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domingo, 10 de junio de 2018

5 temas que el Cine Dominicano debería explotar


A ley de una semana de comenzar a trabajar en mi tesis de maestría y lo único que pienso es ¿qué voy a escribir ahora? No lo digo porque no tenga nada en mente, sino porque tengo demasiadas ideas en mi cabeza y normalmente todas se relacionan a RD.

Aquí les encantan que les hable de cosas que solo se dan en mi país porque, de este lado del mundo, les parece exótico e interesante. Y si aquí en Los Angeles tiene importancia, allá debería ser lo primordial. Por eso hoy he seleccionado cinco temas que (para mi) deberían explotarse en el cine dominicano, sobretodo a la hora de querer producir películas para enviar a los festivales y/o academias de cine:

1. Prejuicios sociales: se lo encontrarán extraño que comience con este tema, pero en los prejuicios encontramos muchos aspectos culturales. Desde la tradición de seguir la iglesia católica porque es la principal religión de esta sociedad, hasta la edad en la que se supone debes casarte y/o tener hijos. La cultura dominicana está llena de prejuicios que crean, no solo presión social, sino también una visión de la mentalidad de la sociedad. Por buenos o malos que sean, se pueden encontrar muchas historias y situaciones para películas locales. Un buen ejemplo puede ser la selección de oficios o carreras dependiendo de tu género.

2. Baseball dominicano: no recuerdo el momento exacto en el que el baseball comenzó a ser parte de mi vida. Y esto le pasa a casi todos los dominicanos: se vuelve parte de ti desde que naces. No solo en el hecho de seguir un equipo en particular, sino también en entender el deporte y lo que hace a un determinado jugador el mejor en esto o aquello. Esto es razón suficiente para encontrar historias allí: biopics de jugadores de baseball dominicano que han llegado lejos, o la cultura del baseball (desde octubre hasta febrero) en la isla. Por lo menos yo estoy muy interesada en este tema.

3. Situaciones del día a día: Aquí quiero hacer énfasis en los sucesos que pasan y son publicados en los periódicos o redes sociales. Desde situaciones relacionadas a la política hasta trending news que surgen en las redes y toman popularidad a nivel nacional, por ejemplo: la boda del pueblo, la muerte de Massiel, o las huelgas de la UASD. En la mayoría de las veces, las mejores películas de Hollywood surgen de eventualidades de un día, pues presentan como reacciona una determinada comunidad (y a veces, hasta el país) a un hecho en específico.

4. Cocina dominicana: que NADIE me diga que no se puede hacer películas sobre esto. Porque no estoy hablando de que solo se muestre la comida que se hace en RD, sino al arte culinario en el país, y como cada persona y comunidad tiene gustos y tradiciones distintas. Algunos ejemplos famosos en los que la comida juega un papel importante son "Eat, Pray, Love", "Julie & Julia" y "Ratatouille". Se que dirán "pero esas películas tratan sobre personas amantes de la comida"... ¿Y el dominicano no ama la comida? Encuentren una historia que se relacione a la comida dominicana y créanme que encontrarán audiencia y MUCHOS patrocinadores.

5. Figuras políticas y sociales: no sé por qué cada vez que quieren hacer una película sobre personajes de la historia dominicana, siempre terminan eligiendo a Trujillo, con tantas figuras que fueron significativas o inolvidables (en el buen y mal sentido). La historia dominicana es tan interesante como la de otros países, sobretodo por la cantidad de personas con momentum. Nadie ha hecho una película sobre Juan Bosch o Salomé Ureña; y si lo que quieren es hablar de dictadores, también estuvo Pedro Santana, Ramón Cáceres y Ulises Heureaux (que tuvo una película ya... pero se puede hacer una mejor).

Una de las ventajas de estar en New York Film Academy es que el guionista se convierte en una maquina de ideas, donde además de escribir varios guiones en dos años, se trabaja en otros tratamientos o historias. A mi me gusta escribir de cosas que se relacionen a mi cultura. Y no hay excusas para no hacerlo: RD tiene muchas en gran cantidades.


viernes, 1 de junio de 2018

Crónicas de California: Career Fair


La última vez que tuve una "entrevista de trabajo" fue en el año 2015. Todavía no me había graduado de la universidad, pero estaba (más o menos) ansiosa por tener un empleo. Tres años después y todavía me pongo nerviosa cuando lo recuerdo porque, aunque no lo crean, me cuesta hablar con las personas. Las conversaciones "formales", de reuniones o meetings, me aterrorizan. Y lamentablemente, en esta carrera, si quiero promocionar o vender un guión, es lo que me tocará hacer.

Como les comentaba meses atrás, en la maestría nos enseñan a pitchear nuestras historias, pero imaginense que ahora debo aprender a hablar de mi misma. Así es. Sin nervios ni titubeos. Con confianza y optimismo. Contar las cosas que he hecho y se hacer, para que la industria me conozca... Lamentablemente no te lo enseñan en la escuela, porque asumen que lo sabes hacer; pero no todos nacen con ese desembolvimiento. Por lo menos yo no lo tengo tan desarrollado como quisiera creer. 

No es que terminaré consiguiendo un compañero de guiones, para que sea él quien hable (aunque no es mala idea), pero me costó un poco hablar con soltura y sin vergüenza sobre mi... ah sí, porque ya me tocó. Hoy. Con productoras y agencias de Los Angeles, California.

Cada año, NYFA organiza Career Fairs para sus estudiantes y egresados. Los Career Fairs son ferias de empleo donde organizaciones, productoras, agencias y compañías del entretenimiento te presentan las ofertas de empleo y pasantías que tienen en el momento y reciben tu resume, cartas de presentación y portafolio. Pero lo que realmente hará que se recuerden de ti es la impresión que les dejes. 


En mi caso, es muy necesario que asista a estos eventos porque para graduarme de la maestría, uno de los requisitos es hacer un mínimo de dos pasantías en empresas o compañías de cine, TV, u otro medio. Así que allí estaba, con 30 copias de mi CV, mis tarjetas de presentación recién impresas y mi blusa favorita, tratando de causar una primera/buena impresión antes de simplemente decirles "aquí está mi curriculum". 

Habían muchas productoras importantes, como CBS, NBC, Netflix y Asylum Entertainment, al igual que agencias de renombre como United Talent Agency, Abrams Artists Agency, LA Management, y otras un poco más pequeñas, pero con grandes intenciones de encontrar nuevos talentos, o por lo menos personas que estén dispuestos a diversos roles dentro de una producción.

Mi objetivo principal no solo fueron las productoras, pues aunque mi rol se desarrolla más allí, las agencias también representan un rol importante en mi carrera, y si de verdad quiero darme a conocer, las agencias son excelentes en eso. Pero además, las organizaciones en búsqueda de jóvenes que quieran participar en movimientos a través de la cinematografía y el storytelling. 

Ya después de que pasaron los nervios y manos susadas, me doy cuenta de tres cosas: 

1. Para poder llegar a estar dentro de alguna de esas empresas, debes saber que buscan: investigar sus producciones pasadas, actuales y futuras, y/o su clientela, porque si no les dices lo que ellos quieren escuchar, ya no te consideran parte de su empresa.
2. Nunca se puede dejar de mencionar tus otros talentos. Porque quizás no estén buscando un guionista, pero sí un asistente de producción, o dirección, o de cámara, o quizás un editor o una supervisora de guion. Aunque mi título dice guionista, hay muchos otros roles que también se han acumulado en mi portafolio.
3. No desanimarse por sus respuestas/reacciones. Me pasó con una compañía que, por más que les seguía contando de las distintas cosas que era capaz de hacer, me decían que realmente no estaban contratando a nadie de esas áreas. Me molesté un poco... pero se me pasó cuando fui a otra empresa y me motivaron a mantenerme en contacto con ellos. 

Sí... me puse tímida y algo cohibida, habían demasiadas personas queriendo hablar con las mismas compañías que yo. Pero como les mencioné anteriormente: lo importante es causar una buena primera intención. Dejé algunos CV, sonreí hasta que me dolieron los buches y salí con la satisfacción de que al menos dos productoras me pidieron que les enviará un borrador de mis historias. 

¡Hey! Por algún lado se comienza...


sábado, 9 de diciembre de 2017

Crónicas de California: Mi primer trabajo en un cortometraje en Los Ángeles


Trabajar en una producción, sin importar si se trata de un audiovisual realizado por estudiantes, cuesta. Un cortometraje, que podría costar lo mismo que un montaje de una boda, conlleva un equipo completo de cámara, sonido, supervisión de guión, diseño y asistencia de producción, vestuario, maquillaje y A&B, lo cual significa dinero y tiempo invertido. Es lo más cercano que tiene un estudiante de cine a una producción.

Después del último cortometraje que hice cuando estaba terminando la licenciatura, trabajé en otros tres audiovisuales dominicanos en los que me contrataron. Y al llegar aquí, sabía que viviría lo mismo; a pesar de haber elegido una carrera que se caracteriza principalmente por entregar el guión a la productora y no tener la obligación de participar en el rodaje, sabía que en cualquier momento volvería a ese escenario, por voluntad propia o solicitud de otras personas, más porque la mayoría de las personas que viven en el condominio son estudiantes del New York Film Academy y siempre interactuamos en el pasillo de la escuela o del apartamento.

Se podrán imaginar que no le sé decir que no a la oportunidad de aparecer en los créditos de un audiovisual, por lo que ya les he colaborado con la revisión de sus guiones, pero finalmente ya me tocó estar en el set de grabación, esta vez como supervisora de guión.

Bajo este rol, estoy encargada de supervisar que se esté haciendo el rodaje en base a la agenda establecida, tomar anotaciones de cada escena, cuantas tomas se hicieron, los ángulos de cámara, los tipos de lentes, iluminación, props utilizados en el set y vestuario, todo esto para evitar errores de continuidad y siempre tener un registro de cuál fue el corte de cada escena.

Además de tener pendiente la atención que requería mi rol, a la vez pude apreciar la dedicación del resto del equipo, quienes son todos parte de mi escuela, en distintos departamentos. Como ya dije, trabajar en un rodaje, sin importar si se trata de un cortometraje de aproximádamente 10 minutos, es algo importante. El crew se lo toma tan en serio como si le fuesen a pagar billetes grandes por sus horas de trabajo, y así es que siempre debe ser.

Me sorprendió la organización de toda la producción: cómo tuvieron pendiente cada detalle, como la cantidad de guiones necesarios y horarios de trabajo para todo el equipo, la constante atención de que además de estar haciendo nuestro trabajo, nos sintieramos cómodos, no pasáramos hambre y, si tuviésemos alguna sugerencia, la comunicáramos con confianza, pues la directora estuvo siempre dispuesta a escuchar nuestra opinión o preocupación con respecto a cualquier escena o diálogo.

Esta experiencia en el set de rodaje del cortometraje Simetry, del cual no puedo dar muchos detalles, me hizo recordar los requerimientos técnicos y artísticos, y la inversión de tiempo y dinero que será necesaria.

Después del break de navidad, me tocará producir un cortometraje para una competencia internacional de audiovisuales, y esta oportunidad que he tenido en estos últimos días me han permitido resaltar lo que realmente necesitaré para que el trabajo fluya con éxito.

A pesar de que trabajar en el set de rodaje no es mi principal objetivo, es una experiencia de la que siempre me gustará ser parte, porque creo que la visión del guionista debe ser capaz de crear imágenes en palabras y poder imaginarse cómo será visualmente cada escena. Es por eso que muchos guionistas se atreven a cumplir con el rol de dirección y crean su propio estilo narrativo y artístico de hipnotizar a la audiencia con sus historias.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Crónicas de California: ¿Por qué debo participar en los festivales de cine?


El segundo lugar más importante donde todo cineasta debe llevar sus películas son los festivales de cine. Estos escenarios son creados por una institución o grupo de personas para exhibir una cartelera de filmes, que pueden ser de directores y productores nuevos en la industria, o más experimentados pero con un estilo autoral.

Nunca (o casi nunca) encontrarás una película comercial en un festival de cine, porque están destinadas para historias y producciones de tonalidad independiente, bajo presupuesto y con la intención de mandar un mensaje a su audiencia.

Existen festivales para todo tipo: largometrajes, cortometrajes, video experimentales, documentales, ¡hasta de guiones! Y también de diferentes temáticas, idiomas, países y demás. Por eso, como estudiante, lo más apropiado es prepararse para esto, porque es (en la gran mayoría de las ocasiones) lo que nos abre las puertas a las grandes producciones. Aquí les comparto 5 razones por las que todo cineasta en crecimiento debe participar en los festivales de cine.

La oportunidad de darse a conocer

Esta es la más importante. Muchas personalidades del cine (productores, directores, actores, agentes) asisten como invitados y también cazatalentos. Por eso siempre se debe estar atento y tratar de conocer tantas personas se puedan, pero hay que estar preparado. Si solo estás asistiendo como audiencia, debes andar siempre con muestras de tus audiovisuales, portafolio, tarjetas de presentación y dispuesto a hablar de tus próximos proyectos. Si asistes como director de un audiovisual que se presente, siempre debes tener contigo volantes y objetos promocionales de la película y DVDs con cortes del audiovisual.

El nacimiento del siguiente gran proyecto

En Los Angeles he conocido personas que sus cortometrajes fueron presentados en festivales de cine y lo siguiente que les ocurrió es que estaban trabajando en un largometraje. Esto se debe a que los motivan a ampliar la historia de su audiovisual a un largometraje, o porque los invitan a ser parte de una producción más grande. 

El crecimiento del portafolio

Esto no solo aplica en el sentido de los audiovisuales que presentas, sino también en los premios y menciones que se obtienen al participar. Los festivales normalmente cierran con una noche de premiaciones a los más destacados de la convocatoria. 

Un mejor conocimiento de tu temática de preferencia

Existen festivales de todo tipo: dedicados a un país, situaciones o grupos de personas en específico. Lo adecuado es encontrar en cuál/cuáles quieres participar, comenzar a trabajar en el proyecto con esa temática y aplicar con tiempo para poder calificar a presentación. De esta manera también se descubre cuál es la temática y género con el que se prefiere trabajar, y a cuál conglomerado de audiencia le quieres entretener. 

Ayuda a obtener la visa de trabajo

Este no es mi caso, porque pretendo regresar a mi querida República Dominicana, pero muchas personas que participan en festivales de cine nacionales e internacionales, lo hacen con la doble intención de reunir más requisitos que le ayuden a obtener la visa de trabajo. Según lo que me han explicado algunos amigos internacionales más experimentados, el hecho de participar en los festivales va acumulando puntos a favor que justifican tu estadía en Estados Unidos y la razón por la que debes continuar estando en este país.



En mi caso como guionista, existen festivales exclusivos para nosotros: el Austin Film Festival, el Vail Film Festival, el Slamdance Film Festival y el Nantucket Film Festival, que además de presentaciones de los guiones, se premian aquellos que estén lo suficientemente desarrollados para ser llevados a la producción. También, el festival de Sundance tiene un espacio donde guionistas perfeccionan sus proyectos con profesionales del área; el festival de Cannes tiene una competencia exclusiva para guiones; y no se puede dejar de mencionar el Black List, un espacio online que conecta guionistas de cine con agentes y productores en busca de los próximos grandes proyectos de la industria. 

Ya yo me inscribí en el Black List para presentar mi próximo hijo que pronto les comentaré detalles sobre él, pero esto no significa que dejaré de asistir a todos las demás muestras que se realicen en esta ciudad, donde todas las semanas hay festivales de distintos tipos. La ventaja de ser estudiante del New York Film Academy es que nos regalan taquillas para asistir, así que es una oportunidad que no se debe dejar de aprovechar.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Crónicas de California: Quiero escribir para la televisión


Hace unos años atrás, en la época de las primeras semanas de clase en la universidad, los profesores siempre querían saber cuál era el área de interés que cada estudiante tenía con respecto a la carrera. Nunca dije algo diferente a "quiero ser cineasta". Por supuesto, eso fue cambiando con el tiempo, pero nunca me imaginé fuera del mundo del cine. Y quizás eso decepcionó a algunos de mis profesores de televisión, porque insistía que no estaba interesada por este medio, ni siquiera en el área de producción.

Todavía, dos años después de graduarme, mi enfoque estaba en el cine, hasta que inició el "Taller de guión original de Televisión", una de las materias que curso actualmente en NYFA. El objetivo de la asignatura es elegir una serie de televisión de 1hr y otra de media hora de transmisión, y realizar un "Spec", que quiere decir un guión original, en base a una idea que aún no se haya presentado en las series. El programa debe estar al aire, estar en algún canal de televisión (no streaming) y debemos mirar todos o casi todos los episodios, así que no puede tener más de dos temporadas. 

Yo elegí Outcast, un programa que seguro nadie ha escuchado, pero por lo menos ya lo había visto completo, así que era más fácil escribirle un episodio nuevo. Les confieso que al principio fue complicado: sabía que debía escribir algo novedoso que sea interesante para el show, pero no quería salirme de la idea que ya este había creado, que es que los habitantes de Rome, West Virginia, estan siendo poseídos por una comunidad de demonios y un hombre tiene un poder sobrenatural que lo hace capaz de expulsarlos y exorcisarlos (excelente serie, la recomiendo). Hasta que la idea llegó en el momento indicado y comencé a escribirla. Fue fluyendo como muy pocas historias que he escrito; ahora tengo todas las escenas casi desarrolladas y estoy escribiendo el acto 2 (casi a la mitad del guion).  

Escribir para televisión es diferente al cine. El guión está dividido por actos, normalmente son 5 y los dos primeros son los más extensos. Debe tener continuación con el capítulo anterior, aunque no sea una historia serializada. Y el guionista no trabaja solo, sino con una mesa de guionistas y productores que irán añadiendo ideas y notas a cada historia que se vaya a presentar en pantalla: aunque los créditos digan que ese episodio fue escrito por X y Y, en realidad pasó por las manos de todos los demás escritores. Es un trabajo más asegurado que ser guionista de cine, porque se paga por estar en la producción, por el capítulo que escribas y por el rating que tenga ese capítulo. Estos escritores también reciben premios y reconocimientos por los episodios que lleven su nombre, y si la serie se renueva, así también se renueva su contrato. 

También, otro rol bien divertido en la mesa de guionistas de series es el de "asistente de guion", una persona que se encarga de tomar notas de todo lo que se proponga en las reuniones y enviarle a todos los escritores todo lo que se trató en el día y las propuestas que tuvieron más comentarios. Siempre está presente y siempre sabe que va a suceder en los siguientes episodios. Es un trabajo pesado, pero es un área que más tarde otorga la oportunidad de ascender a guionista de la producción.

Hace unos días, el guionista Mike McMahan, asistente de guión de Rick and Morty, visitó la escuela y nos habló de todo lo que ha vivido en ese espacio. A pesar de ser asistente, ha tenido la oportunidad también de escribir episodios para el programa, como Total Rickall y The Rickshank Rickdemption, y de cumplir con el rol de editor de historias de la serie en varios episodios de cada temporada. "Cada episodio es una nueva aventura, y en muchas ocasiones inician con la idea de algo que le pasó a alguno de los guionistas", dijo en la conferencia, donde nos explicó de que a pesar de ser un trabajo con muchas exigencias, pues siempre deben reinventar el programa para no aburrir con la misma monotonía, siempre encuentran la manera de entretener, romper algunas reglas y ser un éxito de televisión.

Mike McMahan (a la derecha), durante el Q&A realizado en New York Film Academy

Escribir para televisión, desde la perspectiva de series, sitcoms o novelas, sería algo interesante que me encantaría explorar. ¿Qué pasaría si les dijera que tengo una idea para un programa en RD? Hace mucho que la televisión local está invadida por programas semanales, revistas de entretenimiento y shows que siempre me pregunto cómo siguen al aire. Por lo que, tener una serie de televisión, que sea originalmente producida en el país, sería algo interesante. Y mi propuesta se acercaría a la realidad que  se vive que muchos no quieren contar. 

Así que, es algo que no descarto y que me gustaría desarrollar, si así también encuentro personas que se unan a esta causa. Pero antes, tengo una pregunta que quizás los más expertos en el área puedan responderme: ¿Sería factible producir una serie de televisión para la audiencia dominicana?

Mientras espero sus respuestas, seguiré con mis historias.

viernes, 27 de octubre de 2017

Crónicas de California: Escribir en inglés, no traducir


Cuando inició el semestre, uno de mis mayores temores era que mis profesores no entendiesen lo que escribiera. No lo digo porque no supiese escribir oraciones adecuadamente en inglés. Ocho años estudiando el idioma, más el resto practicándolo con películas, series de televisión, libros, canciones y viajes: puedo decir con firmeza que soy bilingüe. Y quizás no tengo acento de hispana cuando lo hablo, me sé manejar bien en conversaciones y podría servir de traductora, pero eso no quiere decir que escribir textos en inglés también es fácil para mi.

Desde antes de entrar a la maestría sabía que no iba a ser algo sencillo, pues no estaba acostumbrada a escribir tanto en este idioma, pero el reto ya estaba asumido. Además, ¿quién iba a dejar de aprovechar la oportunidad de venir a Los Ángeles, a estudiar guión en una de las mejores academias de cine en Estados Unidos, por el hecho de no escribir siempre en inglés?

Y no me refiero a traducir ideas completas, sino crear esas ideas bajo los criterios de este idioma. Porque cuando traduces, en la gran mayoría de las ocasiones, lo que quieres decir se puede malinterpretar o perder el sentido.  Por eso es mejor escribirlo en inglés, reconociendo que, así como hay distintos verbos para describir la palabra caminar, así también los hay en demás idiomas.

Cuando comencé a escribir mi primera historia en la segunda semana de clases, el esfuerzo fue mayor (Struggle is real se convirtió en mi frase de todos los días). Y duré horas tratando de sacar textos concisos y entendibles. Para mi mayor sorpresa, todo andaba bien con mis oraciones, la única recomendación del profesor fue el uso de las palabras: ampliar mi vocabulario y seguir utilizando el idioma inglés hasta que me acostumbre.

Y el reto continúa bajo exploración: en vez de traducir las palabras con Google translate (lo cual no está permitido en la escuela), me compré un thesaurus tradicional (diccionario de sinónimos y antónimos) y un thesaurus para escritores; en vez de pensar que estoy escribiendo adecuadamente en inglés, estoy tomando tutorías con el centro de idiomas de la escuela; en vez de avergonzarme cuando no entiendo una palabra y quedarme en silencio, simplemente pregunto qué significa, ¡porque no es mi lengua materna! y mis compañeros y profesores lo saben. Gracias a Dios, también respetan esto, porque sé que en otros lugares esto podría ser tema de burla.

Escribir historias en formato de guión tiene que ser como si estuviéramos describiendo sucesos de la vida. Nada de tecnicismos, a menos que sean requeridos, y con una cultura de detalle que no deje en duda nada que deba ser plasmado en imágenes. Es menos que desarrollar una novela, y mucho más que hacer un reportaje, crónica o crítica. Hay que mantener un lenguaje llano y entendible para cualquier lector. Entonces, cuando toca hacerlo en un idioma que no es al que acostumbramos escribir, toca hacerlo por partes. Oraciones pequeñas, que se conviertan en textos más amplios. Descripciones simples, que luego sean más detalladas. Nombres de personajes que signifiquen algo para nosotros, pero que también se utilicen en este país. Pero no traduciéndolo de español, sino simplemente escribiéndolo en el idioma inglés.

Uno de mis tutores me dijo que con el tiempo las palabras saldrán natural, que quizás no necesitaré utilizar el thesaurus y que tendré mejor conocimiento del idioma, pero que no debería preocuparme tanto porque mi inglés está "bien". Yo le respeto su opinión, pero difiero en algo: mi inglés estará "bien" dentro de lo intermedio, pero siempre es bueno seguir practicando. Mi meta ahora es abandonar totalmente los traductores y enamorarme de este lenguaje, porque al final del día no es más complejo que el español. Y no he comenzado a escribir este blog en inglés porque respeto a mis lectores y sé que no sería lo mismo; pero fuera de Cinéfila en RD y de mis conversaciones con mis amigos, mi otro idioma es el inglés. 

sábado, 7 de octubre de 2017

Crónicas de California: 35 cosas que debes saber si quieres ser guionista


En la primera semana de clases de la maestría, casi todos los profesores hicieron la misma pregunta: "¿cómo te visualizas después de terminar el programa?" Obviamente, la respuesta tiene que ser "como una guionista profesional y capaz de escribir cualquier tipo de historia que me proponga". Pero si solo fuese eso, ahora mismo saldría diciéndolo sin siquiera recibir el diploma. Esta es una carrera de pasos y detalles.

¿Quieres ser guionista? Y no uno regular, sino uno muy bueno. Estas son las 35 cosas que debes saber para poder lograr ganarte ese título.

1. Saber resumir en una oración de qué se trata tu historia es un arte.
2. El guión se vende con el título y la premisa.
3. No es lo mismo un guión de película que uno de televisión o de documental.
4. La ironía es el gancho para que las personas se interesen por tu historia.
5. Comienza a escribir respondiendo: qué, quién, cómo, cuándo y por qué.
6. La trama casi siempre estará acompañada de subtramas.
7. Hay que darle un tiempo tope a la historia o se hará eterna terminarla.
8. Comenzar por el final es un buen truco.
9. Debes encontrar el personaje perfecto para tu historia. No cualquiera es el ideal para una situación en específico.
10. Guía al personaje a las pruebas más riesgosas que pueda experimentar.
11. El protagonista debe crear empatía con la audiencia; siempre queremos que gane.
12. Tu personaje nunca sabrá lo que le pasará luego, pero la audiencia sí.
13. El protagonista es el que lleva la historia, no la historia al protagonista.
14. El antagonista siempre será más poderoso que el protagonista.
15. Sin conflicto no hay historia, y sin historia no hay guión.
16. La fórmula perfecta: obstáculo + meta = conflicto.
17. No confundas conflicto con situaciones emocionales.
18. La meta principal del protagonista es el conflicto principal de la historia.
19. El protagonista no siempre estará involucrado en toda la película.
20. Hay que aprenderse todos los tipos de estructura: los tres actos, el viaje del héroe o de la heroína, las ocho secuencias, entre otros.
21. Los diálogos del primer acto deben conectarse y darle sentido al resto de la trama.
22. Cada género cinematográfico tiene su estilo de contar historias.
23. Cada guionista tiene su estilo particular de contar historias.
24. Reconocer cuál género cinematográfico se asemeja a lo que te gusta escribir es lo ideal.
25. Más exposición en acciones, y menos en diálogos.
26. No todas las historias son ideales para secuelas.
27. Lanza la bomba (o twist) en el momento que nadie se lo espere.
28. Los giros llevan la historia a nuevas direcciones.
29. Las emociones guían a las acciones, y las acciones mueven emociones.
30. Debes saber enganchar la audiencia con el futuro de tu protagonista, aunque no vaya a haber una "parte 2".
31. Si vas a escribir guiones basados en novelas, comienza comprando los derechos de las que no sean "bestsellers".
32. Antes de escribir el tratamiento, debes ser capaz de ver la película completa en imágenes (el trailer incluído).
33. Léele tu historia a un extraño y logra que se interese por ella.
34. La historia tiene que ser una experiencia pura de emociones.
35. Si escribir fuese fácil, todo el mundo lo haría.

Como les dije al principio, el título de "guionista" no se gana tan rápido. Y mucho menos escribiendo un solo guión.

Sueña, crea, escribe, descansa y sigue escribiendo. Sino, cambia de carrera.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Crónicas de California: 5 ventajas de ser guionista


"¿Y qué es lo que vas a estudiar?"
"Master en Guión de cine 😊"
"Oh... y qué es eso?"
😱 

No, no es una escena de mi nueva historia. Es lo que me ha estado pasando últimamente. Tanto personas que he conocido aquí como personas de República Dominicana me han dicho que no saben lo que es un guión de cine. Y si tampoco sabes lo que es... felicidades, eres parte de la población mundial que va al cine y no sabe de donde salen las películas.

Me dieron en la misma llaga, y por eso, hoy todos mis lectores tendrán que saber que es un guión de cine, y aprender que ser guionista de cine tiene sus ventajas, porque aunque no lo crean, muchas personas aquí en Los Ángeles y en gran parte del mundo viven de escribir las historias que vemos en la gran pantalla. ¿O creen que simplemente los actores llegan al set y comienzan a hacer lo primero que les llega a la mente?

"El guión es una de las piezas fundamentales para la producción cinematográfica, pues en él se establece el contenido narrativo y el conjunto de indicaciones requeridas para el desarrollo o montaje de una película". -Fuente: Análisis crítico del guión cinematográfico dominicano (mi tesis)
El guionista tiene la ardua tarea de crear una historia que sea lo suficientemente novedosa, interesante y completa para que una productora se interese por esta. En otras ocasiones sucede que es contratado por un productor, quien le da una idea de lo que quiere y él (guionista) debe investigar y hacer una trama en base al tema que le plantearon.

No es un trabajo fácil. Hay que leer, investigar, hacer entrevistas y escribir MUCHO. Un oficio casi parecido al de un periodista, solo que el resultado se verá meses y hasta años después de que ese proyecto inició. Pero al final (y aunque no muchas personas lo valoren), es una de las labores más evaluadas por la crítica y por los cinéfilos. Ustedes dirán "bueno, es quien hace la historia, pero su trabajo queda ahí..." ¿¡Oh si!? Por supuesto que no. Debe estar hasta el día que se presente en las salas de cine y dar la cara por su obra. Y tiene razones suficientes que lo convierten en una de las mejores tareas dentro de una producción.

¿Cuáles son sus ventajas?



Es la primera persona que sabe cual es la historia


Imagínate que tienes una muy buena idea y comienzas a "tirar líneas" para ver que surge de esto. Al principio no será la historia del siglo, pero después de varias reescrituras, la puedes imaginar en la pantalla grande. El guionista es la primera persona que sabe de qué va a tratar todo y las sorpresas que traerá. No importa si es para cine, televisión, obra de teatro o programa de radio, es la que en principio sabrá explicarla y conocerá cada minúsculo detalle de sí. Luego el productor, el director, los actores y todas las personas involucradas en la película querrán agregarle algún punto que la complemente. Pero no te preocupes, sigue teniendo tu nombre en la primera página y al principio de los créditos.

Conoce casi todas las demás áreas de producción


Al hacer un guión, el escritor debe ver cada palabra en imágenes; es decir, debe hacerlo posible de grabar y editar. Por esa razón, está consciente de los demás oficios dentro de una producción. Está claro de los tipos de tomas, movimientos, colores y velocidades que se puedan emplear en la fotografía; entiende cómo un actor va a encarnar a su personaje; sabe los detalles que dentro de una toma serán incluidos y que deben aprovecharse para complementar la escena. En muchas ocasiones y en casi todas partes del mundo, el guionista es también el director y el productor de la película, y esto se debe a que puede cumplir más de un rol dentro de la producción.

El salario


En Hollywood, un guionista puede recibir hasta un millón de dólares por su guión acabado. En algunos casos, el precio de un guión ha alcanzado los tres millones. En el caso de la televisión, los escritores reciben algo más de 37,000 dólares por una temporada de episodios de una hora, y casi 25,500 si los episodios tienen una duración de media hora. También el pago puede traducirse en pagos semanales por episodio de entre 7,000 y 15,000 dólares. Si la producción renueva temporadas, aumenta también el salario para los guionistas.

Hay muchas oportunidades


Si no estás trabajando fijo para una productora o un estudio de televisión, y eres un guionista independiente o freelance, siempre están las opciones de los concursos. En República Dominicana, la Dirección General de Cine realiza anualmente el concurso FONPROCINE donde los guionistas tienen la oportunidad de presentar sus guiones y recibir dinero para que puedan ser producidos (o simplemente te quedas con el dinero, pero creo que lo importante es que el guión se convierta en película...). En otros países, hay concursos similares en donde las productoras aprovechan para negociar con los ganadores y comprar su historia. También está la opción de presentar la idea a los estudios directamente.

Las premiaciones


Como mencioné anteriormente, aunque algunos de ustedes no sepan qué es un guión y sus funciones, siempre estarán los premiaciones y los festivales de cine que lo recordarán, lo valorarán y premiarán por su trabajo. Dos de sus categorías más famosas son Mejor Guión Original y Mejor Guión Adaptado. También están los Premios al Sindicato de Guionistas, donde se galardona exclusivamente los mejores guiones de la temporada.


Creanme...
Una película sin guión sería considerada el disparate del siglo, y el rol del guionista siempre será importante, desde el momento en que encuentre una idea para desarrollar hasta el día de su estreno en las salas de cine. ¿Por qué elegí ser guionista? Descubrí que me apasionaba tanto después de haber escrito varios guiones y haberme pasado días completos escribiendo. Cuando se pone tanta pasión en algo, es a eso que siempre debes dedicarte.

Así que sí, soy guionista de cine. Aún no he hecho un largometraje, pero denme unos meses y hablamos del proyecto. También acepto ideas 😊

jueves, 17 de agosto de 2017

Crónicas de California: Comenzar a soñar en vida


Cuando inicié este blog, lo menos que quería era hablar de mi, porque ¿cuántos blogueros no lo hacen? Sin embargo, sí tenía la idea de que quería narrarles algo que siempre será importante para mí: el antes y el después de esta cinéfila. Y aunque no prometo que mis escritos narrarán en algún momento una fama alcanzada o un premio obtenido (aunque nunca está demás soñar con eso), si les garantizo que vivirán esta experiencia como si estuviesen al lado mio.

Listos o no, aquí comienza todo... bueno, en teoría no. Comenzó cuando tenía 7 años y mi madrina María me llevó a ver Harry Potter y la Piedra Filosofal. Para ese entonces, no veía el cine como una carrera, sino como un hobbie. Pero comencé a "inventar", como dice el buen dominicano, grabando a mi hermana y sus amigas "inventando". De hobbie pasó a pasión, y de pasión a picoteos, y ahí vamos.

Al principio simplemente decía que quería ser productora; luego pensé que quería ser directora. Comencé a incursionar por la edición. Pero al final del día, me percaté que la mejor manera de comunicar mis ideas no serían captadas si no era en el lugar más importante de una producción: el guión (aparte de darme cuenta de lo poco tolerante que soy para trabajar en grupo, cuyo nivel de tolerancia es bastante reducido dependiendo de la cantidad de personas que trabajen en la filmación).

Después de estudiar Comunicación Social (mención en producción audiovisual), realizar una tesis que ha cambiado mi pensamiento y mi manera de ver el cine, y trabajar en diversos proyectos pequeños y grandes, aún sentía que faltaba todo un camino completo por recorrer, y quería pasar de ser una cinéfila a cineasta... o por lo menos guionista. Y gracias al apoyo de mis padres, familia, amigos y mi yo interno, les escribo desde mi nuevo (y temporal) hogar, en Los Angeles, a ley de un mes de entrar a realizar un Master en Guion de Cine en New York Film Academy del estado de California. 

Suena bastante lujoso y caprichoso decir que estoy en una ciudad donde podría lograr mucho (o echar a perderlo todo), pero NO fue fácil. Fueron muchas aplicaciones, traducciones de guiones, rodillazos al cielo y dinero invertido. Es un sacrificio que será divertido contarles semana tras semana, y que prometo será muy entretenido (aunque esté tratando de ser tolerante con un equipo de producción). 

Aquí comienzan las "Crónicas de California", cada semana en la vida de una cinéfila que no quiere ser para siempre cinéfila, y de una guionista con muchas historias por contar. Quien sabe, ahorita de esto sale un guion.

Stay tuned


Inesita