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viernes, 4 de octubre de 2019

Crítica Cinéfila: Ad Astra

El astronauta Roy McBride (Brad Pitt) viaja a los límites exteriores del sistema solar para encontrar a su padre perdido y desentrañar un misterio que amenaza la supervivencia de nuestro planeta. Su viaje desvelará secretos que desafían la naturaleza de la existencia humana y nuestro lugar en el cosmos.



¿Qué hay ahí afuera? Ad Astra, la esperada aventura de ciencia ficción de James Gray, plantea una ideología de lo que podría pasar después, pero no tanto enfocada en la vida inteligente extraterrestre, sino en los conflictos internos que causaría entre los humanos. Esta vez, Gray nos lleva al espacio profundo en un viaje con un astronauta llamado Roy McBride, interpretado por Brad Pitt, ambientado en el futuro cercano cuando ya se ha colonizado la Luna y Marte, pero recién comenzando a llegar a los bordes del propio sistema solar. McBride es enviado en una misión para encontrar a su padre desaparecido, con la esperanza de descubrir qué está causando tormentas eléctricas que causan estragos en la Tierra, pero lo que realmente encuentra es un hombre, afectado por la soledad, con el que tiene mucho en común.

McBride ha sido reclutado para una misión de alto secreto para viajar hasta Neptuno para encontrarse con un buque de investigación enviado tan lejos con la esperanza de controlar el campo magnético de nuestro sol y la búsqueda de vida en el universo. Es un astronauta cuya mayor habilidad es nunca dejar que su ritmo cardíaco supere los 80. Es tranquilo, sereno, siempre capaz para evitar entrar en pánico. Y mientras su aventura continúa, va desahogándose con un terapeuta robot al que debe hablarle de alguna experiencia fuera de la nave espacial, pero mientras habla de la misión, se envuelve con sucesos de su pasado, que claramente han afectado su futuro con la gente que le rodea y consigo mismo. 

James Gray ha sabido envolver a su audiencia, haciéndole creer que la película que está por ver es una llena de acción, ciencia ficción y ruidos espaciales al nivel de muchas otras que entran en el subgénero. Sin embargo, al momento que inicia solo se aprecia el silencio del espacio, la gran soledad que se siente y la relación entre la persona, su traje espacial y la inmensidad galáctica que le rodea.


La historia gira en torno a un conflicto externo, pero en realidad se enfoca de manera directa en los problemas internos del personaje de Brad Pitt, a quién cada momento en el espacio le refresca con facilidad la memoria de un padre ausente. Y con cada escena que pasa, más nos da a entender cómo esta es la historia de un hombre que lo ha sacrificado todo por alguien que ya no está, y que una vez se entera de que podría estar en algún lugar, trata de encontrarlo, con el fin de decir que lo perdona pero que también lo necesita. Es realmente la historia de un hombre solitario, afectado por esa ausencia, y cómo debe aprender a soltar para poder seguir adelante, sin importar si esto significa dejar ir todos los sentimientos que podría sentir por su padre.

A diferencia de muchas otras películas que siempre requieren que el protagonista tenga un compañero de aventuras, Brad Pitt en su soledad es uno de los mejores aspectos del guión, estableciendo sus lados vulnerables y mostrándolo en una calma constante que llega a su declive cuando confronta su pasado. McBride es claramente un hombre entrenado para lo que sea, al igual que Brad quien en este mismo año nos ha otorgado un personaje igual de solo aunque muy distinto, mientras que aquí llega al otro extremo y nos enseña la otra cara de su moneda profesional. 

El ritmo de la película es lento. Se mueve sin problemas de un momento a otro, permitiendo que los dramáticos momentos del viaje espacial se desarrollen mientras nos rodea con esa soledad del espacio. No reinventa el género, pero no necesita hacerlo de todos modos. Y no nos lleva "más lejos de lo que hemos estado antes", pero sigue siendo una experiencia de ciencia ficción muy íntima y bien lograda. La atención al detalle en todos los aspectos del viaje espacial es perfecta.


Hay mucha grandeza en las imágenes, y es lo que más se espera después de la ciencia ficción moderna de Gravity e Interestelar, pero Gray todavía nos brinda imágenes visuales de viajes espaciales realmente impresionantes que le ha llevado años perfeccionar al punto exacto. Es un viaje impresionante, meditativo y contemplativo al espacio profundo. Lo mejor es cómo se mueve tan suavemente, sin perder tiempo en llevarnos de planeta en planeta, sumergiéndonos aún más en el gran vacío del espacio. En última instancia, se trata de la soledad y aprender sobre lo que más importa. Muchas películas espaciales se ocupan de esto, pero Gray pone un fuerte énfasis en esa gran soledad y deja que Pitt cargue todo el peso. De hecho, ni siquiera se trata realmente del espacio.

James Gray ha hecho una película de ciencia ficción para abordar la condición humana en la Tierra. \Al llevarnos en un viaje a través de nuestro sistema solar, Ad Astra trata temas de amor y pérdida, Con esta película, el amor es lo más importante y tenemos que resolver nuestros propios problemas. Está repleto de muchas referencias de ciencia ficción y hermosas escenas para ver una y otra vez. 

El viaje no estaría completo sin la impresionante partitura de Max Richter, que complementa todas las magníficas tomas del director de fotografía Hoyte Van Hoytema. No se trata solo de la ubicación de la cámara, se trata de hacer que todo se vea y se sienta auténtico, como si Pitt estuviera realmente en este viaje, con el sol iluminando las estrellas, mirándonos y reflejándose en cada superficie. Hay algunos aspectos sutiles de la configuración del futuro cercano que también agregan un poco de profundidad adicional. Gray es conocido por la exactitud de sus cuadros, y aunque la voz en off es estable y confiable, el resto es una experiencia inolvidable.


jueves, 27 de diciembre de 2018

Bird Box

Cuando algo misterioso diezma la población mundial, solo se sabe una cosa: si lo ves, te suicidas. Malorie (Sandra Bullock) deberá huir junto a sus dos hijos por un caudaloso y traicionero río, rumbo al único sitio que parece ofrecer refugio. Pero para sobrevivir, deberán completar el peligroso viaje de dos días con los ojos vendados.



¿Qué tú harías en un apocalipsis extraterrestre: Sobrevivir o simplemente morir? Al parecer esas son las dos únicas opciones que siempre le dan a los personajes en Bird Box. En esta ocasión, todo es desde la perspectiva de una madre quien debe llevar a dos niños al único refugio que le está abriendo las puertas, pero el camino significa 2 días en bote, con los ojos vendados y teniendo que enfrentarse a las criaturas y los demás afectados que, al igual que ellos, solo quieren sobrevivir.

Previo al apocalipsis, Mallorie era una artista solitaria embarazada después de un "one night stand" con un chico. Debido al embarazo no deseado, todo lo relacionado al bebé le irrita, al punto que la doctora le propone que lo dé en adopción, pero esta opción queda en el olvido cuando las personas a su alrededor comienzan a suicidarse. Ella lo atestigua aún más cuando su propia hermana se suicida frente a ella. Mallorie encuentra refugio junto a otros quienes, al igual que ella, aún no han visto la criatura pero han presenciado como otros reaccionan cuando las ven.

Con el tiempo comienzan a entender que las criaturas son monstruos que se transforman en algo que vuelve loca de tristeza a las personas, que las personas con problemas mentales no tienen actos suicidas pero sí obligan a los más cuerdos a ver a los monstruos, que los monstruos no son visibles para la cámara pero sí para la persona que lo vea, y que la única solución es evitar verlos (y escucharlos).

Personalmente (y habiendo leído el libro Bird Box de Josh Malerman), esta es la película del año que se acerca más a su obra original. Mantiene la esencia, los conflictos y los objetivos que los personajes originales fueron decidiendo a lo largo del tiempo. Por Dios, mantiene hasta los nombres originales, incluyendo a Boy y Girl. Es por eso que, PARA MI, esta película funciona. 


A pesar que muchas personas han querido comparar esta película con A Quiet Place, Bird Box es un thriller apocalíptico, un estilo muy pocas veces utilizado, donde lo más importante no es ser atacado por la criatura o el terror que acecha a las personas, sino la importancia de sobrevivir. Los monstruos, los cuales son invisibles para la audiencia, se comportan como un sentimiento de tristeza, que más que terror, le dan motivos a los personajes de querer suicidarse. A pesar de no tener una forma en específica (para alejarse del género de terror y, por supuesto, mantenerse con la idea que el libro estableció), el simple hecho de que las hojas caídas se muevan en sincronía y cómo las aves se alteran va indicando que el peligro está cerca. Pero aún más importante del género, la película se enfoca en el conflicto interno de los personajes y cómo estos son forzados a cambiar cuando un apocalipsis le toca las puertas. Todos los personajes son relevantes en la historia; los que no, se van eliminando con facilidad, ya sean porque son un obstáculo, o porque no aportan al grupo.

El personaje de Sandra Bullock, Mallorie, es una mujer que ve sus planes a futuro tronchados cuando queda embarazada por accidente. Ella no quería ser madre, y el hecho de estar embarazada no es un impedimento para ella durante la película. Quiere seguir con su vida, aun esto signifique enfrentarse a multitudes corriendo y empujándola, tener que lidiar con sobrevivientes en pánico, dormir en condiciones precarias y buscar comida para el grupo. 


Cuando da a luz (spoiler: no es que ella tiene dos hijos en el apocalipsis, sino que otra mujer embarazada lo tiene al mismo tiempo que ella, pero muere segundos después y Mallorie termina adoptando la pobre criatura), ahora debe jugar no al rol de madre, pero de superiora que los niños deben respetar y seguir en todo momento. No les llama hijos, y ellos no le llaman madre, pero aún más drástico, no les enseña amor maternal y les habla directamente sobre la muerte y los peligros en el mundo (y no tiene nada de malo, en estas circunstancias). Bullock se encarna en un rol en que su frustración de no querer ser madre se han convertido en un escudo que la protege a sí misma y a los niños, pero que para salvarlos al final del día tendrá que demostrarles cuanto los ama y que no desea que nada malo les pase.

Por otro lado, la estructura de la historia está adaptada tal cual se presenta en el libro, haciendo saltos en el tiempo para presentar lo que ocurría al principio, y lo que sucede en el presente. A pesar de que hay cambios narrativos importantes, esto no afecta para que la historia tenga su conflicto claro, los demás obstáculos, el punto medio y los desenlaces dolorosos. Es una estructura muy particular que se había visto anteriormente en el cine, pero que para este tipo de historia representa la respuesta para muchas cuestionantes que va generando la trama.

Desde colores dramáticos, una banda sonora que engranoja, y una fotografía que busca crear tensión y conflicto, Bird Box le hace honor a su género y otorga un melodrama apasionante e intenso, centrado más en sus personajes que en los peligros, y comparando los terrores exteriores a los miedos internos que muchos tratan de ocultar en lo más profundo de sí. 

jueves, 30 de agosto de 2018

Alpha

Después de que es abandonado por su tribu, un joven deberá aprender a sobrevivir ante la dura y cruel naturaleza, acompañado a regañadientes de un lobo, que terminará convirtiéndose en su aliado contra innumerables peligros y el frío invierno.



"Boy meets... dog?" Este bromance prometía ser desde los orígenes de la humanidad, y en Alpha nos demuestran que su inicio no fue nada fácil como todos creerían que fue.

En el Paleolítico superior europeo, hace más de 20.000 años antes de Cristo, Keda se une al grupo de su tribu durante la temporada de caza. No obstante, mientras se enfrentaban a una manada de búfalos, el joven es gravemente herido y lanzado al vacío. Su grupo lo dan por muerto y abandonan su cuerpo, sin imaginarse que el joven aún sigue vivo. Cuando finalmente despierta, Keda se tiene que embarcar en una dura expedición para encontrar a su tribu. Solo y débil, tendrá que enfrentarse a inhóspitos terrenos, terribles condiciones ocasionadas por la última glaciación y todo tipo de peligros. No obstante, después de enfrentarse a un grupo de lobos, uno de los lobos es abandonado por su grupo, y ahora acepta a acompañarlo a regañadientes. En esta épica historia de supervivencia, los dos tienen que aprender a convivir y ayudarse para sobrevivir en la naturaleza y encontrar el camino a casa antes de que llegue el letal invierno.


Albert Hughes (The Book of Eli), crea esta narrativa de una manera simple y preciso, en que el dialecto de esta tribu no se interfiere en el entendimiento de las decisiones de los personajes. Es muy claro lo que busca lograr el personaje principal, pero la manera en que su travesía se convierte en una aventura sobre amistad y vínculo emocional es logrado a la fluidez de la trama y cada una de sus escenas.

El vínculo de Keda con el lobo solitario Alpha es el núcleo emocional de la película, y lo logra con tanta naturaleza que su relación nunca parece forzada ni falsa. Los dos se convierten en cazadores de equipo de etiqueta, con Alpha persiguiendo animales y Keda terminando con su lanza, y hay una autenticidad poética en cada uno de sus movimientos que hacen que la audiencia se olvide por una milésima de segundos de toda la travesía que les queda a ambos por pasar antes de llegar a su destino final. Pero no solo se trata de cómo se construye esta relación entre un humano y un perro, sino también sobre la madurez que una persona adquiere gracias al tiempo y la distancia alejado de su hogar. Por otro lado, los flashbacks y sueños representan ese mensaje paternal sobre lecciones que en su momento los hijos ignoramos, pero que después nos recuerdan nuestros orígenes y el verdadero camino que uno siempre debe tomar.

Lo que quizás no parecerá tan magnífico será la actuación de Kodi Smit-McPhee, la cual en más de una ocasión se siente sobreactuada (o mejor dicho exagerada), pero salvada por la empatía con el lobo, y la reducción al mínimo de los diálogos, para darle paso a sus acciones y reacciones durante cada momento de tristeza o peligro. 


"Alpha" es cautivador sin ser demasiado sorprendente; siempre se puede decir, más o menos, hacia dónde se dirige. Sin embargo, la película es lo suficientemente buena para conectar con una audiencia hambrienta de ver una película pasada de moda hecha con una finura a la última moda. Trabajando por su cuenta, Hughes demuestra ser un coreógrafo impresionante del mundo natural. Cuando Keda queda atrapada bajo el hielo (una escena que hemos visto cientos de veces antes), y Alpha corre sobre la superficie rastreando a su amo perdido debajo se siente tan bien descrita visualmente que la hace original una vez más. 

Pero el verdadero tapabocas de esta película es la fotografía, que dejará a todo el público sin aliento, aún en los momentos más neutrales. Desde los abismos del desierto hasta el frío artíco se ven atráctivos bajo el lente de Martin Gschlacht, acompañado de una banda sonora para erizar la piel. Y justo cuando pensamos que tenemos el final resuelto (con bebes lobo y toda la cosa), Hughes saca una silueta final memorable que sugiere que el vínculo que Keda ha creado es más que la conexión habitual de película entre hombre y animal, sino un salto en la evolución humana. Así es como un creador de imágenes de bravura toma una historia convencional y la eleva.

La típica historia de un niño y su perro se rebobinó varios milenios en "Alpha", una aventura narrativa puramente íntima entre humano y animal, dirigida por Albert Hughes. La elegancia gráfica y visual de la película logra con éxito narrar la ambiciosa crónica de "cómo la humanidad descubrió al mejor amigo del hombre".


sábado, 14 de abril de 2018

5 preguntas que he escuchado sobre A Quiet Place


SI NO HAS VISTO A QUIET PLACE, NO SIGAS LEYENDO

Tres días después de ver A Quiet Place el día de su estreno, volví a verla con tres amigos, y para mi sorpresa, a ellos no les gustó la película, porque supuestamente no entendieron la historia. Nos sentamos y me fueron contando sus inquietudes. Les fui respondiendo poco a poco, hasta que terminé convenciendo dos de ellos.

CLICK AQUI PARA LEER MI CRITICA DE "A QUIET PLACE"

No obstante, en internet fui encontrando otras preguntas que la audiencia llama como "los vacíos de A Quiet Place" que al parecer está cambiando el punto de vista de unos cuantos. Hoy les responderé las más comunes:

¿Por qué la criatura no se alimenta de sus víctimas?

No todos los monstruos, creados en películas o series de terror, matan como depredadores, un ejemplo es la criatura de The Thing. En realidad, el monstruo de A Quiet Place desgarra sus víctimas como un método de defensa, pues (aunque no se entienda), las criaturas escuchan cualquier ruido como una amenaza; por eso, cuando entran al laboratorio del padre, destruyen la televisión, la alarma y demás objetos que emitan ruido.

Si la criatura es sensible al sonido, ¿por qué los científicos o alguien más no había descubierto esto?

Me excusan, pero esta es la pregunta más estúpida que he leído...

Para que un científico pueda descubrir algo, debe estudiarlo; para estudiarlo, debe estar con lo que está estudiando. ¿Y cómo estás con una criatura que te despedazaría en segundos? A parte, cualquier persona no hubiese descubierto el punto débil de estos monstruos: es una casualidad que la hija posee un aparato auditivo, que recrea ondas sonoras que afectan tanto a los monstruos como a la niña; pero imagínense que nadie tuviese eso; nunca hubiesen descubierto que con eso podían debilitar a estas criaturas.

¿La muerte del personaje de John Krasinski era necesaria?

Si tienes un hijo y lo ves en la misma situación, ¿dejarías que la criatura lo matara? Su muerte es el significado de "amor incondicional paterno" y creo que es el sacrificio que cualquier padre hubiese hecho. Con la única arma que hubiese podido aniquilar ese monstruo era con el rifle, el cual no tenía, y él estaba claro de que con el acha no mataría la criatura. Les guste o no, fue un sacrificio necesario.

Si la criatura no los ataca si hay un ruido mayor, ¿por qué no viven en un lugar donde el ruido sea mayor al de sus voces, como en la cascada?

Ok. Se van a vivir cerca de la cascada... ¿al aire libre? El hecho de estar en una casa, les da la oportunidad de poder crear distracciones, en caso de que una criatura los vaya a atacar. A parte, estamos hablando de una familia. Nadie va a llevar a su familia a la interprerie porque ahí "podrían" estar más seguros. Por otro lado, también leí otra persona que preguntaba "si se tiran un pedo, un gas o si roncan": no nos vayamos a los extremos. La familia no habla porque tienen una hija sordomuda, pero también encontraría la manera de evitar otro tipo de sonidos (esto lo explica John Krasinski en un video). Además, si es verdad que los encontrarían por cualquier diminuto sonido, la criatura hubiese encontrado al personaje de Emily Blunt mucho más rápido, porque ella estaba hiperventilando antes de dar a luz.

¿Por qué el personaje de Emily Blunt está embarazada?

Creo que NADIE que esté en un mundo apocalíptico está pensando en condones o pastillas anticonceptivas, sino en sobrevivir. A parte, esto crea mucho más conflictos en la historia, y eso es lo que todo el mundo quiere. 

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Consejo para los que quieren escribir guiones: mientras más conflictos LOGICOS tenga una historia, más oportunidades tiene de que a algún productor le pueda interesar. Historia sin conflicto, no es película.
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¿Tienen más inquietudes sobre A Quiet Place que les gustaría les respondiera?

jueves, 12 de abril de 2018

A Quiet Place

En un futuro apocalíptico, una extraña presencia se cierne sobre una familia en una granja desolada. ¿Qué presencia? No se deja ver, pero para mantenerla al margen, la familia no debe hacer ningún tipo de ruido.



Uno de los mayores temores de la humanidad es Lo Desconocido; no importa si es algo sobrenatural o algo común de la naturaleza con el que nunca has tenido contacto, el miedo es mucho más poderoso que la cordura. Por eso, la iniciativa de una amenaza que ataca cuando hay ruido, convierte cada mínimo detalle en problemas.

En una zona donde no se puede determinar cuantas personas aún habitan allí, una familia asume el modo de supervivencia y vive en un completo silencio. Al tener una hija sordomuda, se comunican por señas; caminan descalzos a través de los caminos de arena; no emiten ningún sonido, ni siquiera los más mínimos, como un suspiro. Todo, para evitar ser atacados por una criatura alienígena con una super audición. No obstante, en un día que parecía ser otro más en su conteo progresivo de "no ataques", una serie de situaciones los llevarán a enfrentarse a la criatura y finalmente descubrir lo que nadie hasta ese momento había determinado: su debilidad.


El mayor fuerte de esta historia es su guion y el desarrollo de personajes, donde cada uno tiene una misión y debilidad: el padre quiere proteger a sus hijos, pero dada a su obsesión por encontrar respuestas, se ha vuelto renuente a una relación más cercana con su familia; la madre quiere que sus hijos sobrevivan, pero el hecho de estar embarazada, la hace una víctima fácil de atrapar; la hija quiere recuperar su relación con su padre, tras la muerte de uno de sus hermanos, pero es sordomuda y no se da cuenta del peligro hasta que ya es muy tarde; el hijo quiere hacer cosas de niños, pero el hecho de que una criatura está al acecho, lo mantienen con un terror a salir de la casa, incluso cuando se trata de encontrar comida y suministros.

Cada una de las debilidades de los personajes, más todo los problemas que se vayan sumando a lo largo de su historia, simplemente irán aumentando tensión en la película... y eso es lo que queremos. Porque si fuese "ellos viven en silencio, la criatura aparece y ellos se salen con la suya", no es una película de terror, es fantasía.


Otro punto a favor de la historia es que es una verdadera película muda: solo con la gran excepción de dos conversaciones (entre padre e hijo, y entre padre y madre), el resto de la película son acciones y reacciones; se aprende las técnicas de supervivencia que han adoptado en caso de que la criatura ataque, cómo enterarse si hay otros sobrevivientes en los alrededores y cómo se van preparando para el parto de la madre; pero así mismo, también la audiencia va comprendiendo la mentalidad de cada personaje, lo que quieren y cómo todos giran bajo la temática de supervivencia, pero bajo sus propios parámetros.

Así mismo, la película cuenta con un diseño de producción y musicalización que hacen del escenario aún más terrorífico y angustiante, porque a pesar de que en principios no vemos la criatura, sabemos que está por ahí, al acecho de cualquier ruido, por lo que la incertidumbre del silencio y la soledad, es aún más insoportable cada día. Por otro lado, el diseño de la criatura parece una inspiración del monstruo de Stranger Things, con excepción del superoido y tentáculos, en vez de garras, con lo que desgarran a sus víctimas (spoiler: estos monstruos no se comen lo que escuchan, sino que lo destruyen como un acto de defensa).


El miedo parece eterno cuando ves esta película, pues no hay descanso en ninguna de sus escenas, ni siquiera cuando crees que están completamente a salvo. La mejor escena de la película es cuando el personaje de Emily Blunt está dando a luz, principalmente por la circunstancia del dolor natural que está sintiendo, el miedo de ser encontrada y el hecho de que más de una criatura podrían estar en los alrededores. Es una escena llena de emociones y de tensión, donde el terror se eleva en su máxima expresión y se apodera de la audiencia hasta que el alarido de impotencia y dolor es inevitable.

Realmente, no hay nada malo que decir de A Quiet Place; sin importar que no hay ningún diálogo expositorio, las explicaciones están allí, en el ambiente y en las acciones de sus personajes, que hacen lo que sea para proteger a sus seres queridos, incluso si esto se tratara de sacrificar su propia vida para salvarlos. John Krasinski ha dirigido y escrito una pieza que será imposible de olvidar, incluyendo cuando sales del cine y piensas que deberías andar en silencio, porque te podrían atacar.