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domingo, 16 de abril de 2023

Crítica Cinéfila: The Super Mario Bros. Movie

Mientras trabajan en una avería subterránea, los fontaneros de Brooklyn, Mario y su hermano Luigi, viajan por una misteriosa tubería hasta un nuevo mundo mágico. Pero, cuando los hermanos se separan, Mario deberá emprender una épica misión para encontrar a Luigi. Con la ayuda del champiñón local Toad y unas cuantas nociones de combate de la guerrera líder del Reino Champiñón, la princesa Peach, Mario descubre todo el poder que alberga en su interior.



Mario ha sido uno de los personajes más queridos en la historia de los videojuegos desde que se le vio por primera vez saltando barriles y subiendo vigas en Donkey Kong en 1981. Pero incluso si nunca has jugado un solo videojuego, no hay una razón por la que no valga la pena ver una película de Mario. Cierto, Super Mario Bros de 1993, con Bob Hoskins y John Leguizamo, fue un fracaso notorio, pero The Lego Movie estaba ligado a una línea de juegos de construcción de plástico, y eso fue maravilloso. Wreck-It Ralph demostró cuán inteligente podría ser una caricatura ambientada en un entorno de videojuegos. Y otro lanzamiento reciente Dungeons and Dragons: Honor Among Thieves demostró que las películas adaptadas de los juegos pueden ser muy divertidas, estés o no familiarizado con los juegos en cuestión. Desafortunadamente, The Super Mario Bros Movie no es una de esas películas.

La parte decepcionante es que la nueva caricatura imperdible está dirigida por Aaron Horvath y Michael Jelenic, los creadores de la brillantemente alocada Teen Titans Go!, pero cada episodio de 10 minutos de esa serie tenía más ideas que toda su película. Mario (Chris Pratt) y su nervioso hermano menor Luigi (Charlie Day) se establecen como jóvenes de buen corazón y tupidos bigotes que están tratando de construir su propio negocio de plomería independiente. Hay algunos guiños astutos al juego y algunas explicaciones ingeniosas para las cualidades más cuestionables de los personajes: sus guantes blancos son un truco de marketing, le dice Mario a su escéptica familia, y sus acentos italianos exagerados se ponen para un anuncio de televisión. Hay una divertida y caótica escena en la que un perro amargado sabotea un trabajo de arreglo de grifos. 

La animación por computadora es impresionantemente avanzada, el único inconveniente es que las superficies texturizadas de cada objeto son casi fotorrealistas, lo que hace que los simplificados y redondeados Mario y Luigi parezcan juguetes de peluche andantes en comparación al juego. La película no solo tiene referencias rápidas, tiene largas secuencias extraídas de ellos. 

Los hermanos investigan una inundación, que nunca se explica, y encuentran una tubería mágica, que tampoco se explica. La tubería los envía a ambos a otro planeta, o posiblemente a otro universo. Eso tampoco se explica nunca. Mario es depositado en el Reino Champiñón de cuento de hadas, donde los alegres hongos parlantes son dirigidos por una rubia parecida a Barbie llamada Princesa Peach (Anya Taylor-Joy). Pero el pobre Luigi es capturado por el monstruoso Bowser (Jack Black), que tiene un nombre que sugiere que es un perro y un físico que sugiere que es un dragón, pero que en realidad es el líder de una raza de tortugas llamada Koopas. Por una notable coincidencia, los hermanos llegan a este planeta surrealista (o, posiblemente, a este universo surrealista) justo después de que Bowser acaba de conseguir una estrella brillante que le permitirá conquistar el Reino Champiñón.

Para el ojo inexperto, parece que él y su ejército son tan fuertes que podrían haberlo conquistado, pero no importa. La película Super Mario Bros tiene el tipo de mitología desconcertante y sin sentido que podrías esperar cuando una compañía de juegos japonesa crea un plomero ítalo-estadounidense de Brooklyn y luego sigue desarrollando las aventuras de ese personaje durante 40 años. Siempre y cuando no te preocupes por eso y aceptes la aleatoriedad psicodélica, puedes aceptarlo como una ciencia ficción tonta y ya. Pero después de algunas escenas, este esquema argumental engañoso es el menor de los problemas de la película.

El problema comienza cuando Mario se ve repentinamente rodeado de ladrillos flotantes, monedas de oro gigantes, cubos "Power Up" y efectos de sonido electrónicos burbujeantes, que solo tienen sentido en el contexto de un videojuego. Llegado a este punto, queda claro que los directores han renunciado a hacer una caricatura que cualquiera pueda disfrutar y, en cambio, se han concentrado en acumular referencias en beneficio de los fanáticos devotos de los juegos.

Lo que es peor es que la película no solo tiene referencias rápidas a estos juegos, sino que tiene largas secuencias extraídas de ellos. En lugar de moverse a lo largo de la trama, los directores siguen haciendo que los personajes corran por pistas de asalto aéreo que desafían la gravedad, o conduzcan autos de carreras a lo largo de un arcoíris, solo porque eso es lo que sucede en los juegos. Disminuyen la velocidad de la película hasta detenerla cada vez más. Se supone que Mario y Peach se apresuran a defender su reino del ejército invasor de Bowser, pero estas secuencias sin sentido nos recuerdan que nadie tiene prisa por llegar a ningún lado. Tenga en cuenta la falta de lógica que rige si es posible lesionarse o morir, y podrá ver por qué la película se siente tan lenta y acolchada, a pesar de que faltan unos 80 minutos para que comiencen los créditos finales.

Matthew Fogel, el guionista, ha hecho un trabajo eficiente al vincular las diversas referencias, pero la película tiene una asombrosa falta de bromas, giros, líneas memorables, acrobacias emocionantes, momentos conmovedores y cualquier otra cosa que pueda atraer a cualquier espectador que no esté jugando Paper Mario. Tan ingeniosa y corporativa como The Super Mario Bros Movie es, tiene una pereza de primer borrador que es raro en la animación de pantalla grande. 

Obviamente, los cineastas están tan seguros de que tienen una franquicia infalible en sus manos que ni siquiera se han molestado en construir el mundo. Hay grandes misterios que no se aclaran ni se vuelven a mencionar, presumiblemente porque los productores lo están reservando para una de las muchas secuelas que están planeando. Sin duda su confianza está justificada. La película Super Mario Bros probablemente hará una fortuna, porque es lo suficientemente inofensiva y colorida como para ser casi adecuada como un pasatiempo de vacaciones de Pascua para niños pequeños, aunque eso signifique que cualquier adulto que acompañe a esos niños puede desear estar viendo la película de Hoskins y Leguizamo.


sábado, 9 de febrero de 2019

Crónicas de California: Creando una franquicia (Parte 1)


Todas mis historias parten de cosas que conozco. Ya sea de algo personal, mi familia, mis amigos, aquellos innombrables, y sobretodo mi país. Y para cada clase de la universidad, mientras muchos solo querían hacer cosas de fantasía, o thrillers, o incluso acción, yo me la pasaba haciendo dramas de comedia, porque era lo que mejor entendía para escribir. Así que, cuando llegué a la clase de Transmedia, elegir una historia fue mucho más difícil, porque ya no era algo en específico, sino crear una franquicia.

Para los que no lo saben, una franquicia es una propiedad intelectual (mejor conocido como IP) en la que personajes de diferentes historias están en un mismo universo, lo cual significa que eventualmente harán un crossover. Muchas de las más conocidas son Harry Potter, Buffy the Vampire Slayer, Transformers, Star Wars, y muchas más. No solo significa crear películas y series con este IP, también crear una marca de juegos, comics, libros, y cualquier mercancia que pueda ser presentada a la audiencia y le interese a su grupo de fans. Las franquicias crecen gracias a la audiencia que los sigue, y mientras más fanáticos detrás de esta, más lanzamientos de material realizan.

Cuando me tocó, la pasé difícil, porque tenía que encontrar un tema o idea que fuese lo suficientemente interesante para llamar la atención, pero a la vez, que pudiese hacer diferentes materiales audiovisuales con este. 

Pero pasó algo interesante en una de mis clases de tesis: yo tenía que presentar tres ideas al comité de tesis, y una de ellas era sobre un hombre que había tenido 100 hijos alrededor de Estados Unidos. La historia está inspirada en mi abuelo (¡no! él no tuvo 100... solo la mitad). El trabajó alrededor de la República Dominicana como camionero (me parece...) y en cada ciudad que iba, o por lo menos donde conocía a alguien, dejaba su marca embarazando a alguien. Se casó varias veces, y siguió procreando hasta después que yo nací. La más joven es quizás un año menor que yo. Actualmente tiene 94 años y está "vivito y coleando" en Navarrete.

Cuando conté esta historia en el comité de tesis, la profesora que me enseñaba franquicia me miró y me dijo que esa debía ser mi historia para la franquicia. Al principio me cuadraba más para una serie de televisión o para una película... pero con el tiempo, me di cuenta que la idea era lo suficientemente interesante y amplia para una franquicia. 

Y así cree Route 100. El IP es este hombre que tiene 100 hijos alrededor de Estados Unidos, y en base a esto cree una serie web, un comic, un juego de cartas, una propuesta de videojuegos y propuesta de documental. Cree personajes, y encontré lugares donde las diferentes historias podrían tomar lugar. Encontré los puntos donde se haría el crossover, los spinoffs y hasta precuelas de la historia. Sería un viaje en el tiempo durante 40 años de la vida de este hombre, desde su primer romance, la razón por la que tuvo tantos hijos y lo que hace luego cuando decide reencontrarse con ellos. 

¿Y entonces que creé primero en mi franquicia? Les contaré en la siguiente crónica.

jueves, 3 de enero de 2019

Crítica Cinéfila: Black Mirror Bandersnatch

En 1984, un joven programador intenta adaptar una caótica novela de fantasía a un vídeojuego. Un desafío alucinante que le llevará a cuestionarse la realidad que le rodea. 



Los videojuegos e incluso los parques temáticos ofrecen el juego interactivo desde hace muchos años, tanto así que las principales apps para celulares se tratan normalmente de este comando. Ya era hora para que el cine también comenzara a ser más interactivo. Y lo hace con un universo que se ha destacado desde sus inicios en la presentación de las nuevas tecnologías como una forma de evolución y autodestrucción de la humanidad a la vez.

Está es la primera película interactiva, desarrollada en el universo/estilo de "Black Mirror" y dirigida por David Slade, en la que el espectador puede tomar decisiones que cambian el rumbo de la historia, con más de cinco finales posibles y 300 minutos filmados en total. También existe la opción de ver la película sin tomar ninguna decisión, lo que da como resultado un film de 90 minutos. ¿Pero por qué elegir esa opción cuando puedes ser tú el director de esta película?

La historia se enfoca en Stefan, un joven creador de videojuegos que finalmente recibe una oferta de producción en una de las compañías de videojuegos más poderosas de Inglaterra, Tuckersoft. Stefan sueña con adaptar el libro Bandersnatch (un libro estilo "choose your own adventure", escrito por Jerome F. Davies). Cuando finalmente recibe esta oferta para producir el videojuego, su vida será envuelta en una serie de decisiones donde la audiencia será que determinará el camino/opción es la mejor para él.


Basándome en mi experiencia personal de "Choose your own adventure", como Dungeons and Dragons y The Siblings Trouble, el atractivo de elegir la decisión que deberá tomar el personaje es muy interesante, y a pesar de que llega a un punto en que parecería ser predecible si se elige una opción en específico, llega a sorprender, enseñándole a la audiencia si las decisiones que toma en la vida son buenas o malas. No obstante, parece que las decisiones que tome Stefan siempre tratarán de estar a un paso de la realidad, pues no importa cuantas veces vuelva a iniciar y trate de tomar otras opciones, si su videojuego no será exitoso, nunca lo será y fin de la historia. No obstante, el acercamiento a los finales lleva al expectador a través de diferentes secuencias, dando una experiencia diferente y, en ocasiones, más placenteras, sobretodo en esos momentos donde normalmente la audiencia cuestiona la inteligencia del personaje. En esta ocasión, la audiencia deja de cuestionar y decide por el personaje. Es verdad que si no decides a tiempo, la película decide por ti; sin embargo, da suficiente tiempo como para elegir una de dos y llevar a Stefan hacia un nuevo camino en su vida.

Todos los caminos son sumamente únicos. Yo hice la película siete veces, y en todas me sorprendió la nueva información que incluía la historia, desde ser enviado a la carcel por asesinar a su padre, saltar por un balcón bajo el efecto de una droga, descubrir que su padre ha escondido que su madre sigue con vida tras muchos años y que solo está experimentando con el cerebro de su hijo, y otros, todos llevando hacia el cuestionante final de si finalmente entregará el videojuego completo a tiempo o no. Es importante vivir cada uno de los finales para entender cuál es en realidad el mejor final de todos desde tu punto de vista. Desde el aspecto narrativo, la historia resulta simple en principio, pero la complejidad inicia a medida que la audiencia toma una decisión en vez de otra. No hay un camino sencillo para Stefan, y sin importar cuanto se intente por elegir el que supuestamente dará un mejor final, ninguno será como lo predices en su totalidad.


Mi mayor queja va hacia el personaje principal, presentado por Fionn Whitehead, a quien ya habíamos visto en Dunkirk. En esta ocasión, y no sé si será porque es un personaje más protagónico que el rol anterior, los momentos en que lo vemos solo se presentan muy sobreactuados. Los momentos donde la audiencia es quien elige su próxima acción desarrollaba una tensión innecesaria, en su mayoría fuera de lugar. Quizás es del momento de espera mientras la audiencia elige una opción, pero aún así parecía un mal momento por parte del actor. Quien verdaderamente entregó un excelente rol de personaje secundario fue Will Poulter, como un famoso diseñador de videojuegos; él es de los pocos actores britanicos que verdaderamente sabe entregar todo tipo de personajes, antagonistas en su mayoría, con una naturalidad y exclusividad que nunca deja de sorprender, en esta ocasión con un tono de voz al que le da para asumir una personalidad distinta en su personaje.

En cinematografía, la película asume el mismo estilo que Black Mirror ha asumido a lo largo de sus distintas temporadas, dando una tonalidad de color sombría y a la vez fría, con un acercamiento a los aspectos tecnológicos, pero sin dejar a un lado la escenografía y diseño de producción muy característica de la época de los años 80.

Lo que Charlie Brooker ha conseguido con el guion de Bandersnatch es revertir los conflictos de la serie y hacer de la tecnología un aliago para contar una historia intensa, oscura e inquietante. Es unna nueva forma de cine y una que seguramente otros copiarán. Quizás con una historia aún más prometedora pero con la inquietante realidad de que la industria está a punto de cambiar.



Bandersnatch

Ficha técnica

Dirección: David Slade
Producción: Russell McLean
Guion: Charlie Brooker
Música: Brian Reitzell
Fotografía: Aaron Morton
Reparto: Fionn Whitehead, Will Poulter, Asim Chaudhry, Craig Parkinson, Alice Lowe, Tallulah Haddon, Jonathan Aris, Paul Bradley, Alan Asaad, Suzanne Burden, Jeff Minter