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jueves, 30 de agosto de 2018

Alpha

Después de que es abandonado por su tribu, un joven deberá aprender a sobrevivir ante la dura y cruel naturaleza, acompañado a regañadientes de un lobo, que terminará convirtiéndose en su aliado contra innumerables peligros y el frío invierno.



"Boy meets... dog?" Este bromance prometía ser desde los orígenes de la humanidad, y en Alpha nos demuestran que su inicio no fue nada fácil como todos creerían que fue.

En el Paleolítico superior europeo, hace más de 20.000 años antes de Cristo, Keda se une al grupo de su tribu durante la temporada de caza. No obstante, mientras se enfrentaban a una manada de búfalos, el joven es gravemente herido y lanzado al vacío. Su grupo lo dan por muerto y abandonan su cuerpo, sin imaginarse que el joven aún sigue vivo. Cuando finalmente despierta, Keda se tiene que embarcar en una dura expedición para encontrar a su tribu. Solo y débil, tendrá que enfrentarse a inhóspitos terrenos, terribles condiciones ocasionadas por la última glaciación y todo tipo de peligros. No obstante, después de enfrentarse a un grupo de lobos, uno de los lobos es abandonado por su grupo, y ahora acepta a acompañarlo a regañadientes. En esta épica historia de supervivencia, los dos tienen que aprender a convivir y ayudarse para sobrevivir en la naturaleza y encontrar el camino a casa antes de que llegue el letal invierno.


Albert Hughes (The Book of Eli), crea esta narrativa de una manera simple y preciso, en que el dialecto de esta tribu no se interfiere en el entendimiento de las decisiones de los personajes. Es muy claro lo que busca lograr el personaje principal, pero la manera en que su travesía se convierte en una aventura sobre amistad y vínculo emocional es logrado a la fluidez de la trama y cada una de sus escenas.

El vínculo de Keda con el lobo solitario Alpha es el núcleo emocional de la película, y lo logra con tanta naturaleza que su relación nunca parece forzada ni falsa. Los dos se convierten en cazadores de equipo de etiqueta, con Alpha persiguiendo animales y Keda terminando con su lanza, y hay una autenticidad poética en cada uno de sus movimientos que hacen que la audiencia se olvide por una milésima de segundos de toda la travesía que les queda a ambos por pasar antes de llegar a su destino final. Pero no solo se trata de cómo se construye esta relación entre un humano y un perro, sino también sobre la madurez que una persona adquiere gracias al tiempo y la distancia alejado de su hogar. Por otro lado, los flashbacks y sueños representan ese mensaje paternal sobre lecciones que en su momento los hijos ignoramos, pero que después nos recuerdan nuestros orígenes y el verdadero camino que uno siempre debe tomar.

Lo que quizás no parecerá tan magnífico será la actuación de Kodi Smit-McPhee, la cual en más de una ocasión se siente sobreactuada (o mejor dicho exagerada), pero salvada por la empatía con el lobo, y la reducción al mínimo de los diálogos, para darle paso a sus acciones y reacciones durante cada momento de tristeza o peligro. 


"Alpha" es cautivador sin ser demasiado sorprendente; siempre se puede decir, más o menos, hacia dónde se dirige. Sin embargo, la película es lo suficientemente buena para conectar con una audiencia hambrienta de ver una película pasada de moda hecha con una finura a la última moda. Trabajando por su cuenta, Hughes demuestra ser un coreógrafo impresionante del mundo natural. Cuando Keda queda atrapada bajo el hielo (una escena que hemos visto cientos de veces antes), y Alpha corre sobre la superficie rastreando a su amo perdido debajo se siente tan bien descrita visualmente que la hace original una vez más. 

Pero el verdadero tapabocas de esta película es la fotografía, que dejará a todo el público sin aliento, aún en los momentos más neutrales. Desde los abismos del desierto hasta el frío artíco se ven atráctivos bajo el lente de Martin Gschlacht, acompañado de una banda sonora para erizar la piel. Y justo cuando pensamos que tenemos el final resuelto (con bebes lobo y toda la cosa), Hughes saca una silueta final memorable que sugiere que el vínculo que Keda ha creado es más que la conexión habitual de película entre hombre y animal, sino un salto en la evolución humana. Así es como un creador de imágenes de bravura toma una historia convencional y la eleva.

La típica historia de un niño y su perro se rebobinó varios milenios en "Alpha", una aventura narrativa puramente íntima entre humano y animal, dirigida por Albert Hughes. La elegancia gráfica y visual de la película logra con éxito narrar la ambiciosa crónica de "cómo la humanidad descubrió al mejor amigo del hombre".


jueves, 1 de febrero de 2018

Maze Runner: The Death Cure

En este final épico de la saga Maze Runner, Thomas lidera su grupo de Gladers escapados de la última y difícil misión. Para salvar a sus amigos, deben entrar en la legendaria Last City, un laberinto controlado por WCKD que puede llegar a ser el laberinto más mortífero de todos. (El Septimo Arte)



Thomas no confía en WCKD. La organización le borró sus recuerdos, lo encerró en el Laberinto; luego lo dejó al borde de la muerte en el Desierto y lo separaron de los Habitantes, sus únicos amigos. Ahora WCKD asegura que el tiempo de las mentiras ha terminado y, con toda la información que reunió gracias a las Pruebas, está en condiciones de avanzar en la cura de la Llamarada. Pero quizás la verdad sea más terrible aún: una solución letal, sin retorno.

‘La cura mortal‘ se basa en la tercera parte de la saga literaria iniciada con ‘El corredor del laberinto’, de James Dashner. La trama trata de pasar página y comenzar de cero en la vida de sus protagonistas. No es una exageración decir que Thomas ha pasado por lo peor, pero es necesario admitir que la primera película de esta saga nunca podrá ser superada, ni siquiera cuando responden de manera forzada las grandes cuestionantes que han dejado en el camino.

En esta ocasión, Thomas tiene la idea suicida de salvar al amigo que ha sido capturado a final de la trama anterior. Esta será su verdadera meta a lo largo de la película y, después de un intento fallido, decide que la respuesta está en la Ultima Ciudad. Con un reducido grupo de rescate, se aproxima solo para darse cuenta que el pasado no estaba completamente muerto, pero que había regresado con las mejores intenciones del mundo. Mientras tanto, Theresa se encuentra en las instalaciones de WCKD, trabajando con algunos infectados como si fuesen ratas de laboratorio; justo en el final del segundo acto revela lo que ya habían anunciado en la película anterior: la sangre de Thomas está bendita y podría salvar a millones de personas... solo si su cuerpo diese para esa cantidad.


A pesar de que la historia mejora y responde las principales incógnitas, siguen existiendo múltiples fallos, tanto en su trama como en sus personajes. No deja de ser confusa la relación que tiene Thomas con Theresa y la gran pregunta de cómo ella pudo recuperar su memoria pero los demás no (a menos de que ella haya estado fingiendo desde la primera película, pero de ser así, no lo desarrollaron). El personaje de Thomas continúa siendo una bola de nieve que crece con defectos a medida que avanza. Al principio representaba una demostración de fuerza de voluntad talento innato, pero sus propios talentos lo fueron convirtiendo en el clásico superheroe sin máscara ni poderes en las películas distópicas: muchos discursos novelísticos, pero pocas acciones que de verdad lo convirtiesen en el héroe. A pesar de que Dylan O'Brien continúa mejorando como actor, el personaje no termina de encajarle y resulta, en muchas ocasiones, forzoso.

Por otro lado, el desarrollo de esta historia distópica sigue quedando en el aire. En su última película, paún no explican cómo surgió la enfermedad, cómo es posible que Thomas sea la única cura, qué exactamente es lo que le están haciendo a los niños que están encerrados y cómo surge la idea de crear un antivirus. Y aún más importante (SPOILER ALERT), no explican por qué los marginados destruyen TOTALMENTE la Ultima Ciudad y qué ocurrió con quienes habitaban allí.

Los deficits en la trama no pueden ser comparados con el trabajo detrás de cámara, quienes han tenido la verdadera responsabilidad de crear el atractivo visual de esta película y tratar de revivir aquellos detalles que hicieron inolvidable la primera película. Los monstruos están de regreso y así también todo el laberinto de ciudad que ha sido construido para hacer contraste con la primera historia. En un ambiente más futurístico, el diseño de producción, la cinematografía y los efectos visuales logran darle unos puntos a favor a esta película y se convierten en el principal atractivo. Así mismo, la música responde al género establecido y mantiene el tono de esta trama, hasta el último minuto.

Aunque muchos quieran culpar el libro, aquí los verdaderos culpables son el guionista y el director, quienes no encontraron la manera adecuada de quitar los detalles novelísticos innecesarios y deciden concluir esta película con un final abierto a muchas posibilidades, que en este caso no debería ser así.

La que está catalogada como la última película de Maze Runner sigue siendo una decepción en comparación a ese buen inicio que tuvo y continua siendo una presentación preocupante de su protagonista, su temática y su "objetivo".



viernes, 7 de julio de 2017

Okja

Durante 10 idílicos años, la pequeña Mija (An Seo Hyun) ha sido la cuidadora y compañera de Okja, un gigantesco animal y una gran amiga, en su casa de las montañas en Corea del Sur. Pero todo cambiará cuando la gran multinacional familiar Mirando Corporation se lleve a Okja para trasladarla a Nueva York, donde la narcisista y egocéntrica CEO Lucy Mirando (Tilda Swinton) tiene grandes planes para la mejor amiga de Mija. Sin ningún plan pero con un claro objetivo en mente, Mija viaja a Estados Unidos y emprende una peligrosa misión de rescate que se complicará aún más cuando se tope con diversos grupos de capitalistas, manifestantes y consumidores que también luchan por controlar el destino de Okja. (FILMAFFINITY)



La fórmula de humor negro, aventura, thriller y denuncia social no pudo haberle quedado mejor a Bong Joon-Ho para su drama satírico titulado Okja. Me atrevo a decir que es una de mis películas favoritas de este año.

La trama está desarrollada desde dos perspectivas: la niña Mija y su supercerda Okja, quienes viven muy felices y libres en las montañas de Corea del Sur junto al abuelo de Mija. Y por otro lado está la compañía Mirando, liderada por la excéntrica Lucy Mirando, quien trata de limpiar el nombre de su familia creando una nueva línea de productos de consumo humano, hechos a base de (¡adivinen!) los supercerdos que “encontraron” en algún lugar de Chile (en realidad fueron una creación genética, como una mezcla de cerdos e hipopótamos). Para iniciar la producción se deberán esperar 10 años a que estos animales crezcan, se reproduzcan apropiadamente y realizar un concurso del animal que haya llegado a un crecimiento saludable próspero, y adivinen quién lo logró… El conflicto inicia cuando Okja es forzosamente separada de Mija, para ser trasladada a Estados Unidos y comenzar los procesos de producción, y Mija decide perseguirla y rescatarla, con la ayuda repentina del grupo Frente Liberal Animal (ALF/Animal Liberal Front). 


Cada personaje de esta historia tiene un tratamiento muy distintivo que a algunos los adorarán como a otros los odiarán. Exclusivamente debo resaltar la actuación de Ahn Seo-hyun, interpretando a Mija, que no solo tiene la tarea de mantener una química adorable y majestuosa con su Okja, sino también por su carácter determinante para recuperar a su animal, aunque esto signifique lanzarse de un puente hasta el camión donde está encerrado o entrarse al Mirando Corporation a impedir que sea asesinada. Por lo demás, el resto del elenco tiene interpretaciones que rondan entre lo satírico y lo grotesco. El papel de Jake Gyllenhaal será quizás el más odiado, pues se sale de lo que ha interpretado anteriormente; no obstante, me gusta que se sale de su zona de confort y hace un personaje bien extravagante que lo forza a cambiar hasta su forma de hablar. Por otro lado, no me gustó el personaje de Tilda Swinton, porque es muy confuso y no se termina de decidir de si es mala o es buena; no es hasta después de la mitad que descubrimos la verdad de todo este lío.

Esta es una película visualmente hermosa, gracias a las tonalidades brillantes que se utilizan en casi todas las escenas, lo cual hace la película atractiva, aún en los momentos gráficamente grotescos. Se nota el cuidado fotográfico y visual que tuvo el equipo de producción para montar cada una de las secuencias de este filme, especialmente aquellas que fueron desarrolladas en las montañas de Corea del Sur, el túnel en Seoul y la fábrica de Mirando Corporation. La fotografía está acompañada de una musicalización gitana que provoca tensión pero a la vez entretenimiento en medio de cada una de las persecusiones en busca y recuperación de Okja.


Aunque es una historia muy divertida, el verdadero propósito de este filme es una denuncia social en contra de las empresas productoras de alimentos procesados, por el maltrato animal que hay en cada uno de sus procesos. Por más grotesco y exagerado que parezcan algunas escenas, no es menos de lo que en realidad hacen grandes corporaciones que se han hecho famosas matando animales de la manera más cruel posible. A pesar de que el director se cuida bastante de no volver esta cinta un acto salvaje y caníbal, sí hace un llamado de atención de la situación y se encarga de mostrar los verdaderos responsables de esto.

Okja es una película responsable y merecedora de respeto, pues a través de su llamativa fotografía y musicalización, tiene el propósito de crear conciencia y enseñar que hasta el más extravagante animal siente y se da cuenta de cómo se convierte en parte de la pirámide alimenticia del ser humano.


jueves, 11 de mayo de 2017

La Odisea (L'Odyssée)

El legendario explorador Jacques Cousteau y su hijo Philippe, que mantienen una relación distante, se embarcan en su mayor aventura. A bordo del Calypso, se reencontrarán el uno al otro, antes de que la tragedia les golpee. (FILMAFFINITY)



Mientras veía La Odisea, no quería que se acabara, porque no me había dado motivos suficientes para desear su final. Tiene la combinación perfecta entre la delicadeza en la fotografía de detalle con la intensidad de un drama basado en hechos reales. De principio a fin es el producto de una respetable obra.

En vez de actos, la trama está dividida por géneros, donde da saltos y regresadas entre el drama, la aventura y el biopic, todo esto para conocer a Jacques-Yves Cousteau (Lambert Wilson), el capitán del Calypso y una de las personas más importantes del siglo XX. Ahí nos da un acercamiento al explorador, creador, marinero, cineasta, padre, esposo y todas las demás etiquetas que se le fueron sumando con el paso de los años; sus éxitos en la carrera cinematográfica con sus documentales marítimos, sus infidelidades mientras estaba casado con Simone (Audrey Tautou), su indiferencia hacia su hijo mayor Jean-Michel (Benjamin Lavernhe), y lo más importante, su relación con su hijo menor Philippe (Pierre Niney), el otro protagonista de la película y el lado opuesto de su padre. Mientras Jacques era observador, paciente y calculador, Philippe era el arriesgado y lanzado de la familia. Pero lo que los unió fue esa pasión por mostrar y contar lo que iban descubriendo mientras atravesaban el Mediterraneo, Sudáfrica y Antártida. 


Uno de los mejores aspectos de la película fueron sus personajes, porque cada uno tiene una personalidad muy bien definida que complementa los demás. Por supuesto, los que más resaltan son Lambert Wilson y Pierre Niney, pero no solo por el hecho de ser los protagonistas, sino también por la química que ambos actores desarrollaron en cada una de sus escenas.

A pesar de no haber sido tan sobresaliente (por enfocarse principalmente en contar la historia del personaje), la película tiene una fotografía visualmente artística, atractiva gracias a sus detalles tanto en los escenarios que rodeaban a los personajes, como en las ambientaciones bajo el mar, con una tonalidad caliente adaptada a la época en que se narra. Del mismo modo, otro de sus grandes atractivos es la banda sonora, la cual transmite los sentimientos que la trama buscaba en sí. Creo que si esta película hubiese sido muda y utilizara la misma música, la hubiese entendido tal cual la capté con sus diálogos y narraciones de fondo.


Al final de la película (por cierto, muy adecuado el final, pues engloba la esencia de la historia), La Odisea solo busca destacar dos aspectos: el sufrimiento ante la contaminación que está afectando a nuestro planeta, específicamente el medio ambiente marino, y la relación entre padre e hijo y lo que los une aún en sus diferencias más rotundas.

¿Que le haya hecho el honor suficiente o no a Cousteau? Realmente no es lo que más me importa, sino el simple hecho de presentar la historia de este personaje que quizás mucho desconocíamos; el punto clave de esta película fue en dar a conocer sus acciones, creaciones, frustraciones y decisión de mostrarle al ser humano las profundidades de un mundo con una belleza digna de apreciar.



jueves, 13 de abril de 2017

Kong Skull Island

En los años 70, un variopinto grupo de exploradores y soldados es reclutado para viajar a una misteriosa isla del Pacífico. Entre ellos están el capitán James Conrad (Tom Hiddleston), el teniente coronel Packard (Samuel L. Jackson) y una fotoperiodista (Brie Larson). Pero al adentrarse en esta bella pero traicionera isla, los exploradores encontrarán algo absolutamente sorprendente. Sin saberlo, estarán invadiendo los dominios del mítico Kong, el gigante gorila rey de esta isla. Será Marlow (John C. Reilly), un peculiar habitante del lugar, quien les enseñe los secretos de Isla Calavera, además del resto de seres monstruosos que la habitan. (FILMAFFINITY)


¿Qué es esta película? No puede ser un remake, porque no está ambientado en la misma época que la versión del 2005; tampoco es una secuela, porque se supone que Kong murió en New York. Es imposible que sea un spin-off y no sé si es que tendría una categoría personalizada de "no es parecida a las dos anteriores, con excepción del gorila gigante". Lo único que puedo decirles es que es una versión visualmente mejorada.

En esta ocasión, el equipo de búsqueda se enfocaba en encontrar una isla escondida gracias a su estruendoso clima, sin imaginarse de las monstruosidades que tendrían que enfrentar una vez llegaban. Lo que más me gustó es que dieron una presentación simple y sin rodeos de Kong, con una mejorada edición de la imagen de la bestia y una explicación interesante de la existencia de esta criatura y otras que igual sorprendieron bastante en cada una de sus escenas. Tanto la colorización como los efectos especiales se roban el espectáculo de esta película, con fuertes secuencias de batallas que no podrán ser olvidadas por la audiencia (la parte de los helicópteros es solo una introducción a la verdadera guerra que les esperaba).


Kong es un animal que, en vez de tener un romance extremadamente imposible con la única protagonista mujer de la historia, es un ser protector que ya después al final decide salvarle la vida a quienes en primer momento quisieron matarlo. Es quizás el personaje que más resalta de todos los demás, con excepción de las ironías y elocuencias de Hank Marlow (interpretado por John C. Reilly), el soldado que encuentran en la isla. 

Sin embargo, y a pesar del llamativo diseño de producción y la edición de la película a nivel general, la trama se cae en un punto fundamental para este tipo de historias: los personajes. Se nota en cada uno de ellos un escaso trabajo de tratamiento, con los diálogos más superficiales y predecibles, y un conjunto de actuaciones increíblemente sobreactuadas. La gran pena de todo esto es que el cast no es malo, pero el guion es insalvable. No obstante a esto, el filme se apoya en una buena dosis de explosiones, peleas entre monstruos y el suspenso de quienes serán los sobrevivientes después de tres días en esta isla del infierno.

En conclusión, Kong es una película visualmente entretenida, mejorada en todos los aspectos técnicos de las versiones anteriores, pero con la gran deficiencia de un guion que solo se enfoca en lo que se iba a ver y se olvidó de quienes iban a contar la historia.


domingo, 18 de septiembre de 2016

Nerve

¿Para que vamos al cine? Algunas personas van para ser simplemente entretenidos; otros van porque son fanáticos de una saga, libro o actor; otros (como yo) van por algo más que entretenimiento. Nerve cae en la categoría de solo para entretener.


Si son de los que van al cine a entretenerse y dejar que la historia fluya sin darle mente a ningún acontecimiento del que podrían gritar Hell no is happening that!, entonces Nerve es su película para el próximo fin de semana. Si no, y si la van a ver con expectativas altas de que serán impresionados con sus personajes, que tendrá un final inesperado o si esperan que la línea de la historia sea impredecible, elijan otra película.

Small plot: Nerve cuenta la historia de Vee, una totalmente introvertida adolescente que es criticada por sus amigos por siempre querer ser "público" y nunca arriesgarse a nuevas aventuras. Esto es hasta que un día decide jugar el juego Nerve aceptando los retos. La cosa se pone tensa cuando los retos son más peligrosos y deberá enfrentar el lado oscuro del juego cuando viola una de las reglas principales: delatar el juego con la policía.

No me malinterpreten, Nerve no es una mala película. La idea de que una aplicación tiene acceso a toda tu información (y quiero decir TODA) una vez aceptas el reto, es bastante inquietante y uno incluso comienza a cuestionarse que tanto acceso a nuestra información puede tener una página en internet o una aplicación que descargamos a nuestro celular. Por igual, el hecho de que todos son anónimos y que cualquier persona con acceso al juego puede controlarlo, hace el plot más interesante.


Otro punto a favor de la película es la edición, una mezcla de Unfriended (2015), Now You see me 2 (2016) y Hackers (2014), donde se puede apreciar la vida virtual de cada usuario sin tener que enseñarlo frente a un celular o una computadora. Definitivamente, la edición fue lo mejor de esta película; quienes sean editores de videos o animadores quizás estén de acuerdo conmigo.

Por otro lado, lo que se creía que sería una historia bien contada, terminó siendo algo bastante predecible, con personajes que evolucionan demasiado rápido (principalmente Vee, quien al principio era súper reservada y de un minuto a otro está aceptando todos los retos del juego, Dude no), y por supuesto con un final bastante obvio. 

La historia no logra sorprender tanto, seguro porque los trailers presentan lo mejor de la película sin dejar siquiera alguna sorpresa para las salas de cine. Además de que hay aspectos que no se aclaran a lo largo de la historia y que dejan a cualquiera con dudas de que si el juego es real o no: ¿quién paga por cumplir los retos? ¿quién hace los retos? ¿de dónde sale el dinero? Si ustedes también se preguntaron esto mientras veían la película, bienvenidos al club.

Nerve pudo haber sido mejor. Tendré que leer el libro y así poder enviar mi crítica a los escritores.

En fin, no es una mala película, pero no es lo mejor que se ha estrenado en estos días. Solo será un poco de entretenimiento por una hora y 36 minutos.