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jueves, 18 de junio de 2020

Crítica Cinéfila: Da 5 Bloods

Cuatro excombatientes afroamericanos -Paul (Delroy Lindo), Otis (Clarke Peters), Eddie (Norm Lewis) y Melvin (Isiah Whitlock, Jr.)- regresan a Vietnam en busca de los restos del jefe de su escuadrón, caído en combate (Chadwick Boseman), y la promesa de un tesoro escondido. Junto al hijo de Paul (Jonathan Majors), se enfrentarán a obstáculos naturales y humanos, y constatarán los estragos causados por la inmoralidad de la guerra de Vietnam.



Con más de 40 años haciendo cine, el cine de Spike Lee ha sabido mantener una única temática: la cultura afroamericana. Y en medio de los conflictos raciales que ahora mismo están aconteciendo en Estados Unidos, parecería que la película llega justo a tiempo en medio de la guerra nacional que ocurre en todos sus estados y hasta en otros países. Sin embargo, lo que pareciese venderse como una historia de apreciación de la comunidad negra en la guerra de Vietnam resulta una trama envuelta en los estereotipados personajes afroamericanos. Me excusan los fanáticos de la película. 

La historia se centra en 4 amigos afroamericanos, Paul, Otis, Eddie y Melvin, quienes junto a su jefe de escuadrón Norm, habían encontrado un maletín repleto de oro vietnamita durante un ataque al escuadrón. Cuando Norm fallece en el ataque, los amigos deciden enterrar sus restos y el oro para que una vez pasara la guerra, pudieran volver a recuperarlo. El viaje ocurre en el tiempo presente, ya cuando los veteranos de guerra han ido por caminos diferentes, pero aún viviendo sus traumas de la guerra de una manera u otra, sobretodo Paul quien su actitud renegada afecta no solo las nuevas personas vietnamitas que se agregan a la aventura y que tuvieron que ver de una manera u otra con la guerra, pero también a su propio hijo David (Jonathan Majors), quien claramente no ha tenido la mejor de las relaciones con su padre y que resiente cómo su padre amo más a su madre que a él. 

En la aventura, la trama se lapsa entre el pasado y el presente, otorgando ese típico sacudión de tiempo para comparar los pensamientos de antes y después, pero para dar un mayor entendimiento a las acciones de los personajes. Sin embargo, resulta difícil encontrar el tono de este viaje con estos hermanos de armas y su aportación a la Guerra de Vietnam. ¿Se supone que sus maldiciones nos harán hacernos enojar por el punto negativo de cómo afectó la guerra en su tiempo y cómo el racismo estadounidense se mantiene hoy en día? ¿Debemos reírnos de la personalidad de los protagonistas y el contraste que hacen con la temática de la historia? En principio, parecería que es un viaje a comparar los acontecimientos y verlos desde dos puntos de vista, pero al final del día las libertades que se toma Lee, como la narrativa y el estilo que utiliza, resultan indescifrables y difíciles de mantener por la variación constante del ritmo, tanto en la parte técnica de musicalización, como en el discurso que los personajes tratan de mantener.

La cinematografía se utiliza como un medio de trasladar a la audiencia entre el pasado y el presente, con unos cambios de formato que se balancean entre lo panorámico cada vez más ancho conforme se adentran en la selva, para las secuencias en el presente; y un formato 4:3 y una textura visual granulada para los flashbacks de 1971. Sin embargo, esta se ve afectada con el empleo de fotocrónicas en medio de la película para mostrar la realidad documental de hechos históricos y personajes de la época, en momentos completamente innecesaria pues se entendía claramente a lo que se refería. Y no se puede dejar de mencionar los errores de continuidad, que de principio a final parecen malos cortes en postproducción y que incluso se cuestiona si esto fue una decisión del director o errores del editor. 

Otra decisión un poco arriesgada que se toma en la historia es la de utilizar a los mismos actores sin ningún tipo de rejuvenecimiento natural o digital para interpretar a sus mismas versiones en los años 70, junto a Chadwick Boseman. El contraste es muy extraño y a su vez cuestionable, pues por más que digan que la raza negra se mantiene, nunca ha sido a ese nivel. Algunos querrán encontrarle un mensaje metafórico en esta decisión, pero solo el mismísimo Lee podrá admitir por qué lo ha hecho.

Sin embargo, el mayor conflicto narrativo aterriza en el discurso. Esta trama bélica no se decide entre ser drama, acción o una parodia. Los monólogos hacia la cámara se lanzan fuera de contexto y se entrecorta con conflictos a parte de otros personajes y otras situaciones en la historia. Aunque se resalta mucho el dolor que ha dejado la muerte de su jefe de combate, las muertes en sí parecen sacadas de una sátira. Los personajes se convierten en cuerpos estereotipados que solo actúan tal y cómo se introducen, sin ningún tipo de arco a lo largo de la historia. 

Da 5 Bloods tiene un sinnúmero de puntos de exploración. Por un lado, parece estar honrando la memoria de películas sobre la guerra de Vietnam como Apocalypse Now (hasta vemos el título en una de las escenas de la película), Platoon y Full Metal Jacket; por el otro parece una continuación del estilo de Spike Lee, rescatando hasta tipos de escenas que ya ha utilizado en otras ocasiones; finalmente parece la exploración de los efectos de la guerra en la comunidad negra y cómo su resentimiento se crece en su actitud hacia el mundo. Es una crítica hacia la guerra continúa y mutua de la raza humana, pero esta temática se ve afectada cuando se explora el tono en que es narrada y el lenguaje que mantiene de manera irregular. Lo único que puedo aplaudirle a esta historia es su discurso de lucha constante, desde una introducción que mezcla la guerra con el racismo hasta esa transición final de poder negro, sobre esa guerra por la libertad que los negros salieron a pelear a otras tierras aunque no puedan disfrutar de esos derechos en su propio país. 


jueves, 16 de agosto de 2018

BlackKklansman

Un detective afroamericano en Colorado Springs, en el estado de Colorado, se infiltra en el capítulo local del Ku Klux Klan y finalmente se convierte en el jefe del capítulo.



A principios de los años setenta, una época de gran agitación social con la encarnizada lucha por los derechos civiles como telón de fondo, Ron Stallworth se convierte en el primer detective negro del departamento de policía de Colorado Springs, pero es recibido con escepticismo y hostilidad por los mandos y los agentes. Sin amedrentarse, decide seguir adelante y hacer algo por su comunidad llevando a cabo una misión muy peligrosa: infiltrarse en el Ku Klux Klan y exponerlo ante la ciudad. No obstante, para lograr infiltrarse, deberá aliarse con policías blancos que logren pasarse por él, puedan participar en las atroces actividades de las que son parte y conocer los niveles de racismo que existían (y todavía existen).

Spike Lee regresa con una película de Blaxpoitation, para otorgar una trama que toma lugar en los años 70, pero que hace mucha referencia al racismo que todavía se vive hoy en día. A pesar de que el estilo es muy particular del conflicto entre los blancos y los negros, también trata del racismo a nivel general, con escenas particulares hacia los judíos, chinos, latinos y otros grupos étnicos que puedan ser target de ataque. A su vez, la decisión de hacer contraste entre la lucha por la igualdad de los años 60-70 con los actuales rallies de grupos en apoyo de la supremacía blanca es un grito a la sociedad de que todo parece seguir igual.


Esta es una película cargada de comedias amplias, discursos audaces, embotadas representaciones de racismo y un asombroso toque visual; es una película muy típica de Spike Lee, hecha con el tipo de brío artístico y político que recuerda su mejor trabajo. La historia tiene toda la sutileza de un mazo en la cara, pero el argumento de Lee comienza y termina con el hecho de que este es un momento poco sutil en Estados Unidos. ¿Por qué otra razón concluiría su película (una obra de época) con imágenes del mitin de Charlottesville, la lucha que estalló, el accidente automovilístico intencional que mató a la contrarrevolucionaria Heather Heyer y la negativa de Donald Trump a condenar a los nacionalistas blancos después?

El personaje de Ron Stallworth es muy particular pues, a pesar de saber que ser negro en esta época representaban muchas desventajas para sí mismo, era un tema que lo mantenía reservado para sí mismo, pero a la hora de ser víctima de racismo en su propio trabajo, más conocer revolucionistas afroamericanos luchando contra el racismo, su mentalidad se fue transformando de manera notoria. La mejor secuencia de la película llega temprano: después de contratar a Stallworth como el primer oficial de policía negro en la historia del departamento, tiene la tarea de asistir a un discurso del activista de derechos civiles Stokely Carmichael (entonces conocido como Kwame Ture) para supervisarlo por subversivo actividad. Lee filma la escena como un momento de despertar relámpago para Stallworth, la cámara volviendo a su rostro (y tomas individuales de otras caras en la audiencia) repetidas veces mientras Ture (Corey Hawkins) le dice a la audiencia que "deje de huir de ser negro".


Los personajes, protagonizados por John David Washington y Adam Driver, tienen una química que representan el mejor entretenimiento de la historia, aún durante la lucha por la igualdad. Ambos personajes son conflictivos y complejos, representan grupos minoritarios de su época, pero a la vez luchan por diferentes objetivos: uno busca la igualdad y otro un camuflaje para no llamar la atención. Son las actuaciones más sobresalientes de la película, pero esto no significa que sean las únicas, pues todas las actuaciones saben lograr la ironía y empoderamiento que requierern sus personajes.

El diseño de producción es otro aspecto a resaltar, pues presenta una ambientación de la época bien inspirada, pero a la vez sabe volver a traer a la luz monumentos que resaltaban el racismo de algunos y la lucha de otros. Por igual, la vestimenta complementa la musicalización de la historia para saber resguardar el Blaxpoitation que es la película. Del mismo modo, el montaje hace referencia a este género y se inspira de otros clásicos de este estilo, con el objetivo de resaltar la diferencia de étnias y mantener la misma línea gráfica que Spike Lee ha establecido en todas sus películas.

BlacKkKlansman celebra el orgullo negro como arma necesaria contra el Klan y la sociedad para que despierte y se de cuenta del racismo que todavía se vive hoy en día. A pesar de todos los momentos cómicos que crea a lo largo de la historia, también refleja que la lucha sigue y que muchos están contra ella. Es un sabor amargo, pero real.