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miércoles, 1 de julio de 2026

Crítica Cinéfila: Supergirl

Tomando como referencia la reciente miniserie escrita por Tom King, esta película promete una visión diferente de lo que la mayoría piensa cuando le viene a la mente la prima de Superman. 'Veremos la diferencia entre Superman, que fue enviado a la Tierra y criado por unos padres cariñosos desde que era un bebé, y Supergirl, criada en una roca, una astilla de Krypton, y que vio morir y ser asesinados de formas terribles a todos los que la rodeaban durante los primeros 14 años de su vida para luego venir a la Tierra. Ella es mucho más dura y no es la Supergirl a la que estamos acostumbrados'.



¿Oscuro y crudo? Ya se ha hecho. ¿Sombrío e indecente? Eso es relativamente nuevo. Tal es la sorpresa tonal de "Supergirl" de Craig Gillespie, una entrega que se suma al creciente —y renovado— universo de DC Studios y que, afortunadamente, no se siente atada a las aventuras (y películas) que siguen a primo Superman (David Corenswet, quien aparece a lo largo de esta entrega como un personaje secundario).

Los fans de "Superman" de James Gunn ya tienen una idea de lo que le espera a Kara (Milly Alcock), la prima sarcástica de Superman, que apareció al final de su última película, borracha y furiosa. En su primera película en solitario, se la ve disfrutando al máximo (más o menos) en planetas lejanos. ¿Tiene un sol rojo? Ahí es donde quiere ir, porque allí sus poderes kryptonianos no funcionan y puede emborracharse de verdad. Y Kara, aunque aparentemente "celebra" su cumpleaños, en realidad solo busca un poco de olvido.

No hace falta conocer los detalles exactos de su vida —aunque el guion de Ana Nogueira los revelará mediante un flashback conmovedor a mitad de la película— para intuir por qué Kara está tan triste. Al fin y al cabo, ella y Clark son los últimos supervivientes de un planeta muerto (bombardeado, destruido, aniquilado), y aunque la infancia y la adolescencia de Kara transcurrieron de forma diferente a las de Clark, ambos comparten un profundo sentimiento de pérdida. Sin embargo, Kara también carga con mucha rabia, y si intenta ahogarla, eso da una buena pista de lo que le atormenta. Pero ella es buena persona, aunque ser buena persona puede ser muy difícil.

No ayuda que el último deseo de la madre moribunda de Kara fuera precisamente ese: que sea buena. No educada, ni fácil, ni suave. Eso ha demostrado ser una tarea ardua, pero cuando una huérfana valiente (una niña recién convertida en huérfana, como vemos en una secuencia estremecedora que deja claro que aquí va a haber un verdadero derramamiento de sangre) irrumpe en el bar remoto donde Kara y su fiel cachorro Krypto se están emborrachando, anunciando su plan para acabar con el asaltante intergaláctico que mató a toda su familia, Kara no puede evitarlo. La misión de Ruthye (Eve Ridley) no despierta nada en Kara de inmediato, pero sí enciende una chispa.

Y cuando Krem de las Colinas Amarillas, interpretado por Schoenaerts, inyecta a Krypto un veneno mortal (el antídoto cuelga literalmente del cuello del villano) y se lleva la nave espacial de Kara (y, por lo tanto, prácticamente todo lo que posee, incluido su traje de Supergirl), la chispa se enciende por completo. Mientras Kara y Ruthye se embarcan en un viaje vertiginoso a través de un universo bastante desagradable, el ADN de "Mad Max" de la película se hace presente. Desde los bandidos amantes del metal y con sus armaduras hasta su afición por los vehículos tuneados y su aterrorizada camarilla de "novias" robadas, "Supergirl" se parece mucho más a "Fury Road" que a "Guardians of the Galaxy".

Aun así, algunas cosas resultan familiares, como las secuencias de acción de la película, que se apoyan en la velocidad de Kara mientras los demás parecen lentos. Gillespie, al igual que Gunn, es un experto en seleccionar canciones, y la peculiar selección musical que salpica la película puede interpretarse como algo quisquilloso (una versión acústica de "The Middle") o genuinamente inspirador (como "Silver Lining" de Rilo Kiley). Sin embargo, los escenarios sí se sienten diferentes, en particular la sórdida ciudad moribunda en la que Kara y Ruthye persiguen a Krem (como un "Blade Runner" destrozado) y la extensión desolada a la que los salvajes bandidos las arrastran (con el sol verde casi aniquilando a Kara).

A pesar de la naturaleza relativamente modesta de la misión de las chicas —una venganza profundamente personal y la búsqueda de un antídoto para el veneno de su perro—, "Supergirl" no puede escapar de otros clichés del género de superhéroes. Es decir, ¿les interesaría conocer a otro querido personaje de cómic ? Por suerte, la única estrella de DC que aparece en esta es Lobo, interpretado por el favorito de los fans, Jason Momoa, y está completamente loco. Claro, ayuda a las chicas en momentos oportunos y siempre parece estar cerca cuando necesitan más potencia de fuego, pero también está totalmente chiflado y es propenso a irse literalmente hacia el atardecer en su supermotocicleta espacial. 

Pero lo que distingue a "Supergirl" —y lo que, lamentablemente, podría alejar a los fans que buscan algo similar— es su interés por mantener un enfoque íntimo mientras plantea preguntas trascendentales. La aventura de Kara y Ruthye rara vez es divertida, llevándolas a menudo a los rincones más oscuros del universo y sus numerosos habitantes. Por una vez, el universo no está en juego, pero eso no significa que no haya consecuencias reales. Alcock, encargada de interpretar a un personaje que podría resultar antipático para algunos, encuentra tanto la dimensión humana como el carisma extraordinario necesarios para que valga la pena apoyar a Kara.

Mientras Kara lucha con su deseo fundamental de salvar a Krypto (el único pedazo de hogar que siente que le queda, una afirmación desgarradora), inevitablemente tiene que lidiar con salvar algo mucho más nebuloso: el alma de Ruthye y, eventualmente, la suya propia. Este tipo de preocupaciones siempre están presentes de forma sutil en las historias de superhéroes —suelen encajar perfectamente bajo el lema de "¿qué significa ser un superhéroe?"—, pero la película de Gillespie las aborda de manera más evidente. Esperamos que cualquier otra película independiente de "Supergirl" sea un poco más pop y "divertida" que esta primera (y esperamos que haya más), pero también esperamos que mantengan la pregunta crucial de esta: ¿Qué significa ser bueno ? No es fácil.


martes, 22 de julio de 2025

Crítica Cinéfila: Superman

En un mundo cínico que ha perdido la fe en la bondad, Superman lucha por reconciliar su herencia kryptoniana con su crianza humana en Smallville como Clark Kent. Mientras protege a la humanidad, encarna la verdad, la justicia y el estilo americano, desafiando una era que considera estos valores obsoletos. 



Las películas de cómics de James Gunn están llenas de humor irreverente y peculiares cambios de tono, pero en esencia residen en una sinceridad cautivadora y en la creencia en el poder de las personas para mejorar el mundo. Por eso, tiene sentido que el guionista y director de Guardianes de la Galaxia quisiera centrar su atención en el Hombre de Acero, el superhéroe más sincero y bondadoso de todos. El resultado es un personaje recargado e irregular que combina lo que resultaban sus atributos más admirables (tanto del personaje como del director) pero aquí se convierten en una película ambiciosa, a veces conmovedora, más extraña, nerviosa y reflexiva que la mayoría de las superproducciones.

Estrenándose el 11 de julio en todo el mundo, este lanzamiento de Warner Bros no es simplemente otro intento audaz de reiniciar la propiedad, que fue relanzada en "Man of Steel" de 2013 (670 millones de dólares), con Henry Cavill y, antes de eso, en "Superman Returns" de 2006 (391 millones de dólares), protagonizada por Brandon Routh. "Superman" también sirve como el primer capítulo en una nueva entrega del Universo DC del estudio que está siendo supervisado por Gunn y su socio productor Peter Safran. Claramente, mucho está en juego comercialmente, y el reinicio no cuenta con grandes nombres en el elenco, con el relativamente desconocido David Corenswet ahora interpretando al poderoso kriptoniano.

En esta versión de la historia, Superman (Corenswet) lleva tres años combatiendo el crimen en Metrópolis, convirtiéndose en una figura local venerada. Pero nadie sabe que también es Clark Kent, un reportero del Daily Planet que sale en secreto con su compañera de trabajo Lois Lane (Rachel Brosnahan), quien es la única que conoce su verdadera identidad. Sin embargo, este floreciente romance se ve interrumpido por la continua batalla de Superman con el multimillonario tecnológico Lex Luthor (un Nicholas Hoult, apropiadamente ególatra), quien no se detendrá ante nada para convencer al gobierno estadounidense de que este extraterrestre es una amenaza que debe ser erradicada.

Gunn tuvo un gran éxito con las tres películas de Guardianes , que recaudaron aproximadamente 2.500 millones de dólares en todo el mundo y celebraron a un adorable grupo de inadaptados que se convierten en una familia de facto. Con esa trilogía —y la infravalorada, sangrienta y vulgar "Suicide Squad" de 2021— Gunn logró aportar una sensibilidad de autor al cine de superhéroes, combinando un sentimiento sincero con un espectáculo magnífico y un impresionante sentido de lo bizarro.

Estas cualidades también aparecen en "Superman", pero a Gunn le falta la mano segura que trajo a esas películas anteriores. Parte del problema es que este reinicio arriesgado tiene una trama demasiado complicada que involucra un enfrentamiento mortal entre dos naciones ficticias, la belicista Boravia y la pacífica y superada en armamento Jarhanpur, y el plan de Luthor para desacreditar a Superman y poner al mundo en su contra. Además, Gunn presenta a varios superhéroes secundarios, incluido el arrogante Green Lantern (Nathan Fillion) y el irónicamente hilarante Mister Terrific (Edi Gathegi), quienes, inicialmente, desvían la atención de la historia de Superman, pero se vuelven cruciales para la narrativa central en los carretes finales. Al final, la atención de la película se aleja totalmente de Superman mientras que todos a su alrededor, hasta la mismísima Lois Lane, están tratando de salvar a Metrópolis.

Corenswet luce una modesta dulzura de niño como Superman, a quien Gunn imagina como un superhéroe modesto que carece de la infantilidad cautivadora que Christopher Reeve exudaba con cariño hace casi 50 años. Sin el carisma de Cavill en el papel, Corenswet interpreta al Hombre de Acero como un diligente luchador contra el crimen que quiere asegurarse de que ningún transeúnte salga herido durante sus épicas luchas. El recién llegado bajo el traje azul no es del todo cautivador, y los espectadores podrán entender por qué este Superman es algo que Metropolis da por sentado, es decir, hasta que atraviesa una serie de pruebas que desafiarán su imagen de sí mismo, para finalmente emerger como un héroe más seguro y asertivo. Para ello, Superman introduce un giro importante en los antecedentes del personaje, que no debería revelarse. Pero si bien la sorpresa es, al principio, manejada con torpeza, al final resulta bastante conmovedora. Gunn se especializa en marginados y fracasados y, de manera refrescante, encuentra una forma de ver a Superman a través de ese lente similar, pero aunque el director lo sabe manejar bastante bien, Corenswet no termina de llenar los zapatos del superhéroe.

El humor jocoso de la película es decididamente impredecible, y el énfasis en el revoltoso y adorable perro de Superman, Krypto, solo tiene resultados dispares. Pero donde otras películas de superhéroes parecen construidas por un comité, Superman lleva la huella de Gunn. Se puede apreciar en las extrañas y hermosas bestias que aparecen aleatoriamente, por no mencionar los magníficos estallidos de color de las imágenes y los psicodélicos mundos alternativos de la historia. Pero, lo más importante, se percibe en la inversión de Gunn en la bondad de Superman, que se convierte en un grito de guerra para los más cínicos que lo rodean, como la encantadora pero infrautilizada Lois Lane de Brosnahan.

Reeve sigue siendo el Superman por excelencia y Cavill seguirá siendo el rostro de toda una nueva generación; Corenswet ofrece al público una versión simpática y hasta ahí. Y además de los defectos de la película, él y Gunn tratan de humanizar al Hombre de Acero, sin negar la inquebrantable decencia y heroísmo que lo han mantenido en la memoria colectiva. Al final resulta una película que seguro entretendrá a los grandes fanáticos de su estilo cinematográfico, pero que no se convertirá en la referencia de superhéroe que quisiera llegar a ser.


lunes, 7 de octubre de 2024

Crítica Cinéfila: Joker, Folie à Deux

Tras crear el caos, Arthur Fleck ha sido internado en Arkham a la espera de juicio por sus crímenes como Joker. Mientras lidia con su doble identidad, Arthur no sólo se topa con el amor verdadero, sino que también descubre la música que siempre ha estado dentro de él. Secuela de 'Joker'.



Debo admitir que al principio no sabía dónde ubicar a “Joker” de Todd Phillips. El polarizador drama sobre un supervillano, basado en el mayor enemigo de Batman, deslumbró a muchos espectadores con su fotografía épica, su indignación justificada por los sistemas sociales rotos y la actuación inquietante y frágil de Joaquin Phoenix como Arthur Fleck que le otorgó un Oscar a Mejor Actor. Pero debajo de todo eso había una frustrante falta de especificidad sobre lo que realmente enojaba y de paso tenía varias fuentes obvias, especialmente “Taxi Driver” y “The King of Comedy” de Martin Scorsese.

Todas las buenas cualidades de la película y todas sus deficiencias están en una relación simbiótica, y la deriva es su tejido que lo conecta con todo este universo. Después de todo, “Joker” es la historia de un comediante fracasado que solo encuentra aceptación y éxito después de abandonar su oficio en favor de un arte escénico llamativo y violento. Tiene sentido que piense en su historia a través de la lente de otras historias mejores porque no puede crear ningún buen material por sí solo. Arthur Fleck es el nuevo santo patrón de la mediocridad, y “Joker” celebra esa mediocridad con una extraña mezcla de artesanía fina y pretensión de mal gusto.

Es una interpretación que parece aún más apropiada después de ver la extraña secuela, “Joker: Folie à Deux”. Pero a diferencia de la original, que encuentra un heroísmo perverso en los fallos de Arthur Fleck, “Folie à Deux” redobla la apuesta por lo patético que es, y asegura que siempre lo será. Es una película triste, pensativa e impresionantemente extraña que utiliza la teatralidad de los musicales cinematográficos para socavar las ambiciones de su héroe en lugar de elevarlas. ¿No hay negocio como el mundo del espectáculo? Es negocio y lo sabemos.

“Joker: Folie à Deux” se desarrolla dos años después de que Arthur Fleck asesinara al presentador de un programa de entrevistas Murray Franklin en directo por televisión e incitara a un motín que dejó huérfano a Bruce Wayne, quien probablemente era su medio hermano secreto (o no, si quieres creer en la palabra de un multimillonario moralmente comprometido). Arthur ha pasado los últimos dos años en Arkham Asylum esperando su audiencia, que está a la vuelta de la esquina. 

Si Arthur es declarado cuerdo, su juicio comenzará y la pena de muerte está sobre la mesa, por lo que su abogada Maryanne Stewart (Catherine Keener) intenta demostrar que no fue Arthur quien mató a todas esas personas, sino una personalidad independiente que se hace llamar “Joker”. Pero ni siquiera Arthur parece estar tan seguro. Todo lo que sabe es que hay otra reclusa, Lee Quinzel (Lady Gaga), que ama a Joker. Incluso vio una película para televisión que hicieron sobre Arthur, un montón de veces. Arthur se siente repentinamente revitalizado por la posibilidad de que alguien lo ame, incluso si no lo aman por lo que realmente es. O solo por la mitad de lo que es. Y desde que se conocen en la clase de musicoterapia de Arkham, Arthur comienza a fantasear con expresarse a través de canciones. "For once in my life", entona en su cabeza. No es un sentimiento sutil, pero los musicales no son precisamente famosos por su realismo crudo.

“Joker: Folie à Deux” adopta el enfoque de Rob Marshall de “Chicago” para los números musicales. La mayoría de los números tienen lugar dentro de las cabezas de Arthur y Lee, y representan sus mundos interiores mejor que sus circunstancias reales. Arthur canta al menos una canción donde otras personas pueden escucharlo claramente, y es mucho más espeluznante en persona que en su cerebro. Todo el enfoque establece un contraste obvio pero efectivo entre la realidad de Fleck y su imagen inflada de sí mismo como artista. (Y sí, “Folie à Deux” se califica como musical según cualquier interpretación significativa, sin importar el giro que intenten darle).

"Joker" se convirtió en un acto de violencia y caos que validó el colapso de Arthur, aunque solo fuera para él mismo. Encontró a su público, causó su impacto. Lo que deja en claro "Folie à Deux" es que este no es un universo de cómic donde eso es un acto de gloriosa contracultura. Ni siquiera es tan impresionante. Arthur, como muestra esta película una y otra vez, es una criatura patética y solitaria, y todo aquel que proyecta grandeza sobre él o su historia posiblemente esté más alejado de la realidad que él. Incluso en sus momentos más dinámicos y poderosos, Fleck es un peón en el juego de todos los demás.

Lawrence Sher vuelve como director de fotografía para la secuela y, una vez más, se esfuerza al máximo. Su iluminación es rica, sus encuadres son burlones y sus alegorías suelen resultar dolorosamente directas (cuando Arthur se siente feliz, el sol empieza a brillar sobre él). Pero, una vez más, ese es el mundo de Arthur. Se siente oprimido como ningún otro ser humano se ha sentido jamás. Se siente liberado por el amor de la misma forma en que ningún otro novio se ha sentido jamás liberado por el amor. Canta canciones de otras personas porque no puede expresarse por sí solo. Simplemente, no tiene tanto talento.

Joaquin Phoenix, por supuesto, tiene un talento increíble y aporta nuevas perspectivas a Arthur Fleck que el propio Arthur no parecía entender hasta ahora. Está a la altura de Lady Gaga, cuya interpretación de Harley Quinn va en contra de prácticamente todas las demás interpretaciones. El guion de Phillips y Silver utiliza la idea básica de una groupie del Joker como punto de partida e ignora prácticamente todo lo demás, creando un nuevo personaje que encaja en su mundo y probablemente en ninguno de los demás. Lo que puede ser una distracción para algunos, ya que los fans de Harley Quinn son un grupo devoto.

Lo más impresionante de “Joker: Folie à Deux” es la forma en que Phillips socava voluntariamente su propio éxito de taquilla de mil millones de dólares. Está mirando hacia dentro. Arthur está mirando hacia dentro. Esperemos que el público también lo haga y se pregunte por qué les importa tanto Arthur Fleck en primer lugar. ¿Realmente amamos a Arthur o simplemente amamos cómo su historia, en sí misma un melodrama televisivo glorificado sobre una persona triste que comete crímenes tristes por el bien de un público curioso y triste, nos hace sentir sobre nosotros mismos? 

“Folie à Deux” es la película más interesante sobre Arthur Fleck. Es realmente un poco atrevida, realmente un poco desafiante y realmente un poco genuina. Y no es ninguna broma.


jueves, 3 de octubre de 2019

Crítica Cinéfila: Joker

Arthur Fleck (Phoenix) es un hombre ignorado por la sociedad, cuya motivación en la vida es hacer reír. Pero una serie de trágicos acontecimientos le llevarán a ver el mundo de otra forma. 



Años 70. Todavía Gotham es una ciudad decente, sin tanto caos en la calle. Los padres de Bruce Wayne aún están vivos. El detective Gordon aún no es conocido en la policía local. Y un hombre  trata de llevar una vida normal. Este es Arthur Peck, un payaso de profesión y aspirante a comediante, que desde muy jóven soñaba con hacer reír a la gente con su risa tan particular. Ahora ya adulto, se dedica al entretenimiento callejero vestido y maquillado como payaso, mientras los habitantes de Gotham, particularmente los más jóvenes, abusan de él, atacándole por tener un "oficio de bajo mundo". 

Pero los moretones no son suficiente para apagar su energía. Mientras cuida de su enferma madre y ve capítulos de su presentador favorito, Murray Franklin, sueña con algún día asistir a su programa y estar lado a lado con uno de sus ídolos. Pero entre sus necesidades psiquiatras para poder desahogar sus penas con alguien, el constante abuso que recibe de sus propios compañeros de trabajo y todos los que le pasen por el lado en las calles, la locura de Arthur va aumentando día tras día, solo soñando con días felices y cero pensamientos negativos.

Todd Phillips se ha dedicado a dirigir y escribir comedias de desastre, películas para hacer reír a carcajadas. Sus títulos más famosos son la trilogía de Hangover y ahí sabemos cómo le fue. Por eso resulta irónico el cambio que decide hacer a un personaje que quiere hacer reír a la gente. Pero a diferencia de sus reconocidas películas, Joker no logra hacer reír a nadie. Muy por el contrario, es un personaje que, con su melancolía y su soledad, lo que provoca es una extrema depresión y la pregunta constante de cuándo exactamente explotará. Este personaje (que no se hace llamar Joker hasta el climax de la historia) es vulnerable pero no delicado. Es un ser que llega para provocar sentimientos negativos en su audiencia, pero a la vez lograr una empatía con lo que le sucede y hacer que nos visualicemos en su lugar, sin necesidad de salir a la calle y matar a todo el que se nos cruce por el camino.


El guión contiene una de las fórmulas más básicas del cine; sin embargo, es una trama que ha sido bien pensada en su totalidad. Cada detalle de la historia es un giro que eventualmente obtendrá su redención, desde las relaciones con ciertos personajes hasta la capacidad de tolerancia del protagonista. Aquí el verdadero antagonista no tiene nombre ni apellido, pues la ciudad es la villana de la historia, y Arthur evita convertirse en su víctima por más pruebas que le ponga en cada camino. Aunque la película posee un sinnúmero de subtramas a las que hay que prestar delicada atención para entender los obstáculos del protagonista, todas siguen el mismo objetivo: llevar a Arthur a su límite, provocarlo a convertirse en la personalidad que desatara lo que Gotham debe ser.

Joaquín Phoenix es un experto para generar empatía por cada personaje que hace. No es de dudar que su actuación en la piel de Arthur sea tan exquisita y estremecedora. Lo que los medios quieren ver como "una mala influencia en la sociedad", es en realidad un grito de auxilio antes de que se desatara la locura total. Desde sus movimientos corporales, su sonrisa sarcástica más el estallido de esa risa excéntrica, es notorio lo bien envuelto que estuvo con este reconocido personaje, pero aún más impresionante es cómo logró mantener todo esto hasta que pasase "de bueno a malo". La transformación física y psicológica del actor es otro de esos aspectos que dejarán a muchos boquiabiertos.

Sin querer balancearse mucho en los parametros que los comics y las películas del universo de DC han establecido, Joker se comporta como una historia en solitario, con una trama íntima, única y exclusiva para su protagonista. A pesar de los pequeños cameos que tiene un joven Bruce Wayne y su padre Thomas, la historia es completamente vista desde la perspectiva de Arthur, antagonizando muchas personas que durante años los comics quisieron pintar como un héroe. Aquí el verdadero héroe es el antagonista favorito de DC.


El otro reconocimiento se lo lleva la producción de diseño, el cual gracias a la fotografía de Lawrence Sher (la franquicia de Hangover, Godzilla: King of Monsters, War Dogs), se muestra como una aterrizada Gotham, viendo todo desde una perspectiva más humana, y con un ensombrecimiento enfocado en los sentimientos del personaje. El contraste se logra a través de su comportamiento con su mundo ordinario y una musicalización vintage que va casi coreografiada con cada una de sus acciones, gracias al montaje bien coordinado de Jeff Groth.

Protagonista o antagonista, Joker siempre será el bueno de la película. Es un rito de paso a través de lo que desató al reconocido antihéroe, y aunque la actuación de Joaquín Phoenix no es lo único que merece ser premiada, es la razón principal para tirarse las dos horas de película. Es magnifica en su soledad, sin necesidad de secuelas o razones para volver a traerlo a la pantalla en esta piel, pues lo que sigue ya nos lo sabemos. Lo que sí es necesario repetir tantas veces se pueda es que es un Joker que nunca se había visto, y cambia totalmente la perspectiva de muchos para decir cuál ha sido su mejor versión cinematográfica. La verdad es que no creo que ninguna de las anteriores tuviese una risa tan ansiosa y brutal que me pusiera la piel de gallina al momento que retumbara en mis oidos.



viernes, 1 de marzo de 2019

Crítica Cinéfila: The LEGO Movie 2

Después de cinco años de tranquilidad aparece una nueva amenaza: invasores de LEGO DUPLO del espacio exterior que lo destrozan todo antes de que dé tiempo a reconstruirlo. Emmet, Lucy, Batman y sus amigos unirán fuerzas para librar una batalla que les llevará a mundos inexplorados.



La tan esperada segunda película de The Lego Movie sigue siendo una opción que supera en muchos sentidos las otras historias animadas que Hollywood ofrece a los jóvenes espectadores (y sus acompañantes que miran el reloj constantemente). Aún así, y esto era algo inevitable lo que la primera película logró: esa sensación inagotable de chistes bien contados y referencias satirizadas que repletas de miniaturas de bloques desechables que la primera película de Lego tenía no lo logra en su totalidad aquí. Y tal vez no podría.

Cinco años después, Emmett (Chris Pratt), Lucy (Elizabeth Banks), Batman (Will Arnett) y el resto de la pandilla de Bricksburg finalmente regresaron. Pero esta vez ya no es tan impresionante. Cinco años después de los eventos de la primera película, el eternamente soleado Emmet y sus amigos se enfrentan a una nueva amenaza mucho mayor (pero menos graciosa) que Lord Business de Will Ferrell y su tubo de Krazy Glue. Su mundo se ha convertido en un páramo apocalíptico de Mad Max, lleno de cyborgs y alcantarillas bebés. 

Y justo cuando parece que las cosas no pueden empeorar, aparece una nueva amenaza en forma de figuras españolas de Lego Duplo color Starburst que invaden desde el espacio exterior, armadas con voces de hermanitas y el deseo de destruir todo lo que intentan nuestros héroes para reconstruir. Ni siquiera las versiones de Lego del establo de superhéroes de DC (y sus bromas internas en Marvel, rival de Crosstown) pueden salvar el día. Mientras la melancólica y meditante Lucy y el narcisista Batman son raptados por esta nueva amenaza, Emmet obtiene un nuevo y sorprendente modelo de conducta en la forma de Rex Dangervest (también Pratt), quien le enseña cómo crecer, dejar de ser ingenuo y comenzar a convertirse heroico a tiempo de salvar todo lo que él cree que puede ser increíble y explorar universos inexplorados. Naturalmente, habrá una lección adjunta a todo esto al final.


Esta es una secuela entretenida y disfrutable que muchos momentos dirigidos exclusivamente para el público adulto como mensajes para los más pequeños. Pero, por desgracia, al compararla con la original pierde muchas buenas técnicas únicas. El humor metarreferencial sigue funcionando, pero es menos eficiente porque ya se conoce. Así que ver las partículas líquidas como fichas redonditas o escuchar los disparos como los diría un niño ya no es tan divertido.

La trama enfrenta a los rebeldes oprimidos de Bricksburg contra una reina extraterrestre Duplo (Tiffany Haddish) y sus secuaces de color sorbete, que, como la primera película, terminan reflejando una película del mundo real fuera de los bloques. El choque de la película es el mensaje realista de  un niño y su hermana pequeña que parece que no pueden jugar muy bien juntos. Pero ese dispositivo no tiene la misma resonancia de cambio de dimensión la segunda vez que lo han logrado. 

También hay menos cameos de personajes conocidos: sí sigue estando Batman, La Liga de la Justicia (con alguna broma ingeniosa sobre Aquaman y Linterna Verde) y al personaje de Rex Dangervest basado en el personaje de Chris Pratt en Jurassic World, pero hay menos personajes off-topic que vengan a hacernos reir. Sin embargo, hay mucha una cierta madurez cuestionable en los cameos de la figura de Ruth Bader Ginsburg Lego y un Bruce Willis con orificios de ventilación en la mordaza de devolución de Die Hard. 


En cuanto al trabajo en stop-motion, la animación de la reina Duplo es increíble: darle vida y buscar la expresividad en sus transformaciones es muy meritorio dado el tamaño de las piezas y el trabajo vocal de Tiffany Haddish.

En el resto de la película, hay decisiones creativas más cuestionables, puesto que existen más fisuras y menos cohesión entre el mundo infantil en el que se desarrolla la historia y la realidad de los bloques esparcidos por el desván (algo que se pone de relieve en las transiciones). En todo caso, es una película familiar lo suficientemente bien graciosa y agradable como para pasar un buen rato y por supuesto para funcionar como reclamo publicitario, que es a fin de cuentas otra de sus metas.

Todo lo que probablemente te encantó de la primera película de Lego esta aquí. Pero ¿tan entretenido como The Lego Movie? Seamos honestos, todavía es mejor que el 99 por ciento de su competencia,  pero falta algo: esa chispa candente de creatividad insana y una novedad fuera de la caja que hizo La primera película una sorpresa tan inesperada y revolucionaria. Todo sigue siendo increíble. Solo un poco menos.



sábado, 22 de diciembre de 2018

Crónicas de California: Escribir comics


Si creciste en Santo Domingo entre los años 90 e inicios del 2000, tu niñez se basó en novelas para niños, muñequitos de ciencia ficción y Al Compás. Este último era parte importante de mis sábados: una revista para niños con contenido educativo que incluía strips de comics en sus últimas páginas. Yo siempre iba directamente a los comics, que normalmente eran aventuras de Batman, Spiderman o Superman. Esta fue mi primera experiencia con los comics de acción.

Nunca he sido una gran fanática de las películas de Marvel o de DC, debido a que he leído los comics y siempre he reconocido que la experiencia nunca será igual, independientemente de que las adaptaciones siempre tienen cambios o que no es el mismo formato. Simplemente no será lo mismo para mi: siempre voy a preferir los comics. Pero a medida que pasan los años y leo más comics, me he alejado de los de acción y he encontrado cierto comfort en otros: fantasía, drama, comedia e incluso terror. Entre los libros y los comics han sido muchas las lágrimas que he derramado. 

Cuando comencé esta maestría, lo que menos esperaba es que mi niñez se convertiría en una de mis áreas de trabajo. ¡Los guionistas son también productores de comics! Y mucho campo que hay para este tipo de trabajo debido a que es bien "freelance". Pero lo que más me ha sorprendido es la cantidad de personas que siguen pensando que los comics son solo para niños... ¡Pues déjenme decirles que no! Están para todo público, desde los más infantiles hasta aquellos con gráficas de contenido para adultos. 

Los comics son un mercado seguro de producción porque siempre tendrá audiencia. Pero aún más importante, siempre tendrá escritores. Y aquí les comparto por qué:

1. No necesitas un programa en específico para escribir comics: Si tienes word, Pages e incluso las notas, puedes hacer un guion para comics. Sí tiene una estructura y estilo en específico, pero esto no es impedimento de programas, sino más un estilo preferencial por muchos guionistas. Lo más complicado siempre será encontrar un artista o ilustrador.

2. La gran variedad de géneros: Al igual que las series de televisión, las películas y hasta los videojuegos, los comics tienen toda una variedad de géneros y estilos. Los más populares son los de superhéroes, pero también están los dramas y romances, como Local y Play Ball; de terror, como The Walking Dead; de fantasía, como The Hunt; de thriller, como Collin Hill; manga, como Spirited Away y Blue Exorcist; los strips como Mafalda, Garfield y Peanuts; y así continúa la lista. Un dato importante es que los comics se clasifican en miniseries, novelas gráficas, manga, strips y series continuas. Yo he encontrado cierta comodidad escribiendo el mismo estilo que escribo en guiones para cine y TV: thrillers, dramas o comedias negras. 

3. El lenguaje se adapta a la audiencia: Sí, hay muchos comics para niños, pero así también hay muchos para adultos. Ninguno de los comics que yo leo los podría leer un niño, por el contenido adulto y los gráficos que posee. Uno de mis favoritos se llama Sex Criminals, sobre una pareja que cada vez que están teniendo relaciones sexuales, el tiempo se detiene... exacto.

4. Su publicación es mucho más fácil: Debido a que los comics tienen un mercado muy específico, hay publicistas que son exclusivamente para cómics. Además de Marvel y DC, también están IMAGE, Dark Horse y Top Shelf. Y si no lo puedes imprimir, también está la opción de venderlos online con Amazon Publishing, Tumblr y Liberty Hill Publishing.

5. El guionista controla todo: Los guionistas hemos sido excluidos de todas las áreas donde entregamos un guión... con excepción de los comics. Este es el único espacio donde verdaderamente controlamos todos los aspectos de la producción del comic, desde cómo se verán los dibujos/paneles, el arte de los personajes, los diálogos finales y hasta los colores.

Actualmente estoy escribiendo mi primera miniserie de cómics, la cual se estará publicando el próximo año. Lo que más me emociona es que es un trabajo que estoy haciendo en conjunto con mi hermana y ¡que parte de mi primera franquicia! Pero eso es una conversación para otro día.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Aquaman

Cuando Arthur Curry descubre los planes de su medio hermano con atacar la superficie, emprenderá el viaje de su vida en esta aventura que no sólo le obligará a enfrentarse a quién es en realidad, sino también a descubrir si es digno de cumplir con su destino: ser rey, y convertirse en Aquaman.



Si la decepción de las anteriores películas sobre el universo de DC te están convenciendo de no ver Aquaman, te recomiendo a que dejes a un lado la negatividad, porque aunque sea difícil de creer, podría sorprendente. Y mucho.

Basada en el personaje creado por Kurt Busiek y Jackson Guice, narra la historia de Arthur Curry, hijo de un humano y una atlante (ser proveniente de Atlantis). A su joven edad, fue criado por su padre después de que su madre fuese obligada a regresar a su tierra. Pero esto no fue el fin de los poderes que Arthur recibió de nacimiento, desde comunicarse con los animales y seres acuáticos, su fuerza sobrenatural, su velocidad al nadar, sus técnicas de supervivencia bajo el agua, y aún más importante, el hecho de que es el verdadero heredero en el trono.

Mientras fue creciendo, se fue enfrentando a los peligros que sus poderes le fueron agregando, hasta el punto de que su medio-hermano decidiese enfrentar la superficie terrestre con el plan de devolverle a Atlantis lo que realmente merece. Arthur por su parte deberá encontrar el tridente de Atlan (el primer rey de Atlantis) y enfrentarse a su hermano, para poder ser coronado como rey. A pesar de su renuencia a ser parte de esta guerra submarina que su medio-hermano está desarrollando, Arthur decide encontrar el tridente solo para realmente saber la verdad de lo que le ocurrió a su hermano y los peligros que se esconden en el fondo del mar.


Aquaman se comporta como una versión más pequeña de Wonder Woman. Arthur es todo lo opuesto a Diana: está negado a ser parte de su destino y a involucrarse en los problemas que su medio-hermano ha provocado; no es hasta su primera batalla que se da cuenta que es la última alternativa que le queda para poder salvar a su padre y quienes verdaderamente le importan. Jason Momoa le otorga a la audiencia un personaje un tanto diferente al que se vio en Justice League, demostrando sus complejos, sus verdaderos talentos y, aún más importante, su personalidad. Momoa no solo le da a la audiencia una razón para asistir al cine solo entre amigas, sino también un entretenimiento sin ataduras y un personaje que presenta un arco necesario para ganarse el trono de Atlantis. Es divertido, es honesto y es acomplejado.

Sin embargo, Arthur fue el único personaje interesante de toda la película, pues los villanos fueron muy débiles. Por un lado, Black Manta (quien por un momento pensé que había dicho Black Panther) sí tiene una "razón" por la que odiar a Arthur; sin embargo su actitud y sobretodo su poca fuerza lo hacen un enemigo fácil de eliminar. A pesar de la batalla que le dio en las escenas en Italia, era obvio que algunos de esos tantos equipos que recibió por parte del rey de Atlantis no serían suficiente para derrotar a Arthur. Por otro lado está Orm (o mejor conocido como Ocean Master...), quien se comportó el resto de la película como un niño quejumbroso que quería demostrar ser el mejor pero nunca lo podrá ser por el simple hecho de su actitud frente a todo el mundo; no solo será odiado por los reinos del mar, sino también por la audiencia, y no en el sentido de "wow, que villano más cruel", sino será visto como el niño mimado que hace demasiada bulla pero no podrá llegar a ningún lado.

Otra queja de la que no se escapará esta película es la relación forzada de Aquaman y Mera, pero esto se debe a que la historia se enfocó tanto enn el objetivo de aquaman que cuando trataba de volver a enfocarse en estos dos personajes, no se sentía natural, y no se debe a que Aquaman y Mera no deberían estar juntos 


A pesar del empobrecido fondo para recrear el mar, las escenografías de fueron el verdadero atractivo de la historia (más Aquaman). Desde las calles de Sicilia (Italia) hasta los interiores de las pirámides  en el desierto de Sahara y el universo avanzado en Atlantis y los demás reinos en el fondo del mar. A esto también se le suma el diseño de vestuario y maquillaje, sobretodo en las distintas criaturas y seres acuáticos, y no se puede dejar de mencionar el vestuario final de Aquaman, inspirado en el personaje principal de los comics que muchas personas adoran. Y por supuesto los efectos visuales en las batallas, en especial por las referencias visuales que hicieron. Por ejemplo, el set piece de la pelea en Sicilia hace referencia a una de las carreras en Tintin; la introducción de Atlantis en la superficie hace referencia a la película animada de Disney Atlantis. Tampoco se puede dejar de mencionar algunos detalles casi minúsculos agregados a la película, como el cameo de la muñeca Anabelle en el fondo del mar, y la presentación del famoso Kraken.

En pocas palabras, Aquaman es una película entretenida. A pesar de los múltiples hoyos narrativos y lógicos que tiene la historia, es una mejor presentación de las antecesoras de este universo, haciendo una majestuosa introducción de Jason Momoa como este increíble superhéroe y enfocándose única y exclusivamente en él. Y siendo bien honesta, no me quejo para nada sobre esto.

sábado, 3 de febrero de 2018

Crónicas de California: Six Flags Magic Mountain y el Universo DC


Ya se los he comentado en más de una ocasión: no soy fanática de las películas de acción. Las veo solo si me invitan, alguien me convence o si el personaje me gusta MUCHO. Pero la otra cara de la moneda es que crecí leyendo comics, cuando en la Revista Al Compás tenían una sección que colocaban una edición de Batman, Superman o Spiderman. Así que algunos superhéroes no son totalmente desconocidos para mi corto conocimiento en este ambiente. 

El área de DC Universe en Six Flags no es necesariamente para fanáticos de las películas, pues incluso sus referencias visuales son basadas en las caricaturas de las historietas y los shows de TV. Y a pesar de que no están todos los personajes, sí encuentras los "más importantes" de la Liga de la Justicia... menos Aquaman.

Batman: The Ride
Esta montaña rusa te lleva a un ascenso de 250 pies, para después seguir una ruta de giros de 360°, con una velocidad de 50mph. Es una de las atracciones más largas de Six Flags Magic Mountain y la primera que introdujo el Universo de DC en este parque.


Flash: Speed Force
Es una pista circular que mientras acelera te va apretujando hacia un extremo del carro. Cada giro es más rápido. Es un viaje moderado y apto para toda la familia.


Justice League: Battle for Metropolis
Es la única atracción de experiencia 4D en Six Flags Magic Mountain, caracterizada por ser una batalla entre la Liga de la Justicia (Batman, Superman, Wonder Woman, The Flash, Cyborg y Linterna Verde) para salvar la ciudad de Metrópolis de Lex Luthor, El Joker, Harley Queen y sus secuaces. La pelea está basada en 10 escenas de alta intensidad, con viento, fuego, niebla, niebla y efectos especiales.



Lex Luthor: Drop of Doom
Otra torre, esta caracterizada por ser de caída libre; el carro sube a una altura de 415 pies y luego se lanza de regreso en una velocidad de 85 mph. Después de esta atracción, dirás que las demás son "chilling".


Green Lantern: First Flight
Una pista totalmente vertical, zigs y zags a medida que se eleva a 107 pies Cada asiento va girando libremente y te darán vueltas en 360°, mientras simultáneamente estás subiendo y bajando. Lo más interesante es que en cada viaje siempre gira de manera diferente.


Superman: Escape from Krypton
Es una torre de 41 pisos de altura en la que se viaja de espaldas a una velocidad de 0 a 104 km/h en siete segundos. Está catalogada con una intensidad "promedio", pero dado a que el juego inicia sin aviso, me atrevo a decir a que es una de las más intensas del parque completo.


The Riddler
Es una montaña rusa en la que vas de pie y atado al carro, caracterizada por ser la atracción con más "loop" de este parque, mientras se va elevando a 156 pies de altura.



Wonder Woman: Lasso Of Truth

Es un disco circular gigante que va inclinándose mientras se mueve. A medida que la velocidad acelera, inmoviliza a sus pasajeros por gravedad.


Y si al final terminas como todo superhéroe, el parque ofrece todo tipo de artículos de este universo, desde máscaras hasta capas, disfraces, muñecos y demás. Casi caigo en la tentación de una capa, pero yo soy fiel a Marvel... aunque no soy tan fanática de todo esto. Se lo dejo a los más obsesionados.


sábado, 16 de diciembre de 2017

Crónicas de California: Conociendo al guionista Allan Heinberg, escritor de Wonder Woman

"Yo soy guionista de TV, y usualmente hay una gran pared entre guionistas de TV y guionistas de cine. Y en el caso de Los Angeles, hay una gran lista de guionistas que consiguen buenas oportunidades y otros que son buenos escritores pero no logran entrar en la lista de créditos del guión, porque estas películas regularmente tienen de 15 a 19 escritores en sus historias", Allan Heinberg.


Con el paso del tiempo, ademas de ser el responsable de escribir la historia en formato de guion, el guionista o escritor se ha convertido en un personaje importante de la pre-producción de una película o serie de televisión. En el caso de la televisión, la mayoría de los escritores de una serie son también productores de la misma. En el caso del cine, el guionista es una persona que desarrolla la historia en un plazo que depende de la película que se escribe y con la colaboración del productor, los actores (si ya han sido definidos) y el director. Esto aplica aún más cuando el guionista es el último que se contrata en una producción y sus reuniones con el equipo se basan en sesiones creativas para desarrollar la trama.

Es así como Allan Heinberg comenzó a trabajar Wonder Woman. 

Alan es un productor y guionista estadounidense, mejor conocido por sus trabajos en las series americanas Gilmore Girls, Sex and the City, The OC, Grey's Anatomy, Scandal y The Catch. Pero la película de la Mujer Maravilla (2017) es la que ha elevado aún más su nombre, principalmente por el hecho de ser la única película de un superhéroe femenino realizada por DC Universe. En un mundo en que la supremacia masculina en las películas de acción ha dominado desde los inicios de este género, hacia falta una voz que dijera "los hombres no son los únicos héroes".

Ser parte de la producción de Wonder Woman fue para él una increíble experiencia, principalmente por el hecho de trabajar junto a Patty Jenkins, quien se incluyó en el proyecto cuando ya iban por la página 60 del guión, pero la hizo suya y le dio el sentimiento que se habían planteado desde el principio.

Por otro lado, si estudian la filmografía de Allan, se podrán dar que en casi todos los proyectos en los que ha sido guionista, sus protagonistas son mujeres, que de una manera u otra, dependiendo de su personalidad, se empoderan de la historia y rompen los estereotipos establecidos por la universidad.

Gracias al New York Film Academy por darles a sus estudiantes la oportunidad de conocer a este escritor y cómo llegó a ser el guionista de Wonder woman.

¿Cómo se convierte en el guionista de Wonder Woman?
Había colaborado con algunas ideas a mi amigo Jeff que trabaja en el Universo de DC. Ya Wonder Woman tenía aproximadamente un año de desarrollo, y yo no hacía muchas preguntas sobre el proyecto. De repente, me llamó para decirme que Zack Snyder quería volver a analizar el personaje  y el concepto, y Jeff le dijo que quería tenerme en su equipo.  Me cuentan todas las ideas que ya tienen y la historia. Yo les propuse que se cambiara la trama que ya tenían, que era básicamente la misma que se ha planteado en las películas anteriores de Superman, y enfocarla más en los orígenes de Diana, pues es una historia mucho más emotiva. Terminé de explicar mi idea, salí y Zack me preguntó si podía integrarme al equipo al día siguiente para escribir mi historia. Escribí el tratamiento en una semana.
Pero antes de comenzar todo el proceso de formato, debía hablar con Shonda Rhimes.

¿Qué esperaban con la película de Wonder Woman?
No estábamos tratando de escribir una historia enfocada en empoderamiento femenino, sino en la verdadera historia de este personaje. Pero esa fue la reacción que obtuvo del público.
Uno se da cuenta cuando la industria puede generar dinero y buenas críticas realizando películas que son específicamente para contar historias femeninas emotivas, y este fue uno de los casos.

¿Cómo fue el proceso para escribir un guión para el universo de DC?
En el caso de Marvel y DC, los productores plantean las historias a sus escritores, y les preguntan cuales quieren trabajar.
Cuando entré al equipo, habían aproximadamente 12 escritores que estaban trabajando con la historia que se iba a contar antes de yo plantear mi idea. Pero nunca leí nada de ellos, porque los productores no te dejan, para evitar plagio o críticas internas.
Zack y yo dividimos la historia por secuencias en un tablero y la escribimos en tres meses aproximadamente, pues estábamos en contratiempo.

¿Cuál fue una de las escenas más difíciles de escribir en Wonder Woman?
Básicamente las lecciones de historia de las amazonias, donde Diana aprende la mitología. Y el conflicto final entre Diana y Ares, solo porque es muy difícil escribir villanos.
Duramos mucho tiempo reescribiéndolas, y todavía después de ver la película, me dije a mi mismo que podían haber quedado mejor.

¿Alguna escena o líneas que escribiste que te sorprende que la hayan incluído en la película?
Cuando Steve está desnudo en tierra de las amazonias y algunos de los diálogos entre Diana y Steve, donde él decía que estaba sobre lo que es considerado un "hombre regular". Eran chistes que se repitieron varias veces, pero que al final parecen haber funcionado.

¿Qué tanto desarrollaste las escenas de batallas en el guión que fueron presentadas en pantalla?
Los guionistas no podemos ser coreógrafos en nuestros guiones y describir cada minúsculo detalle de las batallas, pero sí hubo momentos, principalmente en las escenas cuando ya está en la guerra, que sí describí lo que ella hacía: como esquivar las balas, saltar a un edificio, golpear a un hombre y luego a otro.
No soy un guionista de acción, pero escribí lo suficiente para que Patty y el "coreógrafo" entiendan cómo debían suceder esas escenas.
Además, se debe tener en cuenta la cantidad de páginas y es mejor tener una descripción no tan detallada, porque cada página es dinero y tiempo que se va a invertir.

¿Qué tan difícil es para ti, como hombre, escribir y desarrollar personajes femeninos y captar sus voces? 
Es lo que siempre he hecho. Pero además, todo es inspirado por lo que mi madre siempre me enseño, quien era una mujer que no toleraba el sexismo y que siempre tuvo una voz fuerte frente a estos temas, principalmente al empoderamiento femenino.
Pero además, pertenezco a la comunidad LGBT y nunca he visto a la mujer como un objeto sexual, de modo que siempre las he desarrollado como personas capaces de lograr cualquier cosa.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Liga de la Justicia (Justice League)

Motivado por la fe que había recuperado en la humanidad e inspirado por la acción altruista de Superman, Bruce Wayne recluta la ayuda de su nueva aliada, Diana Prince, para enfrentarse a un enemigo aún mayor. Juntos, Batman y Wonder Woman se mueven rápidamente para intentar encontrar y reclutar un equipo de metahumanos, con Aquaman, Cyborg y Flash, que combata esta nueva amenaza; pero, puede que sea demasiado tarde para salvar el planeta. (FILMAFFINITY)



Superman está muerto y sus seguidores lo siguen llorando. Mientras tanto, Bruce Wayne/Batman (Ben Affleck) sigue el rastro de unas criaturas extrañas que, una vez destruidas, dejan la marca de tres cuadros. Por el aspecto de estos monstruos y la insistencia de los signos, cree que podría tratarse de una nueva amenaza para la humanidad. En distintas partes mitológicas del mundo -Amazonia y Atlantis-, unos cubos mitológicos y poderosos son robados por las mismas criaturas. De modo que Diana Prince/Wonder Woman (Gal Gadot) se une a la búsqueda de Bruce y tratan de reclutar otros superhéroes que aún se esconden de la humanidad: el semidios del Atlante, Aquaman (Jason Momoa); un joven con una increíble velocidad, Barry Allen/Flash (Ezra Miller); y un hombre mitad cybord, Victor Stone/Cyborg (Ray Fisher).

Una vez reunidos, deben evitar que Steppenwolf (Ciarán Hinds) recupere el tercer cubo, pero antes se dan cuenta del poderoso adversario que se enfrentan y que necesitarán ayuda para vencerlo, por lo que utilizarán el poder de este objeto para revivir el más importante miembro de esta Liga de la Justicia.


Fue importante conocer previamente las historias de estos personajes para entender la importancia de cada uno en esta trama, del mismo modo que será necesario tener una película para Aquaman, Cyborg y Flash, que los coloquen al mismo nivel de los demás integrantes de este grupo. Pero, ¿realmente funciona esta trama? Para el objetivo de la película, sí lo logra, pero a nivel general, parece que solo será un equipo para una ocasión. Principalmente por el hecho de que (SPOILER ALERT) Superman parece ser el único que logrará salvar el planeta de este villano; en pocas palabras, sin Superman, estarían muertos.

A pesar del gran intento que proyecta Wonder Woman por pregonar paz entre todos los personajes, es obvia las energías de superioridad que transmiten casi todos, con excepción de Flash, quien es el más inocente. No es hasta el tercer acto de la película que se nota una química forzada entre ellos, para poder derrotar al villano.

A pesar de que la historia es consistente y todas sus subtramas logran unirse y crear una trama completa y sólida, el guion tiene fallas importantes, con escenas y diálogos totalmente innecesarios, que ya sean estaban ahí para exponer el argumento a través de palabras o para dar chistes un poco forzados.


El desarrollo de los personajes es uno de los puntos fuertes, principalmente en el caso de Flash/Barry Allen, quién se merece una película para sí solo, que lo permita divertirse y crecer más como superhéroe, tal y como otros lo han hecho para ganarse el respeto de la audiencia. Sin embargo, a nivel general, las acciones de los protagonistas fueron opacados por diálogos flojos que provocan una malinterpretación de cada uno. Aquaman no parecía tan parlanchín en los trailers y Cyborg suena muy fuera de este planeta, aunque haya sido casi totalmente reconstruido.

Por otro lado, la atracción serán los efectos especiales, complementados por cortes en slow-motion que permiten tener una mejor visión de lo que sucede en la escena, desde el punto de vista de los personajes. Al igual que el increíble trabajo de fotografía, el diseño de vestuarios (bien cercano a los originales de los comics -con excepción de Aquaman-) y la musicalización creada por el maestro Danny Elfman, que dan esa verdadera atmósfera de acción, suspenso y heroismo.


Las escenas postcréditos son importantes para entender que seguirá en el universo de DC: ¿quién será el próximo villano? ¿será peor que este último? Las pistas son importantes y crean la suficiente incertidumbre para querer volver a ver estos superhéroes.

A pesar de las expectativas generadas por los trailers, Justice League se queda un poco corta y no alcanza las que verdaderamente debió crear, debido a fallos de guion, la escasa química entre los personajes y la carente lógica en muchas de las decisiones que el director tomó para narrar la historia. Es una entrega interesante, pero no lo suficiente para ser comparada con la competencia.