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miércoles, 11 de diciembre de 2024

Crítica Cinéfila: The Piano Lesson

La batalla entre un hermano y una hermana por un preciado piano heredado desata verdades inquietantes sobre cómo se percibe el pasado y quién define el legado familiar. 



En el debut de Malcolm Washington, una adaptación reverencial de "The Piano Lesson" de August Wilson producida por su padre Denzel Washington, la actriz Danielle Deadwyler es el centro alrededor del cual giran todas las demás actuaciones. En el papel de Berniece, la coprotagonista devota y sensata del vigorizante drama de Wilson sobre el trauma generacional y la herencia, como en muchos otros, Deadwyler se somete por completo a la voluntad de su personaje; se mete en su piel con una tranquila facilidad y, una vez unida, encuentra y revela su verdad. Los resultados suelen ser electrizantes.

Con Berniece, Deadwyler evoca una fuerza que vincula la obra de Wilson de 1987, la cuarta del Ciclo del Siglo del escritor, con su fuente. En entrevistas, Wilson citó como inspiración la litografía en color homónima de Romare Bearden de 1983. En esa imagen, un profesor de música mira por encima del hombro de una alumna que toca el piano. Sus ojos transmiten un alto nivel de concentración con indicios de melancolía. Tocar parece a la vez un acto de deber y de placer. ¿Qué hay de su relación? ¿Quiénes son estas personas entre sí? Wilson las imaginó como madre e hija y "The Piano Lesson" crea las condiciones que podrían haber conducido a ese momento y haber surgido de él. En la adaptación de Washington, Berniece, cuando finalmente se sienta al piano, tiene una mirada similar de intensa concentración, como si se convirtiera en madre e hija a la vez.

Sin embargo, antes de que ocurra cualquier transformación, Washington ofrece una historia de fondo. "The Piano Lesson" comienza el 4 de julio de 1911. Mientras una familia blanca se reúne en el jardín para ver los fuegos artificiales, un trío de hombres negros trabaja en las sombras para llevarse un piano de una casa. El instrumento es una obra de arte: grabado en los paneles superiores hay un tríptico que representa la historia de la familia Charles. Los retratos de una madre y un hijo flanquean la imagen central, que está poblada de antepasados ​​significativos y sus hitos. Veinticinco años después, en el verano de 1936, el piano se encuentra intacto en la casa de Doaker Charles (Samuel L. Jackson), donde su sobrina Berniece vive con su hija, Maretha (Skylar Smith).

Nadie ha pensado seriamente en el piano desde hace tiempo, hasta que el sobrino de Doaker, Boy Willie (John David Washington), regresa a Pittsburgh con un nuevo plan. Quiere vender el piano para poder comprar parte de la plantación de la familia Sutter en Mississippi. La compra sería un acto de arraigo y recuperación. La familia Sutter esclavizó a la familia Charles y desarrolló una separación violenta vendiendo a miembros de la familia para comprar el piano. Si Boy Willie pudiera poseer parte de la tierra, podría volver a inscribirla, convirtiendo un lugar de terror en uno de prosperidad personal. Cuando llega a Pittsburgh con su amigo Lymon (Ray Fisher), irrumpe en la casa de los Charles entusiasmado con su plan.

Pero Berniece no quiere vender el piano. Todavía está resentida con Boy Willie por la muerte de su esposo Crawley (Matrell Smith) y ve a su hermano como un hombre que habla y da problemas. La obra narra las tensiones entre los hermanos mientras debaten el futuro de su única reliquia familiar. Para Berniece, el instrumento representa los años más solitarios con su madre, que nunca se recuperó de la angustia después de que los Sutter asesinaran al padre de Boy Willie y Berniece por robar el piano. Boy Willie solo puede considerar el piano en términos de pérdida y recuerdos dolorosos. Mejor venderlo y crear algo nuevo.

Washington resalta las diferencias entre la relación de Berniece y Boy Willie con el piano con flashbacks a la infancia de ambos. Estas son algunas de las pocas escenas en las que el director se relaja y se deshace de la postura obediente que puede surgir al adaptar un texto canónico. El director también intenta hacer más cambios, y algunos tienen más éxito que otros. Acentúa las notas espirituales y sobrenaturales de la obra de Wilson. Los elementos del realismo mágico aparecen de forma más prominente cerca del final, y cuando funcionan es en gran parte gracias a Deadwyler. La actriz planta las semillas para el encuentro crucial y culminante de su personaje con el piano desde el momento en que Berniece ve a Boy Willie. Su personaje es una visión de fuerza maternal y responsabilidad fraternal, pero Deadwyler busca y se deleita en sentimientos más confusos como la rabia, la tristeza y la vulnerabilidad.

Otras interpretaciones se ven realzadas por la Berniece de Deadwyler, que se encuentra continuamente en desacuerdo con un grupo de hombres aparentemente indiferentes a la difícil situación de las mujeres Charles. Es una versión de "The Piano Lesson" que partiera de su perspectiva y avanzara hacia afuera, considerando el hilo maternal con tanta urgencia como el paternal. La dirección desigual de Washington parece más segura cuando observa a los hombres, vinculando sus represiones enredadas actuales con los traumas violentos y racistas de su pasado. Escenas como aquella en la que Doaker, Boy Willie, Lymon y Wining Boy (un excelente Michael Potts) intercambian historias sobre su tiempo en la Granja de la Prisión de Parchman capturan la catarsis emocional de un tipo particular de comunión.

Washington (actor e igualmente hijo de Denzel) ofrece una interpretación sólida del personaje Boy Willie, un personaje cuya energía y habla rápida ocultan capas de dolor. Está sintonizado con las payasadas de este personaje astuto y canaliza con confianza su hambre de ganar dinero rápido, pero es menos convincente cuando se le pide que se ponga a tono con registros más sutiles.

Aun así, Deadwyler y Washington se complementan bien. Sus actuaciones son particularmente dinámicas cuando Boy Willie y Berniece negocian los detalles del legado familiar. En una escena sorprendente, la estruendosa banda sonora de Alexandre Desplat resalta lo que está en juego en estas peleas verbales. También hay que reconocerle el mérito a Corey Hawkins, que brilla como Avery, el predicador que corteja a Berniece y tiene la tarea de expulsar a los fantasmas de la casa de los Charles.

Está claro que Washington se toma muy en serio la tarea de adaptar a Wilson, y hay mucho que admirar en "The Piano Lesson". El director ha reunido un reparto sólido, cuyas actuaciones comprometidas hacen justicia al famoso drama del dramaturgo. Pero la tarea también puede ser limitante, y hay momentos en los que es demasiado fiel y lucha por sacudirse el espectro del escenario.  


jueves, 9 de mayo de 2024

Crítica Cinéfila: The Garfield movie

El mundialmente famoso Garfield, el gato casero que odia los lunes y que adora la lasaña, está a punto de vivir una aventura ¡en el salvaje mundo exterior! Tras una inesperada reunión con su largamente perdido padre –el desaliñado gato callejero Vic– Garfield y su amigo canino Odie se ven forzados a abandonar sus perfectas y consentidas vidas al unirse a Vic en un hilarante y muy arriesgado atraco.



Si creciste en el tiempo que Garfield salía en las tiras cómicas de los periódicos y las revistas infantiles de fines de semana, también debes de saber que nuestro amado tabby favorito, el anaranjado gato salido de la pluma de Jim Davis, está a punto de cumplir 46 años desde su creación, de los cuales no ha parado de evolucionar y adaptarse a cada generación. Su primera tira cómica se publicó en 1978 y, por aquel entonces, era ya un minino rechoncho pero con un gran mundo interior, algo que su dueño Jon nunca llegaba a saber, dado que sus bocadillos eran siempre en forma de pensamientos.

Las adaptaciones previas del personaje han sido muchas: tres series de televisión (Garfield y sus amigos, El show de Garfield, y Garfield Originals), dos películas de live action (Garfield: La película y Garfield 2), y 13 programas especiales. Cuenta además con hasta nueve videojuegos para PS5, Xbox Series X/S, PS4, Switch, Xbox One, Nintendo 3DS, Android, iPhone, NDS, Game Boy Advance, PS2 y PC, a los que se unirá pronto uno basado en esta nueva película. Y a todo este volumen de negocio se suma además el lucrativo merchandising comercializado en 69 países.

Ahora, con "The Garfield movie" nos encontramos una aventura animada en CGI en la cual hay algunos aspectos del personaje que se respetan (su pasión por la pizza y la lasagna, el tira y afloja con el solitario Jon y el desdén hacia Odie) y otros que no (su humor irónico y cínico, su personalidad nihilista y su natural abulia). Los guionistas Paul A. Kaplan, David Reynolds y Mark Torgove han compuesto una aventura supuestamente para toda la familia que envestirá sin problema a un público infantil y se convertirá en la película más entretenida hasta la fecha basada en el personaje... pero exclusivamente será así para el público más joven, porque aquí Garfield no es a quien conocemos al cien por cien.

La vida de Garfield no puede ser más cómoda al cuidado de su dueño Jon: disfruta de su tarjeta de crédito para asegurarse el suministro de comida italiana que le da la felicidad, se ha apropiado de su casa y tiene a Odie como fiel escudero. Sin embargo uno de esos lunes que tanto odia es sucuestrado de su agradable hogar para obligarlo a cometer un atraco muy arriesgado en compañía de su padre, Vic, al que llevaba sin ver desde que lo abandonó en un basurero. Para su desgracia, su padre está en deuda con Jinx, una excéntrica gata que cuenta con un grupo de matones que les van a poner las cosas muy difíciles mientras el pobre Jon sufre buscando a sus mascotas.

La película comete dos errores terribles: convertir a nuestro protagonista en un gato adorable en una historia de origen ya vista mil veces por los más adultos y sacarlo de su hogar durante la mayor parte de la película, cuando en realidad el corazón de la historia siempre ha sido la relación con Jon. El humano queda relegado a un segundo plano, a pesar de que la película crece cada vez que interaccionan. En cambio, entran en escena un grupo de nuevos personajes creados para la película como el padre de Garfield o la villana Jinx. Se echa de menos a los que ya conocemos, la verdad, pero quizás podamos reencontrarnos con ellos en una secuela, ahora que han planteado la historia del personaje. 

Si de por sí cuesta reconocer la personalidad de Garfield en una película que, como vemos, ha simplificado mucho su tono, más cuesta arriba se vuelve esta misión si nos atenemos a seguirle el rastro a la selección de voces. La selección de Chris Pratt fue un tema polémico, aunque no tan controvertido como el momento en el que se anunció que se haría cargo del doblaje de Mario. Se entiende que su elección ha sido motivada por temas comerciales, es decir, que tener su nombre en el cartel debería ser una razón para atraer al público a las salas, pero la pésima reacción en las redes sociales y la crisis de popularidad del productor, director y actor, entre otras cosas, augura casi todo lo contrario.

Ahora, como producto de animación es impecable. Cuenta con un atractivo diseño de personajes, entra por los ojos y el nivel de la animación es muy estimable. Lástima que se haya optado por una historia tan sumisa en lugar de explotar las fortalezas de las historias originales y por recortar el espectro de su humor.

Aunque el diseño de los personajes y la calidad de la animación están bien trabajados, y el tono de la relación entre Garfield y Jon está bien puntualizado, Garfield es una correcta película de animación que no sabe aprovechar las cualidades de las tiras cómicas de Jim Davis: le arrebata al nihilista gato todo lo que lo hace especial, diferente y distinto que es, por supuesto, su relación con Jon.


martes, 21 de noviembre de 2023

Crítica Cinéfila: The Marvels

Carol Danvers, alias Capitana Marvel, ha recuperado la identidad que le arrebataron los tiránicos Kree y se ha cobrado su venganza contra la Inteligencia Suprema. Pero una serie de consecuencias imprevistas la obligan a cargar con el peso de un universo desestabilizado. Cuando el deber la lleva hasta un anómalo agujero de gusano vinculado a una revolucionaria Kree, sus poderes se conectan con los de su superfán de Nueva Jersey Kamala Khan, también conocida como Ms. Marvel, y con los de su sobrina, con la que está distanciada y es ahora astronauta en S.A.B.E.R., la capitana Monica Rambeau. Juntas, las integrantes de este insólito trío tendrán que unir fuerzas y aprender a trabajar en equipo como 'The Marvels' para salvar el universo. 



Captain Marvel de Marvel Studios en 2019, la conversación en torno a la continuación de la escritora y directora Nia DaCosta, "The Marvels", ha estado marcada por una cantidad de críticas que, hasta cierto punto, huele a una gran variedad de misoginia. Últimamente, gran parte de la producción del estudio ha tenido terribles faltas en su fuerza narrativa, que son fuertemente pulidas por efectos visuales para tratar de hacer que el MCU se sienta más cohesivo. Pero después de años de fanáticos autoproclamados que se quejan de la poca frecuencia con la que las series episódicas de Marvel se cruzan con sus películas, ha sido muy extraño ver la forma en que los vínculos de The Marvels con los programas de Disney Plus se han convertido en un golpe en la mente de algunas personas.

Sería justificado no saber qué esperar de The Marvels, dada la cantidad de veces que se retrasó su fecha de estreno y cómo las huelgas de la industria del entretenimiento de este año hicieron imposible que el público escuchara mucho de la película y de su equipo creativo. Pero por muy válidas que sean las preocupaciones sobre esas cosas, The Marvels es en realidad una de las entradas posteriores a Endgame más fuertes de Marvel Studios en todos los aspectos importantes. Eso no quiere decir que la película no esté exenta de defectos: hay unos cuantos.

Sin embargo, al igual que Ms. Marvel antes, The Marvels se siente como un vistazo a al menos uno de los futuros de Marvel, y es brillante si esta es la dirección en la que Kevin Feige y compañía planean llevar la franquicia.

Después de varios años de series y películas de Marvel luchando por establecer una nueva normalidad definitiva para el MCU después de la saga Avengers, "The Marvels" aborda ese desafío de frente al entretejer las historias en curso de Captain Marvel/Carol Danvers (Brie Larson), Monica Rambeau (Teyonah Parris) y Kamala Khan (Iman Vellani). Con Thanos derrotado, los Vengadores todavía siendo una organización extinta y conflictos únicos que surgen en una variedad de planetas alienígenas, la vida en la Tierra ha cambiado para personas como Nick Fury (Samuel L. Jackson).

En cualquier momento dado, siempre hay alguien en algún lugar entre las estrellas que necesita el tipo de ayuda que sólo un equipo de socorristas capacitados como el nuevo equipo SABRE espacial de Fury puede brindar. Sin embargo, la mayoría de las veces, las situaciones también requieren el tipo de asistencia cósmicamente poderosa por la que se conoce a la Capitana Marvel, razón por la cual Fury la mantiene disponible para misiones especiales.

Si bien ver lo que hacen Fury y Carol en el espacio es algo nuevo, una de las cosas más impresionantes de The Marvels en su conjunto es la forma en que se siente como si el guión de DaCosta y las coguionistas Megan McDonnell y Elissa Karasik estuviera tratando de solidificar la dinámica que en realidad solo se indicó en la primera película. Carol sigue siendo una extraña sin importar a dónde vaya, y valora lo fácil que es para Fury seguir viéndola como una persona. Aquí, sin embargo, ella no sólo es categóricamente poderosa y distante; ella es una especie de persona dura que siente empatía pero lucha por comunicarla a las personas que la rodean y que más necesitan escucharla: personas como su colega de SABRE y su sobrina Mónica, quien se esfuerza por evitar a Carol toda la primera apertura de la película.

Incluso más que el desarrollo de la personalidad de Carol por parte de The Marvels, el tiempo que lleva profundizar y agregar textura a la relación de Monica con Carol es un punto brillante debido a lo delgada que se sintió esa dinámica en Captain Marvel, a pesar de ser parte de la intención y el nucleo emocional de la película. Pero esta no parece que esté preparando el terreno adecuadamente hasta que trae a Kamala Khan de Vellani a la escena momentos después de los eventos de Ms. Marvel. Es una elección narrativa que probablemente será un punto delicado para algunos. Pero como yo no he visto Ms. Marvel, no me afectó (a pesar de que no entendía quién era ella, lo cual vuelve a ser un problema porque siguen insistiendo que todos veamos series de Marvel en contra de nuestra voluntad solo para entender las películas nuevas).

Estar familiarizado con la primera temporada de Ms. Marvel y, en menor medida, con WandaVision, ayuda absolutamente a que The Marvels tenga más sentido, particularmente en su acto de apertura, ya que intenta al azar darte una idea de quiénes son sus tres protagonistas como individuos. Pero a través del uso de cosas como los vuelos de fantasía semianimados de Ms. Marvel y la forma en que los personajes a veces simplemente dicen cosas como: "Una bruja me hechizó y ahora tengo poderes basados ​​en la luz", la película ofrece suficientes pistas de contexto que son fáciles de reconstruir sin necesidad de haberlo visto.

Si bien este enfoque contextual basado en pistas para construir un universo compartido es un sello distintivo de la narración de cómics, es algo que las películas de Marvel generalmente han evitado, presumiblemente por la preocupación de que el público simplemente no pueda entenderlo. Pero con The Marvels, el enfoque ayuda a ilustrar cuánto más dinámicos y divertidos pueden ser estos crossovers cuando el estudio pone más fe en las habilidades de comprensión de los espectadores.

Dicho esto, Marvel definitivamente tropieza con algunos elementos importantes, como su ritmo inicial y una edición desigual que a veces hace que sea difícil realizar un seguimiento de qué tan lejanos son los personajes cuando llegan de un lugar a otro tan rápidamente. Pero los riesgos que asume The Marvels tienen éxito con mucha más frecuencia de lo que resultan contraproducentes, que es exactamente el tipo de energía prometedora que le ha faltado a la franquicia más grande últimamente.


viernes, 8 de enero de 2021

Crítica Cinéfila: Death to 2020

Mediante el formato de falso documental, los personajes discuten los eventos del 2020 con una mezcla de información verdadera y de sátira.



Death To 2020 siguió siendo un misterio por un tiempo desde que fue anunciada. Por tratarse de los productores de Black Mirror, muchos asumieron que podría ser un nuevo episodio o un especial aprovechando todos los males que dejó el año pasado, ya que el título parecía ser una referencia. Odiado en la nación. Pero no, Death To 2020 es algo que se destaca por sí solo, con Laurence Fishburne narrando un resumen del año y sus eventos más importantes, sin las inserciones en forma de boceto. 

En sus 65 minutos, conocemos a una docena de personajes del Reino Unido y Estados Unidos que se han enfrentado a 2020 de diferentes maneras durante todo el año, con sus conocimientos y experiencia sobre lo que ha estado sucediendo. Los tres principales son, posiblemente: Tennyson Foss (interpretado por Hugh Grant), un historiador cuyo control sobre la realidad frente a la ficción disminuye cuanto más whisky bebe; Jeanette Grace Susan (Lisa Kudrow) una mujer aspirante a la gente que piensa que los medios de comunicación están silenciando su voz, a pesar de estar constantemente en los medios de comunicación; y Dash Bracket (Samuel L Jackson), un periodista que ha cubierto algunos de los momentos más importantes del año. 

Sorprendentemente, si bien se tocan todos los momentos importantes de 2020 (Covid-19, Trump V Biden, George Floyd y Greta Thunberg, por nombrar algunos), la película no se enfoca en un área en particular y se ejecuta con ella. Probablemente podría haberlo hecho, para ser honesto, ya que habría anclado el tiempo de ejecución un poco más, narrativamente. En cambio, el equipo de redacción intenta cubrir todo (excluyendo las muertes más impactantes del año, como la de Kobe Bryant); el resultado es una película  que aunque entretetiene por momentos, se extiende en una línea un poco (o más bien demasiado) delgada. 

El argumento más obvio para esto es cuán criminalmente desaprovechado están algunos de los oradores invitados, a algunos se les da solo un par de minutos de tiempo en pantalla, mientras que otros se usan más de lo necesario. El extravagante multimillonario de Kumail Nanjiani, Bark Multiverse, que está escondido en su búnker construido en una montaña ahuecada de Nueva Zelanda, está solo en dos o tres escenas, al igual que el YouTuber de Joe Keery, Duke Gooly, que se engancha a la actualidad solo para aprovechar lo que le generaría financieramente el contenido. Cada personaje aporta su propia perspectiva y conocimiento sobre el año. Pero luego tienes a la Jeanette de Lisa, que sale siempre que Trump es el objetivo, y repite el mismo chiste una y otra vez. Ella clava absolutamente la insultos, pero después de escuchar la misma mordaza tres o cuatro veces, quieres gritarle a la pantalla 'OK, ya entendimos'. 

Hay momentos en que logran un buen equilibrio, por ejemplo, la mamá de fútbol de Cristin Milioti, Kathy Flowers, es bastante divertida, especialmente gracias a su obsesión con Facebook y el agujero de la teoría de la conspiración que ha cavado. Pero nuestra favorita podría ser Diane Morgan, quien interpreta a una mujer llamada 'una de las cinco personas más promedio del planeta' y, de alguna manera, lo encuentra como un cumplido. Su análisis sobre las elecciones estadounidenses como si fuesen una temporada de una serie son absurdamente graciosos y quizás muy cercanos a lo que realmente fue. 

Death To 2020 se siente como un boceto de SNL demasiado extendido, sin tantos momentos de risa en voz alta que esperábamos, o tantos momentos de 'oh, maldita sea' que obtenemos de Black Mirror. No está mal, pero es lo que es: un resumen con algunos personajes que dicen '¿puedes creer eso?' Y dado que todos lo hemos vivido este año, lo creemos. Hay momentos claves muy interesantes; como cuándo Samuel L Jackson decide hablar del ingenio ácido de Brooker: es fácilmente uno de los aspectos más destacados de la película. Hugh Grant también fue bastante bueno en esto, especialmente porque Tennyson Foss se emborracha a lo largo de la trama y se pierde en su propio argumento. El derribo de Tiger King por parte de la reina es el enfrentamiento real que necesitábamos.

Puedes ver lo que Charlie Brooker, Annabel Jones y compañía están tratando de hacer, pero Death To 2020 simplemente no aterrizó con tanta fuerza como debería haberlo hecho. No me malinterpreten, es divertida, pero con un año en el que todo nos ha parecido ridículo y desgarrante a la vez, el falso documental no nos proporcionó nada nuevo. Los personajes ya son un territorio bastante gastado, en particular la experta política de Lisa Kudrow, Jeanette, cuya única "parte" fue simplemente negarlo todo. Este elenco está en la lista A, pero algunos personajes estaban un poco desaprovechados y es una pena.