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sábado, 26 de septiembre de 2020

Crítica Cinéfila: #Alive

La rápida propagación de una infección desconocida provoca el caos absoluto en una ciudad. Un joven deberá intentar sobrevivir encerrado en su apartamento mientras espera la ayuda.



Si podríamos elegir la peor manera para concluir este año intenso, creo que un apocalipsis zombie estará en el tope de todas las listas. Por supuesto, es mejor ni darle muchas ideas al universo y disfrutarse las películas que ya existen, así agradecemos que esto no es parte del menú del 2020. Pero es importante reconocer que, de todas las películas de zombies que he visto en varios años, esta se ha ganado el top de mi lista, pues resume de una manera más sangrienta la desesperación que uno siente con el encierro por una pandemia que afecta la comunidad humana.

#Alive es una película de zombies de Netflix que se enfoca en la idea de sobrevivir al apocalipsis zombi encerrado dentro de un apartamento. Un hombre se ve repentinamente obligado a vivir en un mundo nuevo donde grupos sedientos de sangre intentan entrar y comérselo vivo. La respuesta del personaje es natural: quédese en su casa y trate de superar la situación sobreviviendo a ella. Es extrañamente realista para la condición humana ignorar lo inevitable en lugar de enfrentarlo, por lo que cuando nuestro líder decide jugar y beber alcohol, somos testigos de lo que muchos hicieron cuando el virus nos golpeó: nos retiramos.

#Alive es abundantemente una típica historia de zombies, pero su capacidad de relacionarse a la actualidad permite a los espectadores suspender la fe. El personaje pasa parte de su tiempo creando un blog de sus experiencias hasta que en medio de su desesperación solitaria, conoce a otra inquilina al otro lado de su edificio que también está atrapada. Ambos descubren que el piso superior está completamente vacío, por lo tanto el nuevo plan es tratar de llegar allí y luego acceder al techo para ser rescatados por un grupo militar que se pasea por la ciudad en busca de sobrevivientes. 

La película coreana intenta articular el costo mental que puede traer una situación como un apocalipsis repentino; de la normalidad al peligro constante puede llevar a cualquier persona racional a un frenesí. Y dado que las escenas se basan principalmente en el apartamento del protagonista, el tema es menos sobre zombies y más sobre la ansiedad mental del personaje. De hecho, si le quitas la sangre de la historia tendrás una historia bastante humana y conmovedora. La soledad es un tema que genera más miedo que la misma muerte. #Alive lo logra mantener como una idea interesante y original aún dentro de un subgénero de terror ya repetitivo.

La película coreana dirige sin esfuerzo la perspectiva de estar encerrado en un apartamento: cómo la lluvia se convierte en un evento decisivo para conseguir agua fresca y entretenerse, acceder a otros apartamentos en busca de alimentos o cómo un vecino se comunica contigo desde otro balcón. La sensación de estar atrapado brilla a través de la dirección y se convierte en un personaje en sí mismo. El hecho de que todo se desarrolla en un condominio, se convierte en el escenario perfecto para que la narrativa del guión de Cho Il-hyung y Matt Naylor y el diseño de producción se la juegue para crear todo tipo de obstáculos que los personajes tendrían que enfrentar si osaran salir del apartamento, desde los mismos zombies hasta otros humanos conflictivos.

Además, tiene un actor increíble en el papel principal. El joven Yoo Ah-in fue brillante en Burning  (2018) y aunque este personaje no es tan profundo, es simplemente brillante tal cual es: torpe e infantil a veces, pero de mucho corazón, noble hacia su familia y dedicado para lograr lo que se propo. Yoo Ah-in también es el tipo de actor que logra atraerte y mantenerte involucrado con las luchas de su personaje. Park Shin-hye también es genial desde el papel secundario de "la chica del apartamento del frente"; su personaje es un contraste de todo lo que nuestro protagonista no es, pero le hace falta esa humanidad que le osbra. Ambos conforman un dúo impresionante que nos asegurará la sobrevivencia a este caos del universo apocalíptico.

Por supuesto, no exageremos: #Alive disfruta del aspecto zombie cuando se desvía del desarrollo de los personajes, mostrando de una manera refrescante la transición física que pasa una persona cuando ha sido infectada. Pero es importante recordar que el terror zombie comprende el lado humano de un evento devastador que lo convierte en algo más que una película de género. Es uno de las mejores películas de terror que verán este año en las páginas de streaming.


jueves, 13 de agosto de 2020

Crítica Cinéfila: Peninsula

 Después de que la infección que se extendió hace 4 años, solo algunas partes de Corea del Sur permanecen resguardadas, aunque la Península de Busan es la única parte en donde pueden buscar refugio los coreanos, muchos aún mantienen la esperanza de ser rescatados por ayuda internacional.



Ahora bien establecido en Yeon, Train To Busan y su animación previa en la estación de Seúl, el brote de zombies se ha apoderado de la nación en Peninsula. Jung-Seok (Kang Dong-Won), un soldado, huye del país con su familia en un barco. Él y su cuñado Cheol-Min (Kim Do-Yoon) llegan a Hong Kong, pero su hermana y su sobrino son infectados por el virus en el barco y deben dejarlos atrás.

Después de cuatro años en Hong Kong, Jung y Cheol-Min regresan a la península, que ahora está esencialmente en cuarentena, con un pequeño equipo para localizar un camión abandonado con bolsas llenas de efectivo y traerlo de regreso a Hong Kong. Viajando en barco, aterrizan en Incheon y luego se dirigen a Seúl para completar su misión. Pero lo que menos se esperan es ser emboscados en la capital por un grupo de milicias conocido como la Unidad 631 encabezada por el Sargento Hwang (Kim Min-Jae) y el Capitán Seo (Koo Kyo-Hwan) que toman a Cheol-Min como rehén, y Jung-Seok logra escapar gracias a la ayuda de dos chicas en un carro. Luego conoce a su madre Min-Jung (Lee Jung-hyun) y trabajan juntos para tratar de recuperar el dinero, encontrar a Cheol-Min y salir de la península.  

Gang Dong-Won (1987: When The Day Comes) trae su personalidad discreta al personaje principal central, pero este es esencialmente un elenco de conjunto. Todos los jugadores son excelentes y elegidos inteligentemente. Lee Jung-Hyun (The Battleship Island) continúa impresionando como la madre de las dos niñas (Lee Re, Lee Ye-Won) que le dan a la narrativa momentos más ligeros y divertidos que tanto necesitan en las formas que inventan para distraer a los zombies. Kim Min-Jae es brutalmente auténtico como uno de los antagonistas centrales de la película, y Koo Kyo-Hwan ofrece una actuación en capas y fascinante como el Capitán Seo. Si hay una queja aquí, el siempre confiable Kwon Hae-Hyo (The Day After) se deja un poco al margen, pero eso no quita lo que es una característica inmensamente emocionante.  

Comparar a Peninsula con Train to Busan es desconsiderado pues aunque parten del mismo universo y una misma atmósfera de tensión, son dos historias diferentes. Mientras que en Train to Busan todo se concentraba en un mismo espacio durante la mayor parte de tiempo narrativo, aquí estamos lidiando con una ciudad, y la tensión de la trama se reparte en trozos más pequeños. Ya no se trata de una familia tratando de sobrevivir, sino de varias familias e individuos tratando de salir de la ciudad. Quizás a los grandes fanáticos de las películas de zombies no les parecerá suficiente, pero esta película es mucho más emocional, enfocándose más en cómo un trauma familiar afecta la supervivencia en un mundo postapocalíptico zombie, con el constante pensar de "¿qué hubiese pasado si hubiese hecho más?". La realidad es que se concentra la atención de la línea completa en muchas historias alternas, pero al final del día, todas se enfocan en un mismo objetivo: encontrar el camión para poder salir de esta tierra de mala muerte.

En última instancia, la trama de Yeon es deliberadamente sencilla, lo que permite a los espectadores centrarse en los asombrosos escenarios que la impulsan: las calles abandonadas, la Unidad 631 de los sobrevivientes callejeros, el puente de Incheon cortado a la mitad para evitar cruces de infecciones, y el muelle con contenedores a mitad de distribución. Cada uno sirve como hilo conductor de sus pequeñas tramas individuales, pero el que los une a todos es la carretera abandonada de Seúl donde ocurre una de las secuencias más emocionantes de la historia: una persecución de autos extraordinaria mientras Yeon acelera a fondo en las carreteras de una manera que recuerda a las escenas de Mad Max: Fury Road. 

A pesar de que los efectos visuales de la multitud y ataques zombies totalmente se desligan de la realidad, lo que realmente hace que funcione particularmente bien en algunas de las imágenes más ambiciosas de la película no es solo la cinematografía, sino el trabajo realizado en la postproducción, que refleja las habilidades de Yeon no solo como cineasta sino también como animador. En lugar de luchar por el realismo, la estética nocturna de Peninsula es más valiente que Train To Busan y más como sus aclamadas animaciones The King Of Pigs, The Fake y Estación de Seúl. También es digno de mención la amplia partitura de Mowg (Burning), el atractivo diseño de producción de Lee Mok-won y la edición experta de Yang Jin-Mo (Parasite), nominado al Oscar. 

Aunque no llega al mismo nivel que su película de origen, Península es emocionante y logra algo que en su momento lo pudo establecer The Walking Dead: tenerle más miedo a los vivos que a los mismos muertos. Habla sobre esa ambición de lograr más que los demás aún en las situaciones difíciles, sobretodo en el control por encima del resto. Es una película intrigante por la cantidad de retos que asume en estos tiempos, pero su mensaje es acertado.


viernes, 21 de octubre de 2016

Tren a Busan (Train to Busan)


He sido fanática del cine asiaticos desde La Casa de las Dagas Voladoras (China - 2004) y El Viaje de Chihiro (Japón - 2001), pero pensar en el cine coreano es como pensar en historias de comedias románticas. No recuerdo una historia de este país que pertenezca a otro género, como terror o suspenso. Pero ahora tengo el placer de decir que existe una y que es de zombies.

Mi amigo Reyvin Jaquez publicó en su muro de facebook una noticia sobre una película coreana de terror que se había convertido en la más taquillera del país. Yo pensé: "para que una película obtenga un record taquillero en Corea del Sur, una calificación de 94% en Rotten Tomatoes y reuna a millones de coreanos en las salas de cine, tiene que ser la gran cosa, y más si se trata de Zombies". Saben lo fanática que soy con este tipo de terror. Dos días después la conseguí en internet, y a pesar de que tuve que verla sin sonido, (porque no entendía nada y porque los diálogos estaban muy romanticones para el género que desarrollaba), puedo decir que esta película ha entrado a mi lista de películas de zombies para ver en Halloween.

La trama: Sok-woo viaja con su hija Soo-ahn en el tren de alta velocidad KTX que va desde Seúl hasta Busan y que une los 442 km que separan las dos ciudades. El trayecto empieza sin problemas, pero pronto una chica muestra síntomas extraños y pierde el control. Cuando los viajeros del tren son conscientes de que tienen ante ellos un virus zombie y que la joven es una infectada, intentarán sobrevivir con todas sus fuerzas a la infección que se extiende por el sur de Corea y así salvar sus vidas.

Hay tres aspectos que favorecen esta historia. Una de ellas son los zombies: si las criaturas se convertirán a esa velocidad y a parte se moverán a esa velocidad, ¡la raza humana está perdida! A parte de esto, el proceso de transformación, que el espectador tiene la oportunidad de apreciarlo tal cual, es increíble y diferente a lo que ya se ha visto en las demás películas. Otro punto a su favor es la razón por la que surge este apocalipsis zombie, mezclando datos que podemos reconocer en The Walking Dead y Resident Evil. Y finalmente, ¡el hecho de que los zombies no ven en la oscuridad! Estamos acostumbrados a verlos acorralando a los sobrevivientes en la oscuridad, pero estos muertos no tienen esta ventaja.

Me gusta mucho que las películas de zombies actuales están tratando de sacar de abajo y dejar a un lado lo que ya hemos visto. Sabemos que morirán amigos, familiares y demás, pero hay un punto muy importante y que pocas de estas historias se atreven a contar: la supervivencia humana y lo que los sobrevivientes  harán con tal de mantenerse con vida.


En cines dominicanos no han anunciado "Tren a Busan", así que quienes se animen, aquí les comparto donde la vi (donde dice "elegir opción", hacen clic en HTML5). Lo único que les recomiendo es que se tomen un té de tilo antes de verla, no la vean muy pegados de la pantalla del computador y pongan la película en mute.