Mostrando las entradas con la etiqueta Black Mirror. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Black Mirror. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de enero de 2021

Crítica Cinéfila: Death to 2020

Mediante el formato de falso documental, los personajes discuten los eventos del 2020 con una mezcla de información verdadera y de sátira.



Death To 2020 siguió siendo un misterio por un tiempo desde que fue anunciada. Por tratarse de los productores de Black Mirror, muchos asumieron que podría ser un nuevo episodio o un especial aprovechando todos los males que dejó el año pasado, ya que el título parecía ser una referencia. Odiado en la nación. Pero no, Death To 2020 es algo que se destaca por sí solo, con Laurence Fishburne narrando un resumen del año y sus eventos más importantes, sin las inserciones en forma de boceto. 

En sus 65 minutos, conocemos a una docena de personajes del Reino Unido y Estados Unidos que se han enfrentado a 2020 de diferentes maneras durante todo el año, con sus conocimientos y experiencia sobre lo que ha estado sucediendo. Los tres principales son, posiblemente: Tennyson Foss (interpretado por Hugh Grant), un historiador cuyo control sobre la realidad frente a la ficción disminuye cuanto más whisky bebe; Jeanette Grace Susan (Lisa Kudrow) una mujer aspirante a la gente que piensa que los medios de comunicación están silenciando su voz, a pesar de estar constantemente en los medios de comunicación; y Dash Bracket (Samuel L Jackson), un periodista que ha cubierto algunos de los momentos más importantes del año. 

Sorprendentemente, si bien se tocan todos los momentos importantes de 2020 (Covid-19, Trump V Biden, George Floyd y Greta Thunberg, por nombrar algunos), la película no se enfoca en un área en particular y se ejecuta con ella. Probablemente podría haberlo hecho, para ser honesto, ya que habría anclado el tiempo de ejecución un poco más, narrativamente. En cambio, el equipo de redacción intenta cubrir todo (excluyendo las muertes más impactantes del año, como la de Kobe Bryant); el resultado es una película  que aunque entretetiene por momentos, se extiende en una línea un poco (o más bien demasiado) delgada. 

El argumento más obvio para esto es cuán criminalmente desaprovechado están algunos de los oradores invitados, a algunos se les da solo un par de minutos de tiempo en pantalla, mientras que otros se usan más de lo necesario. El extravagante multimillonario de Kumail Nanjiani, Bark Multiverse, que está escondido en su búnker construido en una montaña ahuecada de Nueva Zelanda, está solo en dos o tres escenas, al igual que el YouTuber de Joe Keery, Duke Gooly, que se engancha a la actualidad solo para aprovechar lo que le generaría financieramente el contenido. Cada personaje aporta su propia perspectiva y conocimiento sobre el año. Pero luego tienes a la Jeanette de Lisa, que sale siempre que Trump es el objetivo, y repite el mismo chiste una y otra vez. Ella clava absolutamente la insultos, pero después de escuchar la misma mordaza tres o cuatro veces, quieres gritarle a la pantalla 'OK, ya entendimos'. 

Hay momentos en que logran un buen equilibrio, por ejemplo, la mamá de fútbol de Cristin Milioti, Kathy Flowers, es bastante divertida, especialmente gracias a su obsesión con Facebook y el agujero de la teoría de la conspiración que ha cavado. Pero nuestra favorita podría ser Diane Morgan, quien interpreta a una mujer llamada 'una de las cinco personas más promedio del planeta' y, de alguna manera, lo encuentra como un cumplido. Su análisis sobre las elecciones estadounidenses como si fuesen una temporada de una serie son absurdamente graciosos y quizás muy cercanos a lo que realmente fue. 

Death To 2020 se siente como un boceto de SNL demasiado extendido, sin tantos momentos de risa en voz alta que esperábamos, o tantos momentos de 'oh, maldita sea' que obtenemos de Black Mirror. No está mal, pero es lo que es: un resumen con algunos personajes que dicen '¿puedes creer eso?' Y dado que todos lo hemos vivido este año, lo creemos. Hay momentos claves muy interesantes; como cuándo Samuel L Jackson decide hablar del ingenio ácido de Brooker: es fácilmente uno de los aspectos más destacados de la película. Hugh Grant también fue bastante bueno en esto, especialmente porque Tennyson Foss se emborracha a lo largo de la trama y se pierde en su propio argumento. El derribo de Tiger King por parte de la reina es el enfrentamiento real que necesitábamos.

Puedes ver lo que Charlie Brooker, Annabel Jones y compañía están tratando de hacer, pero Death To 2020 simplemente no aterrizó con tanta fuerza como debería haberlo hecho. No me malinterpreten, es divertida, pero con un año en el que todo nos ha parecido ridículo y desgarrante a la vez, el falso documental no nos proporcionó nada nuevo. Los personajes ya son un territorio bastante gastado, en particular la experta política de Lisa Kudrow, Jeanette, cuya única "parte" fue simplemente negarlo todo. Este elenco está en la lista A, pero algunos personajes estaban un poco desaprovechados y es una pena.


jueves, 3 de enero de 2019

Crítica Cinéfila: Black Mirror Bandersnatch

En 1984, un joven programador intenta adaptar una caótica novela de fantasía a un vídeojuego. Un desafío alucinante que le llevará a cuestionarse la realidad que le rodea. 



Los videojuegos e incluso los parques temáticos ofrecen el juego interactivo desde hace muchos años, tanto así que las principales apps para celulares se tratan normalmente de este comando. Ya era hora para que el cine también comenzara a ser más interactivo. Y lo hace con un universo que se ha destacado desde sus inicios en la presentación de las nuevas tecnologías como una forma de evolución y autodestrucción de la humanidad a la vez.

Está es la primera película interactiva, desarrollada en el universo/estilo de "Black Mirror" y dirigida por David Slade, en la que el espectador puede tomar decisiones que cambian el rumbo de la historia, con más de cinco finales posibles y 300 minutos filmados en total. También existe la opción de ver la película sin tomar ninguna decisión, lo que da como resultado un film de 90 minutos. ¿Pero por qué elegir esa opción cuando puedes ser tú el director de esta película?

La historia se enfoca en Stefan, un joven creador de videojuegos que finalmente recibe una oferta de producción en una de las compañías de videojuegos más poderosas de Inglaterra, Tuckersoft. Stefan sueña con adaptar el libro Bandersnatch (un libro estilo "choose your own adventure", escrito por Jerome F. Davies). Cuando finalmente recibe esta oferta para producir el videojuego, su vida será envuelta en una serie de decisiones donde la audiencia será que determinará el camino/opción es la mejor para él.


Basándome en mi experiencia personal de "Choose your own adventure", como Dungeons and Dragons y The Siblings Trouble, el atractivo de elegir la decisión que deberá tomar el personaje es muy interesante, y a pesar de que llega a un punto en que parecería ser predecible si se elige una opción en específico, llega a sorprender, enseñándole a la audiencia si las decisiones que toma en la vida son buenas o malas. No obstante, parece que las decisiones que tome Stefan siempre tratarán de estar a un paso de la realidad, pues no importa cuantas veces vuelva a iniciar y trate de tomar otras opciones, si su videojuego no será exitoso, nunca lo será y fin de la historia. No obstante, el acercamiento a los finales lleva al expectador a través de diferentes secuencias, dando una experiencia diferente y, en ocasiones, más placenteras, sobretodo en esos momentos donde normalmente la audiencia cuestiona la inteligencia del personaje. En esta ocasión, la audiencia deja de cuestionar y decide por el personaje. Es verdad que si no decides a tiempo, la película decide por ti; sin embargo, da suficiente tiempo como para elegir una de dos y llevar a Stefan hacia un nuevo camino en su vida.

Todos los caminos son sumamente únicos. Yo hice la película siete veces, y en todas me sorprendió la nueva información que incluía la historia, desde ser enviado a la carcel por asesinar a su padre, saltar por un balcón bajo el efecto de una droga, descubrir que su padre ha escondido que su madre sigue con vida tras muchos años y que solo está experimentando con el cerebro de su hijo, y otros, todos llevando hacia el cuestionante final de si finalmente entregará el videojuego completo a tiempo o no. Es importante vivir cada uno de los finales para entender cuál es en realidad el mejor final de todos desde tu punto de vista. Desde el aspecto narrativo, la historia resulta simple en principio, pero la complejidad inicia a medida que la audiencia toma una decisión en vez de otra. No hay un camino sencillo para Stefan, y sin importar cuanto se intente por elegir el que supuestamente dará un mejor final, ninguno será como lo predices en su totalidad.


Mi mayor queja va hacia el personaje principal, presentado por Fionn Whitehead, a quien ya habíamos visto en Dunkirk. En esta ocasión, y no sé si será porque es un personaje más protagónico que el rol anterior, los momentos en que lo vemos solo se presentan muy sobreactuados. Los momentos donde la audiencia es quien elige su próxima acción desarrollaba una tensión innecesaria, en su mayoría fuera de lugar. Quizás es del momento de espera mientras la audiencia elige una opción, pero aún así parecía un mal momento por parte del actor. Quien verdaderamente entregó un excelente rol de personaje secundario fue Will Poulter, como un famoso diseñador de videojuegos; él es de los pocos actores britanicos que verdaderamente sabe entregar todo tipo de personajes, antagonistas en su mayoría, con una naturalidad y exclusividad que nunca deja de sorprender, en esta ocasión con un tono de voz al que le da para asumir una personalidad distinta en su personaje.

En cinematografía, la película asume el mismo estilo que Black Mirror ha asumido a lo largo de sus distintas temporadas, dando una tonalidad de color sombría y a la vez fría, con un acercamiento a los aspectos tecnológicos, pero sin dejar a un lado la escenografía y diseño de producción muy característica de la época de los años 80.

Lo que Charlie Brooker ha conseguido con el guion de Bandersnatch es revertir los conflictos de la serie y hacer de la tecnología un aliago para contar una historia intensa, oscura e inquietante. Es unna nueva forma de cine y una que seguramente otros copiarán. Quizás con una historia aún más prometedora pero con la inquietante realidad de que la industria está a punto de cambiar.



Bandersnatch

Ficha técnica

Dirección: David Slade
Producción: Russell McLean
Guion: Charlie Brooker
Música: Brian Reitzell
Fotografía: Aaron Morton
Reparto: Fionn Whitehead, Will Poulter, Asim Chaudhry, Craig Parkinson, Alice Lowe, Tallulah Haddon, Jonathan Aris, Paul Bradley, Alan Asaad, Suzanne Burden, Jeff Minter

jueves, 14 de septiembre de 2017

Rememory

Gordon Dunn, un famoso pionero científico, es encontrado muerto justo después de la presentación de su obra más reciente, un dispositivo innovador capaz de extraer, grabar y reproducir los recuerdos sin filtrar de una persona. Después de su fallecimiento, la esposa solitaria de Gordon, Carolyn, profundiza en su propio mundo privado cuando un hombre misterioso aparece alegando ser del pasado de Gordon. Posteriormente, decide utilizar la máquina para tratar de resolver el misterio, comenzando así una investigación de recuerdos que lo llevan por un camino de culpa, dolor y traición.



La mente es la parte del cuerpo más interesante y curiosa: varía acorde a cada persona, pero tiene las mismas capacidades, y una de ellas es la memoria, pero con el tiempo se va perdiendo en el subconsciente y se termina convirtiendo en lagunas vacías debido a la vejez, enfermedades neurodegenerativas o accidentes cerebrales. Esto ha sido razón suficiente para que Gordon Dunn (Martin Donovan) decida crear un instrumento que te permita recuperar los recuerdos de la memoria y guardarlos de manera que puedas volver a verlos una y otra vez como si fuesen una película. Tan solo piensas en algo que esté relacionado al recuerdo y podrá ser guardado completamente. Pero esta idea ambiciosa es lo que le traerá la misma muerte a Dunn.

Por otro lado, Sam Bloom (Peter Dinklage), un arquitecto que conoció a Gordon y desde hace días quería hablar con él (al principio se asume que es para recuperar el recuerdo de la muerte de su hermano), decide iniciar una investigación para descubrir que fue lo que en realidad mató a Dunn, si fue un asesinato y quien lo provocó, teniendo como pruebas los recuerdos que Gordon tenía almacenado junto a la máquina que creó.


Esta película me recuerda a más de un episodio de Black Mirror, donde los recuerdos pueden ser almacenados y administrados por sus propietarios, solo que Rememory no es una idea tan futurística y tiene aspectos más cercanos de la realidad que aún vivimos. De modo que los demás elementos narrativos de la historia mantendrán igualmente la lógica del presente siglo XXI y le dará al público una trama cargada de emociones encontradas y un suspenso que se desnivela en más de una ocasión.

La incógnita de quién es el asesino de uno de los protagonistas de la historia es el hilo que mantendrá la verdadera tensión durante toda la película, creando situaciones que se conectarán entre sí y que le darán sentido a cada minúsculo detalle de la trama. Su protagonista, interpretado por Peter Dinklage, nos oculta desde el inicio la verdadera razón por la que deseaba acercarse a Gordon, creando una cadena confusa que no permiten entender si sus intenciones eran verdaderamente descubrir el asesino o solamente obtener la máquina de los recuerdos para recuperar uno en particular que enseña la muerte de su hermano. La actuación de Dinklage no decepciona y demuestra la versatilidad del actor, dando un personaje totalmente distinto al que conocemos de otras historias, principalmente su más icónico papel en Game of Thrones.


La clave cinematográfica de esta película es su fotografía, caracterizada por una secuencia de planos a detalles que quizás no serán parte fundamental del suspenso que se supone debería crear la trama, pero que sí le da un toque artísticamente apreciable. Por otro lado, la banda sonora representa un elemento fundamental para el hilo de la historia y es la que, en algunas ocasiones, trata de recordarnos el género narrativo al que pertenece esta película.

A pesar de que quedan algunos cabos sueltos en la trama, como los secretos que ciertos personajes ocultaban, Rememory es una película que, gracias a los detalles creados por el guion y compensados por la fotografía, la musicalización y las actuaciones, logra entretener y captar al público en uno de sus puntos más sensibles: como la tecnología puede ser parte fundamental para darle sentido a nuestras vidas.