositivo USB que desactiva el supercolector de Kingpin, pero eso no borra el hecho de que la película opta por reciclar este dispositivo cansado. Y demasiadas veces, a mitad de la pelea, algo grande y pesado cae de la nada para golpear a estos malos en la cabeza. Al final, mientras que el ingenio de la película es su punto de venta más satisfactorio, "Spider-Verse" resulta demasiado inteligente por su propio bien. Pero en este universo, donde las audiencias sufren el fenómeno muy real de la sobrecarga de superhéroes, se debe alentar la ambición y la originalidad, especialmente cuando amplía la mitología para incluir a mujeres, personas de color, e incluso animales.


jueves, 11 de octubre de 2018

Venom

Tras haber perdido su trabajo y su relación, tratando tratando de revelar los experimentos de la poderosa Fundación Vica, Eddie Brock termina como el huesped de un extraño organismo alienígena llamado Venom. 



Marvel habrá colaborado, pero se le olvidó ser parte de la mesa de guionistas, y el resultado es un producto final que, sin importar cuantas taquillas ha vendido alrededor del mundo, es mediocre tanto en personajes como en narrativa.

Como periodista, Eddie Brock lleva tiempo intentando desenmascarar al creador de la Fundación Vida, el famoso genio científico Carlton Drake, una obsesión que ha arruinado su carrera y su relación con su novia, Anne. Al investigar uno de los experimentos de Drake, un ente alienígena  que se hace llamar Venom se fusiona con el cuerpo de Eddie, y el reportero adquiere de pronto nuevos e increíbles superpoderes, así como la oportunidad de hacer prácticamente lo que se le antoje. Retorcido, oscuro, impredecible e impulsado por la cólera, Venom obliga a Eddie a luchar por controlar unas habilidades sumamente peligrosas que, al mismo tiempo, también resultan embriagadoras y le hacen sentir poderoso. Dado que Eddie y Venom se necesitan mutuamente para conseguir lo que quieren, se van entremezclando cada vez más.

Lo peor no es que 'Venom' pueda hacer todo lo que dice poder hacer sin dejarse estorbar por obstáculos en escena (como la lógica, la lucidez, los personajes); es algo normal para su público potencial. Lo peor es que no resulta ser el espectáculo suficiente para compensar toda la estupidez narrativa que trata de ocultarse detrás de efectos especiales maquillaje digital y la cara bonita de Tom Hardy. De paso, el hecho de que la historia se relaciona a Life (2017) hace que pierda mucho más sentido del que no tiene.


El primer defecto de esta película es el miserable desarrollo de personajes, el cual pretendía darle libertad a los actores para hacer con ellos los que le plazca, pero dado a la poca información junto con las líneas llenas de clichés sobre superhéroes y villanos, desaprovecharon en su totalidad a un elenco que pudo haber salvado la historia completa, y que conste que la culpa no la tienen Tom Hardy y Michelle Williams.

Un problema importante en este desastre cinematográfico es que Eddie aparece como un tonto, un imbécil ansioso que no convence como un periodista que supera los límites o alguien que puede superar a un titán de la tecnología. Independientemente de sus defectos como periodista o compañero, el personaje necesitaba un depósito profundo de inteligencia e ingenio que no se puede detectar en ninguna parte.

Sin embargo, algunos actores tampoco parecen haber sido los más indicados para sus roles, como es el caso de Riz Ahmed en el papel de Carlton, quien (seamos bien honestos) no llenó los zapatos del villano, se sintió muy forzado, y de paso las líneas extremadamente clichés no le ayudaron. Pero la culpa la tienen los guionistas. Desafortunadamente, la fórmula de Marvel sigue siendo la misma que la habitual, e incluye la doble identidad de un genio emprendedor como hombre de ciencia y un monstruo secreto con planes grandiosos. El potencial de la trama de Drake parece claramente poco convincente, incluso para los estándares de Marvel.


El mayor esfuerzo cerebral lo hicieron con Venom, donde agotaron cada neurona existente y lo hicieron un antihéroe que, no solo resulta interesante, sino más completo que el resto del elenco estelar. Ni siquiera el personaje de Tom Hardy le llega al mismo nivel. Lo único que resulta extremadamente poco creíble es el cambio repentino a querer quedarse en el mundo y hacer "bien". No obstante, sí hay que reconocer que la química entre Eddy y Venom es donde la audiencia invierte más gozo, y es la que mejor funciona de toda la película.

En un momento en que el universo Marvel se está expandiendo de forma aventurera y envolviendo otras historias, Venom se siente como un retroceso. En parte, esto se debe al hecho de que, como historia de origen, esta carece de memoria y poca imaginación. Además de eso, la escritura del guión le mata los demás aspectos. La película parece un imitador y un aspirante a algo grande que no alcanzó a ser ni siquiera en los últimos minutos de la misma.

Entretiene, es verdad, pero no es una película del calibre de los grandes de Marvel debido a la poca inversión de tiempo en la historia, más un elenco que no conectó a profundidad con sus personajes. A Venom que le hagan otra película, donde él sea el único personaje de la historia. Creo que resultará mejor.


jueves, 2 de agosto de 2018

Teen Titans Go! To the Movies

Cuando los Jóvenes Titanes se enteran de que otros superhéroes de DC han realizado sus propias películas, estos buscaran encontrar en un viaje épico un director perfecto para su debut en la gran pantalla, pero un viejo enemigo tiene otras ideas planeadas para ellos. (FILMAFFINITY)



¿Cuanto tiempo ha pasado desde que DC hizo una película buena y divertida a la vez? Quizás lo suficiente para decir que Teen Titans Go! es la que por fin logra realzar el título de esta marca. Los jóvenes superhéroes de DC Comics llegan a la gran pantalla para salvar nuestra perspectiva del Universo de DC. 

Producida por el equipo de animación de Warner Bros., Jóvenes titanes en acción parte del deseo de un grupo de superhéroes marginales de conseguir a toda costa una película propia. Este grupo adolescente de superhéroes, que comparte piso y vive toda clase de cómicas y alocadas situaciones, está formado por Robin, el líder de los Jóvenes Titanes; el medio-humano y medio-robot Ciborg; Raven, una chica mitad-humana y mitad-demonio que posee oscuros poderes místicos; Beast Boy, un héroe que se transforma en todo tipo de animales; y Starfire, una princesa Tamaraniana con una fuerza similar a la de Superman. 


Claro que los jóvenes Teen titans, especialmente Robin, sueñan con convertirse en estrellas de Hollywood. Pero, en un momento en el que se están haciendo películas de todos los superhéroes posibles, a ellos no les tienen en cuenta por no tener suficiente experiencia. Mientras, un villano está poniendo en práctica un plan para la dominación del mundo. ¿Podrán los Jóvenes Titanes derrotar a su archi-enemigo y de paso conseguir el estrellato?

Como en la serie de Cartoon Network, Robin y compañía se ríen de sí mismos y de los superhéroes en general. Los personajes logran la misma esencia que ya los habían dado a conocer en su serie de televisión, y deciden irse a un extremo más alto burlándose de los superheroes que dicen ser mejores que ellos. Es interesante ver cómo los Teen Titans, quienes algunos han sido "sidekicks" de otros superhéroes, toman las decisiones más extrañas para lograr su cometido (SUPER SPOILER: los Teen Titans deciden regresar al momento que les cambió la vida a quienes hoy son superhéroes, pero al ver el caos que esto provoca en el presente, deciden volver al pasado).


El mismo equipo de creadores, directores y productores de la serie se hacen cargo de la película, que mantiene las características del dibujito animado de la televisión. En pocas palabras, la sinvergüencería ante todo. Es muy similar al tono de Deadpool, pero con un humor apto para todo público: sin doble sentido, violencia ni palabrotas. 

Con una estructura narrativa que fluye con naturalidad y chistes para todas las edades, la película no sacrifica la emoción en virtud del distanciamiento irónico, sino que elude la seriedad para volver a pensar en el universo de héroes y villanos como el mejor y más fascinante de los juegos. Mientras el guión es uno de los elementos mejor desarrollados de la película con las mejores referencias del pop culture, clásicos de Warner Brothers y los tiempos en que los comics de superhéroes se hicieron famosos, además de las constantes alusiones al propio Deadpool y un par de “cameos” de Stan Lee.

Lo que hace de esta película un verdadero entretenimiento es la insistencia de estos superhéroes por burlarse de ellos mismos y de todo lo que les sucede durante la historia, sin olvidar la música pegajosa que hará que toda la audiencia salga del cine tarareando cada una de ellas. Go go Teen Titans!


jueves, 12 de julio de 2018

Ant-man and the Wasp

Después de "Capitán América: Guerra Civil", Scott Lang lidia con las consecuencias de sus elecciones como superhéroe y padre. Mientras lucha por mantener un equilibrio entre su vida hogareña y sus responsabilidades como Ant-Man, se enfrenta a Hope van Dyne y al Dr. Hank Pym con una nueva misión urgente. (FILMAFFINITY)



Una de las preguntas más populares que dejó Avengers fue: ¿dónde está Ant-man y por qué no participó en la batalla? Bueno... digamos que es culpa de su vida de criminal, y destruir medio aeropuerto junto al Capi y compañía. Después de dos años bajo arresto domiciliario, Scott está muy cerca de dejar de vivir encerrado.

Hope Van Dyne (Evangeline Lilly) ya usa el traje de The Wasp (La avispa) y junto a su padre Hank Pym (Michael Douglas), el primer Ant-Man e inventor de toda la tecnología que hace posible alterar tamaños de personas y objetos, han creado desde la clandestinidad una máquina para poder ir y volver del reino cuántico, ese mundo de lo infinitamente pequeño en el que la madre de Hope (la primera Avispa) quedó atrapada hace 30 años. En la primera película de Ant-Man, Scott Lang sí pudo volver, así que recurrirán a él para que los ayude.


Pero ellos no son los únicos que quieren usar esta máquina. También están detrás una banda de traficantes de tecnología y Fantasma, una villana que atraviesa cualquier materia pero necesita estabilizar sus poderes. Y detrás de todos ellos está la policía.

Cada película de Marvel tiene una comedia distinta. Sí, se supone que es acción y aventura, lo cual se puede apreciar muy bien en cada escena de la película; no obstante, tiene un estilo humorístico muy particular de su historia, la cual la diferencia no solo del resto de las películas de Marvel, sino incluso de la primera versión.

Aquí se puede ver un Scott más consciente de su poder, tratando de ser responsable, pero a la vez sin dejar a un lado el sentido humorístico del personaje. A su vez, se conoce más de cómo ha cambiado su vida y la vida de las personas que le rodean desde que lo vimos en su última película en solitario. Pero no es el único actor que se roba el protagónico (aunque se supone que es el protagonista), también hay que darle créditos a la Avispa/Hope sobretodo en las escenas de acción que sobrepasan a lo que hizo Ant-Man, y a Fantasma/Ava quien es una antagonista mucho más tridimensional que los demás villanos de este universo.


La diversión de Ant-man (de cambiar de tamaño con gran facilidad) es más aprovechado por Wasp que por el mismo protagonista, quien se ve atrapado en un nuevo traje y no logra controlarlo como debería. Sí, es quien logra recuperar el laboratorio de todos los secuestradores que iban tras este, logra hacer comunicación con la madre de Hope, pero no es el único héroe de la historia, pues incluso (Spoiler alert) quien derrota a Ghost es la madre de Hope.

"Ant-Man and the Wasp", dirigida por Peyton Reed, es una película light, que le dará a la audiencia un respiro después de todo lo acontecido en "Infinity War", con un buen ritmo que la convierten en una película fresca, entretenida y casi independiente de la gran trama de Thanos vs. Avengers... hasta que llegan los post-créditos.



viernes, 22 de junio de 2018

Incredibles 2

Secuela de "Los increíbles". Helen tiene que liderar una campaña para que los superhéroes regresen, mientras Bob vive su vida "normal" con Violet, Dash y el bebé Jack-Jack —cuyos superpoderes descubriremos—. Su misión se va a pique cuando aparece un nuevo villano con un brillante plan que lo amenaza todo. Pero los Parr no se amedrentarán y menos teniendo a Frozone de su parte. (FILMAFFINITY)



14 años han pasado desde que la familia Parr se apareció en nuestras pantallas. No obstante, siguen tal cual donde las dejamos. Mr. Increible quiere ser un superhéroe "legal", Helen solo quiere lo mejor para sus hijos, y los chicos siguen estando bajo el ala de su madre, a pesar de que esto no les gusta. Pero cuando Winston Deavor, un fanático de los superhéroes, se aparece en sus vidas, la rutina de la familia cambia drásticamente. Winston junto a su hermana Evelyn, una tech-nerd, proponen a Mr. Increible, Elastigirl y Frozone utilizarlos como demostración de actos heroícos para que así los superhéroes puedan salvar vidas de manera legal otra vez.

Elastigirl resulta seleccionada para la primera fase, ya que es la menos destructiva del grupo. Esto incomoda a Mr. Increible (ya que a él le encanta brillar más que al resto), quien ahora tendrá que quedarse cuidando a los niños mientras Elastigirl salva algunas vidas. Todo comienza a salirse de control para ambos supers quienes solo tienen una opción para poder vencer al villano: luchar con toda la familia.


Incredibles 2 no decepciona las expectativas que creó: muy por el contrario, superó cualquier incógnita que dejaron los trailers. Es una película que toma sus mejores aspectos y los destaca al máximo sin resultar una exageración.

Lo principal que hay que destacarle son sus personajes, que a pesar de que sus principales ya los conocíamos, no se deja de aprender cosas nuevas sobre ellos: desde la personalidad de líder de Elastigirl (quien aparentemente era siempre opacada por Mr. Increible) hasta la ignorancia de Mr. Increíble sobre las dificultades de ser "ama de casa". El mejor atractivo de la historia es cómo los papeles se cambian, y cómo ningún rol tiene un género/sexo en específico (desde atender a los niños, hasta salvar el mundo). Así mismo, los niños se ganan su propia trama, sobretodo Jack Jack, quien se robará el corazón de muchos con sus superpoderes y su encanto natural.


El resto de los superhéroes que se agregan al cast tienen superpoderes increíblemente únicos, y esto hay que resaltarlo, pues estamos en una era en que los superhéroes han sobrepoblado el cine; encontrar personajes que tienen roles/poderes distintos y/o especiales es bastante trabajo.

Otro aspecto a destacar es que, a pesar de que la historia parece desarrollarse en los años 70/80 (digo esto por la vestimenta, los vehículos que se utilizan, el estilo de los superhéroes), el antagonista de la historia toca un tema muy actual, sobre el dominio de la masa a través de las nuevas tecnologías. Es algo que sirve de moraleja para toda la audiencia, dándole un toque realista con humor limitado.


Y hablando de humor... ¡que película más divertida! Desde las ocurrencias de Jack Jack hasta el trabajo de los superhéroes secundarios, que se encargaron de bajarle el tono serio y recordarnos que es una película para reírse con ellos.

Por otro lado, es muy notorio el trabajo de producción que tuvo esta historia, desde la selección de colores para describir el tipo de superhéroe, hasta la fotografía animada bien específica para darle un efecto tridimensional a estas animaciones. Y no podemos dejar de mencionar esa música tan específica que sin duda da ese tono de una película de acción con héroes reales y sinceros. Los 14 años no fueron en vano.

Los Increíbles 2 es una película para toda la familia que nos traslada al 2004 cuando la familia Parr era una simple familia de héroes ocultos, donde no solo se trata de querer salvar vidas, sino de querer ser ellos mismos ante la sociedad y ante los suyos.