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miércoles, 4 de junio de 2025

Crítica Cinéfila: Lilo & Stitch

Narra la historia de una niña hawaiana solitaria y un extraterrestre fugitivo que la ayuda a recomponer su rota familia.



Ohana significa familia, y familia significa que nadie se queda atrás. Ese parece ser el lema de Disney al adaptar sus éxitos animados a nuevas versiones de acción real con distintos grados de éxito. Afortunadamente, la película de 2002, "Lilo y Stitch", ha sido de las codiciadas con una adaptación vibrante, caprichosa y sincera. Quizás se deba a que "Lilo & Stitch" siempre ha sido una excepción en el mundo de la animación de Disney, llegando con el último aliento del renacimiento del estudio. 

Combinando la cultura hawaiana con la ciencia ficción, narra la historia del Experimento 626, un alienígena peligroso y caótico que se estrella en la Tierra. No es una película de princesas de Disney ni un relato cargado de mitos como "The Lion King", "Mulan" o "Hercules". En cambio, es una película peculiar sobre la familia encontrada, la conexión y la importancia de encontrar a la gente. Stitch, como rebautiza a 626 la precoz y solitaria Lilo (Maia Kealoha), fue creado para sembrar la destrucción, pero prospera bajo el cuidado amoroso (y anárquico) de Lilo.

En esencia, esta nueva versión de Lilo & Stitch es igual a su predecesora animada, pero lo más importante (y sorprendente) es que también está interesada en contar una historia más profunda que matiza gran parte del dolor de Lilo y Nani con colores que infunden al proyecto una riqueza gloriosa. Parte de esto se debe, sin duda, al trabajo del director Dean Fleischer Camp, conocido por dirigir la igualmente encantadora y melancólica "Marcel the Shell With Shoes On". Camp toma los aspectos más disparatados de las travesuras de Stitch, como su afición por destrozar cosas y su deseo de comerse todo lo que ve, y los suaviza con la desgarradora situación de Lilo y Nani. Por muy salvaje o asqueroso que se vuelva Stitch, nunca extingue por completo la melancolía que impregna la película.

Al igual que en la película original, Nani (Sydney Agudong) es la única tutora de Lilo tras la muerte de sus padres. Si bien la pérdida de un padre es un tema frecuente en las películas de Disney, es la conmovedora dirección de Camp la que pone el dolor y la confusión a la luz, convirtiendo a Stitch en una figura sanadora en la vida de Lilo, tanto como ella en la de él. Los guionistas Chris Kekaniokalani Bright y Mike Van Waes dividen sabiamente al trabajador social asignado al caso de Lilo y al agente Cobra Bubbles en dos personajes distintos. Tia Carrere, quien prestó su voz a Nani en la película original, aporta una sensible compasión a la Sra. Kekoa, una trabajadora social que es menos una villana amenazante y más una auténtica funcionaria. Mientras tanto, Courtney B. Vance emplea su austera capacidad dramática en su interpretación de Cobra Bubbles, un agente de la CIA que rastrea a Stitch y otras señales de vida extraterrestre. Todo ello sin perder nunca el dinamismo que sustenta cada decisión que toma. Zach Galifianakis y Billy Magnussen se deleitan con su ridiculez como el malvado científico Dr. Jumba y el investigador Agente Pleakley, respectivamente. La alegría desenfrenada de Magnussen ante los caprichos de la Tierra es oro en comedia, mientras que Galifianakis despliega su inexpresividad característica con eficacia como el verdadero antagonista de la película. 


Aun así, nada de esto importa sin el vínculo fraternal central de la película, entre Nani y Lilo, que Agudong y Kealoha plasman con naturalidad. Kealoha es una estrella en ciernes, tan traviesa, inteligente y sabia como el personaje que interpreta. 
Kealoha le ofrece a Lilo un manantial de tristeza y dolorosa soledad, justo debajo de sus rasgos más traviesos. Con un brillo en los ojos, Kealoha deja claro que gran parte del mal comportamiento de Lilo se debe a su dolor y a su incapacidad para comprenderlo. Como le dice Nani, Lilo no es mala, pero a veces hace cosas malas. Con Kealoha en el personaje, eso finalmente se siente real. Kealoha se complementa con la encantadora, exasperada y profundamente amorosa interpretación que Agudong hace de Nani. Con una historia de fondo más profunda, que incluye sueños universitarios postergados, Nani logra ser ella misma, más allá de la simple hermana oprimida que de repente se siente perdida. El amor y el cariño genuinos entre Agudong y Kealoha se reflejan en la pantalla, lo que amplifica nuestra conexión emocional como espectadores. 

Pero ¿qué sería de la película sin su Stitch, animado con un efecto adorablemente esponjoso en esta representación más realista? Ahora en 3D, en lugar de solo pluma y tinta, se ve abrazable al instante, tanto que ni siquiera puedo envidiarle a Disney los miles de peluches de Stitch que seguro venderá. Chris Sanders, quien coescribió la película de 2002 y prestó su voz a Stitch, regresa al micrófono, y los años transcurridos solo han hecho que las ahora icónicas vocalizaciones de Stitch, a voz en cuello, sean más resonantes y conmovedoras. Los reto a no conmoverse cuando declara con tristeza: "Stitch es malo". Y su discurso final sobre la familia que encontró, "pequeña y rota, pero aún buena", toca una fibra sensible con mucha ternura. 

Uniendo todo esto está el personaje mudo crucial de la película: las islas de Hawái. Es imposible ignorar el impacto del entorno a la película. Lilo y Stitch siempre ha sido una carta de amor a Hawái: su gente, su cultura y su entorno. Si bien la película no es un musical en el mismo sentido que muchos de los clásicos animados, captura las tradiciones musicales de las islas en su banda sonora. Poder mostrar todo eso en acción real, en lugar de exuberantes representaciones animadas, convierte a esta película en la rara aventura de Disney que supera a la versión original. Ahora, se puede disfrutar de las vistas al mar y los paisajes tropicales que Lilo y su familia consideran su hogar, o las olas con Nani y David mientras surfean. Camp aprovecha al máximo las locaciones, sumergiendo al público en la exuberante belleza natural.

A pesar de su atmósfera intergaláctica y su ambientación paradisíaca, "Lilo & Stitch" es una película sobre temas mucho más cercanos a nuestra vida cotidiana que las aventuras audaces o los finales felices. Esta nueva entrega pone en primer plano los poderosos temas de la película, especialmente en su clímax, que reemplaza algunas de las teatralidades de la nave espacial de la película animada con una secuencia que resalta conmovedoramente el vínculo de Stitch con Lilo y la bondad que este ha cultivado en ambos. Aquí, es menos una montaña rusa hawaiana y más una película encantadora y reconfortante sobre lo que significa encontrar a la propia familia y, a su vez, ser encontrado.


viernes, 29 de noviembre de 2019

Crítica Cinéfila: Parasite

Tanto Gi Taek (Song Kang Ho) como su familia están sin trabajo. Cuando su hijo mayor, Gi Woo (Choi Woo Shik), empieza a dar clases particulares en casa de Park (Lee Sun Gyun), las dos familias, que tienen mucho en común pese a pertenecer a dos mundos totalmente distintos, comienzan una interrelación de resultados imprevisibles.



Según el diccionario inglés de Oxford, hay dos definiciones para el término "parásito". La más conocida de las dos es la siguiente: un organismo que vive en un organismo de otra especie (su huésped) y se beneficia al derivar nutrientes a expensas del otro. La segunda definición es más despectiva: una persona que habitualmente confía o explota a otros y no da nada a cambio.

En la película ganadora de la Palma de Oro de Bong Joon-Ho, Parasite, se aplican ambas definiciones. Pero a medida que la película llega a su clímax, el público se pregunta: ¿quién es el parásito y quién es el anfitrión? En una sociedad capitalista moderna, ¿es realmente posible que exista un sistema en el que los beneficios de uno puedan derivarse sin tomar de otro? Estas son solo dos de varias preguntas planteadas por esta película.

Parasite concierne a dos familias, que viven en la misma ciudad pero de mundos separados. Los Kim son un clan de pobres indigentes, que viven cerca de la miseria y luchan por obtener una existencia básica. Sin embargo, son inteligentes e ingeniosos, por lo que cuando se le da la oportunidad a su hijo Ki-woo ( Choi Woo Shik ) de ser tutor de la hija adolescente de un rico industrial, toda la familia, astuta y desesperada, se aprovecha. Sus objetivos serán apropiarse de cada trabajo que la familia Park pueda ofrecerles, desde ama de casa hasta chofer privado.


Bong y el coguionista Han Jin Won tienen cuidado de no hacer sus personajes demasiado arquetipados. Aunque en Parasite suceden cosas locas, después de todo, esta es una película de Bong, pero siempre se basan fundamentalmente en algo humano y real, lo que hace que la sátira pique mucho más.

Joon-Ho no es ajeno a ofrecer comentarios y críticas sociales. Sus trabajos anteriores, Okja (2017) y Snowpiercer (2013), abordan temas como la ética corporativa y el cambio climático, utilizando animales masivos y trenes post-apocalípticos como vehículos para su mensaje. Esta vez, sin embargo, las líneas entre los villanos y los héroes son borrosas. Los "buenos" son capaces de cometer actos de deshonestidad y engaño insondables y, a menudo, cómicos, mientras que los "malos" son, a veces, tan insípidos que simplemente parecen demasiado estúpidos para tener capacidad para el mal. ¿Quiénes son exactamente los personajes que el público debe apoyar?

Es esta dinámica cambiante entre la familia de clase baja y la familia de élite lo que hace que esta película sea tan especial. Nosotros, como espectadores, naturalmente nos sentimos atraídos por la familia de los estafadores desempleados y simpatizamos con sus esfuerzos para ganar dinero rápidamente desde su sótano en los barrios bajos de Corea del Sur. Cuando nos presentan la grandiosa y prístina propiedad de la familia Park de la clase alta, instintivamente sentimos cierta forma de desafección hacia ellos, ya que pueden vivir con tanto esplendor mientras la otra familia se ve obligada a conformarse con tan poco.


Desde el primer momento, Joon-Ho crea un mundo en el que tenemos la esperanza de los de abajo mientras vemos a los de arriba con desagrado, a pesar de las motivaciones de cualquiera de las partes. Claro, aquellos en la parte inferior de la cadena alimentaria pueden lograr sus objetivos a través de medios poco éticos, pero podemos mirar más allá de eso, simplemente porque parecen más merecedores de un resultado brillante. Es solo cuando estos roles comienzan a converger y sangrar entre sí que nos vemos obligados a considerar que quizás ambas partes están igualmente involucradas en una relación parasitaria. Existe la posibilidad de que ambas entidades se alimenten de la otra hasta que ambas se sequen.

Aquí todo se roba tu atención: desde la peculiaridad de los personajes, y como desde principio establecen sus talentos y debilidades, hasta el mismo equipo de producción, que con un tremendo montaje, una producción de diseño que solo requerirá dos locaciones principales y una musicalización para establecer la tonalidad del filme, han logrado crear en conjunto una de las películas más emblemáticas de este año.

Parasite es una obra única que nunca se limita a un solo género: lo que comienza como una comedia se convierte en un drama/thriller impredecible que se convierte en la noción convencional de una película de invasión doméstica. Aunque tiene lugar en Corea del Sur y toca el conflicto del país con sus vecinos del Norte, su examen del clasismo y las consecuencias de la distribución desigual de la riqueza se pueden aplicar fácilmente a la sociedad estadounidense actual. 


jueves, 26 de septiembre de 2019

Crítica Cinéfila: Downton Abbey

1927. La familia Crawley y su carismática servidumbre se preparan para el momento más crucial de sus vidas. Una visita del rey y la reina de Inglaterra desatará una situación de escándalo, romance e intriga que pondrá en peligro el futuro de Downton.



La conocida serie de televisión británica, Downton Abbey, fue espectacular en sus tiempos, con múltiples nominaciones en premios tan importantes como los Emmy Awards, seis temporadas en total y un elenco reconocido a nivel internacional. No era de dudar que, si la serie obtenía una película, la masa respondería a su llamado. Sin embargo, y debe quedar bien claro: independientemente de que proviene de una muy reconocida serie de televisión, esto es exclusivamente para fanáticos de la serie.

La película gira en torno a un evento importante en el que la ficticia ciudad Downton Abbey serviría de escenario: la visita de los Reyes de Inglaterra al condado de Yorkshire, avisando que se estarían hospedando en el hogar de la familia aristocrática Crawley.

Si no has visto al menos algunas de las seis series de televisión publicadas sobre la familia de Crawley y los sirvientes de la planta baja, no sacas nada de esta secuela de la película, pues como dice uno de los sirvientes, "Downton Abbey es el corazón de la comunidad". Y siendo bien honesta, a pesar de que la película no es muy larga, se siente como un episodio extendido del programa de televisión.

La película utiliza la visita real como el punto focal de todo el drama, y ​​cada subtrama se deriva de ella. Ahora es el año 1927, dos años después de la última vez que dejamos los personajes: Mary (Michelle Dockery) y Tom (Allan Leech) todavía están ayudando a administrar la finca mientras Robert (Hugh Bonneville) y Cora (Elizabeth McGovern) continúan como la "cabeza de la familia". Edith (Laura Carmichael) y Bertie (Harry Hadden-Paton) están felizmente casados, aunque Edith está aburrida de entretener constantemente a las personas a las que no les puede molestar. Violet (Maggie Smith) e Isobel (Penélope Wilton) todavía se pelean verbalmente pero, obviamente, se aprecian muy claramente la una a la otra con todo ese desagradable negocio de hace 15 años bien resuelto.


En el área de los sirvientes, Daisy (Sophie McShera) sigue posponiendo fijar una fecha para su boda con Andy (Michael C. Fox), mientras que el resto de los personajes: Anna (Joanne Froggatt), Bates (Brendan Coyle), la Sra. Carson (Phyllis Logan), la Sra. Patmore ( Lesley Nicol), Barrow (Rob James-Collier) y el Sr. Carson (Jim Carter) retirado, están casi exactamente como la última vez que se vieron en pantalla.

Hay poco tiempo para establecer escenas o ponerse al día porque la película asume que si estás aquí, eres un devoto y quién necesita perder el tiempo para reintroducir a este masivo elenco. Así que la historia va directo al grano: el Rey George V (Simon Jones) y la Reina María de Teck (Geraldine James) pasarán la noche en Downton durante su próxima gira real por Yorkshire. Esto pone a todos en un patín, sobretodo a Mary, quien siente la gran responsabilidad de hacerlo. Hay mucho por organizar: una cena, un desfile militar de la aldea, pero la emoción definitivamente está en el aire, incluso entre los republicanos.

Pero mientras más se organiza el evento, comienza una guerra entre el personal de Downton y el personal real por el dominio quienes andarán de gira con la realeza, un ladrón de dedos ligeros en medio de ellos, una cuestión de la herencia de Robert de la prima Lady Maud Bagshaw (Imelda Staunton) y un extraño misterioso que está demasiado interesado en la herencia irlandesa de Tom.


Se trata de todo lo habitual de Downton que no tiene ningún sentido real de peligro: es demasiado complaciente para generar ansiedad real. Aunque ahora hay 40 caballos en una escena en lugar de dos, y en realidad ves el viejo tren que se mueve a lo largo de las vías en lugar de simplemente estar parado en la estación. Pero las escenas adicionales que ofrece el presupuesto de una película pueden no parecer mucho más grandiosos porque Downton siempre fue una gran serie de televisión.

Eso fue parte de su atractivo durante tantos años, esta vívida evocación de otro tiempo y lugar, ya sea olvidado por algunos o nunca accesible para otros. Y todo mezclado con sensibilidades modernas más sabrosas y el drama requerido que te hace decir: "¡Oh, no, ella no solo dijo eso!"

Lo que la película hace bien es enfocar el núcleo emocional principalmente en sus personajes femeninos, incluida Mary y su pregunta sobre si seguir luchando por el futuro de Downton o venderlo y mudarse a una casa señorial, el deseo de Edith de vivir una vida más moderna, y la Violet de lengua ácida que, a pesar de su intriga y admiración, está tratando de asegurar un futuro para los Crawley, por supuesto está última de la mano de la gran Maggie Smith quien fue varias veces nominada y premiada por este personaje, con mucha razón de ser.


En su mayor parte, se deja que los personajes masculinos languidecen en el fondo, apenas contribuyendo al motor narrativo, a excepción de Tom y Barrow, ambos extraños al establecimiento a su manera, ambos son arcos significativos dotados que mueven sus historias.

Tal vez sea apropiado para una película que se proyecta para el público de 2019 sugerir que incluso en 1927, son las mujeres las que siempre han estado a cargo, incluso si es en formas pequeñas y apenas discernibles. Pero la gran riqueza de la película es su arte visual, desde un detallado diseño de producción donde se destacan las bellezas de la época donde toma lugar, hasta sus grandes tomas cinematográficas, que se enfocan en rescatar la arquitectura de los años 20.

¿Fue necesaria la película Downton Abbey? Por supuesto que no. No se destaca como una pieza de cine, y algunas de las opciones de la historia son muy extrañas, sobretodo el hecho de querer hablar sobre un posible asesino del Rey de Inglaterra o la relación infeliz de la princesa Mary y su esposo, y no abordar más el tema; sin embargo, es un interesante regreso de todos sus personajes, y un buen recuerdo de por qué la serie fue tan buena. Y sin lugar a dudas, es una de las mejores producciones visuales de este año.



jueves, 1 de agosto de 2019

Crítica Cinéfila: The Farewell

Billi es una mujer, de nacionalidad chino-americana, que regresa a su país natal cuando se entera de que su abuela padece un cáncer terminal. Las cosas no mejoran cuando esta se da cuenta de que su familia sabía que la anciana tenía esta enfermedad y había decidido ocultarlo. Billi debe apartar estos problemas a un lado para participar en una boda familiar que resultará ser el último gran evento en el que esté su abuela.



En menos de dos años, Awkwafina ha logrado captar la atención de una gran masa. No solo se ha convertido en una de las actrices de comedia más divertidas de la época, sino tambíen que ha logrado mantener una imagen respetable en el proceso sin llegar a tener que ridiculizarse para hacer reir a nadie (o por lo menos, esa es la impresión que me ha dejado). Por eso, ser protagonista de un drama chino llama la atención: no solo resulta un cambio en su carrera, sino que también resulta la demostración perfecta de que ella no se ve estancándose en un género, ni mucho menos en un tipo de personaje.

En The Farewell, Awkwafina interpreta a Billi, quien se mudó de China a Estados Unidos cuando era muy niña, pero que aún así ha mantenido una hermosa relación con su Nai Nai. Toda la atención de Nai Nai se divide entre ella y su primo, los únicos nietos de la familia, por lo que esto también hace que sus conversaciones por teléfono sean aún mayores que las que tiene con sus propios padres.

Una noche, sus padres le confiesan que su abuela tiene cáncer terminal pero prefieren no contarle nada y reunir a la familia en una "boda" que es más bien el momento para que todos se despidan de Nai Nai, y la vida de Billi se desploma. No solo por el hecho de que le acaban de negar la beca en la universidad, también sus padres le niegan a asistir a la boda por temor a que le termine contando a Nai Nai que está enferma. Pero Billi decide subirse a un avión y ser parte de todo el evento, aún con las malas caras de toda la familia. Así, en aproximadamente 90 minutos, Billi y Nai Nai se convierten en las encargadas de hacer reir a la audienncia con sus ocurrencias, mientras se preparan para la gran boda, pero a la vez corriendo el gran temor de alguna recaída por lo rápido que va avanzando su enfermedad.


Si bien la película está salpicada de interludios memorablemente divertidos y tristes, alcanza un ápice conmovedor en una hermosa escena que amplía el alcance de Awkwafina, en la que Billi derrama sus sentimientos reprimidos hacia su madre durante los preparativos de la boda. Su padre, en cierta medida, ha recurrido a su forma de pensar occidentalizada, pero ella permanece principalmente sola en su firme creencia de que está mal dejar que Nai Nai continúe pensando que su tos y falta de aire son solo las secuelas de un resfriado. La tristeza de Billi, y su repentina inmersión en una familia extendida mucho más grande en comparación con su microunidad de tres en Nueva York, desencadenan ideas conmovedoras sobre la sensación de dislocación cultural que sienten muchos inmigrantes, incluso una generación después.

En esas primeras escenas entre Billi y Nai Nai, Awkwafina demuestra su habilidad actoral basada sentimientos conmovedores y melancólicos, complementados por una sensibilidad y conexión espiritual con las personas y los lugares de las raíces de su personaje. Ella es el centro de un reparto impecable, todo dibujado con una profunda inversión personal y una observación aguda de la compleja dinámica familiar china, lo que hace que la agridulce y conmovedora dramedia de la directora y escritora Lulu Wang sea una excelencia.

Titulado como "basado en una mentira real", este relato ficticio a pequeña escala pero emocionalmente expansivo de las experiencias familiares de Wang debería traducirse a través de los límites culturales, que solo hacen que nos recordemos de éxitos taquilleros de la pantalla asiática, como The Wedding Banquet, The Joy Luck Club y Crazy Rich Asians, pero aún así se siente original. En su segundo largometraje, Wang muestra una comprensión segura del tono, un ojo agradable para la composición no forzada y una comprensión persuasiva de la experiencia cultural de los inmigrantes de encontrar un equilibrio, a veces difícil, entre la tradición y la modernidad.

Wang relató por primera vez la historia de su familia como parte de un episodio de This American Life de NPR llamado "En defensa de la ignorancia". Ella claramente conoce y ama a cada una de las personas en pantalla, incluso en su forma más intransigente, infundiendo la película con ternura infecciosa y profundidad contemplativa. La comedia abarca desde ingenio verbal astuto y chistes internos para la comunidad asiática hasta bromas amplias y agradables para la multitud, pero está anclada a cada paso por los lazos directos de la cineasta con la situación. Y sus momentos de dulce sentimentalismo son totalmente ganados y sinceros.


Alrededor de la pieza clave de la actuación exquisitamente medida de Awkwafina, el elenco ofrece innumerables placeres, ninguno más que la dominante pero incuestionablemente amorosa matriarca, interpretada por Shuzhen Zhao. Nai Nai es un grito en su insistencia en controlar a todos y todo a su alrededor, combinando el toque ligero de Wang en una serie de grandes escenas que marcan la línea entre el humor y la tristeza, como una visita familiar a la tumba de su esposo. Como las otras figuras clave de su familia inmediata, Tzi y Jiang traen sombreados distintivos y una fuerte relación con sus dos hijos, este último especialmente durante el conmovedor y desordenado discurso de boda como padre del novio. Lin se destaca por mostrar el buen corazón detrás de la actitud severa y a menudo de desaprobación, y Lu, como la protectora hermana menor de Nai Nai, es como una china Sophia Petrillo.

La cinematógrafa Anna Franquesa Solano y el diseñador de producción Yong Ok Lee llenan el marco de la pantalla panorámica con imágenes llamativas que nunca se sienten demasiado estudiadas. Contrastan hábilmente las bulliciosas escenas familiares de las calles de Nueva York con la imponente arquitectura moderna de Changchun, un recordatorio constante para Billi de que el hogar de su abuela, donde pasó los veranos de la infancia, junto con gran parte de sus alrededores, ha sido borrado con el tiempo.

The Farewell es una película que al final, no solo causa la catárata de lágrimas en la audiencia, sino también que presenta una temática en la cultura familiar china, cómo decisiones que se toman parecerán arbitrarias de este lado del mundo, pero que solo se hacen por el bien de los que ellos más quieren. Es mejor morir por salud y no por la angustia de cuando llegará el día final.

jueves, 28 de marzo de 2019

Crítica Cinéfila: Us

Adelaide Wilson es una mujer que vuelve al hogar de su infancia en la costa junto a su marido, Gabe, y sus dos hijos, para una idílica escapada veraniega. Después de un tenso día en la playa con sus amigos, Adelaide y su familia vuelven a la casa donde están pasando las vacaciones. Cuando cae la noche, los Wilson descubren la silueta de cuatro figuras cogidas de la mano y en pie delante de la vivienda. 



Pasar de comediante a cineasta de terror psicológico no debería ser fácil, pero Jordan Peele lo ha hecho parecer tan sencillo, sorprendiéndonos con su opera prima, Get Out, readaptando la serie The Twilight Zone, y ahora con Us. Si esperabas una película llena de jumpscares, ya a estas alturas deberías saber que ese no es el estilo de Peele, y que su terror es más manipulativo.

En Us, conocemos a Adelaide, quién había pasado por una experiencia traumatizante cuando era niña, en la cual se encontró con su Doppelgänger en un Parque de Atracciones, y desde aquel entonces le aterroriza ese lugar y protege a sus hijos con toda su alma. Pero cuando visita la misma ciudad donde tuvo el encuentro con su doble, sabe que algo anda mal con el lugar a nivel general. Y en su primera noche de vacaciones, su Doppelgänger viene a visitarla junto con los dobles de su familia, con el plan de asesinarlos. Al escapar una primera vez, se enteran que no es solo a ellos sino a todas las demás personas en los Estados Unidos, donde todos los Doppelgängers tinen la meta de crear la primera línea humana que atraviese el país completo.

Peele crea una historia basándose en mitologías y leyendas de este país, pero evitando acercarse a los tradicionales momentos de querer explicar de qué se trata. Deja todo a decisión y entendimiento de la audiencia y simplemente se enfoca en crear conflicto y situaciones que solamente provocan cuestionarnos qué pasaría si nos vieramos en una situación similar. Pero a pesar de que no lo dicen de manera directa, aquí les explico de qué trata: la película inicia con indicaciones de túneles bajo Estados Unidos que parecen tener ningún propósito en específico. Y luego pasa a una toma de conejos en jaulas, queriendo establecer algún experimento científico. Así se dirige a tratar el tema ficticio de una sociedad de Doppelgänger, clones de quienes viven arriba, con la idea de que los originales y los clones tienen la misma alma pero los clones crecen sin emociones propias, y después de vivir en las sombras de los túneles por tanto tiempo, deciden salir a "luchar" por su propia causa, lo cual culmina creando una línea humana que parece ser su única razón de subir a la superficie, pues al crecer sin entendimiento propio, no tienen más objetivos en su vida.


Del mismo modo, se basa en el "Heroine's journey", una estructura cinematográfica que habla sobre como un personaje se motiva por sí solo a querer lograr algo por sí misma, a pesar que los demás no están de acuerdo con ella. En el caso de esta película, se logra desde la perspectiva de la villana, Red, quien justifica sus razones para subir a la superficie como una sed de venganza tras no pertenecer en realidad a las sombras.

Si hay algo de gran peso que ayuda a la película a encontrar su lógica son las interpretaciones de todos los actores, sobretodo Lupita Nyongo, quien cautiva con las debilidades de su personaje, y otorga esas reacciones que se convierten en un flashback de Get Out. El personaje se siente tan atrapado pero sabe reaccionar rápidamente y logra su arco justo a tiempo donde se logra la mayor revelación de todas (la cual no quiero decir porque no quiero arruinar la sorpresa). 

Pero su mayor logro es el hecho de tener que representar dos personajes tan opuestos, y que a pesar de los diálogos tan limitados, sus lenguajes no verbales es lo que permite reconocer las diferencias entre un personaje y otro. Así mismo, las interacciones de los personajes es lo que permite explicar las reacciones de sus dobles y por qué se comportan de tal manera. No solo imitan a su original, sino que tratan de mantener la misma esencia, sin percatarse de que no han copiado la mentalidad del original. En cada uno de los personajes, Jordan Peele prepara los elementos de lógica que trata de mantener resguardados entre escenas.


Por supuesto, su película no está completa sin el juego de violines que juega con el suspenso y llena de ansiedad a la audiencia, sobretodo al inicio después del prólogo donde mientras un coro canta al compás tratando de advertir a todos que esto no será tu típica historia de terror. Del mismo modo, tiene una cinematografía (en estilos de las tomas y color) muy parecida a Get Out, en la que las reacciones de los personajes tienen un rol protagonista en momentos específicos.

Us es una película que logra superar aspectos que Get Out no pudo, de principio a final. No se molesta en ayudarnos a entender, solo en entregar un conflicto psicológico que va más allá de explicar lo que sucede. Sin embargo, esto no significa que la lógica del conflicto esté ausente: cada uno de los elementos están presentes en los diálogos, situaciones y hasta reacciones para explicar cada momento que "no se entiende".


jueves, 3 de enero de 2019

Crítica Cinéfila: Todos lo saben

Laura viaja con su familia desde Buenos Aires a su pueblo natal, en España, para asistir a la boda de su hermana. Lo que iba a ser una breve visita familiar se verá trastocada por unos acontecimientos imprevistos, que sacudirán las vidas de los implicados.



Hay un giro en "Todos lo saben" que no se sentiría fuera de lugar en una telenovela. Sin embargo, bajo la dirección del escritor y director iraní Asghar Farhadi, es solo una pieza más de un intrincado rompecabezas. Al igual que con todos los dramas que ha producido en la última década ("A Separation", "The Past" y "The Salesman"), la primera película en español de Farhadi explora las fisuras de los vínculos familiares cuando amenazan con desmoronarse; nuevas grietas siguen apareciendo en lugares inesperados, algunas más resonantes que otras, pero son meras embarcaciones para una inmersión fascinante en los peligros de la información oculta.

Aumentando la apuesta inicial con la explosiva química de Javier Bardem y Penélope Cruz, Farhadi también ha encontrado el género más accesible para su narrativa embriagadora hasta la fecha: el molde de suspenso de un thriller de secuestro. Como de costumbre, Farhadi construye su dilema alrededor de un incidente repentino e incitante: poco después de que Laura (Cruz) llega de Argentina para visitar a su familia para asistir a la boda de su hermana, su hija adolescente Irene (Carla Campra) desaparece de su habitación en la noche. Eso deja a una frenética Laura a merced de Paco (Bardem), quien supervisa el viñedo familiar y estuvo involucrado románticamente con Laura hace mucho tiempo. Los incidentes locales sugieren que no pueden acudir a la policía, no sea que los secuestradores maten a Irene de inmediato.


Es una configuración tensa que corre el riesgo de virar hacia un territorio débil, pero Farhadi revela lo suficiente sobre detalles para detenerse en momentos individuales y descansar sobre observaciones más íntimas. Dentro de los límites de este escenario familiar, el cineasta extrae observaciones notables sobre el impacto de la clase y el estado en circunstancias extremas. Inicialmente, Paco sospecha de los trabajadores en su viña, y hay una marea de resonancia en los momentos de silencio cuando mira a los hombres en el campo. La predilección de Bardem por exhibicionismo está cristalizada por las emociones paradójicas en su rostro. Pero así como ese camino conduce a una posibilidad, otra línea se introduce en la narrativa desde una dirección diferente, con la llegada del esposo de Laura, Alejandro (un Ricardo Darin despeinado, magnífico como siempre), desempleado y oprimido.

A medida que se filtra nueva información sobre las relaciones anteriores, "Todos lo saben" se enfoca menos en la niña desaparecida, y le da razones para prestar mayor atención a la relación de Paco y Laura. Si bien Farhadi puede estropear la sutileza de su material al revelar demasiados detalles en el tercer acto, ninguna de las revelaciones en "Todos lo saben" es tan importante como la forma en que dejan a estos personajes en estados conflictivos. Farhadi desata su poder de estrella: Cruz pasa la mayor parte de la película ensanchando los ojos y desgarrando el terror, aunque obtiene un monólogo convincente que ayuda a calmar la transición a un territorio narrativo más complicado sin destruir toda la empresa. Sin embargo, la película pertenece a Bardem.


El guión de Farhadi nunca se queda quieto. Esboza detalles de diferentes generaciones de esta familia, que alguna vez fue rica, incluido el padre crudo de Laura, Antonio (Ramón Barea), quien forza algunas tensiones latentes entre otras figuras a la superficie, y varios parientes más jóvenes que acechan en las esquinas. Como espectadores, nos vemos obligados a jugar junto con el resto del reparto, y contemplar las posibilidades a medida que surgen nuevas informaciones, y hay una patada retorcida al desafío de tratar de adivinar cada momento.

Hay una cualidad teatral en la escritura de Farhadi que a veces supera su dirección, pero aún es un cineasta, y complica su enfoque manipulador con un sentido visual sorprendente que siempre deja en claro que tiene más en mente que la resolución. Desde las primeras imágenes de una polvorienta torre del reloj con un panel agrietado, donde las palomas vuelan dentro y fuera de su sombrío interior, la película enfrenta las formas en que la dinámica intrincada del comportamiento de décadas de antigüedad puede informar el presente. Eso solo puede no ser una observación sofisticada, pero Farhadi sigue girando esos engranajes en busca de posibilidades más profundas. Una vez más, ha entregado una meditación provocativa sobre la dinámica de la comunicación. El conocimiento es poder, pero en "Todos lo saben", nadie está seguro de toda la verdad.



Everybody Knows
Título en español: Todos lo saben

Dirección: Asghar Farhadi
Producción: Álvaro Longoria, Andrea Occhipinti, Alexander Mallet Guy
Guion: Asghar Farhadi
Música: Javier Limón
Fotografía: José Luis Alcaine
Montaje: Hayedeh Safiyari
Reparto: Penélope Cruz, Javier Bardem, Ricardo Darín, Eduard Fernández, Sara Sálamo, Inma Cuesta, Bárbara Lennie, Elvira Mínguez, Ramón Barea, Carla Campra

jueves, 29 de noviembre de 2018

Instant Family

La emoción y alegría de convertirse en padres llega de pronto para Pete y Ellie, una joven pareja que decide compartir su felicidad y sumar a su familia a Juan, Lita y Lizzy. Pero con ello también comienzan muchos berrinches, puertas azotadas, cenas accidentadas, responsabilidades triples, pero sobre todo, una gran familia. (FILMAFFINITY)



Dirigido y escrito, por Sean Anders, (Daddy's Home, Daddy's Home 2) quien realmente relata en una comedia su propia experiencia en la paternidad adoptiva. Él está tratando de contar una historia real de las pruebas y las tribulaciones de criar a los niños que llegan a su hogar completamente formados. "Instant Family" puede ser el equivalente de nuestra era a una película como Ron Howard "Parenthood" (1989), que surgió como una comedia de angustia paterna arrancada de la experiencia, pero de hecho, termina siendo una comedia de buen gusto. Sin embargo, tiene sus momentos realistas, lo cual está también los tiene.

"Instant Family" es una película con buenas intenciones pero de tono desigual, que deja a cualquiera con sentimientos encontrados. Se sentía como si el discurso estuviera adelantando a cualquier crítica con sentimentalismo. La inquietud continuó en los salvajes giros de la película entre la tragedia y la comedia tonta.

Pete y Ellie son una pareja que se encargan de remodelar casas y viven  sus vidas de clase media sin hijos. Después de una discusión con la hermana de Ellie, la pareja comienza a pensar en tener hijos. Preocupados por su edad, deciden fomentar con la esperanza de adoptar un niño mayor. Por casualidad, terminan interesados ​​en Lizzy, una adolescente aguda pero con problemas. La pareja se entera de que Lizzy viene con dos hermanos menores, un niño sensible llamado Juan y la Lita, propensa a las rabietas, pero deciden llevarse los tres a casa. Después de un período de luna de miel demasiado breve, el caos comienza a estallar cuando los padres primerizos tropiezan con el cuidado de un adolescente traumatizado y dos niños asustados.


La premisa de esta película no es fácil de desentrañar, especialmente porque Anders, quien también coescribió la película, incluye algunas dosis serias de realidad en la mezcla. Los niños en el sistema de cuidado de crianza pueden haber sido maltratados o podrían haber luchado para hacer frente a la pérdida de sus padres, y la película es sumamente honesta sobre esos temas. Sin embargo, a veces esa sinceridad se ve socavada en escenas como las sesiones de grupos de apoyo, que a pesar de algunos momentos cómicos, terminan ridiculizando y a veces humillando los traumas que los niños adoptados traen consigo. 

Hay un momento en el que Pete y Ellie comparten lo maravillosos que son sus nuevos hijos adoptivos y el grupo se ríe porque la nueva familia está en su período de luna de miel, pero es una especie de risa forzada y se siente más torpe y un poco malvada. Esa reacción se siente en escena en comparación con las sensaciones relajadas lanzadas por Tig Notaro y Octavia Spencer, ambos de los cuales guardan esas escenas con su distribución y entrega.


Mientras que los personajes de Wahlberg y Byrne se sienten un tanto suscritos, el personaje dIe Moner se convierte en el verdadero líder de la "familia instantánea". La actuación de Moner es sorprendentemente extraña, dando vida a una personalidad volátil sin exagerar. Ella podía sonreír mientras lanzaba un insulto implacable, lastimaba a Ellie con los más pequeños gestos o fijaba sus ojos fríamente en cualquier figura de autoridad que se atreviera a criarla. Moner relaciona esas acciones defensivas con la vulnerabilidad de Lizzy, y ella es igualmente capaz de arrugarse en un lío de sollozos o reírse con sus hermanos.

Anders, cuyos créditos anteriores incluyen "Daddy's Home" y "That's My Boy", ha tratado de explorar el lado divertido de la paternidad antes. Si bien la sinceridad en "Familia instantánea" no siempre funciona bien con la demanda de punchlines de la película, le da a una joven actriz como Moner la oportunidad de mostrar cierto rango. Además, con un elenco de apoyo que incluye a Notaro, Spencer, Margo Martindale y Joan Cusack , hay actuaciones extrañamente dulces para reírse. "Familia instantánea" no es tan torpe como una película familiar para sentirse bien, y tiene un cierto encanto en su atractivo para contar una historia diferente. 



domingo, 28 de octubre de 2018

Crónicas de California: Encuentro de dominicanos en LA


LA es una ciudad de comunidades y culturas, pero la que, para mi, no era tan grande como las demás es la dominicana. Siempre decía: "es que aquí no hay dominicanos". El restaurante de comida dominicana más cercano está en San Diego (a 2 horas y media de distancia). Y cuando te encuentras con una persona que dice ser dominicano, lo celebras como si fuese año nuevo.

No obstante, y para la gran sorpresa de muchos dominicanos en la costa este, hay una gran comunidad de este lado también. Y aún más específico: hay una gran comunidad de dominicanos trabajando en la industria del cine y la televisión en Hollywood. 

En esta semana, el Consulado Dominicano en Los Angeles organizó el primer encuentro de dominicanos de la industria, en sus oficinas en Glendale. Como le dije a dos amigos que me acompañaron, esto no es solo un momento de networking, sino de añorar nuestra propia cultura y ampliar la familia. 

No bien llegamos, ya estábamos intercambiando redes sociales y contactos, hablando de lo que nos hace falta de nuestro país, y las cosas que nunca encontraremos de este lado (como el queso de freír), además de hablar de lo que estamos haciendo y estamos planeando hacer. Me sorprendí al conocer personas que no solo están aquí para desarrollarse como actores o estudiando, también otros que tienen años trabajando para grandes industrias como Disney y Paramount, o que acaban de llegar y se quieren introducir en distintas áreas, como composición musical, animación, cinematografía y otras. 

Hablamos del progreso del cine dominicano, cómo este continúa ampliándose y abriéndole las puertas a nuevos cineastas (una oportunidad que, hay que admitir, solo se da así de rápido en nuestro país), y cómo muchos cineastas aquí quieren trabajar con cineastas y guionistas de allá. Desde caras conocidas, como Paola Lendof, Manny Pérez y Solly Durán, hasta algunas que han trabajado en Buzz Feed (Pero Like) y otras que están también en búsqueda de oportunidades.

Al final de la noche, todo concluía con un "escríbeme", "tenemos que juntarnos" y mi favorito de todos: "vamos a trabajar juntos", lo cual ya es el siguiente paso para mi con algunos de los que conocí.

Siempre me sorprende cómo solo se necesita juntar a 10 dominicanos para de verdad sentirse en casa; no importa si había merenguito o sancocho, la familiaridad con la que nos tratamos es suficiente. 

Gracias al Consulado por organizar este evento. Que sea el primero de muchos encuentros entre nosotros que siempre nos sentimos tan aislados de nuestra cultura, aunque estemos cumpliendo nuestros más anhelados sueños.

jueves, 12 de abril de 2018

Veronica

Madrid, años 90. Barrio de Vallecas. Después de jugar con una ouija con sus compañeras, Verónica comienza a sufrir amenazas por elementos sobrenaturales en su casa, que quieren hacerle daño a ella y a los suyos.



Hay juegos que deberían estar prohibidos para la humanidad, y uno de ellos es la ouija, pues por más reglas que leas y sigas, siempre algo va a salir mal. A esto se le suma el hecho de quienes no creen o no conocen a plenitud las religiones y por mera curiosidad lo hacen, sin imaginarse lo que han desatado.

Año 1991. Verónica es una joven de 15 años que vive con sus tres hermanos menores y su madre, que casi nunca está en casa y vive en duelo por el fallecimiento de su esposo. Por esta razón, Veronica debe hacerse cargo de sus hermanos en un rol maternal. No obstante, ella sufre sus propios demonios en silencio: es una joven solitaria, nunca ha tenido la menstruación, pero sobretodo, extraña con locura a su padre. Por eso, decide utilizar la ouija con sus amigas para hacer contacto con su padre. Lo que no se imaginan es que al jugarlo, no solo se comunica con el alma equivocada, también desata una criatura sobrenatural que la va a asediar por tres días, hasta que ella se de por vencida.


A pesar de que la película no sigue los hechos exactos de la historia real, Paco Plaza (REC) se ha inspirado de ella, y ha creado personajes y una situación muy particular, que es lo suficientemente creíble para dejarse envolver con el terror que desata. En tres días, va desarrollando un horror que comienza con pequeños moretones en la piel y se va desencadenando como un cancer de carne y hueso atrás de su víctima principal. Sin embargo, y a pesar de que el ser paranormal es el principal foco de la película, una de las principales temáticas que desarrolla es el cambio de niña a adolescente y las grandes dificultades de la pubertad.

El debut de Sandra Escacena, como Verónica, es sin duda uno de los mejores aspectos de esta historia, donde la joven demuestra su talento y se deja llevar por cada uno de los síntomas del asedio paranormal, al punto de que el director y los productores han confesado que se sintieron aterrorizados con la manera tan creíble en que ella personificaba a Verónica.


Por otro lado, los momentos en que el ser la ataca son incontables e incomparables, incluso cuando parecía que terminaría siendo como las demás películas de posesión demoniaca, te daban una verdadera razón por la que los moretones aparecían, por qué se iba en transe, el significado de sus sueños y las verdaderas intenciones del ser.

Otro aspecto a destacar es el uso de la fotografía para introducir poco a poco al ser demoníaco, en el que no delataban su físico, sino que lo fueron dejando hasta la última confrontación. Pero a su vez, gracias a esa tonalidad azul, la película te da una sensación de eterna oscuridad, miedo y frío. 

Verónica es un terror que no busca enfocarse en las posesiones demoníacas, sino en la búsqueda de respuestas y en cómo combatir el mal, aún cuando todo está perdido. Pero principalmente, habla sobre los males que existen en el mundo que hay que evitar a toda costa, aunque se trate de un juego con reglas y un libro de amuletos.


jueves, 7 de diciembre de 2017

Daddy's Home 2

Dusty (Mark Wahlberg) y Brad (Will Ferrell) se han unido para ofrecerle a sus hijos la Navidad perfecta. Esta nuevo equipo se pone a prueba cuando el papá gruñón de Dusty (Mel Gibson) y el papá ultratierno de Brad (John Lithgow) llegan para convertir a las vacaciones decembrinas en un completo caos. Secuela de "Padres por desigual". (FILMAFFINITY)



Dusty (Mark Wahlberg) y Brad (Will Ferrell) no siempre fueron los mejores amigos. En la primera película de Daddy's Home (2015) eran rivales, tratando de ganarse el cariño de los hijos que Dusty tuvo con Sara, y peleando por el amor de esta; pero al final decidieron ser "co-padres" para darle una mejor vida familiar a los niños. En esta segunda entrega, Dusty está casado con una novelista y es padrastro de una niña que vive recordándole que no es su padre, mientras Brad y Sara tienen un bebé, a parte de que los verdaderos hijos de Dusty viven con ellos.

Después de pasarse corriendo de una casa a otra y celebrando doble cumpleaños y festividades, los co-padres han decidido celebrar la navidad juntos. Lo que no se imaginaron es que los padres de cada uno llegarían a interrumpir sus planes festivos. Mientras Kurt, el padre de Dusty, es un mujeriego que solo le ha dado malos recuerdos a su propio hijo; Don, el padre de Brad es un hombre extremadamente cariñoso y parlanchín, que podría enloquecer a cualquier persona. Toda la familia se traslada hacia una cabaña moderna, donde las cosas se salen de control cuando cada papá trata de demostrar sus tácticas y querer demostrar ser el mejor.


Algunas comedias funcionan con mucha lógica, y otras NO. En muchas ocasiones, esto se debe a los personajes, otras veces es la historia; pero en la gran mayoría, es por todo lo que desarrolla la película, y en ese renglón entra Daddy's Home 2. A pesar de que la principal intención de sus guionistas es hacer reir a la audiencia, se propone lograrlo con las escenas más ridículas y antifamiliares que pueden otorgar, complementadas con el uso de mercadeo tajante entre cada una de las situaciones. La película se desarrolla con múltiples discordancias que quizás son las que generarán la comedia en su trama, pero que desde el punto de vista lógico simplemente no funcionan.

Los personajes principales de la trama tienen un desarrollo forzado en cada etapa, y aunque la idea es demostrar que "papá sabe mejor que nadie", lo logran arrastrándose a situaciones y decisiones que ni ellos mismos parecen sentirse seguros de lograr: un padre vive insultando a los demás frente a sus hijos, otro vive detrás de mujeres, otro que entiende que estar en el "friendzone" es seguro, y otro que se está divorciando de su esposa y tiene miedo de decirle a su hijo de aproximadamente 40 años. 


El personaje más auténtico es Don (John Lithgow), quién se concive y se desarrolla con detalles que nos obligan a recordarlo y que, a pesar de ser en más de una ocasión extremadamente desesperante, es alguien que verdaderamente transmite el cariño y amor real que un abuelo pretende dar a sus nietos. Otro aspecto que funciona es la química existente entre los personajes de Will Ferrell y Mark Wahlberg.

Desde el punto de vista técnico, la película se desarrolla con una fotografía y musicalización muy alineada a la estructura de comedia, que busca resaltar los momentos hilarantes y los lujos y bellezas de la navidad. Al igual que en la primera película, las acciones de Brad golpeándose o golpeando a otro personaje se repiten con el mismo sentido del humor pero con violencia agregada.

Daddy's Home 2 entretiene, pero en términos de calidad narrativa y cinematográfica tiene numerosos errores que serán vista como extravagante y absurda. Si existe la posibilidad de que hagan una tercera versión (que ya sería demasiado) se deben reforzar ideas en la trama, en sus personajes y en el verdadero mensaje que le quieren llevar a la audiencia.